| El idioma y la productividad |
| Escrito por Juan Guerrero | X: @camilodeasis |
| Miércoles, 26 de Junio de 2013 17:32 |
Cuando un hombre habla expresa su humanidad, la intensidad de un deseo que busca realizarse. Es que el idioma no es solo semántica y forma, también es contenido y sustancia espiritual.
El lenguaje, en tanto sistema codificado, hay que verlo inmerso en un macro sistema que es la sociedad y, con ella, toda la carga de contradicciones que presenta. Por eso el idioma es como la sociedad, continua contradicción. En el desarrollo industrial el lenguaje es una de las herramientas que le permite al hombre generar objetos con altos índices de productividad. Sin embargo, estos índices en una industria no pueden estar circunscritos solo a las relaciones de productividad en sí. Gran cantidad de factores no solo condicionan al trabajador, también determinan su participación en la producción. El idioma es, en este orden de ideas, una herramienta de trabajo indispensable que determina y fija los índices de productividad. Si hablamos de una problemática en torno del idioma hemos de entender que su causa posiblemente esté en el hombre, y la de éste encontrarse en un régimen de Estado que le es hostil y lo niega como ser humano. Si hay un deterioro en nuestro idioma es que el espíritu del hombre está vacío. Vacío por el abandono a que ha sido sometido el lenguaje. Y si el idioma, como sinónimo de progreso, está deteriorado ¿cómo exigirle a este trabajador calidad en el producto que elabora? ¿cómo puede este desposeído del idioma entender su realidad si le falta la herramienta del lenguaje? El idioma es, fundamentalmente, la representación de ideas y sueños de una pasión, un anhelo, y es, por esencia, un cuerpo transformador. De ahí que los objetos fabricados por el hombre sean materialización del lenguaje. Su calidad, la del producto, viene dada por el correcto uso y aplicación del idioma. Por eso no se puede hablar de productividad apartando al idioma pues éste es la herramienta que da sentido lógico a las relaciones de producción. El idioma se genera por una necesidad objetiva en el hombre: el trabajo. Posteriormente y en reciprocidad, ambos se enriquecen. La calidad de ellos viene dada por el uso óptimo del esfuerzo y las herramientas que usa el hombre. Optimar los procesos de producción significa valorar el desarrollo de un vocabulario acorde con la actividad industrial. Esto es, ser consciente con el idioma que se utiliza. El desarrollo tecnológico debe desterrar la visión utilitarista del lenguaje, que niega la condición humana de la actividad laboral, condenando al hombre a convertirse en una tarjeta adherida a la rueda industrial. En 1771 Robert Owen, quien aplicó los fundamentos de la Utopía de Tomás Moro, organizó una comunidad que denominó New Lanark. En esta comunidad edificó una fábrica y a la vez construyó escuelas, viviendas, comedores, campos recreacionales, centros culturales y sitios de lectura para los trabajadores y sus familiares. Gracias a estas mínimas condiciones de bienestar que consiguió para sus trabajadores, Owen logró de ellos un índice más alto de productividad. En su opinión no eran solo las condiciones socioeconómicas ni las reivindicaciones salariales que lograron alcanzar índices óptimos de productividad. También fue el desarrollo educativo y cultural, y con ello el empleo de un adecuado vocabulario lo que permitió al trabajador ser consciente de su realidad e incidir sobre ella para transformarla. Por todo esto es de afirmar que de una hermosa utopía, que no es más que el sueño vuelto idioma, nacerá la nueva visión del hombre y el trabajo. (*) Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla / @camilodeasis |
El nuevo modelo de atención de Movistar llega a CaracasMovistar Venezuela celebra haber superado los 10 millones de clientes transformando sus Centros de Servicio (CDS) en espacios de atención integral 360. |
Valencia Guaparo se suma a la red de sedes inteligentes de BancaribeBancaribe continúa impulsando su plan de modernización con la apertura de su nueva oficina digital en Valencia Guaparo. |
¡Ayuda! (Send Help)Sam Raimi, el reconocido director de la trilogía de Spider-Man protagonizada por Toby Maguire, nos trae "¡Ayuda"!, una excelente comedia negra llena de pinceladas de terror y giros inesperados. |
Data como servicio públicoDurante generaciones, nos enseñaron a buscar nuestra riqueza hacia abajo. |
800 líderes se reúnen en Caracas en la tercera edición del SummitLa empresa Eventi anunció la tercera edición del Caracas Business Summit 2026, bajo el lema "El Futuro se Lidera Hoy". |
El artículo 7 del proyecto de Ley de AmnistíaNingún debate sobre legitimidades debe hacernos perder de vista lo esencial: la libertad de los presos políticos, el regreso seguro de quienes permanecen en el exilio |
Amnistía y rectificaciónNo soy experto en derecho penal ni constitucional. Hablo desde la responsabilidad ciudadana y desde la convicción democrática. |
La importancia de febreroEn estos días se cumplen 90 años en que el pueblo de Caracas salió a las calles a manifestar su rechazo ante algunas decisiones tomadas por el presidente encargado, general Eleazar López Contreras. |
Cambio de rumboMuchas cosas han ocurrido desde la extracción y muchas deben estar ocurriendo, que no se saben, y otras que estarán por ocurrir. |
El Congreso de AngosturaEl 15 de febrero del presente año se cumplirán 207 años de la instalación solemne del Congreso de Angostura, un acontecimiento histórico muy importante en el proceso de la emancipación nacional. |
Siganos en