| China y el fin de la Segunda Guerra Mundial |
| Escrito por Carlos Balladares C. | X: @Profeballa |
| Jueves, 18 de Septiembre de 2025 00:32 |
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Hoy nos reunimos aquí para conmemorar solemnemente el 80 aniversario de la Victoria de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la agresión japonesa y la Guerra Antifascista Mundial Es una ocasión para que recordemos la historia, honremos a los héroes caídos, apreciemos la paz y creemos un futuro mejor (palabras del presidente Xi Jinping en el desfile militar de la conmemoración del “80 aniversario de la Victoria de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la agresión japonesa y la Guerra Antifascista Mundial” el 03 de septiembre de 2025). Si fue el ejército rojo quien rindió a los nazis en Berlin, hoy tenemos que decir que fue el ejército del pueblo chino quien rindió al imperio japonés y lo derrotó por la columna central de la historia (palabras del presidente Nicolás Maduro en la inauguración del monumento en conmemoración del “80 aniversario de la Victoria de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la agresión japonesa y la Guerra Antifascista Mundial” de Caracas el 03 de septiembre de 2025).
Una vez más expresamos nuestro asombro ante la inauguración en Caracas de un segundo monumento sobre la Segunda Guerra Mundial al cumplirse 80 años del fin de la misma. Nos parece correcto y plausible que un hecho tan importante para la historia de la humanidad tenga un espacio para su memoria en nuestro país. A diferencia del anterior ubicado en Plaza Venezuela y que representa la toma del Berlín de la Alemania Nazi por el ejército soviético realizada por el escultor merideño Jesús Manuel Suescún (no sabemos si es el mismo que la que corresponde a China), nos parece que la nueva tiene una mejor ubicación: a las faldas del Ávila donde la Cota Mil se convierte en la avenida Baralt. La imagen es claramente inspirada en el estilo del “realismo socialista”, y representa al pueblo chino en sus diversos roles (hay uno que es un “gerente” con saco, corbata, maletín y celular inteligente en la mano) teniendo en el centro el logo de la conmemoración que posee los dos años (1945-2025) y la muralla china, la cual se puede ver también atrás del mismo. Aunque la palabra “resistencia” se repite en los nombres que se le ha dado a la segunda guerra sino-japonesa (1931-45), en esta conmemoración la palabra “victoria” tiene el protagonismo. Y en este aspecto está nuestra crítica, sin dejar de reconocer el gran sacrificio de los pueblos soviéticos y chino. Es una verdad que sin el resto de los aliados y en especial los Estados Unidos habría sido imposible esa victoria. El presidente Xi Jinping reconoció con “sincero agradecimiento” a los gobiernos que “apoyaron y ayudaron al pueblo chino a resistir la agresión”, pero no dijo que el papel central lo tuvo Estados Unidos con la famosa “Ley de Préstamos y Arriendo” y también con combatientes (un buen ejemplo fueron los 300 pilotos voluntarios estadounidenses con cien cazas Curtiss P-40 Warhawk: la AVG: American Volunteer Group comandados por Claire Lee Chennault), ingenieros y todo tipo de personal técnico y ayuda en armas, alimentos, medicias, etc., seguido por el Reino Unido. En total Estados Unidos le otorgó desde 1940 hasta 1945: 1,6 mil millones de dólares; claro, a la URSS le dio más de 6 veces esta cifra; pero ambas naciones sin ellas no habrían podido vencer. Todo el apoyo estuvo finalmente liderizado por el teniente general del US Army: Joseph Stilwell que formó parte del Alto Estado Mayor del Ejército nacionalista chino (el “Kuomitang” del general Chiang Kai-shek). De este ejército, Xi Jinping, no señala nada; solo que la guerra fue librada por “el Frente Unido Nacional contra la agresión japonesa establecido por iniciativa del Partido Comunista de China”. Después en el discurso afirma que gracias a su resistencia “el pueblo chino hizo importante contribuciones para salvar la civilización humana y salvaguarda la paz mundial”, y con este argumento salta al papel actual de China en el orden mundial para seguir conservando la paz y la justicia (sin dejar de decir que su país debe mantenerse bajo el liderazgo del Partido Comunista (PCCh)). En China desde el 2014, a dos años de la llegada al poder de Xi Jinping (como secretario general del PCCh en el 2012 y como presidente de la nación en el 2013) y a cuatro de haberse convertido en la segunda potencia económica del mundo, se estableció por ley el cambio de la conmemoración de la Victoria sobre el Japón del 9 al 3 de septiembre, con el fin de acercarlo al 2 de septiembre que es la fecha reconocida mundialmente como el fin de la Segunda Guerra Mundial. La intención era pasar de una conmemoración exclusivamente nacional a una que resaltara el supuesto papel protagónico de China en la derrota del “fascismo mundial”. Para luego justificar su condición de potencia y país determinante del orden mundial tanto en la posguerra como en el siglo XXI. La celebración de la Revolución China que es el primero de octubre era la principal fiesta nacional desde su triunfo en 1949, ahora pasaba a un segundo plano y el desfile militar que se hacía ese día se trasladó al 3 de septiembre. La resistencia China no significó el retroceso del ejército imperial