Ricardo Gutiérrez: “Pido perdón a los venezolanos por haber apoyado a Chávez”
Escrito por Milagros Socorro (periodista)   

altAntes de la crisis producida por la discusión de la Ley de Educación, que ha provocado el retiro de Podemos del hemiciclo, los diputados de esa fuerza habían tragado grueso durante el fugaz debate de la Ley Orgánica de Procesos Electorales, que Ricardo Gutiérrez, con 25 años en el Parlamento, rechaza con toda firmeza.

Ricardo Gutiérrez tiene un cuarto de siglo en la actividad parlamentaria. Ahora lleva dos periodos en la Asamblea Nacional, donde representa a Portuguesa en la bancada de Podemos.
Su infancia transcurrió en los años 50 en la zona petrolera del Zulia, entre Cabimas, Lagunillas, Ciudad Ojeda, La Salina, Punta Gorda, por donde se movía su padre, un técnico electricista que llegó a tener relevantes posiciones en las concesionarias extranjeras. Gutiérrez asistió a las escuelas petroleras, de la que tiene el mejor concepto. 


-Si usted se había formado en los campos petroleros y estudiado en las escuelas organizadas por los norteamericanos, de las que sacó, como usted dice, muy bien provecho. ¿Por qué derivó hacia el partido comunista?-En esa época, la política iba acompañada del estudio. Yo tuve un maestro, llamado Antonio Gómez, que contribuyó mucho a mi formación. Fue él quien nos acercó al Quijote, a Rómulo Gallegos y a la ideología. Era una época, también, en que la figura de los Estados Unidos se dibujada como una potencia que explotaba las riquezas naturales de otros países y tras de sí dejaba pobreza. Me hice comunista desde el liceo. Y desde entonces estoy en la lucha. Imagínate lo que significa para los que de verdad somos socialistas el daño que Chávez ha hecho a nuestros valores. ¿Quién va a querer oír de socialismo cuando esto haya pasado? Nadie.


-La Ley de Educación concentra la atención del país en la actualidad. Pero quiero insistir con la Ley Orgánica de Procesos Electorales, LOPE.
-Claro. Esa Ley, que es crucial para el destino de Venezuela, se discutió en solo dos sesiones. Y testimonia mejor que cualquier otra el desmontaje que ha sufrido la Asamblea Nacional, la manera como se ha abandonado la práctica legislativa y l como se ha dado la espalda al juramento que hizo cada uno de nosotros, como diputado, de defender la Constitución. El delito más grave que en política se ha cometido en Venezuela corresponde a la Asamblea Nacional, que le permitió a Chávez desconocer la Constitución. Nada de este desastre hubiera sido posible o justificable si la Asamblea no hubiese participado en la farsa de  legitimar, mediante leyes y un nuevo orden jurídico, la burla más grande a nuestra Constitución. Aquí  ha operado un fenómeno nuevo, mediante el cual las leyes se han puesto por encima de la Constitución, el Parlamento ha legislado de forma que contraviene abiertamente la Constitución; y el Presidente presenta sus abusos, frente al país y al mundo, como un ejercicio legal, cuando, en realidad, se basa en leyes írritas, sin ningún valor jurídico. La Asamblea ha sido el instrumento para el golpe de Estado sostenido que se ha venido dando en Venezuela. La mayoría de los diputados ha renunciado a su juramento de defender la Constitución, con vergüenza la mayoría de ellos, sabemos que es así, esos que inclinan el rostro, pero hay muchos otros, los que han obtenido prebendas fáciles, que lo hacen sin ningún rubor.


-¿Qué le reprocha usted a la LOPE?
-Es la prueba más fehaciente de lo que vengo diciendo. La ley electoral en Venezuela fue siempre de mucho consenso, porque en ella se materializa el principio fundamental de la democracia y es que la soberanía reside en el pueblo, quien mediante el sufragio transfiere todas las formas del ejercicio del gobierno y  poder. El Congreso Nacional era plural. Había voces disidentes. La izquierda, entre el MAS, el PCV, MEP; URD, llegamos a tener unos 16 diputados, antes de que llegara la Causa R, cuando el conjunto creció. Era un Parlamento que debatía, que incluía la presencia de las minorías. Esta Ley lo que hace es cambiar el sistema electoral, de uno basado en la proporcionalidad, que elegía un 40% de diputados por planchas o por listas , y un 60% de manera nominal, a través de circuitos. Esos circuitos permitían que no solamente los partidos postularan candidatos sino que lo hicieran todas las expresiones de la sociedad. Con esta nueva Ley un solo partido va a sumar los votos que sacó por lista y por circuitos. Pasamos de un sistema proporcional a un sistema mayoritario. 


-¿Eso le garantiza, forzosamente, un triunfo electoral al Gobierno?

