Internacionales
¿Cómo va Ecuador?
Escrito por Boris Gómez U. | @BorisSGomezU
Sábado, 20 de Febrero de 2016 11:45

¿Cómo va Ecuador?
Boris Santos Gómez Úzqueda*
En algún momento el presidente de Ecuador dijo que “están preparados para un precio promedio del barril de USD 20”, afirmación que obviamente no fue sostenida dado que los precios del barril/petróleo están, inclusive, para el caso ecuatoriano por debajo del costo de producción (al 19.02.2016 está en USD 16/barril) teniendo como referencia alWest Texas Intermediate (WTI) USD 31,91/barril. De manera que no existen los “blindajes” financieros cuando caen precios de la principal arma de la economía: la transacción de volúmenes de petróleo en mercados abiertos.  Por su menor calidad, el precio estimado del barril de crudo ecuatoriano no llega a 20, según Petroecuador.
Que contraste cuando estaba el barril ecuatoriano a USD 110,oo!
Al 12.02.2016 el precio teórico/estimado del petróleo ecuatoriano se ubicó en USD 16,99/barril (ponderación de crudos de “Oriente” 70% y “Napo” 30% determinado en base al WTI).
El “modelo” ecuatoriano de Correa ”triunfó” y fue “exitoso” cuando el barril de petróleo estuvo a precio elevado (USD 110). A precios bajos la “revolución ciudadana” se va abajo. Mismo efecto en Bolivia que disfrutó una década de bonanza gracias a sus buenos precios del gas y en Venezuela lo propio. Hoy los 3 países sufren por ausencia de políticas públicas en hidrocarburos claras, modernas, transparentes y alejadas de los calores populistas.
En algún momento el mismo presidente le dijo a la prensa internacional que los precios no alcanzaban para cubrir cuotas de costos de producción, rendido por la realidad. Claro, Ecuador, igual que Venezuela o Bolivia ¿siguen? creyendo en una capacidad de mando sobre las fuerzas del mercado energético. Eso es, casi/casi, imposible.
Caídas de precios de gas y petróleo significan sin inequívoco: ajuste fiscal. Las compañías estatales petroleras de Ecuador (Petroamazonas/Petroecuador) van a reducir, de seguro, sus presupuestos operativos porque con los actuales ingresos no van a poder cubrir costos de los actuales niveles de producción.
Bolivia (productora gasífera pero con precios asociados al petróleo), por ejemplo, en algún momento de 2015 armó su presupuesto con petróleo a USD 65, Ecuador para 2016 fijó a USD 35… vean la diferencia entre la proyección y la realidad objetiva de los precios que el mercado está señalando.
Lo primero que hizo Ecuador, o Bolivia o inclusive Arabia Saudita fue echar mano de sus reservas internacionales. La “pequeña diferencia” entre los ahorros sauditas o ecuatorianos es abismal. El reino saudita llegó a ahorrar 900 mil millones de USD –inclusive más en bienes, acciones, oro, etc- para épocas duras. Los populismos del ALBA despilfarraron ingresos de petróleo/gas…
Banco Mundial calcula que la economía ecuatoriana caerá 2% este año.
Algunos cálculos de analistas señalan que se requieren USD 10000 millones para “sostener” producción petrolera ecuatoriana. Complicado: las corporaciones y capitales externos no van a hacer mucha inversión en Ecuador. Con mucho esfuerzo Ecuador traspasó (2015) el campo “Auca” mediante contrato con multinacional Schlumberger a cambio de USD 1000 millones que, todo experto en finanzas energéticas sabe mejor que yo, no son suficientes para operaciones petro/gasíferas que requieren alto volumen de capital.
Amén de los problemas operativos para las estatales vienen los problemas de falta de dinero y re-distribución impositiva (menos dinero para gobiernos descentralizados y municipios) y menos dinero para otras acciones estatales (como infraestructura, salud, vivienda) que deben ser re-dirigidas a sostener la producción petrolera ecuatoriana.
A ello agregar un nuevo elemento: el ingreso de Irán al ruedo de países vendedores de petróleo, luego del levantamiento de “sanciones” que las potencias mundiales le impusieron por su programa nuclear.
Imaginen un mercado petrolero: con Arabia sin dejar de producir, con Rusia, Emiratos, Venezuela y un Irán que aporte (3.8 millones/barril/día para fin de año, actualmente produce 2,8 millones/barril/día).
Emitir deuda estatal para Ecuador será demasiado complicado dado que –conforme informes internacionales- Ecuador tiene un índice de riesgo tan alto que ahora será más difícil adquirir deuda estatal.
Es una máxima que mis amigos economistas me enseñaron que “con menores ingresos (del gas o petróleo), el déficit del Estado se incrementa y los financiamientos que lleguen al país van a exigir más condiciones y serán más costosos”.
Menos mal llega una pequeña “tabla de salvación”: el anuncio del cártel OPEP para “congelar” producción petrolera para estabilizar precios.
Algunos analistas y expertos indican que la crisis puede ser una oportunidad para pensar en un Ecuador, en una Bolivia en una Venezuela con nuevos modelos de producción: no petroleros, sino impulsado tecnología, turismo, negocios agrícolas, etc. pero para que eso llegue falta muchísimo.
El rol del estado populista en sociedades altamente dependientes de recursos naturales no fue de los mejores: corrupción, despilfarro y ¿desarrollo? sin creatividad.
Copio la frase que dibuja al Ecuador de hoy: “Necesitamos más libertad. Tenemos que dejar de ser una sociedad de junkies petroleros, y pasar a ser ser una sociedad abierta, libre y próspera, sostenible a largo plazo, tal como lo han hecho Chile o Suecia”, de la autora Arianna Tanca Macchiavello; frase que por cierto también se acomoda perfectamente al sueño de una nueva Bolivia o Venezuela.
BORIS SANTOS GÓMEZ ÚZQUEDA. Consultor del sector privado @bguzqueda
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altEn algún momento el presidente de Ecuador dijo que “están preparados para un precio promedio del barril de USD 20”, afirmación que obviamente

 
Arabia Saudí enfrenta la bancarrota
Escrito por José Rafael Revenga | @revengajr
Lunes, 15 de Febrero de 2016 01:22

alt“La esperanza de un recorte coordinado del suministro de los miembros de OPEP y no-OPEP continua alejándose” (ANZ)

 
Integración energética norteamericana
Escrito por Boris Gómez U. | @BorisSGomezU
Domingo, 14 de Febrero de 2016 01:54

