Miguel New: cine digital con sabor Vinotinto
Escrito por Gustavo Velutini Lunning | @cinefilo50   

altEl director del largometraje Vinotinto indica que esta película responde muchas interrogantes, ya que "nunca comprendió con profundidad cuál fue el secreto de la transformación Vinotinto porque no pudo acceder a la intimidad de la selección". El estreno será el próximo viernes 28 de agosto



— ¿De qué se trata este proyecto documental?
 — Es una película sobre el impacto que produjo en el pueblo venezolano el cambio de la selección de Venezuela en su recorrido hacia el Mundial de Alemania 2006, dándonos identidad y orgullo nacional. Dejando en el país una infraestructura futbolística y una pasión por el fútbol que cada vez crece más.

— ¿Cuál es el propósito de este proyecto?
— El público venezolano nunca comprendió con profundidad cuál fue el secreto de la transformación Vinotinto porque no pudo acceder a la intimidad de la selección. Nuestra selección logró un cambio que se creía imposible, y nosotros estuvimos presentes desde la intimidad vinotinto para acercar a la selección, de una forma más humana, al público venezolano. Hay varias razones que provocaron el cambio y se agrupan todas en una idea clara a la que el cuerpo técnico llamó el mensaje Vinotinto. En la película encontraremos la respuesta a esa pregunta de ¿por qué se dio el cambio en nuestra selección?
El propósito de la película es masificar ese mensaje Vinotinto para que el venezolano lo asimile y comprenda con mayor claridad y apoye incondicionalmente el desarrollo y crecimiento de la Vinotinto y del fútbol nacional, y en una instancia más profunda, quizás, de una u otra manera, lo pueda aplicar a la cotidianidad de su vida.

— ¿Cómo nació la idea?
— Nosotros somos amantes del fútbol, el merideño, el andino, vive el fútbol desde pequeño. Siempre sufrimos la vergüenza de las derrotas de nuestra selección; pero cuando en el 2001, en las eliminatorias hacia el Mundial de Corea/Japón 2002, lo que empezamos a conocer como la Vinotinto, hace una seguidilla de victorias históricas, venciendo a Uruguay en Maracaibo, luego a Chile en Santiago, y remata ganándole a Perú y Paraguay en Venezuela, provocando que Brasil pida un cambio de estadio porque no quiere jugar contra Venezuela en el Maracaná, pues temen perder allí y quedar eliminados del Mundial por la unión del fantástico repunte del fútbol venezolano junto a la maldición del Mundial del 50: El Maracanazo. Entonces, nosotros percibimos que ya nuestro el fútbol no era el mismo, y que si la Vinotinto jugaba de esta manera en las próximas eliminatorias íbamos a estar en el Mundial de Alemania 2006, así que decidimos grabar, lo que considerábamos de antemano, el recorrido histórico y victorioso de nuestra selección hacia el Mundial de Alemania 2006. Iniciar y terminar la grabación de la película era una exigencia histórica que nosotros teníamos que asumir.

— ¿Cómo fue elaborado el guión?
— Salieron muchas ideas, desde jugar con los tiempos de la historia; empezar por el final, después ir al principio y terminar con el triunfo contra Uruguay en el Centenario, el 3 a 0, u otras ideas más que salieron por allí. Pero finalmente quisimos respetar el fluir cronológico de los acontecimientos tal y como los vivió, sufrió y celebró la Vinotinto, para ser fieles a sus sentimientos y acentuar lo cerca que estuvimos de clasificar al Mundial de Alemania 2006. Entonces, el guión, que viene a ser la columna vertebral de la historia, nace de la búsqueda sincera por reflejar la verdadera historia Vinotinto tal y como se vivió.

