| De derecha o de izquierda ya son nomenclaturas en desuso |
| Escrito por Dr. Abraham Gómez | X: @fabrahamgr |
| Viernes, 12 de Junio de 2026 00:23 |
|
Nos luce que las fundamentaciones doctrinarias tradicionales que se enarbolaban con insistencia, ahora no encuentran sustentación o firmeza que les sirva de piso. Podemos decirlo, sintéticamente, con el filósofo Slavoj Žižek : “Las ideologías se ven como formas de falsa conciencia, ya que pueden llevarnos a aceptar ciertas ideas, valores y creencias sin cuestionarlas”. Los teoricistas del presente en el afán de acomodarle algo de soporte de convicciones han agotado, prontamente, las canteras de ideas socio-políticas. Hoy acuñan una idea, mañana dicen lo contrario. Por ejemplo, bastante gente no tuvo recato para hacer aparecer como digerible, en las primeras de cambio, un híbrido entre Marx y Bolívar. El mundo entero conserva con pleno conocimiento del desprecio que sentía el autor y divulgador del Materialismo Histórico por nuestro Libertador. Una prueba de lo aquí afirmado está contenida en la carta fechada el 14 de febrero de 1858 dirigida por Marx a su carnal y financista Engels. Para entender la ruindad del hijo de Tréveris, basta únicamente esta perla: “Me hubiera pasado de la raya si presento a Bolívar como un Napoleón I. Bolívar es el verdadero Soulouque. Es un canalla, cobarde, Brutal y miserable que mandó a fusilar a Piar bajo las falsas imputaciones de haber conspirado contra los blancos, atentado contra su vida y aspirado al poder supremo…”. (Artículo biográfico sobre Simón Bolivar para New American) Cómo le echaron imaginación los pensadores de la izquierda para construir una aproximación ideológica entre Bolívar y Marx. Marx calificaba al Padre de la Patria con los idénticos elementos categoriales que utilizaba para referirse al dictador haitiano, de esa época, arriba nombrado, quien surgió de entre los esclavos para cometer fechorías contra su propia gente. Rebuscaron bastante argumentación por todas partes para que al final se vieran las costuras de un tejido que la realidad se encargó de desbaratar. Bolívar, el Padre Libertador, no admite remiendos ni remedos. Por otra parte, figurarnos la posibilidad de una izquierda, en la actualidad, asentada en las ideas del escribidor de El capital se presenta, por mucha dialéctica que le pongamos: incongruente e intragable. Lo anteriormente descrito es cierto; no obstante, por el lado de la denominada derecha también nos conseguimos ante un inacabable discernimiento dilemático que, aún hoy para muchos, tiene vigencia en cuanto a dos mundos posibles, dos filosofías ante la vida que las han pretendido hacer irreconciliables en estos tiempos que transcurren. Cuando ya pensábamos que tales discusiones habían sido clausuradas, porque ahora es posible sintetizar y trascender ambas líneas de pensamientos en un instrumento teórico-practico superador, algunas veces y en ciertas naciones regurgitan otra vez una cartografía de disyunción sin justificación aparente. Consideramos que hay que recomenzar a desanudar- una y muchas veces- este asunto, que para tantos países que aspiran la sostenibilidad en su desarrollo socioeconómico se hace deseoso y necesario. Lo que se ha dado en llamar “la vanguardia liberadora” siempre ha habido una que otra por ahí. Lo que hay es que saberla ubicar y distinguir, para contextualizar. De qué hablamos, cuando mencionamos una vanguardia que coopere a solucionar problemas y atraer capitales. ¿Es una posición vanguardista de izquierda o de derecha? Con la debida advertencia que “la vanguardia” puede llegar a presentarse inasible, difusa, plural. Preguntamos. ¿Tiene sentido insistir con la utilización del vocablo vanguardia, cuando ya se percibe multiforme? Ni de izquierda ni de derecha. Son muchísimos los sujetos liberadores que hoy recorren el mundo, sin que se asuman con una específica etiqueta social, política o económica. A veces identificados y/o diferenciados entre ellos mismos. Cada uno aporta determinadas proporciones teóricas y prácticas para la resolución de problemas en el ámbito de que se trate; y lo que menos les preocupa es el componente ideológico. La cosa es resolver rápido y de la mejor manera posible (pragmatismo, le dirán no pocos). Así, entonces, en la contemporaneidad estamos en presencia de mecanismos de solución multifacético, que no se contienen ni se contentan con una específica