Integración energética norteamericana
Boris Santos Gómez Úzqueda
Pasos concretos están dando México, Estados Unidos y Canadá para construir lo que denominaron “integración energética de América del Norte” en su reciente reunión de líderes políticos del sector energético de esos tres países, en Canadá, dando continuación a la reunión que dio origen al “Memorándum de entendimiento de Información y Datos Energéticos de Norteamérica”, firmado por los tres ministros de energía de esos países en 2014.
Vale subrayar que Estados Unidos es uno de los más grandes demandante/consumidor de energía del mundo; entonces ene se su papel dual está abierto a tener fórmulas que permitan mejorar condiciones de producción, nuevos mercados (exportan después de mucho tiempo de no haberlo hecho, mejorar condiciones de dependencia de países del golfo, entre otros y mejorar su producción del shale gas/oil por citar ejemplos); con Canadá ya tiene una integración comercial muy importante, siendo el último negocio –aún en puertas- del famoso ducto Keystone XL que además de ser gigantesca obra es otro elemento de integración en el norte.
A ello agregar México, quizá el “menor” de los tres pero no menos importante. Será sin dudas un esquema de integración altamente importante y sus políticas serán –sino copiadas- por lo menos emuladas por el resto del hemisferio.
Están enfocados en ejes relacionados a recursos fósiles, electricidad y en la transición a energías renovables con miras a mejorar condiciones ambientales y de mitigación de efectos del cambio climático.
México (2014) dio un paso importante con su Reforma Energética que promovió apertura para inversiones privadas en sector eléctrico y de hidrocarburos con modificaciones profundas al marco jurídico, regulatorio e institucional que permitió la transición de un modelo “cerrado” a uno abierto y crear mercados en hidrocarburos, gas y electricidad, en los que se permite la participación de empresas/capitales privados.
Los tres países están en búsqueda de fórmulas para implementar nuevos modelos de negocios que fomenten la competencia, la creación de mercados en hidrocarburos y electricidad, así como establecer reglas claras e instituciones políticas fuertes: en resumen que los estados permitan la “mano” privada para mejorar, modernizar y abrir puertas, en vez de trancar o poner trabas como “normalmente” se hace hoy en día en Venezuela o Bolivia.
Esos modelos están relacionados a oportunidades para emprendimientos privados –y también público/privados- para inversión en infraestructura para: transporte y almacenamiento de gas natural, desarrollo de sistemas de ductos y poliductos para envío de combustibles, construcción de terminales marítimas que incrementen la capacidad de carga (LNG) y estímulo a negocios en electricidad.
No se deja de lado estímulos a la creciente “industria” energética de energía eólica, solar, geotérmica, marítima y bioenergía, como “alternativas” a fósiles y que en algún momento, con más inversión, mejoras a tecnologías y reducción de costes pueden ser competitivos en ciertos mercados demandantes de energía.
Sería una integración energética de alta gama, con capitales privados en juego, con mercados regulados y permitirá flujo de capitales para, por ejemplo, exploración/explotación de yacimientos no convencionales, off-shore en aguas profundas y mejorar condiciones de producción de crudo; especialmente con fórmulas que permita afrontar la crisis de precios bajos del barril/petróleo.
Quizá el resultado de ésta integración sea plasmada en una Carta Energética como instrumento mínimo, marco normativo trinacional para reglas concretas de estímulo de mejorar de inversiones, eficiencia energética, cuidado del medio ambiente, reducción de costes, innovación, inversión y crecimiento de proyectos shale y mercados eléctricos trinacionales; como continuación a su Memorándum de 2014.
Canadá, Estados Unidos y México tienen una visión muy clara en cuanto a competitividad en energías limpias e introducción de innovación tecnológica porque los tres países tienen sistemas de regulación avanzada, mercados eléctricos, proyectos para atender el problema de cambio climático. Bolivia y Venezuela deberían estudiar, entender y emular esos procesos de integración energética y aplicarlos a nivel hemisferio Sur, dado que Venezuela es una potencia petrolera y Bolivia una gasífera; bien podrían ser “motores” de éste tipo de mecanismos de integración; pero primero deben cambiar de visión de país.
*BORIS SANTOS GÓMEZ ÚZQUEDA, consultor del sector privado boliviano @bguzqueda

altPasos concretos están dando México, Estados Unidos y Canadá para construir lo que denominaron “integración energética de América del Norte”

 
Francisco y el Che: Paisanos compasivos
Escrito por Antonio Sánchez García | @sangarccs
Sábado, 13 de Febrero de 2016 05:10

FRANCISCO Y EL CHE:
PAISANOS COMPASIVOS
Conociendo, como conozco, a respetables jesuitas venezolanos, no creo inútil que alguno de ellos le entrara a la hermenéutica de Ernesto Cardenal. Como decían los romanos, la mujer del César no sólo debe serlo. También debe parecerlo. Pues la pregunta es acuciosa: ¿la pobreza a la que se refiere Cardenal es la promovida, creada, organizada y movilizada por los revolucionarios, devastando sus naciones para cumplir con el precepto del empobrece e impera? ¿O es la pobreza de espíritu a la que se refería Jesucristo en el Sermón de la montaña?
Antonio Sánchez García @sangarccs
Lejos, muy lejos los tiempos en que un Papa lo hizo arrodillarse y pedir perdón por sus desafueros marxista leninistas. Incluso castrocomunistas. Perfectamente travestidos con la llamada teología de la liberación. Que parece volver a ponerse de moda con la elección del papa de los pobres que viene de la pobresía argentina, así esté dramáticamente teñida de peronismo kirchneriano. Son tiempos diametralmente opuestos a los de Jun Pablo II, que encontró en el poeta Cardenal razones más que suficientes para penarlo de por vida con la prohibición de administrar los santos sacramentos en 1984. Hablamos del cura-poeta Ernesto Cardenal, fascinado por Marilyn Monroe y Fidel Castro, Salvador Allende y el Che Guevara. No hablemos de Camilo Torres.
Y quienes pensamos que la de Juan Pablo II era una santa palabra y de que, por lo inmenso de su magisterio, al cura Cardenal no habría fuerza terrenal que le quitara esa lápida pontificia, estábamos profundamente equivocados. La izquierda no debía desesperarse, que ya le llegaría su papa. Y, al parecer, según palabras de Ernesto Cardenal, le llegó de la mano de otro paisano del Che Guevara, paulina reencarnación de los santos evangelios, el cardenal Bergoglio.
Cardenal – mero apellido, en su caso – no cabe en si, a sus noventa y un años, de contento. El papa Francisco es inmensamente superior a lo que él, en sus más afiebrados deseos, hubiera soñado. Un papa de los pobres, para los pobres y por los pobres. Como que no cuenta ni siquiera con un zapatero remendón, lleva las suelas de sus zapatos aportillados y se niega a dormir bajo el dosel que cubriera las noches de los cientos de papas que en Roma han sido.  Y cuando se monta en avión para desplazarse por el mundo lo hace porque no le queda más remedio. Por él, se movería en un globo aerostático impulsado a pedales. Que la iglesia de los pobres no tiene para pagar primera clase en un trasatlántico.
Es lo que se deduce de la entrevista concedida por el nonagenario Ernesto Cardenal, nicaragüense y castrista, sandinista e irredento admirador del régimen cubano, al periódico español de El País. “¿Se siente identificado con este Papa?” – pregunta el periodista. Y él, ni corto ni perezoso, responde: “Claro que me siento identificado con este nuevo Papa que ha aparecido en la Iglesia y que encuentro mejor de cómo podríamos haberlo soñado. Es un papa que no quiere actuar como Papa, por eso ha escogido el título de obispo de Roma. No ha querido vivir en el Palacio Pontificio. Le gusta abrazar y que lo abracen. Está haciendo una verdadera revolución en el Vaticano, y eso es una revolución en la Iglesia y una revolución en el mundo.” ¿Tendrá esa revolución algo que ver con la chavista bolivariana?
Pareciera como si a este papa no lo hubiera elegido el colegio cardenalicio, sino que hubiera bajado del cielo en un carruaje como el de Elías, en un acto de divina prestidigitación, una auténtica “parusía”. “Apareció en la iglesia” y supera todo lo esperado. Como que ya se reunió con Raúl Castro, fue a tomar el te con Fidel, se abrazó con Evo Morales y aceptó de regalo un adefesio creado por otro curita revolucionario que no halló mejor metáfora para retratar al santo padre que la hoz y el martillo como cuerpo de Cristo.
A Sócrates lo condenaron a muerte acusado falsamente de sofista. Y la lógica sofística por excelencia era el soligismo. En este caso, el silogismo del cura poeta es de una racionalidad deslumbrante: Francisco es piadoso. El che Guevara, como todo revolucionario, era piadoso. Luego el papa Francisco es revolucionario y el Che Guevara es papa. He aquí el silogismo poético cardenalicio:  “La palabra misericordia usada por el Papa significa lo mismo que la palabra amor, es lo mismo que decir compasión, y de ahí viene la palabra “piadoso” que es una palabra devaluada. Piadoso es el que siente piedad y compasión. Mientras que el impío en la Biblia es el que no tiene piedad de los demás, no uno que no es religioso. En realidad la compasión es la que verdaderamente motiva al revolucionario. El Che Guevara, paisano del actual Papa, estaba lleno de compasión, pensaba que debía de sentirse como en la propia mejía – error, seguramente redaccional, pues debe decir “mejilla”-  la bofetada recibida por otro.”
Cardenal sabe, por supuesto, que el Che Guevara fue el revolucionario más cruel, despiadado e implacable de cuantos revolucionarios ha tenido América Latina, con la sola excepción de Fidel Castro, su hermano Raúl y todos los capitostes de su esbirrriato gansteril cubano. Amaba asesinar, como se lo confesara con todas sus letras a su padre, lo había hecho innumerables veces, describió la sensación que sentía al disparar con su pistola calibre 32 a la sien de un prisionero y explicó con pelos y señales que un revolucionario debía convertirse en un frío e implacable asesino.
Es a ese amasijo de barbarie que el cura poeta llama piedad y compasión. Y la compara con las apariencias de pobresía que cultiva con esmero el jesuita argentino, cuya piedad y compasión parece estar extrañamente distanciada de las coordenadas político geográficas de nosotros, los venezolanos. ¿Será que el cura poeta Cardenal tenga la falsa razón de los sofistas y que Francisco sea verdaderamente un revolucionario en el sentido guevariano por él descrito?
Conociendo, como conozco, a respetables jesuitas venezolanos, no creo inútil que alguno de ellos le entrara a la hermenéutica de Ernesto Cardenal. Como decían los romanos, la mujer del César no sólo debe serlo. También debe parecerlo. Pues la pregunta es acuciosa: ¿la pobreza a la que se refiere Cardenal es la promovida, creada, organizada y movilizada por los revolucionarios, devastando sus naciones para cumplir con el precepto del empobrece e impera? ¿O es la pobreza de espíritu a la que se refería Jesucristo en el Sermón de la montaña?