japonés en el territorio que ocupó en sus primeros años de invasión desde 1937, al contrario, en 1944 con la ofensiva nipona “Ichi Go” (desde el 19 de abril al 31 de diciembre) retrocedió considerablemente y su ejército fue casi exterminado. Sin duda esta resistencia logró retener más de 1,5 millones de soldados japoneses y armas que pudieron ayudar en demorar el avance estadounidense en el Pacífico, pero fue precisamente este avance el que terminó de derrotar al Japón. Al llegar la capitulación el 9 de septiembre de 1945 el frente chino no había sufrido modificaciones desde principios del año (¿”victoria”?). Paradójicamente la ofensiva “Ichi Go” y el avance soviético sobre Manchuria, el norte de China y de Korea fueron dos factores que ayudaron a fortalecer el pequeño ejército de los comunistas. Todos las armas japoneses de estas regiones pasaron a sus manos, sin hablar de la asesoría y apoyo logístico y técnico de los soviéticos. China no fue ocupada por Estados Unidos, solo algunos miles de marines fueron desplegados al territorio para apoyar el traslado de las tropas niponas a las “islas principales”, y asesorar al ejército nacionalista. Korea, por ser colonia japonesa, fue dividida en dos zonas de ocupación en acuerdos entre los soviéticos y los estadounidenses (firmados entre el 10 y el 11 de agosto) estableciendo el paralelo 38 como la frontera de ambas zonas. Estados Unidos desembarcó en el sur de esta península el 8 de septiembre en el puerto de Inchón. Las consecuencias humanas y materiales (aunque la infraestructura urbana se mantuvo en comparación a la devastación sufrida por Europa y Rusia) de 8 años de ocupación y guerra fueron las más numerosas que país alguno había sufrido después de la Unión Soviética, aunque no en proporción a su población total (este lugar lo tiene Polonia). Fueron entre 3 y 4 millones de soldados y 16 a 17 millones de civiles. ¡42 millones de personas habían huido de las zonas de ocupación y el frente en el este y la costa China! A partir de septiembre de 1945 retornaba su mayoría con todas las consecuencias sociales que esto significaba, porque volvían a una región donde los colonizadores habían invertido en industrias y otros sectores de la economía ligadas al Japón y ahora este vínculo desaparecía por lo que la inflación, el desempleo y el mercado negro eran dominantes. Manchuria fue desmantelada por el Ejército Rojo y luego entregada a China. El reencuentro de las familias separadas fue difícil de resolver, tragedia que ha sido relatada en algunas películas como The Spring River flows East (Cai Chusheng & Zheng Junli, 1947) que es una épica dividida en dos partes: la guerra y luego el final con la búsqueda y encuentro familiar. La misma tuvo un “remake” en el 2005. En occidente el gran clásico sobre este tema no es sobre chinos pero sí en China: The Empire of the Sun (S. Spielberg, 1987). Un clásico chino antibelicista de este período inmediato al final de la guerra es Los demonios en mi puerta (Jian Wen, 2000) que con gran ironía muestra la relación de un pueblo con un prisionero de guerra japonés. En dos semanas (ahora asumiremos esta frecuencia de entrega) hablaremos sobre la desnazificación de Alemania y la huida de los jefes nazis para evitar los juicios por crímenes de guerra que se inician en octubre y noviembre de 1945, y que trataremos en su respectivo aniversario. @font-face {font-family:SimSun; panose-1:2 1 6 0 3 1 1 1 1 1; mso-font-alt:宋体; mso-font-charset:134; mso-generic-font-family:auto; mso-font-pitch:variable; mso-font-signature:515 680460288 22 0 262145 0;}@font-face {font-family:"Cambria Math"; panose-1:2 4 5 3 5 4 6 3 2 4; mso-font-charset:0; mso-generic-font-family:roman; mso-font-pitch:variable; mso-font-signature:-536870145 1107305727 0 0 415 0;}@font-face {font-family:Calibri; panose-1:2 15 5 2 2 2 4 3 2 4; mso-font-charset:0; mso-generic-font-family:swiss; mso-font-pitch:variable; mso-font-signature:-469750017 -1040178053 9 0 511 0;}@font-face {font-family:"\@SimSun"; panose-1:2 1 6 0 3 1 1 1 1 1; mso-font-charset:134; mso-generic-font-family:auto; mso-font-pitch:variable; mso-font-signature:515 680460288 22 0 262145 0;}p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal {mso-style-unhide:no; mso-style-qformat:yes; mso-style-parent:""; margin:0cm; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Calibri",sans-serif; mso-ascii-font-family:Calibri; mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-fareast-font-family:SimSun; mso-fareast-theme-font:minor-fareast; mso-hansi-font-family:Calibri; mso-hansi-theme-font:minor-latin; mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; mso-bidi-theme-font:minor-bidi; mso-ansi-language:EN-US; mso-fareast-language:ZH-CN;}.MsoChpDefault {mso-style-type:export-only; mso-default-props:yes; font-size:10.0pt; mso-ansi-font-size:10.0pt; mso-bidi-font-size:10.0pt; font-family:"Calibri",sans-serif; mso-ascii-font-family:Calibri; mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-fareast-font-family:SimSun; mso-fareast-theme-font:minor-fareast; mso-hansi-font-family:Calibri; mso-hansi-theme-font:minor-latin; mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; mso-bidi-theme-font:minor-bidi; mso-font-kerning:0pt; mso-ligatures:none;}div.WordSection1 {page:WordSection1;} |
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