| La navidad duaqueña en tiempos del café |
| Escrito por Alexander Cambero | X: @alexandercamber |
| Jueves, 19 de Diciembre de 2024 00:00 |
|
El pequeño grano de la familia de los rubiáceos, generaba fortuna en la comarca. El ferrocarril Bolívar era el instrumento mecánico que conducía el esfuerzo de nuestros emprendedores hasta el puerto de Tucacas, de allí los barcos se encargaban de atravesar el océano, para hacer del producto el huésped predilecto de los sitios más exclusivos. Que nuestra población mantuviera un desarrollo sostenido hizo que se afianzarán las tradiciones. Las fiestas del patrono en junio contaban con la presencia musical. Diestros ejecutantes hacían de las suyas en la plaza Bolívar. Allí se congregaba una nutrida representación de la duaqueñidad. La tradición decembrina gozaba de un mayor talante religioso. La Sociedad de Jesús en el Huerto, era la encargaba de realizar el pesebre. El material utilizado era de primera calidad. Las piezas llegaban de Italia como un agradecimiento de las muchas familias, que, con ese origen, asumieron esta tierra como la suya. Todo con el esmero de los artistas, era la única festividad en donde San Juan, lo mantenían un tanto alejado del protagonismo de Jesús, como rey naciente de la Navidad. La iglesia era el punto de encuentro de una tradición muy arraigada en la noche de los tiempos. Los campesinos bajaban en burros que hacían el recorrido entre caminos llenos de bosques, sorteando quebradas, pasos irregulares, lo importante era llegar hasta los brazos de diciembre en Duaca.
La Casa Bortone La joya arquitectónica del imperio Bortone abría sus puertas para el compartir en Navidad. Don Francisco comisionó a su hija Assunta para que se encargara de organizarlo todo. Ella simbolizaba la espiritualidad de estas fechas. Su sensibilidad como músico de conciertos, sus habituales viajes a Europa, le dio un bagaje de sabiduría que imprimía a cada sueño que emprendía. La gente del pueblo se sorprendía al verla manejar un moderno vehículo para la época, de hecho, fue de los primeros que se conocieron en toda la región. Duaca tuvo el primer coche del estado Lara y el cuarto de Venezuela, según crónicas de la época. Eran sencillos, con todo y que eran dueños de una gran fortuna. En estos días se montaba el pesebre gigantesco en uno de los espacios enladrillados del inmueble. Se hacían hallacas, mataban reses y cerdos que utilizaban para darle comida al pueblo. La distribuían entre los vecinos y la gran cantidad que llegaban desde los campos, en el patio hervían las hallacas rebosantes de grosura. Un día antes se ahumaban las hojas provenientes de la zona alta. Cada detalle estaba bien guardado por Assunta Bortone, cuando se acercaba la noche tocaba piezas italianas en violín ¡Oh, excelsa maravilla del bel canto! Era la fiesta de la música con el corazón italiano, allí estaba Giuseppe Verdi, vestido de duaqueño; en el imaginario mensaje de sus obras arrancadas de un violín que volaba entre el vino europeo y nuestro café arábigo. Su íntima amiga, Antonia Tovar, disfrutaba la velada, la dilecta hija del General Tovar, era asidua visitante de la casa Bortone. Desgraciadamente, la tuberculosis la emboscó un buen día. Su muerte hizo que la celebración perdiera el brillo.
El regreso en ferrocarril En la víspera navideña la estación del tren estaba llena. Las familias aguardaban a sus miembros con gran deseo. Los amores sostenidos por el perfume ceremonial de las epístolas, estaban allí entre los bancos que conducían al jardín. Cuando el armatoste se deslizaba por el esqueleto de hierro, las miradas se agitaban El silbido profundo, con sus bocanadas calientes del corazón del carbón, inundaba el cielo azul de la perla. Cuando descendían del tren cada uno buscaba al motivo de su llegada al lugar, el amor se cruzaba con algún saludo de ademán discreto, los besos no se exhibía en público, semejantes muestras de cariño estaban reservadas para la privacidad. Las maletas, que contenían regalos, eran llevadas por los familiares, o los criados, desde eses momento quien regresaba era epicentro de la festividad.
La chicha de la abuela Diez mil años tienen germinando en nuestras tierras el maíz. Los aborígenes crearon una bebida dulzona que servía para las celebraciones. Los grandes rituales lo tenían en sus programas de adoraciones. En tierras de Crespo, la gramínea se usó en diversas presentaciones según la época del año. En Navidad el maíz estaba reservado para la chicha. La escogencia la hacían guardándolo en pipas. Posteriormente, el papelón duaqueño, escogido entre los varios trapiches de la región, daba el temple, mientras los aromas los introducían los clavos, la canela, los frutos secos de la tabasco. El maíz hervía entre leños secos. Finalmente, lo colaban con una fina tela llamada liencillo, que vendían los árabes en la calle principal de Duaca. Mi abuela Francisca aprendió con su tía Rosa, una adorable negra de rasgos gayones y con sangre falconiana. La semilla Cambero, que trajo Fidel, en el espíritu indomable del fiero coriano León Colina, aprendió a luchar por los oprimidos, mientras Francisca se quemaba los ojos para eternizar sus exquisiteces, que no aprendió de su madre que murió al tenerla, pero los principios básicos estaban en el fogón. Esta bebida se hizo sumamente popular en los caseríos. El campesino la asumió como suya; allí estaban sus raíces, el trabajo del sembradío anual sostenido en una bebida refrescante que los unía en el canto de todos.
|
La tecnología en las apps de transporte frena la conducción temeraria y las quejas en América LatinaEl uso de herramientas antifraude, el monitoreo del estilo de conducción por GPS y el enmascaramiento de números telefónicos han permitido reducir en un 24% |
El fenómeno del “farmear aura”: cuando la popularidad efímera expone los datosLa búsqueda de popularidad en redes sociales mediante gestos, bailes o bromas, tendencia conocida en el ámbito juvenil como “farmear aura”, está dejando al descubierto información sensible de menores ... |
Vnet inaugura centro de atención directa en San Agustín y genera empleo localLa empresa de telecomunicaciones Vnet inauguró su primer centro de atención presencial en la parroquia San Agustín. |
Movilnet extiende gratuidad de TVGO de ThundernetMovilnet extendió hasta el 30 de septiembre su alianza estratégica con Thundernet TVGO, permitiendo a sus clientes acceder de forma gratuita |
Fundación Andrés Bello desplegará mega jornada odontológica gratuita en La GuairaCon el firme compromiso de apoyar a las comunidades y responder a las necesidades de salud de las poblaciones más vulnerables, |
Del insilio olvidadoDe la población desplazada hacia el exterior en búsqueda de un refugio seguro y estable, no hay cifras oficiales o confiables quizá por un problema de nomenclatura. |
Caricuao, parroquia multicultural de Caracas que no posee auditorioUna parroquia foránea de Caracas que se mantiene en Resiliencia es Caricuao, ubicada en el suroeste del Municipio Libertador, reconocida como la primera parroquia ecológica del país, |
Soy vecino de ColombiaHay quienes sostienen con ácido humor que mientras China y los Estados Unidos perfeccionan la Inteligencia Artificial cruzando y superando |
Solidaridad ausenteNo siempre, la historia la escriben los triunfadores. También, quienes se interesan en desvirtuar los hechos |
Jacinto Convit nuestro héroe civilEn una Venezuela aun agreste, y dominada por los andinos y las enfermedades tropicales, va a nacer uno de los caraqueños más importantes de los siglos XX y XXI, se trata de Jacinto Convit García |
Siganos en