altLejos, muy lejos los tiempos en que un Papa lo hizo arrodillarse y pedir perdón por sus desafueros marxista leninistas. Incluso castrocomunistas.

 
Los rebeldes se imponen
Escrito por José D. Solórzano | @jdionisioss
Viernes, 12 de Febrero de 2016 00:48

Rincón del Gurú
Los rebeldes se imponen
José Dionisio Solórzano / @jdsolorzano
Rincón del Gurú-.  Los rebeldes siempre causan fascinación, sobre todo entre los más jóvenes. Esto, a simple vista, pudiera explicar el fenómeno electoral que está ocurriendo en los Estados Unidos en medio de las elecciones primarias entre Republicanos y Demócratas.
Empecemos por los republicanos. Como he escrito en otros artículos, la campaña de Donald Trump ha sido impecable y esto ha llevado a que los pronósticos de profetas del desastre que auguraban que el magnate inmobiliario iba a desinflarse, cayeran en la ya larga lista de errores de videntes y brujos del marketing político.
Trump es un candidato irreverente y contestatario, gracias a esto las encuestas dicen que es el pre-candidato favorito para llevarse la nominación republicana. Su encanto justamente radica en el punto que para algunos analistas de micrófono y luces califican de debilidad.
Su magnetismo está en sus argumentos tabú. En su sinceridad al exponer problemas como el inmigratorio que muchos piensan y que nadie dice.
El ataque de Trump contra los mexicanos, y escúchese bien contra los mexicanos y no hacia el resto de la comunidad latina,  caló entre el elector republicano promedio, ese protestante, blanco de clase media que no es defendido por nadie dentro del sistema.
Trump, además, no es el candidato del establishment del partido del elefante sino que encarna la rebelión de las bases conservadoras ante este status quo de la organización.
El discurso irreverente de Trump gustó a los norteamericanos, aunque en Latinoamérica no les agradó lo del “Muro en la frontera con México”, a los electores blancos de los Estados Unidos le ha parecido una gran idea.
Y uno de los elementos más curiosos, según los bocas de urna publicados luego de las primarias en Iowa y New Hampshire, es que los jóvenes mayoritariamente se han inclinado por Trump en el bando de los republicanos, ¿la razón? Sencillo porque ven en él al único candidato que refleja en su comunicación política los deseos de la base juvenil entre los conservadores.
Esta inclinación social antisistema resalta también en la opción que rivaliza con Trump, es decir, en el candidato ultraconservador Ted Cruz, quien sorpresivamente la arrebató al multimillonario la victoria en las primarias en Iowa y quedó de tercero en las de New Hampshire.
Por el lado demócrata está ocurriendo algo muy similar. Bernie Sanders es un radical antisistema, opuesto al establishment demócrata, que está derrotando los pronósticos y quinielas al ganarle, por lo menos hasta el momento, la partida a la famosa Hilary Clinton.
Sanders es seguido abrumadoramente por los jóvenes progresistas y demócratas de los Estados Unidos, lo curioso es que es justamente un hombre entrado en edad quien está inspirando la confianza de la muchachada estadounidense.
Sanders empató técnicamente, tan solo unas milésimas porcentuales por debajo, con Hilary Clinton en los caucus de Iowa y ahora ganó  de forma contundente, con más de 13 puntos de ventaja, a la ex primera dama, ex senadora y ex secretaria de Estado de los EEUU en New Hampshire.
Este candidato declarado socialista está rompiendo los moldes dentro del quehacer público de los demócratas, con una campaña contra los grandes imperios económicos, está presentando ideas populistas y de corte socialdemócrata y/o socialista que está literalmente revolucionando a la sociedad de los EEUU.
¿Será la contienda final una justa entre el radical y populista de derecha Donald Trump versus el socialista de ideas revolucionarias Bernie Sanders? Lo cierto es que los extremos, hasta este instante, se están imponiendo en los EEUU.

altLos rebeldes siempre causan fascinación, sobre todo entre los más jóvenes. Esto, a simple vista, pudiera explicar el fenómeno electoral que está ocurriendo en los Estados Unidos

 
La venganza del general Pinochet
Escrito por Antonio Sánchez García | @sangarccs
Miércoles, 10 de Febrero de 2016 00:56

