| Pelo malo: el deseo y la pobreza |
| Escrito por Gisela Kozak Rovero |
| Martes, 06 de Mayo de 2014 07:39 |
El tema de la pobreza es recurrente en el cine venezolano y latinoamericano; por lo tanto, no es fácil para cualquier director(a) liberarse de la tradición
de la denuncia o del regodeo en la miseria e interrogar la vida del barrio desde el sentir, los valores y aspiraciones de la gente. Es decir, desde la apasionante variedad de lo humano pues el hecho de pertenecer a cierto sector social definido por nivel de ingreso, grado de instrucción, condiciones de vivienda y calidad de los servicios no significa que todas las personas de tal sector aspiran lo mismo o piensan y se comportan de la misma manera. La sensibilidad frente a estas diferencias marca la última película escrita y dirigida por la cineasta venezolana Mariana Rondón: Pelo malo, una producción de Sudaca Films de la mano de Marité Ugás, galardonada con la Concha de Oro en el Festival de Cine de San Sebastián. Junior (Samuel Lange) es un niño de nueve años que quiere alisar su cabello y vestirse como un cantante para tomarse una foto, requisito de inscripción de su escuela; se rebela contra el "destino" que se supone le es propio como varón mulato y pobre desde la única arma que tiene: su propio cuerpo. Es verdad que su mínima rebeldía tiene que ver con la frivolidad de la cultura de masas -en especial con la música y la televisión-; pero en el hecho de no comportarse como un machito se expresa también un rasgo de autonomía que contrasta con un entorno sin esperanzas ni redención. Su madre viuda y desempleada Marta (Samantha Castillo) observa alarmada la obsesión de su hijo mayor por su "pelo malo"; la relación entre ambos se va complicando pues el afecto se ve amenazado por las insatisfacciones de Marta traducidas en la común ansiedad por la sexualidad del hijo varón, preocupación de los padres sean o no de escasos recursos. Tal Cual |
Cómo sobrellevar el después de los terremotos: algunas claves de Psicología UCAB“El terremoto físico pasa rápido, destruye muchas cosas, pero pasa. Mientras tanto, el terremoto psicológico y espiritual puede durar mucho tiempo. |
Movilnet activa mensajería de texto satelital gratuita en zonas afectadas de La GuairaEn el marco de la contingencia que afecta al estado La Guaira, la operadora estatal Movilnet, en alianza con el servicio satelital Starlink Mobile, |
Alianza DVC y Cáritas distribuye más de 10 toneladas de ayuda tras terremotos en VenezuelaEl Dividendo Voluntario para la Comunidad (DVC) y Cáritas Venezuela presentaron el primer balance de la campaña "Fuerza Venezuela", |
Wingo anticipa nueva ruta a Valencia y ofrece reubicación sin costo desde CaracasLa aerolínea Wingo anunció el inicio anticipado de su nueva ruta entre Bogotá y Valencia, originalmente prevista para el 14 de julio. |
La Montserratina activa plan de contingencia alimentaria en zonas afectadasAnte la emergencia nacional, la empresa de embutidos La Montserratina anunció la reestructuración de sus operaciones de distribución para priorizar el suministro de alimentos de alto valor calórico y ... |
Cuando la tierra tiembla, las instituciones importan: Por qué una gobernanza deficiente puede ser taLos terremotos duran apenas segundos, pero sus consecuencias pueden perdurar por generaciones. |
EEUU, doscientos cincuenta añosUn inmenso país de casi diez millones de kilómetros cuadrados del Pacífico al Atlántico, del Ártico al Caribe, |
Gobierno sin EstadoLos terremotos del pasado 24 de junio no solo destruyeron edificios. También revelaron una realidad que Venezuela lleva años arrastrando: el progresivo debilitamiento del Estado. |
Lecciones de organización civil en la UCV, la coalición sindical y ParacotoLa grandeza del pueblo venezolano siempre ha superado la sombra de sus gobernantes, demostrando que la solidaridad y la fe organizada son las fuerzas más poderosas del país. |
De los cables metropolitanosMuy antes, en la diaria jerga de las mesas de redacción, el término hacía referencia a los cablegramas noticiosos y, si de reparación vehicular se trataba, |
Siganos en