| Pruebas tóxicas |
| Escrito por Lucian Bebchuk |
| Martes, 07 de Julio de 2009 08:09 |
El gobierno de Estados Unidos está permitiendo a diez de los mayores bancos del país que reembolsen alrededor de 70.000 millones de dólares del capital que se les inyectó el pasado otoño. Esta decisión se tomó después de que los bancos pasaron las llamadas "pruebas de estrés" de su viabilidad financiera que la Tesorería estadounidense exigió, y del éxito que han tenido algunos de ellos para reunir el capital adicional que las pruebas indicaban que necesitaban.
Muchas personas han inferido a partir de esta secuencia de acontecimientos que los bancos estadounidenses -que son esenciales tanto para la economía de ese país como para la del mundo- ya no están en problemas. No obstante, esa inferencia es muy equivocada. De hecho, las pruebas de estrés no pretendían calcular las pérdidas que los bancos han sufrido a causa de los numerosos "activos tóxicos" que han estado en el centro de la crisis financiera. Sin embargo, el modelo estadounidense se está popularizando. Durante una reunión que celebraron este mes, los ministros de finanzas del G-8 acordaron seguir el ejemplo de Estados Unidos y aplicar pruebas de estrés a sus bancos. Pero, para que los resultados de esas pruebas sean confiables, deben evitar la falla fundamental de las que se realizaron en Estados Unidos. Hasta hace poco, el gobierno estadounidense se había concentrado en gran medida en los activos tóxicos que bloqueaban los balances de los bancos. Si bien las reglas de contabilidad a menudo permiten que los bancos fijen el precio de esos activos a valor nominal, generalmente se piensa que el valor fundamental de muchos de ellos ha caído muy por debajo de ese nivel. La administración Obama ideó un plan para gastar hasta un billón de dólares con el fin de comprar los activos tóxicos de los bancos, pero ese plan está suspendido. Podría haberse esperado a que los supervisores de los bancos que aplicaron las pruebas hubieran tratado de estimar la magnitud de las pérdidas debidas a los activos tóxicos. En cambio, aquellos solo calcularon las pérdidas que se puede prever sufrirán a causa de los créditos (y otros activos) que vencerán a finales del 2010. Optaron por ignorar las pérdidas que tendrán por los créditos que venzan después de ese año. Así, pues, las pruebas no tomaron en cuenta una gran parte del daño económico que la crisis hizo a los bancos. Aunque todavía no tenemos una estimación de las pérdidas económicas que se decidió ignorar en las pruebas de estrés, es probable que sean sustanciales. Por ejemplo, según un informe reciente del Deutsche Bank, los deudores tendrán problemas para refinanciar créditos hipotecarios comerciales con valor de cientos de miles de millones de dólares que vencerán después del 2010. En lugar de calcular el valor económico de los activos de los bancos -su rendimiento en un mercado en buen funcionamiento- y la medida en que superan a los pasivos, las pruebas de estrés se limitaron a verificar que sus pérdidas contables en los próximos dos años no agotarán el capital registrado en sus libros. Mientras se siga permitiendo que los bancos operen así, los supervisores estarán apostando a la capacidad de aquellos para obtener ganancias que les permitan resolver sus problemas actuales, incluso si el valor de sus activos no supera significativamente a sus pasivos. Pero, ¿acaso la capacidad de los bancos para obtener capital social nuevo no indica que, independientemente de si las pruebas de estrés son confiables o no, los inversionistas creen que el valor de sus activos en efecto supera significativamente al de sus pasivos? De ningún modo. Tomemos por caso un banco con pasivos de mil millones de dólares. Supongamos que tiene activos con vencimiento a largo plazo y valor nominal de 1,2 mil millones de dólares, pero cuyo valor económico actual es de solo mil millones. Aunque el valor de los activos del banco no supera significativamente sus pasivos, los depositantes no huirán mientras el gobierno respalde al banco garantizando sus depósitos. Si en dos años los activos del banco tienen un 50 por ciento de probabilidades de aumentar a 1,2 mil millones de dólares o de caer a 800 millones, el banco podrá recaudar capital social nuevo: habrá inversionistas dispuestos a pagar con la intención de compartir el exceso del valor de los activos sobre las obligaciones si las cosas salen bien. Para obtener un panorama adecuado de la salud financiera de un banco es inevitable calcular el valor de sus activos tóxicos. Las autoridades reguladoras podrían alentar a cada entidad a que venda parte de su portafolio tóxico y a que extrapolara el valor de ese portafolio a partir del precio obtenido en dicha venta, o podrían tratar de calcularlo por su cuenta como mejor puedan. De cualquier forma, el valor verdadero de los activos tóxicos de los bancos debe estimarse antes de llegar a la conclusión de que tienen el suficiente capital para cumplir sus funciones esenciales. El tipo de pruebas de estrés que se llevaron a cabo en Estados Unidos y que se recomienda aplicar en otros países -y la capacidad de los bancos para obtener capital social adicional- no pueden servir de fundamento para tal conclusión. *Profesor de derecho, economía y finanzas y director del Programa de Gobernanza Corporativa de la Escuela de Derecho de Harvard. Fuente: El Tiempo |
Charla en la USB: "Mujeres polacas destacadas"Descubre las historias de valentía, ciencia y arte que definieron a Polonia y al mundo en la conferencia "Mujeres polacas destacadas". |
Zulia Indígena: Alianzas globales para una resiliencia sin fronterasLa FAO, junto a la Embajada de Suiza (COSUDE), ACNUR y PNUD, lideró una misión técnica en el estado Zulia para evaluar el impacto del portafolio de Resiliencia Comunitaria. |
Hierro y tradición: El legado de Vatel en MéridaEl Grupo Mimesa, a través de su marca Vatel, se une a La Caravana Escuela para fortalecer el oficio de la forja en las zonas rurales de Mérida. |
ExpoAsoquim 2026: El futuro de la industria química en VenezuelaBajo el lema “Química en movimiento: Impulsando al país hacia el futuro”, ASOQUIM celebrará la ExpoAsoquim 2026 los días 22 y 23 de abril en el Hotel Eurobuilding de Caracas. |
El balance social de Mondelēz: 63.119 beneficiadosDurante 2025 Mondelēz Venezuela, empresa con más 80 años de historia en el país, reafirmó su compromiso con las comunidades al fortalecer sus iniciativas sociales. |
La Universidad defiende los Derechos HumanosCuando se debate la transformación de la sociedad, siempre habrá que referirse al papel de las universidades. |
La fortuna de Juan Vicente Gómez y el destino de los bienes tras su muerteEl general Juan Vicente Gómez tenía una costumbre que sorprendía a muchos visitantes de sus haciendas en Maracay. |
Sirât“Sirât” (صراط) es una palabra árabe que significa “el camino”, “vía”, “sendero”. |
Irán: el derecho internacional como coartadaEl ataque a Irán por parte de Estados Unidos e Israel ha puesto de nuevo en la agenda pública el debate acerca del derecho internacional, |
No entreguemos nuestros derechos a quienes no elegimosEl derecho de los trabajadores venezolanos a recibir prestaciones sociales nació con la Ley del Trabajo de 1936, promulgada el 16 de julio de ese mismo año tras la muerte de Juan Vicente Gómez. |
Siganos en