La venganza del general Pinochet
"No es ningún consuelo. Que como bien dice el refrán "mal de muchos consuelo de tontos". Pero alerta sobre una deriva insospechada: la crisis terminal de toda una civilización. La corrupción ha terminado por devorarse al Leviathan. Es el Behemoth de los tiempos actuales."
Antonio Sánchez García @sangarccs
Verdaderamente no sé en qué medida el yerno de Augusto Pinochet se enriqueció en el siniestro laberinto del Poder de su suegro y la propiedad de su empresa, Soquimich, se debe a tan poderosa influencia. Sólo sé aquello de lo que uno ha podido enterarse desde que un fiscal destapara la olla del contubernio de la dirigencia política de todos los partidos chilenos con la empresa en cuestión. Todos, cual más cual menos y con extrañas excepciones, han financiado sus campañas electorales con dineros provenientes de una estafa a la hacienda pública cometida por la empresa y los políticos involucrados: ella, cancelando supuestos compromisos y encargos laborales inexistentes; ellos, cobrándolos sin haberlos efectuado. El beneficio era mutuo, pues nadie puede imaginarse que el yerno procedía por amor al arte ni los beneficiados sin devolver favores. Hablamos de corrupción y tráfico de influencias. Un negocio redondo para todos: gobernara quien gobernara, el compromiso ya estaba sellado. Asesorías, estudios y servicios imaginarios a cambio de millones y millones de pesos contantes y sonantes.
Se entendería que de esta práctica fraudulenta hubieran hecho uso los sectores pinochetistas del espectro político chileno, que como bien dice el refrán, la cabra al monte tira. Y de hecho lo hicieron. Lo que resulta insólito es que para financiar sus campañas, se prestaran al juego los más jurados enemigos del dictador, como el hijo de Miguel Enríquez, jefe del MIR asesinado por los esbirros del general, el candidato presidencial Marco Enríquez y su padrastro, el ex senador socialista Carlos Ominami. Desde luego, no son los únicos, pero sí los más emblemáticos.
Lo extraño es la disociación casi esquizofrénica entre programas e ideologías y la práctica criminal de que se sirven sus detentores para alcanzar el poder. No es que quienes se sirven de una empresa del yerno de Pinochet se hayan vuelto pinochetistas y hayan renunciado a propugnar las políticas que generaran la grave crisis que demandó la intervención de las fuerzas armadas bajo el liderazgo de Augusto Pinochet. Con el resultado de más de tres mil asesinatos y diecisiete años de dictadura.  Marco Enríquez quisiera representar lo que su padre representaba: una inédita revolución para Chile. Lo mismo que de manera chambonesca, improvisada e inexperta ha pretendido hacer la hija de otra víctima del general, muerto en prisión, la socialista Michelle Bachelet. Muchos de cuyos copartidarios también se sirvieran de los financiamientos de Soquimich.
Para explicárselo a los venezolanos, es como si al cabo de los años y restablecida la democracia en Venezuela, una hija de Leopoldo López recibiera sobornos de una empresa propiedad de María Gabriela Chávez y un hijo de Franklin Brito lo hiciera de una empresa de alguno de los sobrinos de Cilia Flores para acceder a un curul de la Asamblea Nacional. Es claro: Pinochet no fue un narcotraficante y no le regaló a su hija cuatro mil millones de dólares. Ni devastó su república. Fue a ese respecto y en estricta comparación con Hugo Chávez un niño de pecho. Ni bajo su dictadura el hampa, coludida de una forma o de otra con su régimen asesinó a trescientos mil chilenos. Sin que esta observación factual, estrictamente fenomenológica, suponga reconocerle virtudes a uno de los más crueles e implacables dictadores de la triste y ominosa historia de las dictaduras de América Latina.
El caso chileno sirve de aclaratoria al sorprendente fenómeno que vive la región: la práctica desaparición de la frontera entre moralidad e inmoralidad en la práctica política. La asunción por parte de la izquierda de las inveteradas prácticas corruptas de las derechas al hacerse con el Poder. La desaparición del principio moral del servicio público como ética fundante del quehacer político. Y lo que riza el rizo del absurdo desde la emergencia del chavismo, la brutal capacidad corruptora y el implacable saqueo de los fondos públicos, sin consideración de ninguna ética política. Con un surplus: la voracidad con que las izquierdas proceden a dicho saqueo sin otro fin que el salvaje enriquecimiento de sus practicantes. Los trescientos mil millones de dólares mágicamente desaparecidos de la contabilidad pública venezolana, dignos de un cuento actualizado de Las mil y una noches, sirven de perfecta ilustración de lo dicho. Así rebajen la práctica de la corrupción política chilena a un insignicante pelo de la cola chavista.
No es ningún consuelo. Que como bien dice el refrán "mal de muchos consuelo de tontos". Pero alerta sobre una deriva insospechada: la crisis terminal de toda una civilización. La corrupción ha terminado por devorarse al Leviathan. Es el Behemoth de los tiempos actuales.

altVerdaderamente no sé en qué medida el yerno de Augusto Pinochet se enriqueció en el siniestro laberinto del Poder de su suegro

 
Adictos al sexo
Escrito por Carlos Miguélez Monroy
Lunes, 08 de Febrero de 2016 07:23

Adictos al sexo
La adicción al sexo de figuras públicas como Dominique Strauss-Khan, Charlie Sheen, Tiger Woods y Michael Douglas ha dado visibilidad a un tema ocultado por la vergüenza y por la ignorancia. Sólo en Estados Unidos, se calcula que más de 9 millones de personas están atrapadas en comportamientos que conforman este tipo de adicción, considerada una “epidemia nacional”, con la apertura de centenares de clínicas de tratamiento en los últimos cinco años.
Este tipo de adicción está provocada por la necesidad de un pico emocional similar a la que tienen los drogodependientes o alcohólicos y que satisfacen de diferentes maneras: pornografía, recurso a la prostitución o experiencias sexuales con personas desconocidas. Luego llega el bajón, como ocurre con el alcohol y con las drogas. De esta manera, el estado emocional puede convertirse en una montaña rusa.
Cuarenta millones de estadounidenses acceden cada día a las más de 4 millones de páginas pornográficas que existen, según Newsweek. La cifra produce vértigo pero no ilustra las consecuencias para quien padece este tipo de adicciones en su vida social y familiar. La poca actividad sexual con la pareja suele ir a menos cuando existe este tipo de adicciones, y una persona puede sufrir un exilio en su propia casa, cargado de incomprensión, de rechazo y de vergüenza. En lugar de ayudar, reproches como ¿por qué pasas tantas horas en la computadora?, ¿qué haces solo? agrandan la grieta. La adicción a la pornografía puede producir escenas vergonzantes con consecuencias para la pareja y para la familia. También interfiere con la vida laboral por los problemas de concentración, por el declive en la productividad, por el cansancio físico y mental.
Newsweek señalaba a la pornografía por Internet como la causa de esta adicción, de la misma manera que señalaron al alcohol como la causa del alcoholismo durante años y las drogas de la drogadicción. La Ley Seca que impusieron no sólo no acabó con el alcoholismo, sino que el problema incrementó y fue acompañado por otros graves problemas de salud como la cirrosis por el contrabando de alcohol sin ningún control de calidad.
Las páginas pornográficas alimentan la dependencia, pero también se realizan estudios sobre el papel que juegan la insatisfacción sexual de muchas personas, la frustración, la ansiedad, los problemas sociales y la soledad, una de las epidemias psicosociales de la vida moderna.
La adicción a la pornografía supone sólo una forma de adicción sexual que acompaña otro tipo de comportamientos sociales de mayor gravedad para la salud y para la vida social y familiar cuando se producen contactos sexuales con desconocidos o que recurren a la prostitución.
Los contactos compulsivos con desconocidos disparan el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual como el VIH, la sífilis, la gonorrea y otras. Muchas veces van acompañados de consumo de alcohol y de otras drogas. Esta montaña rusa acarrea endeudamientos, problemas financieros, la pérdida del trabajo y el distanciamiento de la familia.
Resulta llamativo que se han reportado muchos más casos de adictos varones al sexo que de mujeres. La página de ayuda Psychguides identifica causas genéticas, psicológicas y sociales para las adicciones al sexo. Hay personas con una “predisposición genética” a la inestabilidad emocional, a actitudes impulsivas o a comportamientos que buscan de forma constante sensaciones fuertes. También están la ansiedad y la depresión, algunos desequilibrios hormonales, sobre todo los relacionados con la testosterona y el estrógeno.
Se ha observado que muchas personas adictas al sexo han sufrido abusos sexuales en la infancia. Las adicciones van de la mano con experiencias traumáticas que no recibieron el tratamiento adecuado. En los casos de abusos sexuales, que se producen en su mayoría en el seno familiar, esto ocurre muchas veces por la vergüenza de las víctimas o por lealtades.
También influyen factores como el rechazo constante, las dificultades a la hora de crear y mantener vínculos sociales y afectivos, el aislamiento y la soledad no elegida. La sexualización que se observa en la publicidad, en los contenidos televisivos, en Internet y en las redes sociales coincide con una pérdida del erotismo, con una sensación extendida de soledad y con un aumento en la insatisfacción sexual. Quizá esta paradoja nos dé la llave que necesitamos para abordar y para resolver el problema.
Carlos Miguélez Monroy
Periodista y editor en el Centro de Colaboraciones Solidarias
Twitter: @cmiguelez

altLa adicción al sexo de figuras públicas como Dominique Strauss-Khan, Charlie Sheen, Tiger Woods y Michael Douglas ha dado visibilidad a un tema ocultado por la vergüenza

 
“Varias petro-naciones me mantienen despierta de noche”
Escrito por José Rafael Revenga | @revengajr
Lunes, 08 de Febrero de 2016 06:52

alt“La preocupación me despierta de noche”: Christine Lagarde (FMI)

