| Iwo Jima: una bandera en territorio japonés |
| Escrito por Carlos Balladares C. | X: @Profeballa |
| Jueves, 20 de Febrero de 2025 00:00 |
|
"Among those who served on Iwo Jima, uncommon valor was a common virtue entre los que sirvieron en Iwo Jima, el valor poco común fue la virtud general" Almirante de la Flota del Pacífico de los Estados Unidos: Chester W. Nimitz, marzo de 1945
En mi niñez tuve la primera aproximación a las fuentes primarias de la historia a través de los álbumes fotográficos. Mientras más antiguos más fascinación me generaban. Una tarde - que no salí a jugar con mis amigos - descubrí unos anuarios de la “Augusta Military Academy” (Fort Defiance, Virginia, Estados Unidos) donde mi padre (Clemente Balladares Betancourt) había pasado dos años terminando su bachillerato. A ellos se sumaban un montón de fotografías de la visita que le hizo mi abuelo durante sus estudios en dicha academia (1955-57), y para mi gran sorpresa en una aparecían los dos delante de una escultura que reproducía la escena final de una de mis películas favoritas de la Segunda Guerra Mundial: “Sands of Iwo Jima” (Allan Dwam, 1949). Es el memorial de guerra al cuerpo de los marines que reproduce la famosa fotografía de Joe Rosenthal ganadora del primer Pulitzer y que muestra a un grupo de soldados izando la bandera de barras y estrellas en la cima del monte Suribachi de Iwo Jima el 23 de febrero de 1945. “Sands of Iwo Jima” es lo que llamó Steven Spielberg “películas bélicas asépticas”, porque casi no se ve sangre ni terribles sufrimientos, mucho menos la realidad de toda guerra y más a partir de la era industrial en el sentido que tratan de evitar las escenas de fuerte violencia como desprendimiento de miembros, entre otros horrores. De niño me gustó por ser otro film de batallas de la Segunda Guerra Mundial y por el personaje central de ficción que John Wayne interpreta: el rudo sargento John Stryker (y por el cual fue nominado por primera vez al Óscar como mejor actor), que todos odian en el entrenamiento pero que luego valoran en medio de la lucha, y cuya sacrificio se relaciona con la imagen del izamiento de la bandera. Muchas imágenes usadas son reales y fueron tomadas del documental “To the shores of Iwo Jima” (1945), el cual para su realización costó la vida de 4 camarógrafos y diez que salieron heridos. En 1961 el biopic “The outsider” (Delbert Mann, 1961) cuenta la vida de Ira Hayes (por Tony Curtis), uno de los seis que izaron la bandera y que era nativo americano. La batalla de Iwo Jima (de 19 de febrero al 26 de marzo de 1945) fue la primera vez en el Frente del Pacífico que los estadounidenses sufrían más bajas que los japoneses (24480 versus 21000). La crudeza del enfrentamiento no es reconstruido de manera real por la cinematografía hasta que Clint Eastwood asumió el proyecto de mostrar la verdad sobre la fotografía más reproducida para su nación relativa a la Segunda Guerra Mundial (“Flags of our fathers”, 2006). Pero quizás la visión más terrible del combate por cada metro de sus 21 kilómetros cuadrados es representada en tan solo diez minutos del octavo episodio “Iwo Jima” de la serie “The Pacific” (Tom Hanks & Steven Spielberg, 2010), donde acompañamos al sargento John Basilone en su recorrido desde que desembarca el 19 de febrero, saca a unos asustados soldados de la playa y los lleva al aeródromo Motoyama, superando y anulando la resistencia japonesa en medio de un “molino de carne” y vidas, para luego caer de un balazo a tan solo dos horas de haber puesto los pies en la “isla de azufre” (recibió la Cruz de la Armada póstuma por estas acciones). Basilone, por el prestigio ganado en la Batalla de Guadalcanal (07 de agosto de 1942 al 9 de febrero de 1943) al comandar la defensa de una posición contra 3000 japoneses durante tres días ganó la Medalla de Honor del Congreso. La película que logra mostrar la importancia estratégica de Iwo Jima es “Letters from Iwo Jima”, que es el otro film de Clint Eastwood que realizó en paralelo con “Flags of our fathers” en el 2006. La misma nace mientras filma la primera y se entera de la existencia de las cartas gracias al libro de 1992: General Tadamichi Kuribayashi & Kazutoshi Hando , "Picture letters from the Commander in Chief" y Kumiko Kakehashi, 2005, “So Sad To Fall In Battle: An Account of War”. Es la visión japonesa de la batalla centrada en las experiencias del general y la de un soldado que no desea seguir el patrón del “bushido” y la realización del “seppuku” cuando ya no quedan armas. La historia se inicia con la construcción del sistema de túneles ideados por el general Kuribayashi para lograr que “cada soldado japonés mate diez estadounidenses antes de caer”, sistema que poseía más de 25 kilómetros (mayor que su superficie) y con el cual diezman a los marines. Como se repite constantemente en el guión: Iwo Jima era territorio japonés por lo que su ocupación tenía que ser infligiendo el mayor costo humano al enemigo (era un golpe moral a los nipones), y al lograr su control podría ser usada como paso previo de la invasión a la patria (desde ella saldrían los bombarderos medios y los cazas para proteger a los B-29 que pasaban por allí desde las Marianas a Tokio y otras ciudades). Otro factor fundamental para los Estados Unidos fue la necesidad de tener una base intermedia donde sus B-29 podían llegar si tenían alguna emergencia, hasta el momento este era uno de los principales problemas que padecían sus tripulaciones al recorrer 2534 kilómetros sobre el Pacífico.