— ¿De que manera fue filmado?
— Nuestros recursos eran mínimos. En cuanto al equipo técnico, empezamos grabando con una handicam hi8, luego grabamos con una cámara de mejor calidad, miniDVCAM, pero seguía siendo handicam. Siempre decíamos que estábamos haciendo una película sobre la Vinotinto y cuando la gente miraba las camaritas que usábamos se les veía en el rostro la incredulidad, como diciéndose: Éstos están locos. La producción de un proyecto como éste es sumamente costosa. Durante los primeros años siempre buscamos apoyo en el Estado y en las Empresas privadas, pero no creían en este proyecto, así que nos tocó a nosotros buscar la manera de realizarlo y no dejarlo morir; y la encontramos. Sabíamos que éste era un proyecto de pasión Vinotinto y que hay mucha gente que se mueve no por el dinero sino por la pasión, como lo estábamos haciendo nosotros, fue relativamente fácil unirse a los que tienen pasión. Nosotros mismos encontrábamos con nuestros trabajos un dinero que nos alcanzaba para pagar un pasaje cuando la Vinotinto jugaba afuera, gracias a haber estudiado en una escuela internacional, teníamos amigos en esos países sudemericanos, que nos daban hospedaje y algunas veces comida también, incluso ellos trabajaron en la grabación usando cámaras o sonido o ayudando con la producción. Por lo general usábamos una sola cámara, sobre todo durante las concentraciones, pero durante los partidos, en algunas ocasiones llegamos a utilizar hasta 5 cámaras, las cuales a veces eran aportes de amigos, otras veces las teníamos que alquilar y así fuimos grabando poco a poco todo el recorrido de la selección, durmiendo en los mismos carros cuando no encontrábamos hospedaje, o por ahí donde nos agarrara la noche, a veces ni siquiera comíamos; estábamos totalmente concentrados en grabar a la vinotinto, pues sabíamos que todo era histórico, y lo logramos con nuestros propios medios, apoyados por la pasión Vinotinto y la pasión por el Cine.

— ¿Quiénes son sus principales protagonistas?
— El principal protagonista es la Vinotinto, jugadores y Cuerpo Técnico juntos. Indudablemente resaltan individualidades, como en los equipos de fútbol, pero nosotros buscamos siempre consolidar la idea de trabajo en equipo que se vive en la selección, lo cual es parte importante del mensaje Vinotinto.

— ¿Cómo fue la relación con la selección?
— Espectacular, de aprendizaje permanente. Nosotros nos manejábamos con mucha cautela, porque no queríamos interrumpirlos en su trabajo, pero al mismo tiempo queríamos estar lo más cerca posible. Buscábamos un punto de vista que no fuese el televisivo, un punto de vista en el que pudiera conocerse el mundo Vinotinto, su entorno, sus conflictos, sus deseos y al personal humano que lo conforma, queríamos adentrarnos lo suficiente para entender las causas del cambio Vinotinto. Ellos desde un principio percibieron la sinceridad de nuestro trabajo y les mostramos algunas grabaciones que habíamos editado, les gustó mucho y nos dieron acceso completo, todavía la selección no era el boom en el que se convertiría un año después y fue muy fácil acercarnos, nosotros éramos los únicos que podíamos acompañarlos permanentemente y hasta donde tuvimos acceso más nadie tuvo. Son personas muy sencillas, muy humanas, que tienen una plena consciencia sobre el significado y la responsabilidad de representar a un país. Hicimos grandes amigos durante esos años, amistades que serán para siempre.

— ¿En cuantas locaciones se filmo?
— En muchísimas, imagínate: Todos los países de Sudamérica, aquí en Venezuela, en San Cristóbal, Mérida, Mucuchíes, Caracas, Maracaibo, Pto. La Cruz, pero además cada ciudad tenía distintas locaciones, desde canchas de entrenamientos, estadios, plazas, casas de familiares de jugadores o del Cuerpo Técnico. Decir un número exacto es casi imposible, quizás una de las atracciones de esta película es que vas recorriendo toda Sudamérica a través del fútbol.

alt— ¿En cuánto tiempo se desarrolló la pre producción, el rodaje y la post producción?
— La preproducción y el rodaje estuvieron totalmente ligados, porque grabábamos intermitentemente cada dos meses más o menos, durante una semana, que era lo que duraban las concentraciones para los partidos. Estábamos sincronizados con los tiempos de la Vinotinto. Los grabamos desde el año 2002, hasta el mes de marzo del 2008; fueron seis años de grabaciones. La posproducción fue más difícil iniciarla. La posproducción es la etapa más costosa. Mientras nosotros nos las arreglamos para grabar todo el recorrido mundialista por nuestros propios medios, no poseíamos los recursos necesarios para editar la película, así que la búsqueda de recursos estaba dirigida hacia el objetivo de editar la película y convertirla de video al formato de 35mm que se usa para proyectar en las salas de cine. Afortunadamente los recursos se consiguieron a mediados del 2007 y comenzamos la digitalización de material lo que fue un trabajo arduo, pues teníamos aproximadamente 400 horas de grabación, la posproducción de la película se inicio en Octubre del 2007 y terminó el 7 de julio de 2009. Fue un gran trabajo editar la película porque tuvimos que convertir las 400 horas de grabación en 90 minutos de Historia que sintetizara y mantuviera una coherencia narrativa de principio a fin.

— ¿Quiénes mas participaron en el proyecto?