 
Retroceso global en libertad de prensa
Escrito por Tracy Burton Bravo
Domingo, 07 de Febrero de 2016 07:13

Retroceso global en libertad de prensa
Dos tercios de los 180 países que figuran en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de 2015 han presentado peores resultados que en el año anterior. Reporteros sin Fronteras informa de que, afectada por los conflictos, la amenaza de los actores no estatales, las agresiones cometidas durante manifestaciones o la crisis económica y financiera, la libertad de prensa ha disminuido en los cinco continentes.
Reporteros sin fronteras (RSF) es una organización internacional sin ánimo de lucro que promueve y defiende la libertad de informar y de ser informado en cualquier lugar del mundo. La organización, que goza de estatus consultivo ante la ONU y la Unesco, publica todos los años desde 2002 un informe en el que analiza la libertad de información de 180 países. Para su realización, RSF mide factores como el pluralismo y la independencia de los medios, el marco legal y el ambiente en el que desempeñan su actividad y la calidad de la infraestructura mediática.
Uno de los datos más preocupantes es la aparición de “agujeros negros” de información en las zonas de Oriente Medio y el norte de África. Grupos no estatales se han apoderado de regiones enteras en las que ahora no existe la información independiente.
La Unión Europea (UE) es la protagonista del mayor retroceso entre las ediciones de 2014 y 2015. Los mecanismos europeos no son capaces de reaccionar ante la erosión del pluralismo causada por la concentración mediática. Aunque el pluralismo sea un valor importante en la UE, el derecho europeo no hace una diferencia real entre un medio de comunicación y una empresa de importación-exportación. A pesar del debilitamiento de la libertad de información, los países de la UE, en especial los escandinavos, y de los Balcanes se mantienen en los puestos más altos de la clasificación.
Existe una correlación positiva entre libertad de prensa y riqueza per cápita.  Como sucede en países como Noruega y Dinamarca, que están en el top 20 de países con mayor PIB por habitante y que ocupan el segundo y tercer puesto de la Clasificación Mundial. Países marcados por la pobreza y el autoritarismo, como Etiopía, Gambia o Eritrea, se encuentran los puestos más bajos, en este caso en el 142, 151 y 180.
Esta correlación no es una regla general. Níger es, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el país menos desarrollado del mundo, y en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa ocupa el puesto 47. Desde la caída del régimen de Mamadou Tandja, el sector mediático se ha diversificado, pero la pobreza del país establece un límite estructural que frena el desarrollo de los medios de comunicación.
La riqueza de una nación no garantiza una prensa libre. Los países exportadores de petróleo como materia prima tienen un promedio peor en libertad informativa en comparación con el resto del mundo. Arabia Saudita, Rusia e Irán, que son los tres mayores exportadores a nivel mundial, ocupan los puestos 164, 152 y 173 de la clasificación.
En los países que adquieren más armamento en proporción a su PIB la prensa tiende a ser menos libre. El régimen de Corea del Norte, líder en inversión militar, no tolera la prensa independiente y ha acabado en el puesto 179 de 180. Zimbaue, país que en 2013 invirtió un 11% de su PIB en armamento a pesar de no estar involucrado en ningún conflicto, se encuentra en el puesto 131.
Tracy Burton Bravo
Periodista

altDos tercios de los 180 países que figuran en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de 2015 han presentado peores resultados que en el año anterior.

 
Mejorar la vida de las personas: #CiudadesDigitales
Escrito por Boris Gómez U. | @BorisSGomezU
Sábado, 06 de Febrero de 2016 00:41

altYa hemos conversado sobre lo que son los nuevos paradigmas de las #CiudadesDigitales que en los últimos años han empezado a surgir en el mundo

 
Jóvenes en la estacada
Escrito por José Luis Rozalén Medina
Domingo, 31 de Enero de 2016 01:07

Jóvenes en la estacada
Desde la terraza del hotel de Palermo,  al caer esta tarde, diviso a lo lejos los barcos que se balancean en el puerto adormecido. Todo parece en calma y en paz, pero ahí mismo, hace tan solo unas horas, han arribado en una desvencijada patera, exhaustos y enfermos, después de dejar en el camino quince ahogados,  más de cien emigrantes en busca desesperada de un futuro. Entre ellos hay mujeres y niños, pero, sobre todo, hay jóvenes en la flor de su vida
Hace tan solo unas semanas, hemos podido contemplar en los medios de comunicación a miles de personas vagando por caminos, carreteras, estaciones de ferrocarril intentando llegar a Europa.
Hemos podido contemplar escenas que nos han helado el corazón y han golpeado con fuerza nuestras conciencias: Aylan, el niño muerto sobre la espuma blanca de la playa; la joven madre echada sobre las vías del tren enfrentándose a los gendarmes húngaros; un joven-adolescente que, tras una alambrada, gritaba al mundo entero mientras esperaba el tren un discurso estremecedor:“¡Lo que necesitamos no es una limosna, sino que paréis la guerra en mi país, Siria, que está siendo devorada por auténticas hienas, por una jauría yihadista totalmente enloquecida y fanatizada. Nosotros queremos volver allí, a nuestra amada Siria, pero ahora necesitamos y agradecemos todo vuestro apoyo”.
Los jóvenes de todo el planeta necesitan grandes dosis de esperanza para seguir adelante, necesitan ser escuchados para no sumirse en la desesperación. Europa y toda la cultura occidental no pueden hacer oídos sordos a sus problemas, a sus inquietudes de futuro; no podemos levantar muros, ni alimentar el miedo, sino que tenemos la obligación de acogerlos y tenderles nuestras manos solidarias: Austria y Alemania están dando al mundo una soberana lección de humanismo, de acogida. Como escribe el profesor José Luis Restán: “Lo primero es mirarles a los ojos, y después, todos juntos, todos los países, poner en marcha toda nuestra energía, toda nuestra inteligencia, todo nuestro corazón, para que no se les apague definitivamente la Luz de la Esperanza”.
Vuelvo después de mi viaje por Italia a Cuenca, mi pueblo castellano. Diviso a lo lejos a un joven pastor africano que, apoyado en su cayado y ayudado por su fiel perro, cuida el único ganado de ovejas que queda aún en el pueblo. Me acerco a él con interés,  lo saludo, le pregunto sobre su vida en el pueblo, y, poco a poco, muy amablemente, me va contando sus dudas y esperanzas: “Me siento muy bien tratado aquí en el pueblo, me gusta mi trabajo, disfruto de la paz del campo, pero me gustaría poder volver con mi mujer y mis hijos un día a mi tierra… Si estuviese mejor repartida la riqueza en mi país, si hubiera más justicia, si no hubiese guerras, no tendríamos que emigrar”.
Sigo mi camino y, en un pequeño parquecillo cercano, me encuentro a dos jóvenes madres rumanas. Llegaron desde Bucarest  hace ya años, y se encuentran muy bien en España. “Nos gustaría volver a nuestra patria, me dicen,  pero lo vemos difícil, porque allí no viviríamos como aquí; en Rumanía dicen que hay democracia, pero aún existe mucha pobreza y desigualdad… Las tiranías dejan mucha huella, y nosotros las hemos sufrido en nuestras carnes”.
Un poco más adelante me  encuentro con Joaquín, de 29 años, labrador, con novia, que tiene completos los estudios de Bachillerato, y que aspira a fundar una familia aquí, en nuestro pueblo. Me confiesa que le gusta la vida en el campo, respirar el aire puro, ser labrador, como lo fue su abuelo y su padre; tener su propio negocio, vivir de la agricultura, ser feliz aquí en el pueblo. Pero también le gustaría: “Que los pueblos tuviesen todo tipo de servicios, para poderse cultivar de una forma integral y completa, como puede hacerlo cualquier persona en la ciudad, con bibliotecas, cines, teatro, música… Eso sería lo ideal”, me dice.
Me encuentro en mi pueblo con una Semana Cultural,  en donde se va debatir sobre los problemas de los jóvenes. Me invitan a participar porque me parece un tema muy oportuno y actual.
Me voy marchando con nostalgia de mi pueblo. Hoy me han hablado de tierras y patrias, de emigrantes y refugiados, de  las esperanzas y desesperanzas que los jóvenes del mundo gritan a los cuatro vientos.
José Luis Rozalén Medina
Catedrático de Filosofía

altDesde la terraza del hotel de Palermo, al caer esta tarde, diviso a lo lejos los barcos que se balancean en el puerto adormecido.