Según el primer libro que leí sobre la batalla: Michael Russell, 1974, “Iwo Jima” (editorial San Martin), después del dominio de la isla por los Estados Unidos y la retirada de la mayor parte de los marines para abril de 1945, todavía quedaban 3000 japoneses dentro de los túneles los cuales se fueron rindiendo hasta 1951. Del lado “americano” se había demostrado que estaban dispuestos a cualquier costo para ocupar territorio japonés y para ello contaban con el mayor poder de fuego de la historia (gracias a su armada y aviación naval), y del lado del Imperio del Sol Naciente que su espíritu de resistencia seguía inquebrantable y a mayor cercanía a sus islas más sangre le costaría al enemigo. Desde la perspectiva Aliada, cualquier hecho que pudiera acortar la guerra ahorrando vidas (especialmente estadounidenses) sería usada sin dudarlo. El haber izado la bandera en Iwo Jima no tuvo consecuencias solo para la Segunda Guerra Mundial, por ello el secretario de la marina James V. Forrestal al ver el hecho desde un buque frente a la costa dijo: “La colocación de esa bandera en el Suribachi significa un Cuerpo de Marines durante los siguientes quinientos años”. |
Amplían el plazo de inscripción para el Premio ESET de Periodismo en Seguridad InformáticaLa compañía de ciberseguridad ESET informó que la inscripción para el Premio ESET al Periodismo en Seguridad Informática permanecerá abierta hasta el lunes 24 de agosto de 2026. |
EE.UU. anuncia paquete de seguridad de US$1.000 millones para Colombia tras la investidura de AbelarBOGOTÁ / WASHINGTON — Con motivo de la toma de posesión del presidente colombiano Abelardo de la Espriella este 7 de agosto, el Departamento de Estado de los Estados Unidos informó la intención de oto... |
Emirates y Uber concentran el 98% de las suplantaciones digitales en el sector transporteLas soluciones de la firma de ciberseguridad Kaspersky registraron cerca de 262.000 intentos de ataque basados en la suplantación de marcas de transporte, |
Banesco destinará un bolívar por cada pago en sus puntos de venta para atender a afectados por terreBanesco extendió durante el mes de agosto su campaña “Transacciones con propósito”, una iniciativa de recaudación de fondos destinada a apoyar a las víctimas de los recientes terremotos |
Siembran 930 árboles en la cuenca del Cataniapo para proteger el agua de Puerto AyacuchoEn el marco del Día Internacional del Guardaparque (31 de julio), cerca de 90 guardaparques, técnicos y miembros de comunidades locales establecieron un arboreto de 2,3 hectáreas. |
La confianza también se construyeLas naciones no se reconstruyen únicamente con acuerdos políticos ni con mejores indicadores macroeconómicos. |
Afiuni y la justicia después del miedoEl Dr. Ramón Escovar León explica cómo el encarcelamiento de la jueza María Lourdes Afiuni instauró un mecanismo de coerción sobre el Poder Judicial venezolano para anular su independencia. |
Cuando en el Palacio de Miraflores se hacían eventosErase una vez cuando en el Palacio de Miraflores se realizaban espectáculos artísticos, aunque parece imposible, el recinto presidencial fue un centro de desarrollo del entretenimiento |
Sobre la eficaciaUn texto de François Jullien resulta especialmente interesante para analizar la acción del liderazgo en momento de crisis histórica e irresolución. |
Comunistas de micrófono, capitalistas de maletínLa retórica antiimperialista en Venezuela ha dejado de ser una postura ideológica para consolidarse como el negocio más lucrativo de sus promotores. |
Siganos en