| El mandato de Zeus |
| Escrito por Claudio Briceño Monzón | @CabmClaudio |
| Miércoles, 19 de Agosto de 2026 00:00 |
|
“La tradición del hombre fuerte que prevalece sobre sus oponentes y supera los obstáculos gracias a su fuerza sobrenatural vigente desde Homero está bien recogida en la tradición del héroe medieval. Pero el héroe medieval es inconcebible sin el mito de Alejandro, así como el mito de Alejandro es impensable sin el de Aquiles. Inspirado en los dos poemas homéricos, Alejandro soñaba con superar las hazañas de Aquiles y Odiseo.” (Nava Contreras, 2026: p.149) Dicen que los dioses escriben sus designios en el cielo y que los hombres, sin saberlo, caminan hacia ellos. Así comenzó la historia de Odiseo, rey de Ítaca, hombre de mar, de pensamiento y de astucia. Un rostro. El rostro de Penélope, la mujer que esperaba en Ítaca. No era solamente la belleza que encendía el deseo de un hombre ausente; era también la imagen de la casa, del hogar y de la promesa del regreso. Mientras Odiseo permanece errante, Ítaca experimenta un progresivo vacío de poder que pone en riesgo la continuidad de la autoridad legítima. Penélope no solo encarna la fidelidad conyugal, sino también la resistencia institucional del reino, obligada a contener las ambiciones de los numerosos pretendientes que buscan apropiarse del trono mediante la ocupación del espacio político dejado por la ausencia del soberano. Una flota. Desde las costas de Grecia partieron los aqueos. Una armada inmensa atravesó el mar hacia Troya, llevando guerreros, héroes, armas y dioses. Entre ellos navegaba Odiseo. Nadie sabía entonces que aquellos barcos tardarían veinte años en volver a Ítaca. Diez años de guerra y otros diez de extravíos, tormentas, monstruos, islas encantadas y designios divinos. Una guerra. Troya ardió durante diez años. Allí se enfrentaron el honor y la ambición, la gloria y la muerte. Allí los hombres descubrieron que una guerra puede comenzar por un rostro hermoso y terminar devorando generaciones enteras. Cuando finalmente cayó la ciudad, los héroes creyeron que la guerra había terminado. Para Odiseo, apenas comenzaba el regreso. Un hombre. Odiseo no era el más fuerte entre los aqueos. Aquiles tenía la velocidad, Áyax la fuerza, Agamenón el poder. Odiseo poseía otra arma, sabía: esperar, escuchar, engañar cuando la fuerza no bastaba. Su verdadera batalla no consistía únicamente en vencer al enemigo, sino en sobrevivir al destino. Un pensamiento. Los griegos llamaban métis a esa inteligencia que no se limita a conocer, sino que sabe actuar en el momento preciso. Era la inteligencia de quien observa antes de atacar, calcula antes de arriesgar y encuentra una salida cuando todas las puertas parecen cerradas. Odiseo hizo de la métis su espada invisible. Una astucia. Entonces apareció el caballo. Los troyanos contemplaron aquella enorme figura de madera y creyeron que los aqueos habían abandonado la guerra. Pero dentro del caballo aguardaban los guerreros escogidos. La ciudad abrió sus puertas a aquello que creía un regalo. Aquella noche, Troya cayó. Odiseo no representa al héroe que vence únicamente por la fuerza. Simboliza al hombre que piensa cuando otros luchan, que resiste cuando otros sucumben y que, aun después de haber perdido el rumbo, conserva la memoria de Ítaca. Quizá ese sea el verdadero mandato de Zeus, que el héroe no sea aquel que nunca se pierde, sino aquel que, después de perderse en el mundo, todavía sabe encontrar el camino de regreso a casa. En esa antigua mirada homérica, La Odisea continúa hablándonos desde el presente. Ulises no es solamente el guerrero que quiere regresar a Ítaca después de la guerra de Troya; es también el hombre que enfrenta un mundo cambiante, poblado de peligros, tentaciones, pérdidas y enigmas. Su viaje es, en definitiva, el viaje de la humanidad frente a la incertidumbre. Al escuchar nuevamente la voz de Homero, comprendamos que Ítaca no es solamente un lugar al cual regresar. Ítaca es también aquello que buscamos mientras atravesamos la