| Lágrimas por Moctezuma |
| Escrito por Dr. Ángel Rafael Lombardi Boscán | @lombardiboscan |
| Sábado, 14 de Febrero de 2026 00:00 |
|
Para Ángel Eduardo, conquistador de mundos.
¿Qué tan cobarde fue Moctezuma? ¿O es el chivo expiatorio tanto de los ganadores como de los derrotados? ¿Por qué el Estado mexicano, a través de su Gobierno, exige una disculpa a España por los agravios de la Conquista, mientras mantiene una postura de silencio frente a la pérdida de más de la mitad de su territorio ante los Estados Unidos? La incoherencia es la magia de la política. Y de la Historia como recurso dialéctico de la confusión. Hay ideas preconcebidas que terminan siendo el sustituto de las realidades pasadas y que en el presente son ceremonial y altar de un Estado que cobija a los usurpadores del bien común. El pasado se embellece como adorno o denuncia de unos dolientes picaros. El Cacique Guaicaipuro, sus cenizas, comparte la gloria del santuario de los Libertadores de la Patria. Esto sin reparar que hasta su misma existencia histórica algunos la sospechan como falsa. La probidad no es un requisito en el santoral de los héroes. Tanto mexicanos como venezolanos siguen empeñados en repudiar lo esencial de su identidad cultural haciendo del indigenismo una excusa perfecta. No nos expresamos en wayuunaiki y mucho menos en náhuatl sino en los derivados del español castellanizado. Los rituales religiosos, de la mayoría de los americanos, hoy son de identidad cristiana más que animista o politeísta. Lo indígena oscila entre el victimismo y la redención. Y en el medio, las mayorías silenciosas de sus hereditarios. Voces sin voces; carnes secas y desgastadas por una sobrevivencia que algunos cobijan con gran alegría. Lo llaman: resiliencia. Una palabrita que solapa la vergüenza.
La épica hispánica del siglo XVI, con unos descubridores abrazados al código de honor cristiano, ha logrado blanquear lo que fue un asalto gangsteril. No hubo Conquista de América de parte de un ejército imperial europeo. Empresarios y aventureros particulares, en su mayoría patas en el suelo, que huían de la atroz miseria de Castilla y Extremadura, enfilaron sus naves a ésta nueva Tierra Prometida. El famoso espíritu de la Reconquista (722-1492) fue otro barniz de prestigio para un saqueo desolador. La cruz limpiaba las espadas teñidas de sangre. No solo indígena, también europea. En la escuela se sigue enseñando la Historia bajo los designios de Zoroastro: el bien que enfrenta al mal. El mal siempre son los adversarios de los autores de los libros de historia que con gran imaginación nos llenan de cuentos y fantasías. A su vez, estos autores viven pagados por el Estado y el Estado les tutela las gracias. Si la Independencia fue contra España: los españoles son los malos de la película. Los matices se pulverizan. Las teorías alternativas son conspirativas. Que Simón Bolívar se haya casado en 1802 con una opresora española, en pleno corazón de Madrid, es para la narrativa oficial, un hecho irrelevante. El controvertido Decreto de Guerra a Muerte (1813) aún no pasaba por la testa del aristócrata americano español. Las guerras civiles fueron la tónica de la caída de los imperios aztecas e incas. Y también el tamiz de las independencias en el siglo XIX. Sobre los imperios azteca e inca se ha construido una identidad de gloria que soslaya sus propias atrocidades sobre los vecinos tributarios y esclavizados. Tlaxcala, quería lo mismo que los grandes señores mexicas: el poder de la comarca. Y la banda de Cortés, un rebelde con causa, fue el estratega de una invasión con aliados indígenas. Sin esos aliados, que fueron por miles, la victoria no hubiese cuajado. Lo que le faltó a los de Tlaxcala fue cobrar fuerte o engullir a esos pocos soldados con armaduras y caballos. Ahora se habla de pactismo. Y que los indios que le ganaron