Cuba: Gaza sin bombarderos
Escrito por Trino Márquez C. | X: @trinomarquezc   
Jueves, 29 de Enero de 2026 02:49

altDurante los años recientes, especialmente desde el declive de la producción petrolera en Venezuela, que condujo a que la industria nacional

no pudiese continuar surtiendo a Cuba los cien mil barriles diarios de oro negro que le proporcionaba, la situación de la isla se tornó cada vez más dura. En la actualidad, luego de la extracción de Nicolás Maduro, hay que calificarla de catastrófica. El cerrado bloqueo impuesto por Estados Unidos, por los buques apostados frente a las costas venezolanas, impide que salgan hidrocarburos para la isla. El nuevo cuadro la ha dejado en la carencia casi total.

Los suministros enviados por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, resulta insuficientes para cubrir las necesidades de la población. Ahora, además, la señora Sheinbaum teme que la administración Trump tome represalias contra México, si ella continúa proporcionándole petróleo a la dictadura. El Gobierno cubano, debido a la falta de combustible, no tiene capacidad ni siquiera de recoger la basura, que se amontona en las calles de La Habana y otras ciudades formando enormes montañas de desechos.

Los principales indicadores que miden la calidad de vida de una sociedad se han erosionado de forma alarmante. Los cortes de electricidad son cotidianos. La gente pasa más de la mitad del día sin el flujo eléctrico. El transporte público no cuenta con gasolina ni gasoil para desplazarse. La crisis energética ha provocado un retroceso aún más acelerado del Producto Interno Bruto (PIB), ya reducido desde hace décadas. El Banco Mundial señala que para 2025 el retroceso del PIB fue, al menos, de 4%, debido a la crisis energética y a la escasa afluencia de turistas.

En medio de este cuadro tan crítico, la población ha decrecido y la pirámide poblacional se ha invertido. Actualmente, existen más personas por encima de 60 años que niños menores de 15 años. El éxodo continúa de forma permanente, fundamentalmente hacia Estados Unidos. La tasa de fecundidad es de las más bajas de América Latina, ubicándose por debajo del nivel de reemplazo poblacional, hipotéticamente situada en 2.1 hijos por mujer. La población está envejeciendo, sin que exista la posibilidad de renovarla. Podríamos agregar algunos detalles acerca de la situación de la industria y la agricultura, pero no es necesario. Cuba está hundida en la miseria total. Algo más de nueve millones de habitantes que se encuentran en su territorio viven en medio de la estrechez más agresiva y humillante.

El régimen, luego de casi siete décadas instalado en el poder, todavía sigue invocando el bloqueo norteamericano como la causa principal de las penurias. Se trata, sin duda, de una excusa acomodaticia y cínica. Cuba ha podido comercializar libremente con la mayoría de los países de América Latina. Con México siempre ha mantenido unas relaciones privilegiadas. Igual ha ocurrido con bastantes países europeos, como España e Italia. De Canadá llegaban a las playas cubanas importantes flujos de turistas. Los rusos, chinos, vietnamitas y gran parte de los países que integraron el bloque socialista antes de la caída de muro de Berlín, establecieron con Cuba nexos de amistad y colaboración. Parecía que querían conservarla como el último bastión del sistema que ellos habían abandonado, luego de haber sido asfixiados por la incompetencia inherente al socialismo.

Las causas de la devastación de Cuba. De su tragedia, tan bien descrita por Leonardo Padura en gran parte de su obra literaria, no se debe al bloqueo imperialista, ni a ninguna agresión proveniente de algún país capitalista, sino a la insondable ineptitud, desidia y corrupción de una tiranía que ha fundado todo su poder en la construcción de un Estado totalitario, controlado, primero por Fidel Castro, personaje que pasará a la historia latinoamericana como uno de los megalómanos más incapaces del continente; luego por su hermano Raúl, figura de segundo orden en todo ese libreto, pero con inmenso poder por su control sobre el Ejército; y, finalmente, por esa caricatura que es Miguel Díaz-Canel, ficha de Raúl Castro y comodín que le permitió al Partido Comunista resolver sus pugnas internas y aliviar las tensiones con las Fuerzas Armadas de la isla.

Pasadas casi siete décadas, ha quedado en evidencia el rotundo fracaso de ese modelo cerrado, que se resiste a la existencia de partidos contrarios al régimen. Que no reconoce a la oposición. Que se niega convocar elecciones libres e iniciar un proceso de apertura política, económica y cultural que coloque a Cuba en la tónica de un mundo en el cual imperan, en gran parte todavía, diversas tendencias políticas, la libertad de información y opinión, el Estado de derecho, los ejércitos profesionales no deliberantes, la economía de mercado y los demás rasgos que integran las democracias modernas.  

El oscurantismo y hermetismo de la dictadura instalada el 1 de enero de 1959, convirtieron a esa sufrida y querida nación en una especie de Franja de Gaza, pero sin los bombarderos que la destruían.

El tiempo del despotismo está llegando a sus días finales. El secretario Marco Rubio, de ascendencia cubana, se ha propuesto acabar con el oprobio de la tiranía. Para lograrlo, parece contar con ese poderoso e impredecible aliado que es Donald Trump. A la nomenclatura cubana le conviene entender que esos hombres muchas veces concretan las amenazas. Esa élite, o cambia, adaptándose a la realidad de las naciones democráticas, o la cambian.


blog comments powered by Disqus
 
OpinionyNoticias.com no se hace responsable por las aseveraciones que realicen nuestros columnistas en los artículos de opinión.
Estos conceptos son de la exclusiva responsabilidad del autor.


Videos



Banner
opiniónynoticias.com