| Raúl Leoni |
| Escrito por Ramón Escovar León | X: @rescovar |
| Viernes, 05 de Julio de 2019 07:34 |
|
y de una democracia en el camino de consolidación. La entrega del poder de un presidente electo mediante el sufragio universal directo y secreto a otro electo de la misma manera le permitió a Betancourt cumplir su promesa de que no estaría en el poder “ni un día más, ni un día menos” de los previstos en la Constitución. Este simbólico hecho, hasta ese momento inédito en nuestra historia constitucional, refleja una característica esencial de todo régimen democrático: la alternancia y transmisión pacifica del poder. (Esto último está actualmente afectado por el deseo revolucionario de gobernar a perpetuidad). A esta importante característica se le debe añadir la estabilidad política y, especialmente, el control civil sobre el militar. Raúl Leoni demostró que la democracia venezolana había logrado alcanzar ambas, pues al final de su periodo le entregó el poder a Rafael Caldera, candidato del partido contrincante al suyo. El presidente Raúl Leoni ejerció la política con amplitud y respeto por los valores constitucionales. La sucesión del poder de Betancourt a Leoni tiene importancia capital, además -hay que insistir-de lo mucho que significó la entrega del mando presidencial entre dos presidentes demócratas elegidos mediante el sufragio, porque gracias a la Constitución de 1961 no había sucesión presidencial inmediata, sino que se debía esperar dos períodos. Posteriormente la historia demostró que habría sido más sano permitir la sucesión por una sola vez y limitar el período presidencial a cuatro años. Betancourt, luego de su elección en 1958, gobernó durante un periodo y renunció a la posibilidad a optar nuevamente a la candidatura presidencial cuando la Constitución se lo permitiera. La espera de dos periodos durante los cuales el ex presidente permaneciera concentrado en un nuevo mandato, fue más bien factor de perturbación y de conflictos para sus partidos. Aunque podría pensarse que Betancourt no apoyaba a Leoni para su sucesión, sino más bien a Luis Augusto Dubuc, los hechos apuntan en otra dirección por el respeto que le tenía Betancourt a Leoni, y por el sólido apoyo que le brindaban Luis Beltrán Prieto Figueroa y el dirigente sindical Augusto Malavé Villalba. Esto no es de extrañar porque Leoni entendió la trascendencia del sindicalismo dentro de AD, al punto de haber sido funcionario de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Por otra parte, importa destacar que Betancourt se marcha a vivir a Europa para evitar a Leoni la presión que podría significar su presencia en Venezuela. Para recordar estos hechos, el historiador Tomás Straka, con la lucidez que lo caracteriza, dictó una charla en la Fundación Rómulo Betancourt, el 5 de junio pasado, sobre Raúl Leoni. Lo hizo en presencia de Carmen Sofía y Luisana Leoni Fernández, hijas del ex presidente. Fue una oportunidad para escuchar y conversar sobre aspectos inéditos de la vida de un hombre que ejerció la política con prudencia, coraje, probidad y respeto por los valores republicanos y familiares. Hasta su llegada al poder, Raúl Leoni había vivido a la sombra de Betancourt, pero como presidente se elevó sobre los intereses partidistas para alcanzar el talante de estadista. En efecto, en los cinco años de su gobierno, Venezuela desarrolló una política exterior de logros importantes, como la firma del Acuerdo de Ginebra entre Venezuela, el Reino Unido y la Guayana Británica (17.2.1966); hubo crecimiento económico y demográfico y estabilidad política. Cuando Leoni asciende al poder, la democracia venezolana no había dejado de recibir las agresiones de Fidel Castro, quien tenía una obsesión por el petróleo venezolano. Esto quedó evidenciado con “el desembarco de Machurucuto”, operación dirigida por el propio Castro y que incluía guerrilleros venezolanos y militares cubanos, y, por fortuna, derrotada por el ejército venezolano. Al presidente Leoni, apoyado sin vacilar por el poder militar, le tocó vencer definitivamente a la guerrilla y abrir las puertas de la pacificación. En esto último no pudo hacer más, debido a que las Fuerzas Armadas volcaban sus energías en la lucha contra la insurgencia comunista. No era posible tomar este tipo de decisiones sin la aprobación del sector militar, que libraba una lucha incansable contra el castrismo. Pese a estos inconvenientes, Leoni inició un proceso de pacificación que luego terminó el presidente Rafael Caldera. Durante el mandato de Raúl Leoni destacó la presencia de su esposa, Carmen Fernández (“Doña Menca”), que popularizó la expresión “primera dama” para distinguir a la cónyuge del presidente. La primera dama no se inmiscuía en los asuntos de gobierno. Esta pareja fue un homenaje al matrimonio ideal, basado en la solidaridad y en el compromiso con los