— Participó mucha gente, en cada país sudamericano recibimos apoyo de compañeros que estudiaron cine con nosotros en la escuela internacional de San Antonio de los Baños, en Cuba. En Colombia, Ecuador, Argentina, Uruguay, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Brasil fuimos apoyados por nuestros colegas y compañeros, en Venezuela recibimos mucho apoyo también, nos brindaron casas, comidas, mucha gente trabajó por pasión en el proyecto. Zambo Ficción una productora venezolana fue determinante en la posproducción de la película, así como la participación de la Villa del Cine. También un estudio de sonido en Argentina, Estudio Triciclo, que nos hizo el montaje y mezcla 5.1 de la película. Además de un increíble equipo de animadores que realizaron un trabajo de muy alta calidad expresiva, narrativa y estética.

—¿Se utilizo material de archivo?
— Si, varias cosas. Desde las imágenes del primer Mundial de fútbol en 1930, hasta los partidos televisados de la vinotinto para la clasificación a Sudáfrica 2010.


—¿Qué tipo de música lleva el documental?
—La música del documental es música tradicional venezolana en su mayoría. En un momento pensamos en hacer música original, pero al tratarse de una película que realza la identidad del venezolano y su orgullo me pareció pertinente usar nuestra música nacional, la cual está, en sentimiento y memoria, dentro de cada uno de nosotros, los venezolanos. La música representa una parte fuerte de nuestra cultura, por lo que también usamos música de otros países, para representarlos,  por ejemplo Venezuela juega contra Ecuador en Quito y escuchamos música típica ecuatoriana, si es contra Argentina escuchamos un tango y así vamos construyendo el discurso musical que se va trenzando a medida que avanza la historia. La música es uno de los elementos más poderosos de la película, por el impacto que genera a quienes la ven y la compenetración que logra con los sentimientos de los personajes y la historia que viven.

—¿Quién la compone?
— Hay muchos autores, son aproximadamente unas 20 canciones y todas son de autores distintos, la mayoría son venezolanos, pero también hay ecuatorianos, argentinos, uruguayos y algún otros hermanos latinoamericanos más.

—¿Qué virtudes considera usted que tiene este proyecto en cuanto a calidad cinematográfica, montaje, animaciones, efectos especiales, música, guión, etc.?

— La calidad de la cámara y la fotografía es superior a lo que esperábamos. Te recuerdo que las grabaciones se hicieron con múltiples cámaras de video digital, seleccionadas de forma aleatoria, lo cual significo un reto para Produrama, la empresa que convirtió el material de video en fílmico de 35mm. Ellos nunca habían recibido una película con tanto material y cámaras diversas, había miniDV, MiniDVCAM, Hi8, HDV de todos los modelos y marcas posibles. Y el trabajo que realizaron superó con creces las expectativas que teníamos. El punto fuerte de la película es la emoción, es una película muy emocionante, y siempre apelamos a la emoción como el factor determinante de la película, porque sabíamos que la calidad de las cámaras no daban para mucho, pero tuvimos una grata sorpresa cuando vimos el resultado del laboratorio, levantaron la imagen de una forma increíble, la fotografía de la película cuenta con colores vivos que fortalecen aún más las emociones de la historia. Luego está el sonido, que fue realizado por el Estudio Triciclo en Argentina y que finalizó con un resultado extraordinario. Es una banda sonora muy potente, el diseño sonoro de la animación es hipnótico y luego el diseño sonoro de toda la película fluye con mucha maestría, sobriedad y sobre todo fuerza emotiva. El sonido va creando los estados de ánimo que se viven en la  historia, está muy bien realizado. Además lo hicimos Dolby Digital 5.1 con calidad THX, lo que lo hace naturalmente muy envolvente y sumamente atrayente, es un sonido que te rodea y atrapa. La animación de la película es la fuerza mágica de la historia, es la que la convierte en una historia universal que puede ser apreciada por cualquier cultura de este planeta que incluso no conozca bien el fútbol. Es un viaje poético sobre el origen desconocido del fútbol. Se realizó con varias técnicas de animación, dibujar sobre video, animar en 2D, se utilizó Alter Effects; el equipo de animación realizó quizás una de las mejores animaciones del cine nacional. Probablemente el elemento de donde parten las fuerzas del sonido, de la fotografía, la música, la animación, etc., es la edición de la película. Sin duda fue la manera de estructurar la historia y el manejo de los tiempos de cada plano y cada acción lo que logró expresar con claridad y contundencia las emociones vividas junto a la Vinotinto. Un montaje con un ritmo divino, donde te olvidas que hay cámara en mano, donde entras en la historia vinotinto y quedas atrapado hasta el final del último crédito; el montaje es el gran secreto de la película.

+ información: www.vinotintolapelicula.com

 
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