| El más justo de los reclamos |
| Escrito por Mercedes Montero (socióloga) |
| Miércoles, 11 de Enero de 2012 18:26 |
La Declaración Universal de los Derechos Humanos, documento insignia de la Organización de las Naciones Unidas, establece en sus artículos cuales
son los derechos fundamentales de los seres humanos, sin establecer discriminación de naturaleza alguna.Artículo 3 de esta Declaración Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona ¿Cuál es la razón para citar un documento que se supone es de conocimiento universal? ¿Porqué es citado el artículo 3 de la Declaración? La razón es la siguiente: entre finales del Año 2011 y principios del año en curso fue publicada en diferentes medios de comunicación la siguiente noticia: “Con tristeza los centros de investigación de las universidades nacionales que formamos parte del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) debemos informar al país que el 2011 concluirá como el año más violento de la historia nacional, como aquel en el que se han cometido más homicidios, para un total de 19.336 personas asesinadas.” ¡Durante el año anterior (2010) hubo 48 muertes violentas por cada 100.000 habitantes! Estadística vergonzosa la citada por el OVV, refleja el estado de conflictividad social en la que se vive en Venezuela, la cual se ha ido incrementando incesantemente durante los trece años que el actual gobierno venezolano lleva en el poder. El número total de muertes debidas a la violencia durante estos largos años es calculado en más de ¡150.000.!. Son cientos de miles las familias que han enterrado a dos o más de sus miembros. La queja reportada por un padre de familia es que no había terminado de pagar el entierro de un hijo, cuando le había tocado el infortunio de tener que enterrar a otro de sus hijos. Hay familias que han perdido a todos los hijos varones. Las muertes de las mujeres por violencia doméstica, crimen pasional también se han incrementado. 95 niños murieron durante el año 2011 víctimas del fuego cruzado entre bandas, balas perdidas o violencia familiar. No es solo el número cada vez mayor de asesinatos, es también la violencia con la que se llevan a cabo los mismos, este es un tema que ha sido tratado por todos las organizaciones no gubernamentales dedicadas a esta área. Muchos de los asesinatos parecen ser ejecuciones. Otras se dan por las más nimias razones, por robar un celular, un equipo, por quitarle el pago de la semana a un obrero, o el cobro de los pasajes a un taxista o un conductor de autobús, seres tan pobres como el que los mata. En el mes de Noviembre del pasado año, Noticias 24 publicó unas 52 fotografías de madres de victimas de la violencia, en papel, de entre uno a cinco metros de alto, que eran colocadas en fachadas de edificios en zonas populares y comerciales de Caracas, como parte de una campaña para sensibilizar a los ciudadanos sobre la violencia en el país. Esa violencia se da principalmente en los estratos D y E de la población, los más pobres y numerosos, aquellos a los que en las campañas electorales y en acciones comunicacionales se les dice que son amados, en franca contradicción con la inacción para resolver el problema y el temor creciente de una población que ha llegado a pensar que la violencia debe ser una política de Estado. En que país estamos, en el que pareciera que la vida no tiene valor. En el que los padres y madres de familia no pueden conciliar el sueño, mientras un hijo está fuera de la casa. Es injusto que la juventud no pueda disfrutar de las salidas y fiestas propias de su edad, sin estar expuesto a lo peor. A nuestra juventud la están condenando al miedo, a los padres a la preocupación extrema, al país a la inseguridad y a la nación a la injusticia. Que Poder Judicial podrá investigar, procesar, juzgar, sentenciar, hacer cumplir las condenas de quienes han perpetrado los asesinatos de más de 150.000 personas, sobre todo tomando en cuenta que el 95% de esos delitos, nunca han sido objeto o tenido acción judicial alguna y que en la cifra total de muertes por violencia están incluidas las muertes violentas de una gran cantidad de reclusos, a los que se les ha denegado la justicia. Venezuela por Dios ¿A dónde se ha ido tu futuro? |
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