tormenta. Y, como Ulises, cada generación debe aprender que el verdadero heroísmo no consiste en vivir sin adversidades, sino en encontrar el valor, la inteligencia y la paciencia necesarios para atravesarlas. Desde esta visión, Ficción Breve Venezolana anuncia el masterclass “Un héroe del siglo XXI. ¿Qué nos puede decir La Odisea hoy?”, una oportunidad para regresar al universo de Homero y preguntarnos qué queda de aquel héroe antiguo en el hombre contemporáneo. La actividad estará a cargo del reconocido helenista venezolano Mariano Nava Contreras, cuentista, ensayista, investigador y traductor; Doctor en Filología Clásica por la Universidad de Granada y postdoctorado por la Universidad Nacional y Kapodistríaca de Atenas. Es profesor de la Universidad de Los Andes y profesor invitado de diversas universidades europeas y americanas. La cita será hoy, miércoles 19 de agosto, a las 5:00 p. m. (hora de Venezuela), vía Zoom. Registro (gratuito): https://us06web.zoom.us/meeting/register/_-xtydERTjyQGG2pqMx8Mg#/registration Referencias: Mariano Nava Contreras. “Creonte: tiranía y poder en la Novela del Dictador hispanoamerica y la tradición distópica angloamericana” En: Lorena Rojas Parma y María Di Muro Pellegrino. Híbridos: filosofía de las interrelaciones. Caracas: Universidad Católica Andrés Bello, Abediciones, 2026.
[1] Claudio Briceño Monzón es Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela por el Estado Mérida. Investigador y Docente del Instituto de Investigaciones Históricas «P. Hermann González Oropeza, S. J» de la Universidad Católica Andrés Bello. Profesor Titular de la Escuela de Historia, de la Facultad de Humanidades y Educación, de la Universidad de Los Andes ULA, Mérida-Venezuela. Magister en Historia de Venezuela por la Universidad Católica Andrés Bello. Doctor en Historia por la Universidad Nacional de La Plata–Argentina. Coordinador del Doctorado en Estudios Políticos ULA.
|
La tecnología en las apps de transporte frena la conducción temeraria y las quejas en América LatinaEl uso de herramientas antifraude, el monitoreo del estilo de conducción por GPS y el enmascaramiento de números telefónicos han permitido reducir en un 24% |
El fenómeno del “farmear aura”: cuando la popularidad efímera expone los datosLa búsqueda de popularidad en redes sociales mediante gestos, bailes o bromas, tendencia conocida en el ámbito juvenil como “farmear aura”, está dejando al descubierto información sensible de menores ... |
Vnet inaugura centro de atención directa en San Agustín y genera empleo localLa empresa de telecomunicaciones Vnet inauguró su primer centro de atención presencial en la parroquia San Agustín. |
Movilnet extiende gratuidad de TVGO de ThundernetMovilnet extendió hasta el 30 de septiembre su alianza estratégica con Thundernet TVGO, permitiendo a sus clientes acceder de forma gratuita |
Fundación Andrés Bello desplegará mega jornada odontológica gratuita en La GuairaCon el firme compromiso de apoyar a las comunidades y responder a las necesidades de salud de las poblaciones más vulnerables, |
Del insilio olvidadoDe la población desplazada hacia el exterior en búsqueda de un refugio seguro y estable, no hay cifras oficiales o confiables quizá por un problema de nomenclatura. |
Caricuao, parroquia multicultural de Caracas que no posee auditorioUna parroquia foránea de Caracas que se mantiene en Resiliencia es Caricuao, ubicada en el suroeste del Municipio Libertador, reconocida como la primera parroquia ecológica del país, |
Soy vecino de ColombiaHay quienes sostienen con ácido humor que mientras China y los Estados Unidos perfeccionan la Inteligencia Artificial cruzando y superando |
Solidaridad ausenteNo siempre, la historia la escriben los triunfadores. También, quienes se interesan en desvirtuar los hechos |
Jacinto Convit nuestro héroe civilEn una Venezuela aun agreste, y dominada por los andinos y las enfermedades tropicales, va a nacer uno de los caraqueños más importantes de los siglos XX y XXI, se trata de Jacinto Convit García |
Siganos en