| La esperanza y la economía de la incertidumbre |
| Escrito por Freddy Marcano | X: @freddyamarcano |
| Sábado, 25 de Julio de 2026 01:53 |
|
durante los procesos de transición, resulta necesario profundizar ahora en uno de los elementos que más influye en la formación de esas expectativas: la economía. En la Venezuela actual, la esperanza de un cambio no se alimenta únicamente de acontecimientos políticos o de las narrativas que circulan en las redes sociales. También surge de una realidad cotidiana marcada por las dificultades económicas y por la percepción de que existen decisiones fundamentales sobre los recursos nacionales cuyos alcances, responsables y objetivos permanecen fuera del conocimiento de la mayoría de los ciudadanos. Esa combinación de necesidad material e incertidumbre informativa constituye un terreno fértil para la construcción de ilusiones, expectativas y frustraciones. Erich Fromm, psicoanalista social, sostenía que toda sociedad necesita proyectar una imagen de futuro para preservar su equilibrio emocional y su capacidad de acción. La esperanza, entendida como una fuerza orientada hacia la transformación de la realidad, forma parte de la condición humana. Sin embargo, cuando las personas carecen de información suficiente para comprender los procesos que afectan su vida cotidiana, esa esperanza puede desplazarse hacia interpretaciones construidas más sobre deseos que sobre certezas. En contextos prolongados de incertidumbre, la necesidad de creer en una mejora próxima suele ser tan intensa como la necesidad misma de la mejora. No se trata de ingenuidad colectiva, sino de una reacción comprensible frente a circunstancias que limitan la capacidad de planificar el futuro. La dimensión económica ocupa un lugar central en este fenómeno. Durante años, la sociedad venezolana ha experimentado una pérdida sostenida de bienestar, una disminución de las oportunidades de movilidad social y una creciente dificultad para transformar el esfuerzo personal en progreso material. Por ello, cualquier señal que sugiera una recuperación de sectores estratégicos de la economía o un aumento de los ingresos nacionales despierta inmediatamente expectativas legítimas. El ciudadano común no analiza balances financieros ni informes técnicos; por el contrario, evalúa la realidad desde su capacidad para cubrir necesidades básicas, sostener a su familia y proyectar un horizonte de estabilidad. Cuando esos indicadores personales no reflejan mejoras visibles, surge inevitablemente la pregunta sobre el destino de los recursos y sobre quiénes toman las decisiones que determinan su utilización. Es precisamente en ese espacio donde la falta de información clara adquiere relevancia política. Uno de los factores que alimenta las expectativas de la sociedad venezolana es la existencia de información incompleta sobre quién toma las decisiones económicas fundamentales, cómo se administran los recursos estratégicos del país y cuáles son los objetivos reales del proceso de transformación que atraviesa la nación. Los vacíos informativos rara vez permanecen vacíos. Son ocupados por interpretaciones, rumores, especulaciones y narrativas que buscan explicar aquello que no encuentra respuesta en los canales institucionales. Cuanto mayor es la incertidumbre, mayor es también la tendencia de la sociedad a construir explicaciones alternativas que le permitan recuperar una sensación de control sobre el futuro. Fromm advertía que la esperanza necesita estar acompañada por elementos concretos que la hagan creíble. Cuando las expectativas se prolongan sin resultados perceptibles, el riesgo no es únicamente la frustración económica, sino el desgaste de la confianza colectiva. La historia demuestra que las sociedades pueden soportar grandes sacrificios cuando comprenden el propósito de los mismos y perciben que existe una dirección clara. Lo que resulta más difícil de sostener es la incertidumbre permanente. La ausencia de información verificable sobre los objetivos, las etapas y los resultados esperados de los procesos de cambio termina debilitando la relación entre ciudadanía e instituciones, alimentando un ciclo donde la esperanza y la decepción se alternan de manera constante. La reconstrucción de Venezuela exige mucho más que indicadores económicos positivos o expectativas de recuperación. Requiere restablecer la confianza entre el Estado y la sociedad mediante mecanismos de transparencia, rendición de cuentas y acceso oportuno a la información pública. Desde una visión social, el desarrollo económico solo adquiere legitimidad cuando sus beneficios son percibidos por la ciudadanía y cuando los recursos nacionales se orientan prioritariamente a mejorar la calidad de vida de las personas. La esperanza de generar un cambio y el retorno a un sistema democrático confiable, seguirá siendo una fuerza indispensable para impulsar la reconstrucción nacional, pero deberá estar acompañada por instituciones sólidas, información confiable y políticas públicas que permitan transformar las expectativas en bienestar tangible para las familias venezolanas. |
La evolución del morral escolar: de un simple bolso a un aliado ergonómico y organizadoEl inicio del año escolar 2026-2027 impulsa la demanda de insumos para la rutina estudiantil, con una oferta enfocada en ergonomía, durabilidad y funcionalidad adaptada al desarrollo físico de niños y... |
Rubio sella alianza de seguridad con Colombia y proyecta la transición institucional en VenezuelaBARRANQUILLA (COLOMBIA) — En el marco de su visita oficial a Barranquilla, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, reafirmó el compromiso de la administración del presidente Donald... |
Punto Fijo será sede de un encuentro de negocios para los sectores industrial, comercial y marítimoDel 26 al 28 de noviembre se llevará a cabo en Punto Fijo la VI edición del encuentro empresarial que articula a las industrias de la manufactura, el comercio, la logística y la actividad marítima nac... |
La tecnología en las apps de transporte frena la conducción temeraria y las quejas en América LatinaEl uso de herramientas antifraude, el monitoreo del estilo de conducción por GPS y el enmascaramiento de números telefónicos han permitido reducir en un 24% |
El fenómeno del “farmear aura”: cuando la popularidad efímera expone los datosLa búsqueda de popularidad en redes sociales mediante gestos, bailes o bromas, tendencia conocida en el ámbito juvenil como “farmear aura”, está dejando al descubierto información sensible de menores ... |
La emboscada del totalitarismoLos enredos a que ha conducido la actual crisis política, no han sido fortuitos. |
El señuelo de la libertadCorta Duración: 3 de enero de 2026. Extraen a Maduro resguardado en su búnker luego de una “invasión de dos horas” sin resistencia alguna. Los venezolanos celebran en silencio. |
Philander C. Knox en Venezuela: la histórica visita del secretario de Estado estadounidense a CaracaCaracas se preparaba para recibir a un huésped excepcional. Las calles debían engalanarse, los edificios oficiales aguardaban ceremonias y las autoridades habían diseñado hasta el último detalle de un... |
Inflación y devaluación: ineficacia con maldadLos problemas económicos aparecen, desprendidos, en el primer lugar de todas las dificultades que padecen los venezolanos, |
Exijamos control parlamentarioComprender la razón de ser y la utilidad práctica de ciertos requisitos de la vida democrática nos interesa como venezolanos. |
Siganos en