-Solo en el caso de que mantuviera la aceptación que tuvo hasta febrero de este año. Pero el país ha cambiado de manera crucial y, en la actualidad, ni ellos tienen la mayoría en la Asamblea ni Chávez tiene la mayoría en el país. Y, de hecho, puede ocurrir lo contrario de lo que ellos han planeado: puede ser que los beneficiarios de esta nueva ley seamos los partidos de la pluralidad democrática. Nosotros tenemos muchas razones para estar seguros de que somos la mayoría en el país; pero aún así rechazamos el sistema que ha impuesto Chávez, por principios, porque ese sistema electoral es inmoral, atenta contra la democracia, porque no permite que el voto exprese en su verdadero la relación política que existe en la sociedad; y con ello, el pluralismo. 


-La presidente de la Asamblea, Cilia Flores, les echó en cara a usted y sus copartidarios que habían llegado a ese hemiciclo gracias al sistema de morochas que la LOPE consagra y que ustedes rechazan.
-Quiero aclarar que las veces que yo he sido elegido diputado durante los diez años que llevan ellos allí, solo una vez, la última, salí con los votos del chavismo. Eso fue un error que cometimos. Un grave error que reconocemos. Y por el cual le pido perdón a los venezolanos. Porque contribuimos a darle mayoría a un gobierno para que, en los hechos, derogara la Constitución a través de todas las leyes que han venido aprobando. 


-¿Quién escribe esas leyes?
-Esas leyes se escriben en Miraflores, donde están los asesores cubanos y los españoles provenientes de lo más podrido del PSOE. Son ellos quienes ponen y quitan artículos, quienes añaden a última hora artículos que son aprobados sin discusión. De hecho, la LOPE fue aprobada tras la inclusión de 30 artículos que nadie conoció en la Asamblea. El hombre más ocupado en el proceso de redactar, discutir y aprobar la LOPE, es el motorizado que va y viene entre Miraflores y el Palacio Legislativo portando un sobre Manila con las últimas resoluciones y los artículos que van a agregarse a las leyes venezolanas pergeñados por extranjeros.


-¿Esto se aplica a la ley de Educación?
-A todas. Quienes más han usado la frase “soberanía nacional”, comenzando por el presidente Chávez y sus más conspicuos acólitos, son quienes más la han irrespetado. Hoy, la tribuna parlamentaria, la industria petrolera, los puertos, la educación, las telecomunicaciones los registros y notarias públicas, los sistemas de identificación y asignación de cédulas y pasaportes, todo eso está en manos de “asesores” extranjeros, muy fundamentalmente de cubanos. Aunque también los iraníes han pasado a tener una presencia importante en materia de seguridad estratégica para el país. Nunca nadie se había mofado tanto de la soberanía de Venezuela como Chávez.


-¿Cree usted que el proyecto del presidente Chávez será tan duradero como él asegura?
-Esto terminará mucho antes de lo que Chávez dice y de lo que los venezolanos creen. Ni las instituciones ni la sociedad van a soportar por mucho tiempo una realidad como la que estamos viviendo. Esta crisis no puede tolerarse por mucho tiempo. Pero podemos asegurarles a los venezolanos que esa crisis será superada de manera democrática, constitucional. El próximo año tendremos elecciones legislativas y el país cambiará. No hay manera de que le presidente ni las autoridades electorales escabullan esa cita. Y en el 2012 cambiaremos el gobierno en su conjunto. Por mucho que repriman al pueblo, por muchas milicias que armen, no hay nada que puedan hacer para impedir el regreso de la democracia en Venezuela.



La tragedia y la farsa
Ricardo Gutiérrez nació en Maracaibo, hijo de padre falconiano y madre trujillana. Por eso dice ser la propia expresión del éxodo petrolero. “Puesto que mis padres salieron de sus lugares de origen para ir al Zulia, el primer enclave minero-petrolero surgido en América Latina”. 


Su militancia en el partido comunista se inicia desde sus tiempos de liceísta.
Y septiembre de 1973 lo encuentra en Chile, como miembro de un equipo de seguridad del Presidente de la República. “Por instrucciones de Salvador Allende”, dice, “me desempeñaba como jefe político y militar de Valparaíso y Aconcagua. Conocí a Allende cuando estaba derrotado. Poco tiempo después de unas elecciones que perdió. Y formé parte de su grupo más cercano, donde el único extranjero era yo”. Gutiérrez se contaba entre quienes daban al presidente Allende el tratamiento familiar de “Chicho”.


-Y al presidente Chávez, ¿cómo lo conoció?
-Derrotado, también. Lo conocí después del golpe del 92, en la cárcel. Yo fui el primer civil que lo visitó, en mi condición de parlamentario y director de Tribuna Popular [órgano informativo del  partido comunista], en el cuartel San Carlos.


-¿Hay alguna comparación entre Salvador Allende y Chávez?
-Absolutamente ninguna. Eso es como la relación entre la tragedia y la farsa. Marx decía que hay eventos que se repiten en la historia, la primera vez como tragedia y la segunda como farsa. Lo que está haciendo Chávez es una farsa, que sería risible si no fuera por las graves consecuencias que traerá.

 
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