| La otra cara de la moneda |
| Escrito por Benjamín Santos |
| Sábado, 04 de Julio de 2009 23:33 |
Fui el primero en enumerar diez razones para estar en contra del proceso paralelo impulsado desde Casa Presencial y que pasará a la historia con el nombre de cuarta urna. Ahora que se puso fin a esa locura, vale la pena ver la medalla por el otro lado. ¿Qué podemos sacar de positivo? ¿Qué podemos rescatar de todo lo que ha pasado? ¿Cómo evitar que estas cosas vuelvan a pasar?
Queda al descubierto para quienes ven la realidad con ojos bien abiertos que el pueblo hondureño desea que haya cambios. Esto es indiscutible. Que no se tenga claro qué cambios y cómo hacerlos en forma pacífica es otra canción. Zelaya descubrió esa realidad e hizo todo lo posible para manipularla en el sentido que su grupo había decidido. Se quiso imponer un nuevo sistema mediante la convocatoria ilegal a una Constituyente que crearía otra Constitución al gusto y sabor de quienes impulsaban el proceso. Eso se pudo revertir con la colaboración de la cúpula del Poder Ejecutivo. MEL derrocó al Presidente. Me explico. Los de la cuarta urna actuaron con toda la ingenuidad política que cabe esperar en aprendices del oficio. Mis alumnos se ríen porque les digo que Mel y su grupo actuaron como esos niños que juegan al escondite. Meten la cabeza debajo de la cama y dejan todo el cuerpo por fuera. Se creen escondidos, pero de lejos se puede ver dónde están. Con los de la cuarta pasó lo mismo. Todo el mundo sabía hacia dónde iban, pero insistían e insisten en hacernos creer otra cosa. Lo último que hicieron en la reunión frente al cuerpo diplomático es nombrar a salvadoreños y nicaragüenses con nombre y apellido para coordinar la encuesta o consulta en cada uno de los departamentos. ¿Puede concebirse una ingenuidad mayor? Pero el hecho de que se haya podido evitar el espejismo de los cambios ofrecidos por Mel y su grupo, no puede servir para ocultar que el sistema que defendemos y sus instituciones necesitan una profunda transformación. No es necesario un cambio de sistema, sino cambios dentro del sistema. El diseño filosófico-jurídico del sistema está bien. Donde falla es en su administración, son los efectos que se esperan de su funcionamiento los que no se ven. Lo primero que hay que modificar es el sistema de partidos. En toda esta crisis los partidos brillaron por su ausencia si no se confunde a los partidos con el Congreso. A los candidatos se les hizo creer que el proyecto de la cuarta era popular y que estar abiertamente en su contra era impolítico. El único que habló claro fue Licho, el de la DC que estuvo en contra y César Ham que se metió hasta el cuello en el proyecto de Mel dicen que por pura convicción y sin ningún interés. Los otros jugaron al oportunismo. Jugaron a decir que sí, pero no o a decir que no, pero sí. Quien salvó la situación fue la sociedad civil, aunque en esas movilizaciones haya habido miembros y miembras (así se dice hoy) de los partidos, pero no actuaron como tales. Pero donde está la madre del cordero es en la cuestión social. La gente quiere trabajo, vivienda, salud, una educación de mejor calidad, quiere honradez (esa palabra casi ha desaparecido del diccionario político nacional) en la administración de los recursos del Estado, quiere participar, pero en forma consciente, libre y responsable, quiere respeto a su dignidad, quiere seguridad de sus personas y sus bienes. No lo espera ya del gobierno de Micheletti, sino del régimen que se instalará el 27 de enero próximo. Del gobierno que desplazó al de Zelaya lo único que podemos esperar es que garantice las elecciones y que administre la crisis de la mejor manera posible. Que descubra los actos de corrupción de los iluminados y que los lleve a los tribunales. Que mantenga al país en el sistema democrático, que se salvó de la izquierda, pero que puede caer en la derecha. Mantener a nuestros países caminando por el centro es como llevar a un bolo a caballo, porque cuando se le endereza por inclinarse a