| Dos celebraciones que contrastan |
| Escrito por Trino Márquez C. | X: @trinomarquezc |
| Jueves, 23 de Febrero de 2012 06:57 |
El 12 de febrero y el 4 de febrero pasado marcaron dos celebraciones radicalmente opuestas. La primera fecha fue una fiesta democrática.
La oposición realizó toda una megaelección: eligió al candidato presidencial, y candidatos a gobernadores y alcaldes. Los cinco precandidatos presidenciales que se mantuvieron hasta el final de la contienda rivalizaron manteniendo todo el tiempo un tono civilizado. Elevaron la política al rango que le corresponde: un espacio en el cual se resuelven las diferencias colectivas mediante la consulta a los ciudadanos, la deliberación firme, pero respetuosa, los acuerdos en medio de las discrepancias. En el mundo del poder y la política nadie con un mínimo de sensatez aspira a que se logre la unanimidad o exista el servilismo, solo se exige que se enjaulen las fieras violentas o la rivalidad sin mesura. Las primarias de la oposición fueron un esfuerzo de unidad por el que muy poca gente apostaba. El Gobierno, acostumbrado a escuchar y obedecer una sola voz de mando, se equivocó al creer que la consulta fracasaría. Creyó que los partidos más grandes asfixiarían a los más chicos, y que estos no aceptarían esa hegemonía. Se imaginó que los candidatos de las organizaciones más engrasadas eclipsarían a los aspirantes independientes. Aquí también se “peló”. Ambos pronósticos fallaron. La convivencia entre fuertes y débiles se dio sin que los tropiezos propios de una batalla electoral dejaran traumatismos irreparables. Los aspirantes y los grupos que los acompañaban, aunque expresaron diferencias significativas en torno a temas importantes, lograron ponerse de acuerdo en torno a unas normas y a una plataforma programática común. Las primarias se le transformaron Hugo chávez en una pesadilla. Quien se autoproclamó candidato vitalicio del oficialismo y líder único e insustituible de una autocracia anacrónica e inepta, se sintió amenazado por la fuerza de unos partidos, unos líderes y un pueblo que no aceptan retornar al esquema de la Venezuela gobernada por Juan Vicente Gómez o Marcos Pérez Jiménez. La jornada del 12-F fue una gigantesca celebración democrática y un canto a la inclusión, a la pluralidad y a la libertad. Más de tres millones de venezolanos salieron a escoger a los candidatos unitarios en sus respectivos circuitos electorales. Casi dos de ellos optaron por Henrique Capriles R. Cerca de un millón lo hizo por Pablo Pérez. Entre ambos concentraron 95% de los votos. Una verdadera proeza de democracia participativa. El 4-F fue exactamente lo contrario. El cuartelazo de aquel día de febrero de 1992 fue recordado veinte años más tarde con la nostalgia que los nazis conmemoraban el frustrado Golpe de la Cervecería, ejecutado en 1923 por un Hitler que daba sus primeros pasos junto a sus tropas de asalto por las calles de Munich. O como Fidel Castro recrea el oscuro episodio del 26 de julio de 1953, cuando en un acto de temeridad suicida condujo a la muerte a un grupo de jóvenes en el asalto al Cuartel Moncada de la Habana. Ambas aventuras fracasaron por la irresponsabilidad de sus jefes, pero los dos, Hitler y Castro, convirtieron las asonadas golpistas en el acta de nacimiento de sus respectivos proyectos totalitarios. Este fue el estilo empleado por los fascistas, los nazis y los comunistas en la URSS y en Europa Oriental. Es el esquema seguido por la dinastía Kim en Corea del Norte y por los hermanos Castro en Cuba. El mandatario venezolano solo acudió a una fórmula trillada por los totalitarismos, por las tiranías y por las dictaduras convencionales. Nada original, aunque sí intimidatorio. El 12-F se eligió a los candidatos que tendrán la posibilidad de recuperar la democracia. @tmarquezc |
La tecnología en las apps de transporte frena la conducción temeraria y las quejas en América LatinaEl uso de herramientas antifraude, el monitoreo del estilo de conducción por GPS y el enmascaramiento de números telefónicos han permitido reducir en un 24% |
El fenómeno del “farmear aura”: cuando la popularidad efímera expone los datosLa búsqueda de popularidad en redes sociales mediante gestos, bailes o bromas, tendencia conocida en el ámbito juvenil como “farmear aura”, está dejando al descubierto información sensible de menores ... |
Vnet inaugura centro de atención directa en San Agustín y genera empleo localLa empresa de telecomunicaciones Vnet inauguró su primer centro de atención presencial en la parroquia San Agustín. |
Movilnet extiende gratuidad de TVGO de ThundernetMovilnet extendió hasta el 30 de septiembre su alianza estratégica con Thundernet TVGO, permitiendo a sus clientes acceder de forma gratuita |
Fundación Andrés Bello desplegará mega jornada odontológica gratuita en La GuairaCon el firme compromiso de apoyar a las comunidades y responder a las necesidades de salud de las poblaciones más vulnerables, |
El Alzheimer: una enfermedad que no olvida la vidaEl profesor Claudio Briceño reflexiona sobre un susto médico con su madre con Alzheimer que reavivó fugazmente su memoria profesional, recordando que quienes pierden sus recuerdos no desaparecen, sino... |
La conquista del Oeste nunca ha terminado (IV)En este artículo, el historiador Carlos Balladares examina cómo el «mito de la frontera» y el «Destino Manifiesto» impulsaron el expansionismo de los colonos británicos hacia el oeste norteamericano. ... |
Venezuela: Un país del siglo XIXLa patética crisis en el área de los servicios públicos e infraestructura que atraviesa Venezuela, muestra una nación que está quedando marginada de la modernidad. |
El acuerdo petroleroCausado por el 3 de enero y casado por la Ley de Hidrocarburos del 29 de mismo mes, la Asamblea Nacional acaba de “apoyar” en minutos el acuerdo petrolero “más grande de la historia” en opinión del P... |
La verdadera pelea del sigloDos mundos se enfrentaban en la más apasionante batalla de los ensogados. |
Siganos en