| Del relleno parlamentario |
| Escrito por Luis Barragán | X: @luisbarraganj |
| Lunes, 06 de Enero de 2014 09:21 |
Las sesiones plenarias de la Asamblea Nacional cuentan con un importante recurso que redondea las transmisiones televisivas y radiales: los palcos y galerías,
exclusivamente administrados y manipulados por el oficialismo. Por modesta que sea, no hay jornada que no cuente con la presencia de grupos más o menos virulentos de personas que saben por única misión la de gritar, amenazar y vituperar al diputado opositor con la venia y el regocijo de la dirección de debates.Tamaño relleno constituye una novedad en el historial parlamentario venezolano, por el solo consentimiento y la resignada aceptación de los ataques verbales propinados en el hemiciclo, aunque a veces lanzan uno que otro objeto. Hay diputados del oficialismo que suelen quejarse en la intimidad de una volandera taza de café ante semejante espectáculo, pero saben que no existe ocasión para una queja que sus pares pueden tildar de sospechosa. La reinstalación de la Asamblea Nacional y la subsiguiente consideración de su directiva, reportó una de las escenas más calamitosas que el sólo coraje de la oradora ha salvado para la historia: sin perder en momento alguno la cordura, la coherencia y firmeza del mensaje, éste trascendió más allá del apabullamiento de los palcos y galerías. Lejos de desmoralizarse, María Corina Machado se empinó y la gracia gubernamental quedó como una morisqueta ante la denuncia irrefutable: la directiva fue decidida quince días antes en La Habana. El diputado opositor de los tiempos que corren, debe afrontar las arbitrariedades de la dirección de debates, a la tosca bancada oficialista y a quienes se prestan desde los palcos y galerías para la más grosera de las estridencias. En más de una ocasión, modestamente, nos ha tocado la dura tarea de enfrentar y contrastar con aquellos también inocentes que el PSUV predestina para un sucio trabajo. María Corina ejemplificó muy bien tan difícil tarea, cuya dureza demasiadas veces oculta la radio y la televisión. Mas el pueblo venezolano no es tonto, reconociendo cuán lejos llega un obierno sin escrúpulos. @Luisbarraganj |
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