| Overlord, "nazi que no mate gente, no quiere a su mamá” |
| Escrito por Joaquín Ortega |
| Sábado, 10 de Noviembre de 2018 04:59 |
|
¿Será por eso que la mayoría de los escritores le buscan una quinta pata al gato…o se imaginan, desde la ficción, una docena de horrores sobrenaturales adicionales a una tragedia natural? En el caso de Overlord (Julius Avery. EUA 2018) se unen una serie de lugares comunes del sub género conocido como el Nazi explotaiton; lleva la mezcla un poco del cómic, texturas del Gore, temporalidades de las ucronías y mucho del cine Gialloitaliano. La mezcla, al final no es material para dar un aplauso de pie, puesto que su alcance es edulcorado, pero sin duda entretiene. A los bemoles. Por ejemplo, si fuese dirigida para un público mayor edad -y con exigencias claras como el sadismo explícito o ciertos desnudos artísticos- habría sido ineludible que se convirtiera en una película de culto; esto es, en una historia a la cual podemos adorar más allá del tiempo y de las críticas en contra. Pero con mucha tristeza, el film se debate entre ser una conversación de pasillo entre Captain America(Joe Johnston. EUA, 2011), Saving Private Ryan (Steven Spielberg. EUA, 1998), Heavy Metal (Gerald Potterton. EUA, 1981) e Inglorious Basterds (Quentin Tarantino. EUA, 2009) La trama es sencilla: el famoso día del desembarco en Normandía en 1944 las fuerzas aliadas necesitan neutralizar una torre de control que interfiere en las comunicaciones del bando de los buenos. Tras una sucesión de interferencias mortales, prácticamente un batallón queda reducido a un pequeño grupo de no tan valientes soldados. Poco a poco, comienzan a aparecer rasgos de un mal más allá de lo humano. Rostros prácticamente desconocidos para el público llevan adelante la historia con bastante competencia. La edición y el color nunca desencajan al observador y -con mucha discreción y poca prisa- nos llevan de una película de guerra, a un centro de tortura con presencia de drogas experimentales, sadismo bajo, golpes, tumbos y personajes que van y vienen de la muerte. Particularmente bella y talentosa resulta la aparición de Chloè -Mathilde Olivier- una francesa atrapada en una pesadilla aldeana, un poco más enmarañada que la guerra misma. La presencia de Jovan Adepo -quien interpreta al Soldado Boyce- es quien salva el día y permite ser quien lleve la historia hacia otros lugares, a los cuales los personajes de reparto no pueden llegar; no porque no puedan, sino porque el libreto los condena a otros lugares más allá del castillo, los bosques o los pasadizos secretos. Quedan por fuera ciertos hilos que cortar y seguramente –si la taquilla cubre los costos de inversión- veremos una o dos historias más vinculadas a la película original: el pasado en el entrenamiento de los soldados, Boyce y sus orígenes vudú -vía su abuela haitiana- Incluso, sería interesante saber algo más del Sargento Eldson -Bokeem Wodbine- quien logra construir toda la psicología, amén del tono y modo de un divertido, mal portado y ocurrente hombre de armas, perfecto para habitar el universo que éste tipo de aventuras exigen. @ortegabrothers
|
Cafe y cacao venezolano a Europa: el reto de la nueva norma de deforestaciónLa Unión Europea (UE) en Venezuela invita al seminario online "Ruta del Café y el Cacao Venezolano al Mercado Europeo". |
El "Efecto 2027" de SAP: Daycohost se consolida como la solución de continuidad para el mercado veneEl cronómetro hacia el año 2027 ha comenzado a dictar la agenda de los departamentos de tecnología en Venezuela. |
De Caracas a la ISEF: El 'Roadmap' de la innovación estudiantil en la Kurios CompetitionEl pasado 21 de marzo se realizó la 5.ª edición de Kurios Competition "Misión Secreta". |
Escalabilidad y Venture Capital: La hoja de ruta de la gira 3V Tech 2026Silicon Valley Venezuela oficializa el lanzamiento de la gira "3V Tech" (Visión, Valor, Venture). |
Expo ISP 2026: Valencia se convierte en el epicentro de las telecomunicacionesDel 4 al 6 de junio, el Hotel Hesperia WTC de Valencia será la sede de la tercera edición de la Expo ISP Venezuela. |
El fin de la historia de VenezuelaCuando cayó el Muro de Berlín en 1989; y más luego, de manera inesperada y silenciosa, toda la estructura mastodóntica de la comunista URSS |
El espejismo de la simulación o la gamificación del exterminio: De El Juego de Ender a la Tragedia dEn la obra de ciencia ficción El juego de Ender, el protagonista destruye una civilización entera creyendo que simplemente participa en un simulador de combate. |
Pololo Arráiz: el maestro que convirtió el civismo en canto y dejó su voz sembrada en BarquisimetoEl salón huele a tiza húmeda y madera vieja. Afuera, el sol de Barquisimeto cae como una sentencia sobre el patio. |
Amor–odio en "La amiga estupenda" de Elena FerranteLa investigadora Delsy Mora explora cómo la autora de La amiga estupenda redefine la identidad femenina a través de la ambivalencia y la resistencia. |
¿Victoria por derrota? La apuesta iraní de ganar la guerra económica mientras pierde la militarEn la medida en que avanza la guerra, es claro que Irán en términos militares, no podrá vencer, pero ¿podrá ganar en los mercados a costa de su propio colapso? |
Siganos en