| Terrorismo y comunicación |
| Escrito por Antonio Sánchez García | @sangarccs |
| Miércoles, 13 de Mayo de 2009 12:39 |
|
A muy pocos le caben dudas acerca de la naturaleza despótica y tiránica en que ha desembocado el proyecto popular y democrático que lo catapultara al poder. Que el régimen ha asumido características dictatoriales y pretende desembocar en un sistema totalitario no requiere de sesudos análisis y discusiones semánticas. Como lo expresara con meridiana claridad el Alcalde Metropolitano en su más reciente comparecencia ante los medios de comunicación, “sólo las dictaduras amenazan a los medios”. Le sobra razón. La tiranía no soporta la crítica y aborrece, por ello, de los comunicadores y de los medios de comunicación. Desde el advenimiento de la modernidad, los medios y sus hacedores son el arma privilegiada de los pueblos en sus luchas por la libertad, la justicia y la igualdad. Amenazarlos, arrinconarlos, someterlos y destruirlos constituye el propósito vital de los tiranos.
Vana tarea. Salvo los escasos islotes dictatoriales que sobrevivieran a la caída del muro de Berlín y la desaparición del bloque soviético, las tiranías socialistas no lograron su propósito de eternizarse. Terminaron arrasadas por sus pueblos, liderados en la ocasión por dirigentes sindicales y religiosos, comunicadores y universitarios, trabajadores y amas de casa que supieron desafiar poderes esclerotizados y derruidos. El que hoy asoma sus garras en Venezuela, por primera vez desde la dictadura de Pérez Jiménez, es el terror al propio terror, el miedo del Poder reflejado en los espejos del propio Poder. El que al fin y al cabo desata los peores demonios del terrorismo de Estado. Que comienza como un terror puntual, contra éste a aquel medio, contra éste o aquel periodista y termina desbordándose primero contra las minorías más esclarecidas y luego contra pueblos enteros. Para terminar volviéndose con su terrible furia destructiva contra los hacederos del terror.
A Nelson Bocaranda
|
Teatro y solidaridad: Microteatral Caracas abre cartelera de 21 obras y suma apoyo a las víctimas deEste miércoles 22 de julio dará inicio la 20.ª temporada de Microteatral Caracas en los espacios del Urban Cuplé, ubicados en el Centro Comercial Ciudad Tamanaco (CCCT). |
Infraestructura digital y continuidad de negocios: bases para apalancar el sector productivoEn un momento en el que las organizaciones planifican sus próximos pasos en el contexto actual, la discusión va mucho más allá de la capacidad de producción o la logística comercial. |
Argontech se alía con NDD Tech para integrar monitoreo predictivo en flotas de impresiónLa firma argentina especializada en gestión documental e infraestructura de impresión, Argontech, anunció un acuerdo estratégico con la tecnológica NDD Tech |
Inversionistas internacionales inyectan US$ 100 millones en Cashea para financiar consumo y comerciLa plataforma de financiamiento en cuotas Cashea anunció el cierre de su ronda de inversión Serie B por un monto de 100 millones de dólares. |
Avance clave en la reparación del cable submarinoLas labores para recuperar el cable submarino de Cirion Technologies en costas venezolanas registraron un avance clave tras la localización y extracción de los dos extremos de la fibra afectada. |
4 bodas y un terremotoGuatire, en Miranda, vivió de una manera muy particular el terremoto del 29 de julio de 1967. Un volante publicitario entregado cuatro días antes anunciaba: “¡Se derrumban las cuatro esquinas!, |
Federico “der grosse”. ¿Por qué el “reich” alemán? (II)El profesor Carlos Balladares analiza cómo la figura de Federico II "el Grande" y el prusianismo fueron manipulados por el nazismo para legitimarse como su heredero histórico y militar. |
El fútbol: ¿deporte o guerra?El Mundial de Fútbol, especialmente la fase final, sirvió para aliviar la angustia y distraer un poco a los venezolanos, luego de los pavorosos terremotos del 24 de junio. |
EscribirEmpecé a escribir en el cuaderno y mamá me los pasaba en limpio para la cartelera escolar. |
El entretenimiento y la recreación son un derecho y no una caridadEl ciudadano venezolano está pasando por una carga emocional muy intensa, la presión que ha tenido que soportar por varias décadas donde nunca ha vivido |
Siganos en