| ¿Cómo subsistir en tiempos de tiranía? |
| Escrito por Antonio José Monagas | X: @ajmonagas |
| Jueves, 30 de Diciembre de 2021 00:26 |
|
Es zarandear realidades que se saben camufladas por discursos que exaltan intempestivas tribulaciones, causadas por los latigazos del opresor. Es condenar el tiempo al retroceso de la historia. Tiempo éste que seguramente incita el desgaste lógico de las instituciones. Desgaste o deterioro provocado por la desigual distribución de la miseria. Además, repartida pública y dadivosamente en lacerantes cuotas. Quizás, por el afán de avivar el caos las realidades nacionales cargan. En el desarreglo que toda esta situación anima, no sólo se advierten problemas de contenido político. Son también problemas de tipo cultural, moral y ético. Todos ellos son causantes del retraso que pesa sobre el discurrir de cualquier comunidad que directa o indirectamente se involucra en tan embrollada crisis. Sin importar su tamaño geográfico, extensión física, condición jurídica o capacidad económica. Al final de todo, las complicaciones azotan a todas por igual. En consecuencia, se altera así la fisonomía y perfil de la conducta del ciudadano. Convirtiéndolo en individuos sometidos o supeditados a lo que puede conseguir. Pero desde los escaños de la indignidad. En medio de una vida así consumada, la brutalidad es el único estandarte que puede blandirse u ondear a manera de blasón o bandera. El honor, la hidalguía o la justicia, jamás podrían ser la divisa que caracterice la razón de alguna instancia sobre la cual recaiga algo del poder que subyuga y humilla a quien se rezague de las conjuras que ilustran la intolerancia del tirano. De ahí la necesidad de cuidar los efectos que, sobre la dignidad de quien se opone a los abusos del despotismo usufructuado, brindan los abusos de un lenguaje bochornoso, extorsionador y chantajista propio del autócrata de oficio. Aunque no sólo es el discurso lo que redunda en perjuicio de los valores políticos sobre los cuales se depara la democracia, la constitucionalidad y la República. También, es todo lo que encubre la barbarie que impera sobre el sistema político pretendido. Y que, desde luego, requiere un proceso de gobierno impositivo, intransigente y sembrador de odio.
En el caso Venezuela En Venezuela, este modelo ha trazado un discurrir profundamente conflictivo y contrapuesto. La gestión política del régimen, se ha valido de cuantos pretextos ha podido inventar, para elaborar y tomar cada decisión. Por eso, todo venezolano tiene una historia de horror que contar. No sólo porque la ha padecido cerca. Peor aún, porque la ha vivido en carne propia. Ahora, con la estampa que pinta cada determinación asumida por ilegítimas y artificiosas instancias del Poder Público, el panorama se torna más umbroso y tétrico. No sólo sus decisiones lucen penosas, dado el nivel de retaliación que comportan sus actuaciones. Son los riesgos que por su causa estremecen al país de cara a lo que sus argumentos exponen ante el resto del mundo. Tanto estropajo, consume el curso de sus discusiones estribadas a manera de monólogo, que lejos de imaginar o presumir algún beneficio para el desarrollo económico y social de la nación, deja ver que el rumbo asumido luce marcadamente contraproducente. El régimen busca que sus mentiras vociferadas como fatales verdades de Perogrullo, sean creídas. También, dejan ver el grado de ridiculez y contravenciones que escupen sus directivos presumidos de virtuosos reyezuelos por la pretensión de asumir un estatus de gobernantes “plenipotenciarios”. O sea, por encima de la misma política. Frente al abuso en curso por un régimen desesperado por el miedo que induce su segura y pronta defenestración, el horizonte político se torna borrascoso. Múltiples interrogantes entraman la agenda política venezolana. Sobre todo luego de advertir y reconocer que la crisis política circunda toda posibilidad de dar con una salida distinta de la que, testarudamente, plantea el régimen en medio de un ambiente en el cual los derechos, las libertades y garantías son continuamente vulneradas al margen del ordenamiento jurídico existente. Aunque el problema fundamental sigue estando definido alrededor de la siguiente pregunta: ¿cómo subsistir en tiempos de tiranía? |
¿Puede un profesor de secundaria salvar el Sol? Descúbrelo en "Proyecto Fin del Mundo"El cosmos tiene nuevos héroes (y quizá no son los que esperabas). |
Bancaribe acelera su crecimiento: Cartera de créditos sube 297%En su reciente Asamblea de Accionistas, Bancaribe presentó resultados sobresalientes al cierre de 2025, consolidándose como el sexto banco privado de Venezuela. |
EE. UU. exige fianza de 15.000$ a viajeros de 50 paísesA partir del 2 de abril de 2026, el Departamento de Estado ampliará su programa de fianzas para visados de turismo y negocios (B1/B2). |
Polar celebra su 85° aniversario con un homenaje al compromiso ciudadanoEmpresas Polar presenta su campaña aniversario para conmemorar 85 años de historia en Venezuela. |
Primer Torneo de Golf de la SAV fortalecerá programas oncológicosLa Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV) avanza en la organización de su 1er Torneo de Golf, evento destinado a recaudar fondos para sus programas de prevención y atención oncológica. |
Jóvito Villalba un político controvertidoCon mucha seguridad si se le preguntara a un joven y a uno no tanto, si sabe acerca de un venezolano llamado Jóvito Villalba, |
Las desgracias de algunos pueden ser beneficios para otrosUna frase algo manida pero repetida por los profesores de marketing, aunque algo grotesca y cruda, apunta al sentido de la oportunidad. |
El desafío de VenezuelaTras los acontecimientos del 3 de enero, Venezuela parece haber entrado en una fase que muchos denominan «transición». |
El camino cortoDespués de la llamada extracción, se presentó la encrucijada del camino corto o del camino largo, para impulsar el renacimiento democrático. |
Trono de sangre tropicalEn septiembre, el 25 sin luna, lo fueron a matar. Entre los conspiradores no había un solo odioso español o canario |
Siganos en