mirada. Maffesoli lo llamaba “el descentramiento del sujeto”; y nosotros no tenemos la intención de socavar su exquisita inspiración. Da lo mismo narrar desde el centro o aproximar ciertos criterios desde la periferia. Son tantos los sujetos individuales o colectivos que analizan y proponen las situaciones objetivas, que explican con aciertos las posibles vías de liberación. Exponer que sólo la izquierda asume los designios liberadores de la humanidad es hablar de modo obtuso; como también será una torpeza mayúscula arrogarse por parte de la derecha la exclusividad de redención. Hoy han aflorado grupos espontáneos por todas partes que no llevan una particular impronta ideológica; y han tenido el atrevimiento de proponer y hacer cosas. Ecologistas, defensores de los derechos humanos, feministas, impulsores de la ciudadanización, preservadores de la vida de los animales, indigenistas, etnicistas, tecnologicistas, proponentes del decrecimiento sustentable (Latouche y Georgescu-Roegen, dixit) como opción de futuro; en fin, un gentío in-corporado socialmente a aligerar la vida sin que prevalezca en ellos una Razón ideológica previamente. Quiénes somos nosotros para etiquetarlos de izquierda o de derecha; además, luce anacrónica la reiteración de esa nomenclatura. También con la intención de formular algún contraste indirecto frente a cualquier ideología, diremos que la democracia, con la que nos regustamos a pesar de sus errores e imperfecciones, no sólo queda definida como forma de organización política sino en tanto modo de convivencia y estructuración social. Menos vertical, con búsquedas más igualitarias (que no igualación) de las relaciones entre sus miembros. En la actualidad mundial, aunque sean disímiles los planos políticos escogidos por la gente para participar (de derecha o de izquierda), priorizan el respeto y la tolerancia hacia el otro. Suena habitual y extensivo para la vida el término y praxis de democratización; proceso desde donde se hace común y corriente la aceptación del disenso que será siempre fértil si dejamos a un lado los estigmas; y sintetizamos la izquierda con la derecha. Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
|
Dermocosmética venezolana se alinea con estándares de sostenibilidad europeaDernier Cosmetics obtuvo el Sello Coninverde en la categoría Enfocada, convirtiéndose en el primer laboratorio cosmético en Venezuela en alcanzar esta certificación. |
Sector salud en Carabobo suma Internet de alta velocidad con el Plan Nacional de Conectividad HospitLa Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera (CHET), ubicada en el estado Carabobo, optimizó sus servicios de telecomunicaciones tras la activación del sistema Aba Ultra, tecnología 100 % fibra óptica de... |
Departamento de Estado envía suministros y kits de Starlink a Colombia tras sismoEl Departamento de Estado de Estados Unidos anunció una asignación adicional de 11 millones de dólares para atender a las víctimas del terremoto |
Pérez Vivas tilda de "libertad a medias" las recientes excarcelaciones de presos políticosEl dirigente político opositor César Pérez Vivas afirmó que las recientes excarcelaciones de presos políticos en el país representan una "libertad a medias", |
El RIF ya no vence: Seniat agiliza trámites pero exige actualizar datosSe acabó la carrera contra el reloj para renovar el Registro de Información Fiscal. |
Visión de la cultura en modo crisisCuando una persona considera normal estos momentos de facto que ocurren en Venezuela, resulta incómodo ver a una sociedad |
El pensamiento de Rigoberto Lanz más vigente que nuncaSiendo ahora la tolerancia un asunto de escasísimo uso; y la discusión a través del disenso fértil una extravagancia. |
La Dimensión Territorial en la construcción del Estado Nación en América LatinaEl Dr. Claudio Briceño Monzón sostiene que los conflictos fronterizos latinoamericanos derivan de raíces históricas de larga duración iniciadas en la era poscolonial e ibérica. |
Entre la esperanza y la realidadLa conformación de una comisión y el inicio de conversaciones entre el Gobierno venezolano y un sector de la oposición han abierto una nueva ventana de expectativas |
La estrategia después de Maduro“La historia está llena de ironías”, escriben Maggie Haberman y Jonathan Swan en la introducción a Regime Change, su reciente libro sobre la segunda presidencia de Donald Trump. |
Siganos en