| La doble vara |
| Escrito por Paciano Padrón | @padronpaciano |
| Jueves, 02 de Julio de 2009 06:00 |
Hay dos varas -distintas ellas- para medir las violaciones a las constituciones de nuestros países: si se trata de la salida a empujones del gobernante elegido (sin importar mucho cómo lo fue), la comunidad internacional reclama y actúa; si se trata de la violación constante de la Constitución de parte de un gobierno déspota, de la afectación de los Derechos Humanos fundamentales, de la aniquilación de los otros poderes públicos,
en fin, si se trata de un golpe de Estado continuado desde el mismísimo gobierno, entonces la reacción -cuando la hay- es lenta y tímida, tolerante del crimen, asfixiante de la democracia.Los hechos de Honduras ponen de manifiesto, una vez más, lo antes dicho. Zelaya pretende aplastar la Constitución de su país, y que el Poder Ejecutivo pase por encima de los otros poderes públicos, los cuales reaccionan en defensa de la Constitución y de sus propios fueros y atribuciones. Ante el atropello presidencial hacen mal las cosas, aceleran una salida que pudo ser francamente constitucional, y generan un aborto convertido en adefesio. Con razón el orden internacional ha condenado el desafuero. Los países condenan. También los organismos multilaterales. Una vara mide la inconstitucional salida del Presidente, la otra mide y calla las inconstitucionalidades del gobernante. Allí están los Castro en Cuba, medio siglo de crimen y atropello. Allí está Mugabe en Zimbabwe, un cuarto de siglo de barbarie. Las reacciones internacionales siguen siendo tímidas, y hasta la mismísima OEA que retiró a Cuba de su ámbito, ahora le pide perdón y reabre las puertas, sin que los Castro sean menos asesinos que antes, ni menos déspota que ayer. Es esa misma OEA que ahora -y parece que con razón desde el punto de vista formal- condena la salida de Zelaya, pero no simultáneamente a Zelaya por sus inconstitucionalidades, ni a Chávez quien -violando el orden internacional y la Constitución de Venezuela- se mete en Honduras de pata y cabeza, traslada soldados, aviones, equipos y dólares que nos quita. Como si fuera poco, anuncia declaración de guerra, ante el silencio cómplice y cobarde del mundo. Por TV y para todo el país y el orbe declaró: “Si juramentan a Micheletti, lo derrocaremos”. Micheletti fue juramentado. ¿Mandará las tropas del Ejercito de la Libertad para Honduras? ¿No es un delito, la sola declaración del bocón? Chávez, además del golpe del 4 de Febrero, da un golpe de Estado cada vez que abre la boca, es decir todos los días. Si dejar a una autoridad electa popularmente fuera del ejercicio del poder encomendado constituye delito y es golpe de Estado, pareciera ser exactamente lo que hace y ha hecho Chávez. Basta ver el brutal y atorrante atropello con el que el régimen despoja al Dr. Antonio Ledezma, Alcalde Mayor de Caracas, de sus atribuciones constitucionales y legales. Ante los reiterados golpes de Estado de Chávez, la oposición ha alzado la voz ante el mundo, pero ha sido lenta y a veces nula la reacción desde afuera. Son como la policía venezolana que, cuando es requerida ante un ataque del hampa, espera que todo esté consumado, que incluso se hayan escapado los asesinos o ladrones, para luego aparecer. Cuando hay ojo sacado, no hay Santa Lucía que valga. ¿Qué esperan para levantar la voz y actuar contra los desafueros inconstitucionales de la bota militar? Una vez más en la historia republicana venezolana se tritura la disidencia y se aplasta la Constitución. Una vez más la respuesta no la debemos esperar de afuera, está en nosotros. Está en la calle. En el mundo hay que ponerle fin a la doble vara para medir las violaciones constitucionales. Cada vez más las violaciones a la Constitución se producen desde el gobierno mismo, más que desde fuera de éste. No más dobleces. No más doble vara. |
Teatro y solidaridad: Microteatral Caracas abre cartelera de 21 obras y suma apoyo a las víctimas deEste miércoles 22 de julio dará inicio la 20.ª temporada de Microteatral Caracas en los espacios del Urban Cuplé, ubicados en el Centro Comercial Ciudad Tamanaco (CCCT). |
Infraestructura digital y continuidad de negocios: bases para apalancar el sector productivoEn un momento en el que las organizaciones planifican sus próximos pasos en el contexto actual, la discusión va mucho más allá de la capacidad de producción o la logística comercial. |
Argontech se alía con NDD Tech para integrar monitoreo predictivo en flotas de impresiónLa firma argentina especializada en gestión documental e infraestructura de impresión, Argontech, anunció un acuerdo estratégico con la tecnológica NDD Tech |
Inversionistas internacionales inyectan US$ 100 millones en Cashea para financiar consumo y comerciLa plataforma de financiamiento en cuotas Cashea anunció el cierre de su ronda de inversión Serie B por un monto de 100 millones de dólares. |
Avance clave en la reparación del cable submarinoLas labores para recuperar el cable submarino de Cirion Technologies en costas venezolanas registraron un avance clave tras la localización y extracción de los dos extremos de la fibra afectada. |
Federico “der grosse”. ¿Por qué el “reich” alemán? (II)El profesor Carlos Balladares analiza cómo la figura de Federico II "el Grande" y el prusianismo fueron manipulados por el nazismo para legitimarse como su heredero histórico y militar. |
El fútbol: ¿deporte o guerra?El Mundial de Fútbol, especialmente la fase final, sirvió para aliviar la angustia y distraer un poco a los venezolanos, luego de los pavorosos terremotos del 24 de junio. |
EscribirEmpecé a escribir en el cuaderno y mamá me los pasaba en limpio para la cartelera escolar. |
El entretenimiento y la recreación son un derecho y no una caridadEl ciudadano venezolano está pasando por una carga emocional muy intensa, la presión que ha tenido que soportar por varias décadas donde nunca ha vivido |
Democracia, ley y alianzas estratégicas para la reconstrucción de VenezuelaLa reconstrucción de Venezuela exige la refundación absoluta de sus instituciones tras casi tres décadas de un modelo político que provocó una crisis humanitaria inédita. |
Siganos en