| Escribir |
| Escrito por Ramón Guillermo Aveledo | @aveledounidad |
| Miércoles, 22 de Julio de 2026 02:03 |
|
También a mano, con una copia con papel carbón dos ejemplares de El Rayo, el periódico que dirigía, redactaba y “distribuía” en casa. A mi abuela debo mi afición por la prensa. Sus días empezaban con El Impulso y terminaban con El Mundo cada tarde. Y si le alcanzaba El Nacional. En mi adolescencia, por intencionado patrocinio paterno, compraba fijo La República y la pasaba buscando a qué Piña en la diecisiete. Buena lectura pero el amor filial ni la admiración me hicieron complacer a papá, aunque Rómulo mantiene un alto lugar en mis respetos. No cumplía los diecisiete cuando me di cuenta de que era socialcristiano. Lo sigo siendo. Del lápiz y papel a la máquina, de ahí al procesador hasta el computador, sin abandonar la estilográfica a la que soy fiel desde aquella Esterbrook que me costó dos bolos en la Vogue. Escribir, el más gregario de los placeres solitarios y el más solitario de los placeres gregarios ha sido de mis vocaciones la más temprana y la más duradera. La política y la docencia también, claro, pero escribir da compañía a mis soledades, desde aquellos periódicos estudiantiles que en Barquisimeto había varios, incluso uno que fundamos con Freddy Castillo, Juventud que duró dos números, porque nuestra condena a la invasión a Santo Domingo nos ahuyentó el mejor cliente. Lo imprimíamos en la misma librería donde compré la primera pluma. Venciendo timidez me acerqué a Salvador Macías en el Edificio Nacional, así empecé liceísta a escribir en El Impulso, después me hice fijo con apoyo de Julio Pérez Rojas, siempre con la cordial generosidad de Gustavo Carmona. Ahí sigo y espero seguir hasta que Dios quiera. Confieso que me duele no verlo impreso, porque oír al pregonero que lo traía cada amanecer es un querido recuerdo de infancia. De los ocho medios en los que publico cada semana, sólo El Periodiquito de Aragua sale en papel, además de digital como todos los demás: El Estímulo, Versión Final, Opinión y Noticias, El Carabobeño, el portal de Costa del Sol FM y Democracia Siglo XXI. Aza, amigo y corrector de pruebas en La Esfera, me consiguió publicar mi primer artículo en Caracas. En la campaña de Caldera el sesenta y ocho algunas notas en diarios de la Cadena. En las páginas del Semanario Copei me descubrió Adel Muhammad y me llevó a Al Cierre, primero como editorialista diario de tema internacional y luego como subdirector. Un período breve, mal pagado y feliz. Camacho Barrios recibió mis artículos para Semana hasta que por Carlos Rangel y Sofía Imber, empecé en El Universal donde duré más de veinte años, todas las semanas hasta 1999. Guardo, cómo no, memoria afectuosa de Notitarde, cuando lo dirigía Laurentzi Odriozola. En Meridiano, El Vito, me invitó a escribir La Razón y la Pasión, mi columna deportiva. Y gracias a Teodoro en El Mundo y a Díaz Rangel en Ultimas Noticias. El periodismo es enemigo de la literatura, me aconsejaba mi amigo Juan Páez Ávila que era periodista y escritor. No quise hacerle caso en eso de abandonar el artículo por el libro. Catalá, Morón, Carmona, Fausto y últimamente Dahbar y Marcelino han sido mis cómplices. ¿Para qué escribes? Me preguntan, me pregunto. La verdad, no estoy seguro. Puede ser gratitud con quienes creyeron en mí y con quienes me leen, mero hábito o tal vez, por inmodestia uno crea que tiene algo qué decir. Acaso sea por desahogar angustias o ilusiones. Lo que sí sé es que lo necesito, al punto de no poder dejar de hacerlo. Las dos próximas semanas no escribiré. En buen uso de fuerzas y bolsillo ya magros, estoy cumpliendo una promesa a mi nieta que ha tenido la ocurrencia de estudiar Derecho en este país y este tiempo de nosotros.
|
Siembran 930 árboles en la cuenca del Cataniapo para proteger el agua de Puerto AyacuchoEn el marco del Día Internacional del Guardaparque (31 de julio), cerca de 90 guardaparques, técnicos y miembros de comunidades locales establecieron un arboreto de 2,3 hectáreas. |
Exdiputado Luis Barragán pide excluir el Esequibo de eventuales negociaciones para una transiciónReconocido por la persistente defensa de la reclamación venezolana sobre el Esequibo como diputado a la Asamblea Nacional, electo en 2010 y reelecto en 2015, |
Monitoreo predictivo evita pérdidas millonarias por caídas en centros de datosFrente a los retos operativos del entorno local, la migración desde mantenimientos reactivos hacia esquemas de monitoreo predictivo y automatización 24/7 se afianza como estrategia central para garant... |
La IA impulsa el 19% de los ciberataques en América Latina y eleva las pérdidas empresarialesLas filtraciones de datos representan un desafío financiero y operativo creciente para el sector empresarial en América Latina. |
Empresas brasileñas envían 16 toneladas de ayuda humanitaria a VenezuelaUn nuevo envío con 16 toneladas de medicamentos y alimentos arribó este sábado a la Base Aérea Libertador, en Maracay, |
Desde Platón a la IA: Una historia muy mal contadaEl Dr. Rodolfo J. Méndez propone desmitificar la historia de la ciencia al demostrar que nuestro avance tecnológico no surgió de un vacío medieval, sino de una rica tradición grecocristiana que conceb... |
Como si fuera bicarbonato de sodioEs bien sabido que el popular compuesto químico denominado bicarbonato de sodio tiene infinidad de usos. |
De una breve relación parlamentaria del presente sigloHistoriadores, constitucionalistas y afines tienen y tendrán motivos sobrados para estudiar el inédito fenómeno del parlamentarismo venezolano en el presente siglo, |
Mesas y comensales¿Cuántas mesas de negociación entre la hegemonía y los llamados sectores opositores se han realizado en estos largos años? |
La película repetidaLa nación venezolana vive horas de angustia, de expectativa y, en muchos casos, ya de desesperanza. |
Siganos en