| No te metas con un mesonero |
| Escrito por Rodolfo Izaguirre |
| Domingo, 03 de Marzo de 2024 00:00 |
|
como cocinero a bordo de un viejo vapor de cabotaje en su larga derrota venezolana. Menudo, pero de cuerpo armonioso, se activaba entre los trastos de la cocina, hablando solo su idioma y mascullando raras canciones de su lejano país. Por ser chino, es decir, por no ser venezolano, no hablar como nosotros y ser distinto, asiático y gusano de la cocina era objeto de permanentes burlas y ásperos maltratos de la tosca y desalmada tripulación. No se le vio quejarse nunca, soportaba en silencio los empujones, los abusivos comentarios sobre su "dudosa" virilidad y las risotadas de los vulgares marineros. Así, todos los días desde Maracaibo hasta Guanta o Puerto la Cruz. En uno de los puertos, el chino compró un laxante y no contento con escupir en la sopa del almuerzo en justiciera venganza, la condimentó con buenas dosis del laxante y fue cuando apareció en su rostro una escondida sonrisa de satisfacción con solo imaginar las consecuencias. La misma sonrisa fue la que, años mas tarde, vi en el rostro del mesonero en el elegante hotel de la Gran Canarias. la mayor de las islas que siendo cáscaras de maní en el Atlántico resultan ser ejemplos de primer mundo: ocho islas, cinco islotes, ocho roques y el mar y se dice que Venezuela es otra de sus islas y, además de la pulcritud de su belleza natural, sus habitantes se enorgullecen de haber visto nacer en la Gran Canaria a Benito Pérez Galdós, enterrar en Lanzarote las cenizas de Saramago y haber dado al mundo al célebre tenor Alfredo Kraus, al actor Javier Barden y en una de sus islas a nuestro Laureano Márquez. Estuve de jurado en el Festival de cine que se celebraba en las Palmas de Gran Canarias. Aquel año estuvieron invitados Susan Sarandon y Ed Harris y mientras almorzaba en un elegante restorán frente al inmenso azul del cielo atlántico con mi amigo Arencibia, intelectual y uno de los organizadores del Festival, un mesoneros¡ se detuvo ante nuestra mesa para saludar a mi amigo a quien conocía y me fue presentado. En ese momento, hizo su entrada al restorán una muy joven y bella actriz francesa invitada al Festival acompañada de su agente publicitario, alto, apuesto y vestido de blanco. ¡Una pareja exquisita! El mesonero, al parecer cinéfilo empedernido o simple coleccionista de autógrafos, se estremeció de goce y admiración al percatarse de la presencia de la actriz cuyo nombre se me escapa porque lo mas probable es que no haya hecho carrera, y dijo: "Voy a pedirle un autógrafo" y sin pensarlo dos veces nos dejó y se encaminó hacia la mesa de la celebrada y naciente actriz. Lo vimos de espalda inclinarse ante la muchacha, pero también vimos al agente publicitario agitar los brazos y pedirle con vigoroso aleteo de manos que se alejara. No podíamos escucharlo, pero era evidente que el elegante sujeto de blanco objetaba agriamente que aquel no era el mejor momento para pedir autógrafos; que estaba importunando a la bella actriz dispuesta a almorzar en paz.¡Fuera! Vimos regresar al mesonero humillado, con rostro enfurecido y torva mirada. Se detuvo un instante en nuestra mesa. No nos miró. ¡"Nunca me han ofendido y maltratado tanto"!, masculló y continuó su camino. Arencibia se tomó su tiempo y me advirtió en tono casi admonitorio: "No te metas con un mesonero!". Minutos mas tarde, sin mirarnos, lo vimos pasar en dirección a la mesa de la actriz y dejar un plato frente al repelente acompañante de la francesita. Hizo una breve, suave y dócil reverencia y regresó con la mirada brillante y la malévola sonrisa de aquel chinito cocinero en el sucio barco venezolano en cabotaje por el verde esmeralda del mar Caribe. Pasó frente a nosotros sin detenerse, sin pronunciar palabra pero henchido de íntimo goce. No volví a verlo. Y mientras gustábamos nuestros postres, vimos al grosero, altivo y prepotente representante de la actriz levantarse apresuradamente rumbo a los sanitarios y escuché a Arencibia: ¿Viste? ¡Te dije que no tenemos por qué meternos con los mesoneros! |
Hogar Bambi: Tres décadas de protección integral a la infanciaLo que inició como un proyecto de grado universitario de su fundadora, Erika Spillmann, cumple hoy 30 años de labor ininterrumpida. |
Movistar actualizará su plataforma: transacciones de saldo se detendrán, pero la conectividad está gTelefónica | Movistar informa que ejecutará una actualización tecnológica estructural en su plataforma de atención al cliente. |
Desmantelan red de hurto de cables de CANTV en Aragua y FalcónEn procedimientos conjuntos entre organismos de seguridad y cuerpos civiles, cuatro sujetos fueron aprehendidos en los estados Aragua y Falcón tras ser vinculados al hurto de material estratégico prop... |
La Revolución de los Claveles resuena en Caracas con una propuesta de jazzLa Embajada de Portugal en Venezuela conmemora el 52.º aniversario de la Revolución de los Claveles con una agenda cultural que une la historia lusa y el sentir venezolano. |
Caficultura venezolana gira hacia la agroecologíaMás de 1.500 familias venezolanas adoptan prácticas agroecológicas para producir café de especialidad y restaurar suelos degradados. |
Hoja de ruta y realidadEn la secuencia de análisis que hemos venido desarrollando, la reciente formulación de una hoja de ruta por parte de la Plataforma Unitaria se inserta como un intento de ordenar políticamente el camin... |
Elecciones y transición: ¿meta o punto de partida?Estabilización, recuperación, reconciliación y transición. He allí el actualizado mantra, freno y continente del gobierno interino, provisional; |
Aquí vamos de nuevo: realizar cambios para que todo quede igualOfrecer reconstruir Venezuela con los mismos personajes que se trazaron como prioridad destruirla, no es posible. |
Reedición de "La palabra ignorada": Inés Quintero rescata el testimonio de la mujer colonialBanesco Banco Universal presentó el pasado 23 de abril la reedición de "La palabra ignorada", obra de la historiadora Inés Quintero. |
Hacer bien las cosasLa decisión de reinstaurar el régimen de libertades se nos muestra cada día con mayor fuerza. |
Siganos en