 
Heteroflexibilidad y otras etiquetas
Escrito por José Carlos García Fajardo
Sábado, 30 de Enero de 2016 01:25

alt“Examinamos qué es la heteroflexibilidad, una idea cada vez más presente entre aquellos que se niegan a las etiquetas”, subraya Lucía Lijtmaer

 
Sortear el jaque petrolero: ser creativos
Escrito por Boris Gómez U. | @BorisSGomezU
Sábado, 30 de Enero de 2016 01:22

Sortear el jaque petrolero: ser creativos
Boris Santos Gómez Úzqueda*
Ratifico que mientras no haya inversiones privadas fuertes en el sector energético el país seguirá con problema. Además que ahora es más complicado lograr que corporaciones y capitales privados se fijen en Venezuela y Bolivia que en muchos años de gestión no lograron consolidar un esquema legislativo, regulatorio y normativo atractivo para emprendedores privados.
Venezuela y Bolivia son los menos organizados en sus esquemas de mercados, regulatorios y políticos de hidrocarburos. En el caso boliviano: seguimos con los mismos mercados de hace veinte años: mercados de venta a Brasil y Argentina. Los volúmenes de venta a Paraguay (de GLP) no representan importancia para economías a escala tan necesarias en ésta industria.
Inversión Extranjera Directa (IED) disminuyó de 2.113 millones USD (2014) a 1.339 millones USD (2015). 36,3% menos (FUENTE: MENSAJE PRESIDENCIAL 22.01.2016)
En 2014: la ejecución de inversión destinada a la industria de hidrocarburos fue 2.111 millones USD sólo 1.169 millones USD a compañías e inversiones privadas. (FUENTE: EL DIARIO)
El denominado “Plan de Desarrollo Económico y Social” indica que se garantiza inversión de 48.574 millones USD hasta 2020. Pero muy pocos de esos dólares son provenientes del sector privado.
Precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) está hoy 26.01.2016: 30,34 USD/barril. Sigue en baja (FUENTE: agencias internacionales)
¿Qué hacer ante la crisis?
Algunas ideas, que por supuesto son eso: ideas: insisto en que el poder ejecutivo debe convocar a un consejo consultivo en Hidrocarburos para ayudar a tener una lluvia de ideas y soluciones, sin demagogia y con total sinceridad. Sin partidos y sin ideología. Porque el negocio energético no ve colores de partidos ni ve izquierda ni derecha. Sólo ve acciones y resultados.
A partir de esos análisis vendrá una Reforma Energética. Una completa desideologización del sector: nuevas leyes de hidrocarburos y de electricidad.
Dejar sin efecto en una especie de “pausa” la iniciativa de “estímulos” de la Ley de Incentivos porque perforará aún más las economías de las regiones (gobernaciones, municipios).
Aprovechar los “contactos” que tiene Bolivia en el organismo internacional del gas (Gas Exporting Countries Forum, sede Qatar) para que a través de ese organismo se pueda hacer “lobby” y estimular a que inversionistas privados y estados “ricos” como Qatar, Emiratos Árabes puedan invertir en Bolivia como una forma de ayudar a mejorar nuestra posición energética en tanto dure la crisis. A través de ese organismo -no es pretencioso pensar- en lograr unos 10.000 millones para 2016-2022 que bien servirán para empujar un poco la industria.
Coincido con el analista económico Roberto Laserna acerca de que la administración del Estado boliviano debe “replantear el gasto público, reducir gastos, subsidios o las inversiones…”.
Cobrar los casi 100 millones USD que debe aún Argentina, y separarlos como un “pequeño fondo rotativo” para compensar a regiones.
Que el Estado central trasfiera a Tarija, el mayor perdedor de la rebaja de precios del petróleo la suma de USD 400 millones USD: ese monto que en 2015 no se gastó en subsidio por compra de diésel externo. Si se hubiera invertido en una planta de conversión de gas a líquidos en su oportunidad y desde hace 10 años, como se venía pidiendo, hoy el país sería exportador de valor agregado (diésel a partir del gas) en vez de materia prima exclusivamente. En todo caso esa cifra aproximada de 400 millones USD deberían ser directamente entregados a las regiones productoras de gas natural: Tarija, Chuquisaca, principalmente, para mejorar su infraestructura regional, porque claramente habrá una reducción de recaudación de IDH (impuesto directo a hidrocarburos) que favorece a las regiones. Sólo debemos recordar que el satélite que Bolivia compró costó cerca de 300 millones USD, que fueron financiados con el gas que se explota en las entrañas del Chaco boliviano (Tarija sur-este).
Otra medida podría ser la reducción del gasto corriente en gobernaciones y estado central, debe haber –para pesar de los miembros del estado- recortes en contratos y puestos. Desburocratización.
Como Bolivia no rompió en ésta década de ser país exportador de materia prima (gas) pues el modelo no permitió nuevas industrias: como tecnología, servicios, valor agregado etc.
Es muy complicado que el estado funcione con precios de barril/petróleo a USD 10 o menos de eso. Se tendría que echar mano a las RIN Reserva Internacional Neta. Como hizo Arabia Saudita que en 2015 se gastó cerca de 100 mil millones USD para equilibrar sus presupuestos fiscales. Pero eso es complicado.
Bolivia envía a sus únicos mercados: 14 millones de metros cúbicos/día de gas natural a Argentina a Brasil 31 MMmcd.
*Boris Santos Gómez Úzqueda/MBA/ consultor del sector privado, sigue sus análisis en twitter: @bguzqueda

altRatifico que mientras no haya inversiones privadas fuertes en el sector energético el país seguirá con problema.

 
Contraste: México promisorio, Brasil en declive
Escrito por Emilio Nouel V. | @ENouelV
Viernes, 29 de Enero de 2016 06:12