elevados valores de la familia venezolana. La discreción y la sobriedad fue rasgo distintivo en esta pareja presidencial. Leoni creía en los acuerdos políticos y en la idea de compartir el poder, lo que fue la esencia del Pacto de Puntofijo. El presidente se formó al calor del mejor sindicalismo posible, lo que le dio los instrumentos necesarios para la negociación y el compromiso, que fue lo que caracterizó a su gobierno. Además de las razones políticas, era necesario repartir la renta petrolera en búsqueda de la estabilidad institucional. Los adecos aprendieron de los errores cometidos durante el trienio (1945-1948), caracterizado por la hegemonía de AD y el sectarismo. En vista de que Copei pasa a la oposición y AD pierde en 1964 el control de la Cámara de Diputados, bajo el impulso del ministro de relaciones interiores, Gonzalo Barrios, el gobierno busca una alianza, lo que cristaliza el 5 de noviembre de 1964 en lo que se llamó “Ancha Base”, con la que entran al gobierno Unión Republicana Democrática (URD) y el Frente Nacional Democrático (FND), partido surgido de los distintos grupos que apoyaron a Arturo Uslar Pietri en las elecciones de 1963. Esta alianza tuvo una vida corta en vista de que el FND, constituido por una amalgama de propuestas políticas incompatibles entre sí, decidió salir del gobierno en marzo de 1966. Leoni concluye su gobierno con la entrega de los símbolos del poder al candidato del partido opositor: Rafael Caldera. Y ello a pesar de la escasa diferencia de votos; inferior a treinta mil. Así el cambio del mando es entre dos ex funcionarios de la OIT: otro hecho inédito en nuestra historia. Esta segunda imagen evidencia un sistema democrático ya consolidado y, al parecer, de larga proyección en el tiempo porque respetaba el principio democrático de la alternancia en el poder y era respetado por el sector militar. Posteriormente, y debido a los errores cometidos, como no haber prestado suficiente atención al proceso de adoctrinamiento que se estaba produciendo en las Fuerzas Armadas, salieron a flote los demonios de la democracia, para derrumbar lo que se había logrado a fuerza de intuición, esfuerzo y madurez política. El sistema de partidos inició un proceso indetenible de agotamiento hasta que saltaron los demonios del militarismo para hacer renacer nuestra eterna dolencia: el predominio del sector militar sobre el civil. En la hora presente, conviene que la cultura política venezolana conozca y reconozca a una figura sobresaliente de la democracia, como lo fue Raúl Leoni.
|
El Mundial se juega con tazos: Tío Rico presenta su nuevo helado "Rico Gol"Industrias Tío Rico presentó al mercado venezolano "Rico Gol", un helado cremoso de chocolate con sirope diseñado especialmente para la temporada del Mundial de Fútbol. |
Canaima: 23 comunidades indígenas coordinan con el Estado el ordenamiento del Sector OrientalRepresentantes de 23 comunidades indígenas Pemón del Sector V del Parque Nacional Canaima (estado Bolívar) lograron avances clave en la formulación del Plan de Ordenación y Reglamento de Uso (PORU) |
Amazonas: Más de 3.000 clientes recuperan conectividad tras reparaciones de MovilnetUn despliegue técnico de la operadora estatal Movilnet logró restablecer el servicio de telefonía móvil en más de 35 comunidades indígenas del estado Amazonas, luego de ejecutar labores de reparación ... |
Carmen Verde Arocha presenta en Caracas su premiado poemario "Mares y halagos"El próximo jueves 4 de junio, a las 5:00 p.m., se presentará en La Poeteca de Caracas el poemario Mares y halagos, de la escritora venezolana Carmen Verde Arocha. |
Estudio revela que solo el 16% de los latinoamericanos encuentra sentido a su vidaEl psicólogo e investigador Efrén Martínez Ortiz lanzó "Conectarse a la Vida", una campaña de alcance latinoamericano que busca posicionar el propósito de vida como un factor clave en la salud mental.... |
La Cumbre de PanamáEl reciente cónclave en Panamá de la oposición venezolana, con la presencia de María Corina Machado, los partidos de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y otras agrupaciones, constituyó un notabl... |
La cultura en los partidos políticosUna de las grandes interrogantes que se hace la sociedad venezolana, o que ni siquiera está pendiente tiene que ver con la participación de la cultura en la actividad de los partidos políticos. |
Condiciones de vidaENCOVI, la encuesta de condiciones de vida que un equipo de la UCAB dirigido por Anitza Fréitez nos entrega hace ya una década, acaba de publicar su estudio de 2025. |
De la contradicciónNunca sobra recordar que la historia política está llena de requiebros, paradojas, reflujos, contradicciones. |
Legitimidad o ingobernabilidad en VenezuelaLa aparente normalización burocrática de Caracas bajo la gestión de Delcy Rodríguez es un equilibrio precario. |
Siganos en