Tremendismo y aislamiento
Escrito por Beatriz de Majo   
Martes, 20 de Septiembre de 2011 04:41

altNo pasan de impertinencias las reacciones de nuestra cancillería en torno a la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el caso de Leopoldo López. Pero toda impertinencia, desatino o incongruencia de un gobierno tiene hoy una consecuencia de carácter planetario. No nos escapamos de ser juzgados por quienes nos observan y no estamos exentos de que se asuman posiciones en nuestro favor o desfavor. El caso de Leopoldo López es particularmente diciente, porque la postura de la revolución que nos gobierna apunta a un arrogante desconocimiento de los compromisos de obligatorio cumplimiento que todo Estado debe observar de cara a las decisiones de los organismos internacionales que tienen constitucionalmente rango de ley.

Pero ese no es el único caso en el que nuestro país ha estado marcando de estridencia su presencia en el mundo. El flagrante endoso del Gobierno a cuatro venezolanos de las filas revolucionarias señalados por el Departamento del Tesoro norteamericano como grandes actores del narcotráfico en combinación con las FARC de Colombia no abonan nada bueno en nuestro favor. Si el Ejecutivo americano considera sancionables a los actores de delitos en un terreno prioritario para los estadounidenses y que afecta a la humanidad entera, la solidaridad de primera mano exhibida por el Gobierno con quienes son señalados como delincuentes nos mete a todos los venezolanos en el mismo saco del desprecio.

El momento que vive Libia no es menos elocuente en cuanto a las consecuencias que sufrirá nuestro país al aliarse con el lado equivocado de la ecuación en este sangriento episodio que ha terminado con la deposición del coronel Gadafi y la inclusión de las fuerzas rebeldes como un nuevo actor en el sistema global de Naciones Unidas. Poco se le puede agregar a la manera en que el mundo entero percibe la figura de un asesino de siete suelas que ha masacrado a sus conciudadanos. No es difícil imaginar cómo el incondicional apoyo a este tirano y asesino de parte de quienes nos gobiernan será aquilatado en la escena global.

Las estridencias revolucionarias venezolanas en estos terrenos y en muchos otros, las que no están sustentadas en otra cosa que el deseo de diferenciarse y de oponerse al mundo cuerdo, al mundo libre, al mundo que condena los abusos y los crímenes, terminarán por generar hacia nuestro país un aislamiento, cuyas consecuencias aún no podemos anticipar, pero que sin duda le restan validez a nuestro gobierno en temas de trascendencia planetaria.

El capote tendrá que ser remendado por quienes asuman la conducción del país desde 2013 en adelante. He aquí una razón más para saber qué hacer con el voto cuando llegue su momento: reparar la honra venezolana y reposicionar la cordura en la escena global.

EN


blog comments powered by Disqus
 
OpinionyNoticias.com no se hace responsable por las aseveraciones que realicen nuestros columnistas en los artículos de opinión.
Estos conceptos son de la exclusiva responsabilidad del autor.


Videos



Banner
opiniónynoticias.com