la izquierda se tuerce a la derecha y si se le pone derecho se vuelve a ir para el otro lado. Esa suspensión temporal y limitada de las garantías constitucionales, aunque dé resultados inmediatos en el combate a la delincuencia, abona la imagen externa de que se dio un golpe de Estado y no una sucesión constitucional como valientemente lo ha reconocido Flores Bermúdez, embajador en USA y lo hemos predicado todos los que por gracia de Dios tenemos acceso a algún medio de comunicación, no a todos porque cada medio tiene su pequeño club de sabios a quienes consulta sobre lo divino y lo humano. Pues hay que darle vuelta a la moneda. Mel y su grupo se fueron, paradójicamente Zelaya es inmensamente popular en el mundo, pero no en Honduras. Lo cedemos para que sea electo Secretario General de la OEA o de la ONU en vez del nicaragüense D’Scoto quien al parecer no ha olvidado el conflicto con Honduras cuando era canciller de su país en la negra noche de los 80 del siglo pasado. Apreciamos a nuestro ex presidente como persona, porque parece que por ese lado es encantador según dicen, pero no más en el cargo para el cual lo eligieron algunos hondureños. Volvamos a nuestros problemas, los permanentes, los que son estructurales, los que más nos duelen. Quienes hablamos o escribimos para el público, sigamos analizando, criticando y sugiriendo que es nuestro deber. Igual como criticamos al gobierno anterior, lo vamos a hacer con el gobierno de transición porque no pasamos de lo malo a lo perfecto, sino de lo malo al menor de los males alternativos posibles: un cambio brusco de gobierno no era lo mejor y la tercera de las alternativas constitucionales, por carecer de vicepresidente, tampoco era lo mejor y peor hubiera sido que el poder cayera en el presidente de la Corte Suprema de Justicia no por la persona, sino por ser la cuarta. Que Dios y no la OEA nos salve. Fuente: La Tribuna (Honduras) |
ESET alerta sobre el robo de datos detrás del streaming pirataLas plataformas de streaming ilegales y la comercialización de televisores inteligentes de marcas no verificadas representan una seria amenaza a la ciberseguridad en Venezuela, según advierte ESET. |
Nueva red de asistencia domiciliaria surge de alianza entre Movilnet y BHappyLa operadora de telecomunicaciones Movilnet, a través de su hub de innovación Nexos Movilnet, concretó una alianza estratégica con la plataforma BHappy |
¿Seguirá apoyando Estados Unidos a Guyana con el caso del Esequibo?El dirigente político, exparlamentario, Luis Barragán, cuestiona la postura que asumirá la administración estadounidense en torno al territorio en reclamación. |
Anabel Rodríguez impartirá clase magistral de cine documental en la ENCLa Escuela Nacional de Cine (ENC) presentará este miércoles 30 de septiembre la clase magistral "El cine documental de autor", |
Nueva línea capilar nacional apuesta por la dermocosmética y la ciencia localLa marca venezolana ZOAH amplió su portafolio hacia el segmento de higiene y cuidado personal con el lanzamiento de una línea capilar |
Pobladores sin padresUnos, viven bien; otros. lamentablemente la pasan mal y la vida para todos los venezolanos de esta hora tiende a ser dura, |
Invocar a “San Alumbrón”Las desgracias administradas por religiosos, devotos y seguidores del devastador socialismo, convirtieron a Venezuela en una triste paradoja del desarrollo. |
Dos siglos de rupturas entre Venezuela y Estados UnidosEn Caracas todavía no había una embajada estadounidense cuando Venezuela comenzó a relacionarse formalmente con Washington. |
A propósito del reciente comunicado de nuestra CancilleríaLeímos y analizamos con detenimiento --objetiva y respetuosamente-- unas declaraciones atribuidas al Dr. Félix Plasencia, en su condición de ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, |
¡No a la Ley contra el Odio!El gobierno de Nicolás Maduro -cuestionado desde sus inicios en 2013 y con una minúscula popularidad- se dedicó a amar un aparato represivo asentado sobre dos pilares: |
Siganos en