| Embargo |
| Escrito por Macky Arenas |
| Martes, 17 de Noviembre de 2009 07:32 |
En el marco de la Asamblea General de la SIP escuchamos varias cosas interesantes sobre los cuales vale la pena repicar. Son asuntos que revisten el más delicado interés, no sólo para los venezolanos, sino para todos los latinoamericanos.
En primer lugar, porque el estropicio que ha significado el chavismo para nuestro país comienza a tener idénticas consecuencias en otras naciones hermanas. En segundo lugar, porque esa circunstancia desenmascara sin piedad al populismo autoritario que vende exactamente lo contrario a lo que representa. Nuestros pueblos están entrampados en este gigantesco fraude a la confianza que depositan en sus líderes, aderezado todo el conjunto con el barniz de una santería degradante y lujuriosa, que bajo las batolas blancas y los coloridos collares de cuentas dispares oculta el rojo sangre que predica la revolución de la muerte.El ex presidente colombiano César Gaviria señaló la contradicción de la demagogia reivindicadora de los derechos de la Cuba comunista. Puso el dedo en la llaga cuando preguntó por cuál razón se rasgan las vestiduras en el continente ante el embargo a Cuba y guardan silencio cómplice frente al que Chávez y su Gobierno le imponen a venezolanos y colombianos juntos. Porque eso es exactamente lo que hace cuando interrumpe el comercio que nos da de comer cada vez que le viene en gana y por las razones que le da la gana. Ahora no sólo es que se permite colocar barricadas a los bienes y productos que circulan entre Colombia y Venezuela, sino que viola flagrantemente la Constitución Nacional y pone en riesgo la paz amenazando con una guerra que perfectamente sabe no la librarán los militares que ya liquidó, sino que la sufrirá el pueblo venezolano al que armará con la excusa de la necesidad de defendernos ante una cantinflérica invasión que sólo anida en su cabeza. El ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti -tal vez el único político que va quedando por estos lados con rango de intelectual y visión de estadista- sentenció al populismo autocrático de Chávez. Ese manojo de experiencia vestido de flux y coronado de canas hizo otra pregunta: "Cómo puede un régimen como el venezolano tener algún anclaje y pizca de futuro cuando nada en dinero y no es capaz de dar agua a su gente?" Tan simple y tan lapidario. Y es que el populismo tiene un aliado, el dinero; y un deber, repartirlo. Aquí se volaron el reparto. Tan sencillo como eso. Obvio es que no puede haber reparto interno si lo regalan por fuera. Los nicaragüenses reportan un pavoroso flujo de recursos venezolanos hacia su país que van a parar, no a las arcas publicas sino a las cuentas personales de la familia Ortega Murillo, detalle que hará impensable que algún día nuestro país recupere algo de la cuantiosa sangría que por allí se escapa. Lo mismo Bolivia, lo mismo Ecuador, lo mismo Cuba. Mientras tanto, como decía Sanguinetti, este populismo ni siquiera exhibe la "p" mayúscula que aún sobrevive al peronismo. Lo otro es más de lo mismo: a gobiernos así no conviene la prensa independiente porque es la vitrina donde se colocan, a la vista, el engaño al pueblo, la incompetencia para resolver, la ausencia de contrapesos al mando arbitrario, la falta de valores éticos que sostengan el abrogarse la representación popular, el sabotaje del discurso único y la posibilidad de balancearlo con la libertad de expresión del pensamiento. De allí la campaña orquestada para desacreditar a los medios que no coreen al arrogante y atrabiliario discurso único. De allí la compra de conciencias, la censura, la amenaza, los monopolios estatales que consolidan la hegemonía mediática gubernamental la cual se abre paso a costillas de cerrrarlo a la sociedad. De allí el macheteo a licencias y permisos de transmisión. De allí que la libertad de expresión sea una "minucia" cuya ausencia no molesta a los gobiernos pero le saca la alfombra a los pueblos. Otro embargo que enfrenta al silencio vergonzoso de la política continental... con las honrosas excepciones cuyas voces se escucharon en Buenos Aires. |
De Bolívar a la gastronomía: Los libros más leídos de la Biblioteca DigitalDurante el año 2025, la Biblioteca Digital de Banesco consolidó su impacto cultural en Venezuela al alcanzar más de 10.800 descargas gratuitas de su catálogo. |
Conferencia virtual sobre James Salter en el CVAEn el marco de la celebración de sus 85 años, el Centro Venezolano Americano (CVA) dará inicio al IV Ciclo de Conferencias Americanas |
La OMS hace un llamado a realizar actividad físicaLa Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte la creciente falta a nivel global de actividad física en la población. |
Hernias que no se ven, pero se sientenUna hernia no siempre duele, aunque casi siempre avisa. Un bulto que aparece al toser, al hacer esfuerzo o al estar de pie puede ser señal de que algo no está en su lugar. |
¿Bastan menos tareas? El desafío de reformar la educación venezolana en plena crisis docenteEn el marco del Día del Maestro 2026, la educación venezolana enfrenta el desafío de implementar el nuevo decreto de regulación de tareas escolares. |
El otro lado del liderazgoNo todos los caminos conducen a destinos felices. Hay unos más escarpados que otros. |
23 de enero de 1958 génesis de la libertad en VenezuelaAfirmaba nuestro gran historiador Manuel Caballero que las efemérides de Venezuela no necesariamente tenían que ser las que estaban establecidas, |
El auténtico color de la historia“…la Historia, mirada desde las ideologías políticas que escindían a las repúblicas americanas en el siglo XIX, |
Independencia y democracia: mitos pulverizadosSi se siembran tormentas, recoges furias. El 3 de enero, luego de los bombazos, la soberanía, invocada una y otra vez por el poder patriótico, quedó mancillada. |
Tomás Straka: «En las transiciones no bailas solo con quien tú quieres bailar»El aniversario 68 de los sucesos políticos y sociales que produjeron el derrocamiento de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958, |
Siganos en