Una complicada ecuación política
Escrito por Antonio José Monagas | X: @ajmonagas   
Lunes, 09 de Abril de 2012 03:17

altEn el campo de la matemática, resolver una ecuación no siempre es una tarea de directa resolución. Quizás, aquellas de una, dos o hasta tres incógnitas. Pero de ahí en adelante, el problema resulta bastante complicado pues se hace necesario entrar a un mundo en el cual los procedimientos comprometen no sólo un denso conocimiento sobre manejo inferencial que obliga a introducirse en complejas relaciones entre variables imaginarias que superan racionalidades propias del ámbito tridimensional.

Sin embargo en el terreno de la política, el problema no es menos engorroso. Posiblemente, peor aún debido a que la incidencia de una variable es capaz de arrastrar otras que, a primera vista, se hallan ocultas dado su carácter incorpóreo o porque son imperceptibles por la acelerada velocidad a la cual ocurren sus cambios entre distintos estados de comportamiento o de reacción social.

Cuando se buscan dilucidar los problemas que mantienen atascada la dinámica presidencial, a propósito del significado que para el país político representa el proceso electoral que determinará la escogencia del próximo Jefe de Estado venezolano, la situación bien puede calificarse como un dilema de naturaleza política. Similar a lo que es una ecuación matemática de múltiples variables cuya gráfico pudiera dejar ver una función discontinua y diferenciada en sus rangos y dominios, al mismo tiempo.

Precisamente, así pudiera comportarse una realidad política cuya complejidad la sitúa en el plano de una relación matemática comparable con el problema que confronta el presidente Chávez toda vez que debe desentrañar el enigma que se le plantea si debe decidir entre concurrir a una fogosa y presionada contienda electoral o guardar el reposo que la crisis de salud por la que atraviesa, exige en beneficio propio, familiar y nacional. A pesar de que convirtió la lucha contra su enfermedad en una guerra revolucionaria de laque ha pretendido obtener un absurdo y desnaturalizado provecho político.

Los condicionantes que habrán de determinar la resolución de tan complicada ecuación política, no sólo serán demostrativos de una relación directa entre la intensidad de la demagogia aplicada y la estridencia ejercida al ofertar cada promesa electoral. También exhibirán una relación inversamente proporcional entre los factores que exaltan el proselitismo y el tiempo de gobierno empleado. Esto sería contraproducente a los efectos de conservar el poder debido a que mientras más se atreva a ofrecer, menos apoyo de la población pudiera obtener desfavoreciendo así la reelección presidencial ya que en trece años de gestión pública los menguados resultados gubernamentales hablan por sí mismos.

Pero además, en un acto de profundo ensimismamiento, el presidente Chávez debería reflexionar sobre interrogaciones que deben tocar desde lo emocional hasta lo corporal. En medio de tal nivel de preocupaciones, deberá resolver el enmarañado dilema político sobre definir si se aferra a su liderazgo o delega en otro la candidatura presidencial. Aunque optar por ésta última, desfiguraría el trazado que viene realizándose bajo el remoquete de socialismo. Incluso, devendría en desencuentros entre subalternos y colaboradores, sometidos y dirigentes de pasillo. En medio de esta embrollada  situación, donde se ha gobernado para asistir a una implacable destrucción institucional comandada por mafias socialistas al mejor estilo siciliano, es necesario salir de este marasmo que mantiene al país atrapado en un canibalismo político-ideológico. Es urgente entonces que Chávez resuelva tan complicada ecuación política.


blog comments powered by Disqus
 
OpinionyNoticias.com no se hace responsable por las aseveraciones que realicen nuestros columnistas en los artículos de opinión.
Estos conceptos son de la exclusiva responsabilidad del autor.


Videos



Banner
opiniónynoticias.com