a los aztecas e incas tuvieron mercedes y privilegios otorgados por la Corona. Hasta pudieron algunos, los más encopetados, irse a vivir hasta España sin que nadie les insultara por sus orígenes selváticos. Es de ignorancia democrática que en ese periodo hispánico hubo “Republicas de Indios”. En realidad, reservas indígenas, de tierras sobrantes y marginales que ignoraron los encomenderos. Nadie habla de “Período Indígena” entre los siglos XVI, XVII y XVIII. Ya el enunciado mismo es el dictamen de la derrota cósmica y terrenal de los pueblos indígenas. El mestizaje, biológico y cultural, quizás sea la única venganza posible de estos pueblos arrasados por los gérmenes y la guerra. Lo que creemos que es una condena exclusiva para los indios es en realidad la sal de la tierra que nutre a la Historia. Sólo que entre víctimas y verdugos los intercambios de roles son muy fluidos. Y los recuerdos disociados son el embrujo melancólico de colectividades domesticadas. Una Historia de ganadores y perdedores. Una historia de relatos ficticios bajo la impronta de los mitos. Mitos fundacionales. Mitos justificadores. Mitos encubridores. Mitos heroicos. La ilusión es un motor mucho más poderoso que la decepción. El Dorado, una ilusión de riqueza rápida, fue lo que realmente motivó la caída de los dos grandes imperios americanos. No la evangelización cristiana. Y mucho menos una idea imperial de usurpar territorios inmensos. Cuando el espejismo se disipó, la cotidianidad perdió la frescura de los días buenos. Lo mundano se hizo hastío. Y las cargas emocionales de un pasado traumático fueron atendidas por la queja sin soluciones. Lo que siguió fue la negación de los hechos. Y para ello la desmemoria asumió su señorío. Moctezuma sigue llorando. Mientras otros, una minoría legitimada por el “Pueblo”, se aprovechan de su desgracia en el presente.
|
5 consejos que debes saber antes de empezar a invertirDave Ramsey, experto en finanzas personales y autor de varios bestsellers en Estados Unidos, señala que “debes tomar el control de tu dinero o la falta de él te controlará para siempre”. |
De Rugmi a los Troyanos: El arsenal que acecha a las empresas latinoamericanasESET presentó su último informe de telemetría sobre el estado del cibercrimen en América Latina, revelando patrones comunes |
Asobanca rinde tributo a Carlota Pérez, referente mundial en innovaciónEn el marco del tercer foro “Promoviendo la equidad y el liderazgo femenino”, la Asociación Bancaria de Venezuela (ABV) otorgó el Premio Laury de Cracco a la investigadora Dra. Carlota Pérez. |
SIDIS: El motor de IA que convierte datos en ventas llega al EY SummitSIDIS, la plataforma de gestión de datos fundada por venezolanos y premiada internacionalmente, anuncia su participación en el EY InnovEYtion Summit 2026. |
La atrofia del sueño venezolano: el colapso de 2 millones de emprendedoresEl ecosistema de emprendimiento de Venezuela atraviesa una de las involuciones más severas de su historia moderna. |
De magistrado a ministro: el poder sin límitesMario Vargas Llosa abre Conversación en La Catedral con una pregunta devastadora: “¿En qué momento se había jodido el Perú?” |
La palabra vs la des-democratizaciónEl informe anual sobre la salud global de la democracia que prepara y difunde el Instituto V-Dem (“Unraveling The Democratic Era?”, 2026) ratifica ingratas sospechas. |
De los locos de carreteraAlgo más que una disciplina académica, la política es un hecho social ineludible. |
Jóvito Villalba un político controvertidoCon mucha seguridad si se le preguntara a un joven y a uno no tanto, si sabe acerca de un venezolano llamado Jóvito Villalba, |
Las desgracias de algunos pueden ser beneficios para otrosUna frase algo manida pero repetida por los profesores de marketing, aunque algo grotesca y cruda, apunta al sentido de la oportunidad. |
Siganos en