| Havel frente al Neo-Totalitarismo: un testimonio vigente |
| Escrito por Francisco Plaza |
| Martes, 20 de Diciembre de 2011 15:29 |
Fue el gran mérito de Havel ayudar a los pueblos de Europa Oriental a reconocer que, aún tras la muerte de Stalin, permanecían subyugados
bajo regímenes “neo-totalitarios”, con autócratas determinados a invadir los poderes del Estado, absorber todas las actividades de la sociedad y subordinar al ser humano a un proyecto ideológico. Entendió bien que la esencia del totalitarismo no se circunscribe al terror asociado con las prácticas de exterminio, sino que se trata de un virus mutante, capaz de aparecer cada vez por otros caminos y en un espíritu diferente. Según Havel, el terror en la experiencia neo-totalitaria consiste en el reconocimiento colectivo de un peligro permanente; en un estado de constante ansiedad acerca de lo que está o podría estar amenazado; en la gradual disposición a aceptar la amenaza como una parte inevitable de la realidad; en la resignación a vivir bajo esta situación como única actitud efectiva de sobrevivencia. En definitiva, existe terror en la experiencia neo-totalitaria si el régimen logra que las personas, adversarias o no, nieguen sus principios y se dobleguen por su necesidad de subsistir o continuar “normalmente” la vida. Según Havel, esta situación existencial subyace al apoyo popular que los regímenes neo-totalitarios mantienen independientemente de su desempeño en el poder. Situaciones que originarían una severa crisis de popularidad para cualquier gobierno democrático, como una altísima inflación o la criminalidad desbordada, no alteran mucho la percepción de la gente. Es un grave error, advertía Havel, atribuir el apoyo a estos regímenes a una especie de ignorancia colectiva o al propósito de las mayorías de aprovechar sus dádivas. Una de las realidades más complejas del neo-totalitarismo es que la popularidad de sus autócratas incluso aumenta cuando su arbitrariedad y voluntad de dominación se hacen más evidentes. Además de develar los rasgos esenciales del neo-totalitarismo, Havel asumió la inmensa responsabilidad de señalar el camino de la lucha política. Su visión sirvió de fundamento a la Revolución de Terciopelo en Checoslovaquia y guió el ideario del Movimiento Solidaridad en Polonia, que luego irradió a otros países de Europa Oriental. Su intuición central fue que la lucha contra un régimen neo-totalitario debe consistir principalmente en descubrir su grotesca distorsión de lo humano. Havel comprendió que frente a un régimen neo-totalitario la lucha política no puede limitarse a ofrecer una gestión distinta de los asuntos públicos, como si todo se tratara de un problema de eficiencia en el gobierno. La oposición no puede sólo enfocarse en los problemas “concretos” de la gente, para dejar a un lado las consideraciones “abstractas” sobre el valor de la dignidad y el significado de la libertad. En una realidad neo-totalitaria, los llamados problemas “abstractos” son los más reales. Mientras más se insiste en reducir la política a lo concreto, más crece entre la gente un sentimiento de frustración y temor de que los líderes ignoran lo que realmente está bajo amenaza. Para Havel, el ámbito real de la política en un sistema neo- totalitario está en la esfera íntima del ser humano, allí donde la realidad del régimen colide con el sentido de la existencia humana. Es allí donde se restablece la posibilidad de comunicación entre personas que han dejado de reconocerse mutuamente. Sólo el testimonio de la verdad puede desarmar a toda una sociedad obnubilada o adormecida por la mentira totalitaria. Muchos en Venezuela conciben esta posición de Havel como ingenua y contraproducente para una efectiva oposición democrática. Sin embargo, fue ésta la forma de lucha que produjo el colapso repentino de regímenes neo-totalitarios que parecían invulnerables. Ojala nuestros jóvenes encuentren en la vida y obra de Havel un testimonio vigente para orientar la lucha por la libertad en nuestro país. Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla (*): Profesor de Ciencias Políticas en Palm Beach Atlantic University |
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