Chávez fue desbordado
Escrito por Enrique Pereira   
Martes, 06 de Septiembre de 2011 08:32

altDesbordado pues. Lo dice él, no lo digo yo. Fastidiosa la rutinaria cadenita que ahora nos empujan por televisión vendiéndonos al líder de la revolución. La salida triunfante del Hospital Militar, con tomas cerraditas que simulan una multitud de personas haciendo vítores a su paso, es sólo comparable con las escenas de una de las grandes producciones de Hollywood, dedicada a los grandes héroes de la Historia. Salió cantando y bailando, como una muestra del poder que sólo se les atribuye a los dioses del Olimpo. Culto personalísimo que ahora se riega por toda la nación, en busca de los necesarios favores electorales, que le harán falta para intentar permanecer en el poder hasta por veinte años.

En el Fuerte Tiuna, La Escuela Militar luce en su fachada -en grandes letras- una máxima que reza: “Cuna de la revolución bolivariana”, al tiempo que avisos desperdigados en los lugares donde hacen reparaciones, dicen: “Arreglamos la Caracas de Chávez”. Inyecciones de ideología revolucionaria, en dosis masivas, a los que están en el proceso de formación para ser garantes de la voluntad del pueblo.
Por detrás de toda esta parafernalia publicitaria hay un país. El país que desbordó a Chávez.

Chávez no termina de entender cuál es el papel de un estadista, de un líder, de un gobernante. Se quedó chiquito ante la inmensidad de la misión que el pueblo le encomendó en su época. Ahora es tarde para los arrepentimientos. Un líder que no escucha, no es un líder.

Un país no se maneja como un fundo barinés. Un país es un tejido, una trama de relaciones, causas y consecuencias, que se rigen por reglas concretas que él ha violado permanentemente. Nos ha guiado por un camino colindante con la anarquía, que  ha originado una violencia incontenible, que por supuesto, también lo ha desbordado.

Lo ha desbordado el hecho económico, con el que ha realizado toda clase de experimentos inconclusos, mal implementados y sin apego a las leyes que rigen la economía. Ahora nos ahoga en una inflación incontenible, una deuda pública impensable y la destrucción progresiva de nuestra industria y nuestra capacidad empleadora. Terminamos siendo apéndices de Cuba, China, Rusia y Bielorrusia, con el que firmamos desconocidos contratos que comprometen el futuro de nuestros hijos.

El enfermo que se cura usando nuestros dólares, sin reserva alguna, no ha dado pie con bola para resolver los problemas de salud del país y los Hospitales, que deberían curar al pueblo que dice amar, carecen de dotación, médicos, sistemas y soluciones. Aquí también fue desbordado.

Desbordado quedará en dos mil doce, cuando los votos del pueblo le cobren los apagones y las muertes que no quiso enfrentar cuando correspondió.

@pereiralibre


blog comments powered by Disqus
 
OpinionyNoticias.com no se hace responsable por las aseveraciones que realicen nuestros columnistas en los artículos de opinión.
Estos conceptos son de la exclusiva responsabilidad del autor.


Videos



Banner
opiniónynoticias.com