Contraste: México promisorio, Brasil en declive
Años atrás aludía en un artículo al rol ascendente que dos países latinoamericanos venían experimentando en el concierto de la política y la economía mundiales.
Brasil y México -decía- estaban ya jugando en las “grandes ligas” y pisando fuerte. Se estaban convirtiendo en interlocutores y competidores planetarios, y uno de ellos, el primero, aspirando, en lo político, a ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de las NNUU.
No pocos analistas recogían esta realidad y asomaban posibles desarrollos futuros en los que no sería posible excluirlos de las decisiones de gran trascendencia regional y mundial.
Los logros económicos alcanzados por ellos los convertían en modelos de actuación para el resto de los latinoamericanos
Ambos países son miembros permanentes del G-20 y las opiniones de sus representantes son oídas en este espacio de coordinación mundial.
En el caso particular de Brasil, es de subrayar también su pertenencia a un grupo de nuevas potencias emergentes, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), con una relativa influencia global, pero, a la fecha, en su mayoría con serios problemas.
Por su parte, México forma parte del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, en el que le ha ido muy bien, y otros regímenes de integración comercial abiertos al mundo.
Desde entonces el panorama ha cambiado, sobre todo, para Brasil.
Hoy leemos en prensa: “Brasil en liquidación”, “Brasil ha perdido el favor de Davos”. Éstas son expresiones que denotan circunstancias distintas, en las que había un optimismo marcado respecto del futuro de ese país.
Independientemente de la opinión que se tenga sobre el Foro Económico de Davos, lo que allí se ventile y diga tiene repercusiones en las percepciones de los diversos actores que en los espacios económicos y financieros se mueven. Y en esta oportunidad, algunas voces han presentado pronósticos no muy halagueños acerca de la economía mundial. Recesión y debilidad han sido palabras muy utilizadas en los discursos.
No es casualidad, por ejemplo, que un presidente como el argentino Mauricio Macri, haya puesto allí empeño particular en transmitir una imagen diferente de su país, con vistas a atraer potenciales inversionistas, que tanto necesita, después de años de políticas populistas equivocadas. “Queremos convocar al mundo a una nueva relación con nuestro país, que ofrece oportunidades gigantescas”, dijo.
Brasil está siendo muy afectado por los últimos desarrollos de la interdependencia global, así como de su propio desempeño doméstico. Culminó un ciclo de las materias primas en alza, por la caída de la demanda, principalmente, la china, a lo que se suma la caída del PIB en casi 4% en 2015, una inflación de 11%, alta deuda en dólares de las empresas y una perspectiva negativa para el año que comienza (PIB -3,5 %). La peor crisis de Brasil en 70 años, se dice.
No obstante, pese a la grave crisis, también política, empresas brasileñas importantes han sido adquiridas en el último año por inversionistas extranjeros, aprovechando los valores bajos y pensando sobre todo en el futuro, no en la coyuntura actual.
En el marco de la integración económica, Brasil se mantiene en un bloque comercial, Mercosur, empantanado, que ha reducido su comercio interno y no se abre a otras opciones, lo que le hace perder oportunidades que otros sí están usufructuando, como es el caso del Acuerdo del Pacífico, esquema más flexible y dinámico, que le hace sombra.
Por su parte, México muestra índices mejores. Lo ha beneficiado ser socio de EEUU, país que se ha ido recuperando de la crisis del 2008.  En 2015, el PIB estuvo alrededor de 3% y se mantendría, según le FMI, en esa misma cifra para el 2016. Exportó el último año 382.000 millones de dólares y representa el 41% de las  exportaciones totales latinoamericanas.
Este país participa del Tratado de Asociación Transpacífico recientemente suscrito por 11 países (EEUU, Australia, Japón, Canadá, Chile, Perú, Singapur, Vietnam y otros), cuyo gran peso económico es indiscutible, así como su significación geopolítica. El presidente Peña Nieto ha dicho que los bajos precios petroleros no retrasarían ni frenarían la reformas económicas adelantadas.
Brasil y México: dos modelos, dos visiones, dos perspectivas, que obligan a los restantes países del continente a afinar la mirada y apuntar a lo que más conviene, en una economía mundial que en el corto y mediano plazo se muestra harto complicada e incierta.
EMILIO NOUEL V.
@ENouelV

altAños atrás aludía en un artículo al rol ascendente que dos países latinoamericanos venían experimentando en el concierto de la política y la economía mundiales.

 
La “mala leche” del Uruguay
Escrito por Ángel Arellano | @angelarellano
Martes, 26 de Enero de 2016 08:17

La “mala leche” del Uruguay
Dime con quién andas y te diré quién eres. El segundo gobierno de Tabaré Vásquez decidió acompañar al gobierno de Nicolás Maduro. Las relaciones con “el hijo de Chávez” las heredó de José Mujica, su antecesor; y Mujica, que destacó por el apoyo irrestricto a la administración de Hugo Chávez en tiempos de vacas gordas, llegando al hermanamiento y la solidaridad automática, heredó a su vez del primer gobierno de Tabaré Vásquez, las relaciones con el difunto. De tal manera que en ambos países la amistad gubernamental se han mantenido durante la última década básicamente porque quienes están en el poder son del mismo círculo.
A pesar de que el actual secretario general de la OEA, Luís Almagro (ex canciller de Mujica y ex amigo de Maduro), uno de los uruguayos más influyentes a nivel internacional, desentona con la línea trazada por el Frente Amplio (coalición de centro-izquierda que llevó a Vásquez y a Mujica a la presidencia) convirtiéndose sorpresivamente en un fuerte crítico a las violaciones de los derechos humanos y al abuso de poder del “primer presidente chavista”, la administración del Dr. Vásquez ha seguido sosteniendo acuerdos en lo económico y en lo político con Venezuela… hasta que sonó una alarma.
El gobierno de Venezuela adeuda desde el año pasado $95 millones a empresas lácteas del Uruguay. Las principales corporaciones que han sido afectadas son las siguientes: Conaprole, Pili, Claldy y Calcar. Ricardo de Aguirre, presidente del Instituto Nacional de la Leche, afirmó hace un par de días que “si no se cobra el dinero, estamos en quiebra todos”. Los productores de leche protestaron enérgicamente exigiendo al gobierno de Vásquez que exigiera a Venezuela el pago de lo pendiente, toda vez que existe un acuerdo bilateral firmado en julio de 2015 en el que Uruguay se comprometía a cancelar su deuda por concepto de petróleo (a precio preferencial) y Venezuela compraría $300 millones en alimentos. Vale destacar que el 70% de estos productores de leche son empresas familiares. Decía de Aguirre: “nosotros no estamos aquí (reclamando) por negocio, estamos porque (la producción lechera) es nuestra forma de vida”. A diferencia de Venezuela, país en el que conseguir un kilo de leche en polvo se ha convertido en una proeza titánica, en Uruguay el consumo de lácteos es amplísimo: anualmente se consumen 250 litros por persona.
Pues bien, atendiendo el llamado y las presiones de Vásquez (y quizá del camarada Mujica), Maduro pagó $50 millones de lo adeudado con las lecheras. No obstante, se desconocen detalles sobre el cumplimiento del restante y, algo sumamente delicado y poco publicitado, es que Venezuela debe cancelar además $75 millones a empresas uruguayas como Fármaco Uruguaya, Laboratorios Lima, pinturas Promac  e Inca, Funsa y Urutransfor con la que se firmó un acuerdo de cooperación en mayo de 2013 en un encuentro en Montevideo encabezado por Maduro, Mujica, Almagro y Elías Jaua, para el suministro de transformadores eléctricos al Metro de Caracas.
Siempre se creyó que la petrochequera venezolana nunca se agotaría. Ahora, los productores pagan las consecuencias. La “mala leche” del Uruguay es juntarse a un gobierno autocrático, que no respeta los DDHH y que no tiene idea del manejo económico. Si el pueblo venezolano está sufriendo en colas producto de la escasez, las expropiaciones, las mafias y el desmantelamiento del aparato productivo nacional, cosa ampliamente conocida en el Uruguay, ¿por qué Vásquez persiste en hacer negocios con Maduro? Las tajadas son jugosas, claro está. En los acuerdos, por ejemplo, se tasa el kilo de queso en $5,30 cuando en otros mercados más serios y responsables lo pagan en $2. Grandes ganancias y comisiones que ahora no se verán porque la deuda se traga todo y quienes sufren son los de abajo.
Ángel Arellano
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altDime con quién andas y te diré quién eres. El segundo gobierno de Tabaré Vásquez decidió acompañar al gobierno de Nicolás Maduro.

