| Medicina populista |
| Escrito por Pablo Aure | @pabloaure |
| Lunes, 07 de Noviembre de 2011 07:52 |
El asunto de los médicos integrales comunitarios merece mucha atención. No son en vano las voces de alerta y de rechazo que se han elevado desde la Academia
y los colegios profesionales. La semana pasada el doctor José Corado, decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de nuestra Universidad de Carabobo, acompañado de prominentes médicos y de su Consejo de Facultad, hizo serios señalamientos contra la reforma de la Ley del Ejercicio de la Medicina. Se trata de más de ocho mil estudiantes que en diciembre recibirán un título que, de acuerdo con la reforma de marras, los autoriza a ejercer la medicina en igualdad de condición que los demás médicos egresados de universidades venezolanas. Es, sin dudas, una gran estafa. Esos muchachos que se graduarán en condiciones francamente deficientes en cuanto a la debida formación, lamentablemente están siendo burlados. Ellos no tienen la suficiente preparación para desempeñarse al mismo nivel que los médicos existentes en el país. La culpa no es de ellos, que soñaron en convertirse en profesionales de la medicina. El estafador es el gobierno, que no repara en engañar a quien sea con tal de hacerle creer a los incautos que es un gobierno preocupado por los más pobres. Ayer hablaba con una profesional de la medicina, profesora de la Universidad de Carabobo, y con la voz quebrada me expresaba su inmensa preocupación. Me decía: ¿cómo actuarán ante una convulsión en un niño? Son urgencias frecuentes en pediatría. Si no les enseñaron farmacología, entonces, no pueden estar preparados para suministrar una dosis del medicamento en tales casos. No es difícil sospechar lo que ocurrirá. Equivocaciones constantes lo que conllevaría a desenlaces fatales. Pero lo importante es la demagogia. Otra preocupación: siendo los accidentes de tránsito una de las principales causas de morbi-mortalidad en el país, tampoco sabrán cómo atender esas emergencias. No están preparados para actuar en unidades de trauma shock. Aumentarán las muertes por accidentes, sin dudas. Esos bachilleres que hoy cursan medicina integral comunitaria jamás han auscultado a un paciente. Se enfrentarán a una realidad desconocida para ellos cuando vean un quirófano. Nos preguntamos: ¿sabrán distinguir entre una indigestión y un infarto? ¿Cómo actuarán ante un paro cardíaco, en los que un segundo es vital? El doctor Fernando Henríquez, presidente del Colegio de Médicos del Estado Carabobo en el Foro que le hiciera la licenciada Dhameliz Díaz y publicado el sábado pasado en El Carabobeño expresaba lo siguiente: "Uno comenzaba el entrenamiento clínico en el tercer año rotando por obstetricia, medicina interna, cirugía y pediatría, lo que identificamos como "especialidades madres", aprendiendo a interrogar al enfermo para establecer lo más importante: la relación médico-paciente. Atenderlos es una de las experiencias que siempre daba temor porque al interrogarlos, tienes que hacer un compendio de la teoría aprendida, llegarle a la patología y hacer el diagnóstico para obtener el tratamiento adecuado". Los médicos integrales comunitarios no han tenido una preparación similar; ellos, de acuerdo a las investigaciones que se han realizado cursan 28 materias en 6 mil 118 horas, mientras que el médico cirujano graduado en otras universidades estudia el doble, 52 materias en 8 mil 280 horas de clases. No es necesaria mayor explicación. Responsabilidad penal integral comunitaria Como abogado me vienen a la mente preocupaciones adicionales. Ya no sólo es el precario nivel de esos "galenos bolivarianos", sino la responsabilidad que se derivará frente a casos de mala praxis. Si ya la academia ha dicho que no están preparados para ejercer la profesión de la medicina, la responsabilidad en puridad debería recaer sobre los que certifican u otorgan esos títulos. Será un caso de la denominada responsabilidad del Estado Legislador, que deberá indemnizar a miles de agraviados. Los muchachos que se graduarán, repito, están siendo estafados. Son víctimas de la perversión populista y del resentimiento gubernamental. ¿A qué anestesiólogo, enfermera o instrumentista se le va a ocurrir compartir un acto quirúrgico con un médico comunitario? A mí me gustaría presenciar una conversación entre los directivos de esa universidad, donde supuestamente enseñan medicina, con profesores de medicina, por ejemplo, de la Universidad de Carabobo. El pueblo tiene que estar consciente del peligro que correrán en caso de acudir a un centro de asistencia hospitalaria atendido por esos médicos integrales comunitarios. El presidente de la República está a tiempo de vetar esa Ley. Peligro... médico comunitario De la misma manera como el gobierno obliga a colocar carteles en contra del humo del tabaco (zona libre de humo en todos los locales cerrados) debería obligar a los centros asistenciales colocar un cartel bien grande en la entrada donde se advierta: "aquí usted será atendido por médicos integrales comunitarios", para que el paciente sepa a que atenerse. Los tribunales se llenarán de expedientes por mala praxis médica. Las víctimas serán los pobres, ésos por los cuales Chávez dice sentir mucho amor. El rico o quien tenga un buen seguro continuará asistiendo a las clínicas privadas mientras no sean expropiadas. El gobierno seguirá engañando a la gente, no importa cuantas muertes se produzcan. Este episodio de los médicos integrales comunitarios aumentará el legajo de infamias que integran el expediente de Hugo Rafael. Venezuela bajo esta dictadura ha caído en el fango de la miseria. Sigue el llamado por los comunistas proceso de "pérdida de la moral burguesa", conforme al cual se va hollando la integridad de una sociedad, hasta humillarla y dejarla completamente inerme frente al inconmensurable poder del partido único y del caudillo que lo manda. Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla @pabloaure www.pabloaure.blogspot.com EC/OyN |
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