Las inconsistencias de la Ley Orgánica de Cultura
Escrito por Genis Miranda | @genismiranda   
Martes, 09 de Junio de 2026 00:02

altSe puede asegurar que es imposible encasillar a la cultura en una ley, porque es demasiado complejo determinar el comportamiento humano ante su realidad con un ordenamiento disciplinario.

En la Real Academia Española (RAE) uno de los significados de la palabra cultura dice según texto al “f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.” (https://dle.rae.es/cultura). Y aquí viene la primera inconsistencia de la Ley Orgánica de Cultura, cuando la RAE especifica también el significado del término cultura popular que es el “f. Conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo”.

Si se analizan los artículos de esta Ley, se tiene como resultado que está diseñada para regir la cultura popular y no para incentivar todo lo que abarca la cultura en el buen sentido de la palabra. Esta Ley fue decretada según Gaceta Oficial  Nº 6.154 Extraordinaria, de fecha 19 de noviembre de 2014, aprobada por mayoría simple en la Asamblea Nacional bajo el período presidencial de Nicolás Maduro. Aquí está la segunda inconsistencia, porque la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su artículo 203 exige que todo proyecto de ley orgánica debe ser aprobada por las dos terceras partes de los integrantes presentes, esto representa lo que se conoce como mayoría calificada.

La tercera inconsistencia de la ley tiene que ver con la composición, dirección y administración de la cultura. El Artículo 15 menciona al ministerio del poder popular con competencia en materia de cultura, como el encargado de concebir, diseñar y promover las políticas públicas en materia cultural. Esta dirección es totalmente vertical, muy contraria a la derogada Ley del Consejo Nacional de la Cultura que según su artículo 9 se integraba por ciudadanos venezolanos vinculados a las actividades artísticas y culturales del país, designados por el Presidente de la República, las comisiones de culturas de ambas cámaras del Congreso Nacional, el Ministerio de Educación, El Consejo Nacional de Universidades, las Academias Nacionales, la Confederación de Trabajadores de Venezuela y por organizaciones privadas representativas de actividades culturales.

Suena muy bonito cuando la ley se enfoca en la reivindicación del cultor  y sus derechos laborales, pero por otro lado indirectamente los mismos que crearon esa ley han destruido la productividad del país, desapareciendo así las empresas y los espacios que sirven de fuentes de trabajo para el venezolano, entre ellos a los artistas. Son muchas las alternativas que han desaparecido, como el cierre de medios de comunicación, el desarrollo turístico, eventos en los centros educativos, instituciones gubernamentales, la empresa pública, la empresa privada, eventos internacionales, la propiedad intelectual, compañías discográficas y editoras, los establecimientos comerciales, el área deportiva, las comunidades, los teatros, aunado a la inseguridad nocturna, y una moneda devaluada que afecta el poder adquisitivo para comprar herramientas de trabajo y producir nuevas obras.

Muchos de los países desarrollados en el área de la cultura no tienen Ley de Cultura y en algunos casos ni siquiera un Ministerio que los regule. El solo hecho de tener una buena descentralización política les da mayor independencia a las regiones para definir su estructura y emprendimiento cultural, los cuales cuentan con sus propios consejos y comisiones de arte para distribuir subsidios locales. El otro factor determinante es fomentar la excepción de impuestos mediante un organismo oficial que incentiva a los individuos y corporaciones a realizar donaciones deducibles a organizaciones artísticas sin fines de lucro. Lo único que se le asigna como competencia al Estado son las leyes de patrimonio cultural para proteger su legado histórico.

Está comprobado que el desarrollo cultural de una región no lo define una ley, sino la creatividad del ser humano para satisfacer sus necesidades, para que mejore su forma de convivencia en el ambiente que le rodea. También es importante el roce de la sociedad de manera espontánea con el acontecer artístico, el ser humano es un reflejo de lo que se interrelaciona con él a su alrededor, si en un hogar existe una biblioteca, un instrumento musical, una máquina de coser o cualquier objeto que pueda despertar el interés en una persona en operarlo, es más fácil que se logre un encuentro de manera voluntaria con el arte sin necesidad de imponer criterios.

X: @genismiranda


blog comments powered by Disqus
 
OpinionyNoticias.com no se hace responsable por las aseveraciones que realicen nuestros columnistas en los artículos de opinión.
Estos conceptos son de la exclusiva responsabilidad del autor.


Videos



Banner
opiniónynoticias.com