| Saludo patriótico y revolucionario |
| Escrito por Milagros Socorro (periodista) |
| Martes, 02 de Junio de 2009 12:36 |
El tratamiento de “Estimada usuaria” va seguido por el nombre de mi madre. A ella está dirigido el correo electrónico proveniente de la Onidex donde se le informa de “que su trámite de pasaporte realizado en la oficina ‘Maracaibo II’, el día 27 de abril, ha concluido satisfactoriamente
y su pasaporte ha sido enviado a la misma para su respectiva entrega”. Y le indican que, luego de transcurridas 48 horas de recibir la presente notificación, ella podrá retirar el documento en su correspondiente oficina y en el horario establecido.Confiada en la institucionalidad de Venezuela, mi madre va a la oficina indicada, el día indicado. De forma simultánea, y por casualidad, mi hijo ha recibido idéntico aviso; y ha faltado a sus clases en la universidad para acudir a la sede de Onidex, en Caracas, donde, según el recado oficial, debe retirar su pasaporte. Ambos aguardan fechas propicias para reunirse con mis hermanos, todos residenciados en el extranjero. Las dos diligencias, tanto la de mi madre, en el Zulia, como la del muchachito, en Miranda, resultan infructuosas. El Estado les ha enviado mensajes engañosos: sus pasaportes no estaban listos; y nadie sabe cuándo lo estarán. Los mandan a regresar en una… dos semanas. En algún momento de ese océano oscuro que es el futuro en Venezuela. “Vuelva otro día”. Y los dos tienen en sus buzones de correo un “comunicado” suscrito por la Oficina Nacional de Identificación y Extranjería que los hizo movilizarse… una información indolente y falsa que, encima, remata con esta frase: “Esperamos continuar brindando el mejor de los servicios”. Con razón, el remitente del correo no es un nombre sino un consejo, una admonición, una burla: “No-responder”. Ésa es la entidad, el sujeto emisor, el remitente que se comunica con el ciudadano. No-responder le manda a decir que vaya a buscar su pasaporte, pero antes de eso No-responder le envía que “un cordial saludo patriótico y revolucionario”. Y ahí es cuando uno comprende que No-responder es cubano, porque solo los oriundos del campo de concentración antillano siguen usando esas gastadas fórmulas, esos ridículos clichés que a los venezolanos, mayoritariamente demócratas y modernos, nos parecen una cursilería decimonónica, terriblemente impostada y relamida. Ya nosotros conocemos muy bien a No-responder, porque ha sido instalado por Chávez y sus cómplices en las más altas esferas de la seguridad del Estado, en el corazón de la Fuerza Armada, en el Ministerio de Educación, en el aeropuerto de Maiquetía, en las notarías y en la Extranjería. Los primeros en irrumpir en el Ateneo de Caracas, cuando Farruco Sesto lo mandó invadir, fue No-responder: varios gorilas cubanos enviados a intimidar venezolanos en su propio país. No-responder se caracteriza por sus perversos procederes; por sus mentiras, que han convertido a Fidel Castro en un auténtico adalid del embeleco; por sus prácticas mafiosas, por su inverosímil capacidad de corromper y corromperse. Por eso no habla sino en revolucionés, que es el idioma del opresor disfrazado de protector del pobre, la lengua del oportunista, del falsario. Esos embustes sobrevestidos de retórica épica, que han machacado a los cubanos durante medio siglo a través de su espantosa televisión oficial (la única), las miles de vallas con la cara de Castro y sus muertos; esas fórmulas tramposas y vacías repetidas por Ortega, el violador, y el pobre Evo Morales, todo eso se resume en el saludo patriótico y revolucionario de No-responder, cuya patria es el lenocinio donde alguien conserva su ombligo disecado. Los negocios y el provecho de muchos trajines son para No-responder y sus hermanos, mientras el fracaso y el descrédito es propiedad de los sucesivos directores de Onidex, quienes han prometido sistemáticamente correcciones que no se han producido. Parece que son puestos allí por sus enemigos para asegurarse de que la chapa de ineficientes y corruptos (porque lo cierto es que hay una clase privilegiada y obsequiosa que obtiene pasaportes al minuto), les impedirá levantar cabeza y aspirar alguna vez a un cargo por mérito propio. Quienes firman la correspondencia pergeñada por No-responder y se prestan a engañar y atropellar a venezolanos, deben saber que nunca podrán zafarse de la tiña que acarrea tan ignominiosa asociación. |
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