| Censura sutil: Marta Colomina |
| Escrito por Andrés Cañizález |
| Martes, 01 de Noviembre de 2011 07:40 |
En esta lógica de censura, los medios privados no deben informar y mucho menos opinar. Eso, en sí, es motivo de sospecha y más aún si se tiene una posición abiertamente crítica
En el seno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha venido cobrando fuerza la tesis de que los gobiernos perfeccionan cada vez más sus mecanismos para acallar la crítica pública. El tiempo de censores directamente en los medios, el apresamiento masivo de periodistas o incluso su desaparición física, así como el cierre de medios, son cosa de otra época al menos en América Latina. Obviamente con excepciones, como la tempestad que se vive en México con la muerte de decenas de comunicadores a manos del narcotráfico, tal como ocurrió en Colombia dos décadas atrás. La detención de Leocenis García, editor del semanario Sexto Poder, es una dura excepción en la región. Lo que va cobrando fuerza en este tiempo es lo que suele llamarse la censura sutil. Produce el mismo efecto pero no queda en evidencia, de forma directa, la mano gubernamental que quiere censurar. Tenemos, en Venezuela, en estos días un caso paradigmático de este mecanismo. Se trata de la salida de Marta Colomina de la señal de Actualidad 90.3 FM, del Circuito Unión Radio. Conviene no olvidar que por razones similares debió abandonar Televen a mitad de la década pasada, en una razzia que también sacó de la pantalla chica a quienes, como Marta Colomina, en ese momento eran agudos y críticos anclas en programas de opinión. En aquel momento salieron Napoleón Bravo de Venevisión y César Miguel Rondón del propio Televen. A lo largo de estos años se ha producido una paulatina desaparición de figuras críticas, también en muchos espacios de radio y televisión de otras ciudades distintas de Caracas. En otros medios ha operado la censura de otra forma, con cambios drásticos de programación en los cuales, obviamente, se ve reducida o sencillamente desaparece la opinión e información. Poco a poco, se ha venido implantado el modelo Cabello. Somos país de frágil memoria, así que conviene recordar que en su breve paso por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, Conatel, el hoy diputado Diosdado Cabello reiteró hasta el cansancio durante el año 2009 que aquellas radios y televisoras que no quisieran tener problema con sus licencias debían dedicarse a entretener. He aquí el quid del asunto. Para el Gobierno, en esta lógica de censura, los medios privados no deben informar y mucho menos opinar. Eso, en sí, es motivo de sospecha y más aún si se tiene una posición abiertamente crítica. El modelo Cabello es efectivo especialmente si volvemos sobre lo que mencionó Luis Domingo Álvarez, de los circuitos AM y FM Center, al recordar la semana pasada que alrededor de 250 estaciones comerciales en todo el país siguen en un limbo ante el "silencio administrativo de Conatel". Son emisoras, cabe recordar, que vivieron la amenaza directa en 2009 y vieron cómo 24 estaciones fueron cerradas el 31 de julio de aquel año, sin derecho a la defensa. Usted, amigo lector, estará pensando lo mismo que yo: ¿Cuáles de estas emisoras se jugarán a Rosalinda poniendo, por ejemplo, publicidad opositora o manteniendo programas críticos? Esto sin duda alguna tendrá un duro impacto en un año extendidamente electoral, pues estaremos en elecciones desde ahora hasta abril de 2013. La hegemonía comunicacional en marcha, podría rezar un eslogan oficial. Bajo este contexto de amenazas, presiones y chantajes al sistema de medios radioeléctricos se produce la salida del aire de Marta Colomina del Circuito Unión Radio. No es la única en los últimos tiempos, pero qué duda cabe de que es un caso emblemático. Ha sido objeto de la misma censura en dos ocasiones, porque no puede olvidarse que ya había perdido su espacio en televisión. La valentía de César Miguel Rondón quien tuvo a Marta en su programa en el mismo Circuito Unión Radio (señal Éxitos 99.9 FM) nos ha permitido tener una suerte de documento histórico. No es usual que se hable sobre esta censura sutil. Les invito a oír directamente lo que ocurrió con su salida. Este archivo lo pueden ubicar en la web en http://www.youtube. com/yomonitoreo. |
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