| Entreguismo servil |
| Escrito por Fernando Facchin B. (abogado) |
| Viernes, 28 de Octubre de 2011 03:55 |
El grotesco espectáculo que significa la enfermedad presidencial, podemos apreciar la prueba fehaciente del fracaso revolucionario; discursos de tartufos,
intelectuales vaciados de intelecto, todos genuflexos. Vergüenza ajena han dado los tres médicos, opinadores tarifados; el desequilibrio intelectual observado cae, más que en el servilismo, en un entreguismo absoluto ante un pragmatismo sin doctrina cuya única obsesión es el poder y el dinero, una ciega adhesión a la voluntad del caporal. Recordemos al prócer José Martí "Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan; los que odian y deshacen", los del segundo bando son aquellos que no vacilan en despreciar y destruir. El servilismo al igual que el fanatismo, es la contrafigura del ideal del imperio de la razón. La degradación de la condición humana producto de la conveniencia y el oportunismo es aborrecida por la sociedad venezolana por ser síntoma de descomposición moral y sin dignidad nada es posible. La "cómica" rueda de prensa de los médicos, adulando lo inaudito, festejando la insensatez, anulándose a sí mismos ante una realidad inocultable; hablando lo que se desea oír, callando lo que no puede ser escuchado; un servilismo que conduce a la depreciación del ser humano y es resultado de una conducta ligada a la obsecuencia para no caer en el ostracismo, en el aislamiento y perder las canonjías del poder. Allí sólo se dijo una verdad: "La salud del presidente es inmejorable", el DRAE dice: "Inmejorable: (adj.) Que no se puede mejorar"....? Es momento oportuno para citar a Pío Gil en "Los Felicitadores" (1911), "El servilismo y el despotismo se han colocado frente a frente; (...) el servilismo produce el despotismo, y éste, a su vez, genera aquel. Si no hubiera déspotas no habría serviles; si no hubiera serviles, no habría déspotas. De manera que los áulicos son co-autores con el déspota de la ruina de un país. (...) Se proscribe a los hombres inflexibles y se utiliza a los hombres dúctiles, (...) aplaudidores sistemáticos de todos los actos del gobierno. (...) Una felicitación oportuna no sólo tiene el valor negativo de evitar un carcelazo; tiene también un valor positivo: sirve para conseguir buenos empleos. (...) Las felicitaciones de los aduladores de Venezuela no tienen, absolutamente, ningún valor moral." Seguimos con Pío Gil, ob. cit. "Los aduladores de vocación han hecho de la vileza una virtud que se premia con toda clase de favores (...) Así es como se explica el elogio monótono a los gobernantes, (...) La adulación tiene un reverso sombrío: la traición. Judas besó a su maestro antes de entregarlo. Detrás de un adulador fatalmente se esconde un traidor. (...) corresponsables de todos los infortunios de la Patria son los palaciegos. (...) la dignidad de los hijos enaltece la fama de sus progenitores y el envilecimiento de aquellos, echa sombras sobre la memoria de éstos." Ante tanta ignominia y circo barato vestido de médico, el sentimiento popular se levanta y enarbola las banderas de las reservas morales de la nación para terminar con la mediocridad moral e intelectual que nos rodea, ante la figura de los tres "Mujiquitas", hombres dúctiles, fácil de manejar, indecorosos y obedientes que se conforman con poner la cara adecuada y decir la frase melosa en el momento preciso, ciñéndose a un guión previamente elaborado, en una experiencia traumática a la conciencia de los venezolanos, demostrando que son prisioneros de la angustia por la debilidad del régimen. Se tiene miedo de la verdad, por eso tratan de enmascararla, de taparla bajo absurdas y desvergonzadas declaraciones carentes de sentido lógico, prefieren la mentira consentida que les mantiene subidos al pedestal de la hipocresía, del cinismo y de la liviandad, creyéndose poderosos, sabios, dueños de su propia falacia, pero: "La verdad existe y espera por los valientes". "El miedo tiene color, es pálido; el miedo tiene forma, en las gotas de una copiosa sudoración; el miedo tiene olor, huele mal." Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla EC/OyN |
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