 
Crisis electoral en Haití: Catástrofe política inminente
Escrito por Joseph Harold Pierre
Martes, 26 de Enero de 2016 00:30

Crisis electoral en Haití: catástrofe política inminente
Por Joseph Harold Pierre, coordinador general de “Estamos Salvando a Haití (NAPSA)” y miembro de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia (RLJD) en Haití; Pierre C. Jean Claude, coordinador de NAPSA en Puerto Príncipe; Lully Charles, encargado de incidencia sociopolítica de NAPSA en Haití   y Smith Augustin, secretario técnico
La crisis electoral en Haití ya lleva poco más de cinco meses y  se remonta desde los resultados cuestionados de las elecciones del 9 de agosto del 2015. Estamos en una situación que  ha ido empeorando por las acusaciones de fraude masivo en la contienda del 25 de octubre pasado.
Parece que la situación política, tal como se ha visto por estos días, estaría dirigiéndose hacia una catástrofe inminente, tomando en cuenta la exacerbación de los problemas sociales.
A pesar de las numerosas declaraciones del Poder Ejecutivo y el Consejo Electoral provisional (CEP) -afirmando que estaban listos para la realización de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales fijada para el 24 de enero pasado-, la institucionalidad se ha debilitado y desacreditado, lo que llevó a anunciar la cancelación de dichas elecciones en la tarde del 22 de enero, es decir, 48 horas antes de la celebración de las mismas.
Cabe señalar que la presente crisis es a la vez coyuntural, estructural y política.  Antes que todo es el reflejo de una profunda crisis de la sociedad haitiana basada en el oportunismo y egoísmo en detrimento del interés colectivo. Así, la miseria del pueblo haitiano y la disfunción de nuestras instituciones, son consecuencias directas de esta cultura individualista.
En estas condiciones: ¿Hay que cambiar al CEP y sustituir a sus miembros por otras personas de los mismos sectores anteriormente representados? Por otro lado, ¿quién no se da cuenta que aceptar un puesto en el CEP equivale a arriesgar su propia moralidad? Fiarse de este Poder ejecutivo, que tiende a influenciar el CEP para hacer ganar a su candidato, resulta sumamente difícil. Por eso, ¿es justo que el pueblo haitiano se entregue a una transición política incierta y naturalmente débil en legitimidad? En otras palabras, ¿no está desacreditada la comunidad internacional acusada de apoyo incondicional al gobierno de Martelly  y cegada, como se dice, por sus propios intereses, incompatibles con los intereses nacionales?
Ante una situación tan compleja, pero que requiere de una solución urgente y dado  su carácter desastroso, “Estamos Salvando a Haití (NAPSA)”, ha señalado lo siguiente:
1. Al Poder Ejecutivo se le deben entregar las recomendaciones de la Comisión de Evaluación Electoral Independiente (CEEI) para manejar esta caótica situación.
2. A los diferentes actores políticos del gobierno y la oposición debiesen firmar, mientras tanto, un pacto nacional de no-violencia; y encontrar, mediante un diálogo constructivo y sacrificio ciudadano, un consenso durable, fundamentado en el interés colectivo y el futuro de Haití. Esto, con el objetivo de organizar correctamente lad elecciones generales en los 60 días siguientes a la firma de este acuerdo.
3. Al grupo de los ocho candidatos de la oposición (G-8), se le solicita hablar con una sola voz y que, para el bien del país, ninguno de sus integrantes pida la retirada de Jovenel Moïse como condición necesaria para la celebración de los comicios de la segunda vuelta.  En efecto, esta exigencia parece ir más allá de una lógica de consenso y podrá, de alguna manera, comprometer la estabilidad en Haití en el próximo mando presidencial.
4. Se pide a la comunidad internacional no comprometer la transición democrática en Haití en beneficio de sus propios intereses.
5. NAPSA hace un llamado al pueblo haitiano a calmarse y a no dejarse manipular. La idea es que se animen a participar masiva y serenamente en los próximos comicios electorales.
En estos momentos, les incumbe a los haitianos asumir sus responsabilidades respecto al país y fomentar una conciencia colectiva y ciudadana. Es la única forma de salir del callejón sin salida de las crisis electorales continuas; características de nuestra transición democrática post Duvalier.  Pues,  si aspiramos a un cambio estructural, debemos trabajar a largo plazo en los fundamentos de nuestra cultura y mentalidad como pueblo, infundiendo en cada ciudadano haitiano, una conciencia profunda de que el interés común es una prioridad.

altLa crisis electoral en Haití ya lleva poco más de cinco meses y  se remonta desde los resultados cuestionados de las elecciones del 9 de agosto del 2015.

 
El tsunami iraní
Escrito por José Rafael Revenga | @revengajr
Lunes, 25 de Enero de 2016 01:11

alt“Tenemos una convergencia de eventos los cuales son confusos, volátiles”, David Gergen, profesor en el  Kennedy School de la Universidad de Harvard

 
Justicia social más que ayuda humanitaria
Escrito por José Carlos García Fajardo
Sábado, 23 de Enero de 2016 07:49

Justicia social más que ayuda humanitaria
Quizá haya llegado el momento de hablar menos de ‘ayuda humanitaria’ y denunciar las corrupciones y abusos por parte de los poderosos del norte sociológico en connivencia con dirigentes venales de esos pueblos empobrecidos del sur, de Oriente Medio y de tantas otras latitudes. Hay que llamar a las cosas por su nombre y no quedarnos en reacciones viscerales cuando se trata de atajar los males en sus raíces.
Si se pagara el precio justo por las materias primas que se les expolia obligándolos a monocultivos intensivos que desertizan las tierras; si se impusiera un embargo absoluto en la venta de armas de manera que ningún país miembro de la ONU pudiera vender armas a esos estados bajo amenaza de las más severas sanciones; si se detuviera la proliferación de fábricas sucursales del norte que se instalan en esos países para explotar la mano de obra barata y sin condiciones de seguridad social alguna; si se reconociera que la deuda externa ya está pagada con creces y que muchos países necesitan el 60% de su renta nacional para pagar los intereses de la misma; si no se invadieran sus mercados con los excedentes de producción de las industrias del norte creándoles nuevas necesidades y dependencias por medio de la imposición del modelo de desarrollo neoliberal, elevado a la categoría de paradigma, y que se ha revelado como eficaz sólo donde ha habido posibilidad de explotar las materias primas y la mano de obra barata de otros pueblos como “recursos”; si se llevara a los tribunales penales internacionales a las multinacionales perversas y potencias corruptoras así como a los dirigentes venales de esos países; y si se cooperara en situación de igualdad con esos pueblos para ayudar en un desarrollo endógeno, sostenible, equilibrado y global –de acuerdo con sus idiosincrasias, culturas y características propias-, se estaría contribuyendo a una verdadera actitud humana y justa que va más allá de una ayuda económica esporádica y siempre de acuerdo con los intereses de los países donantes.
Hace años, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, denunció a los países ricos por reducir en un 24% la ayuda humanitaria y aseguró que el hambre hacía peligrar el futuro de 20 millones de personas en África. Annan solicitó un esfuerzo especial cuando la atención mundial había vuelto sus ojos y su dinero a otras crisis. Sus palabras no sirvieron para movilizar a la comunidad internacional y seguimos lamentándonos de que millones de seres humanos estén amenazados por el hambre, las guerras y revoluciones cuando se podía haber actuado con antelación.
Reconocemos esa terrible situación pero debemos preguntarnos por las causas de esas hambrunas -debidas no sólo a la sequía sino a la imposibilidad de cultivar los campos- de esas guerras, de esos desplazamientos humanos.
Ya está bien de explotación, de mentiras y de falsos problemas. África es un continente rico en pueblos, culturas y civilizaciones, rico en materias primas, en tierras regadas y en bosques. Es la mayor reserva del mundo en toda clase de minerales. Quizá por eso nos pidan ‘ayuda humanitaria’ en lugar de justicia y de solidaridad. El ex presidente de Tanzania, Julius Nyerere, dijo a una comisión de donantes de países del Norte: “Por favor, no nos echen una mano, quítennos el pie de encima”. El líder conocido como La Conciencia de África pedía relaciones de justicia. Como Jomo Kenyatta, primer presidente de Kenia, decía de los ingleses “Cuando vinieron, ellos tenían la Biblia y nosotros las tierras; ahora, ellos poseen las tierras y a nosotros nos dejaron la Biblia”.
Recordemos esas posibilidades de ayuda por parte de la comunidad internacional, que pueden sonar a utópicas, pero que las asumimos en el sentido de que “utopía es lo que no existe en ningún lugar… todavía”. Porque no debemos soñar con un hipotético Plan Marshall que podría llevar a una dependencia todavía mayor respecto de las economías de los países del Norte.
Cierto que cabe una ayuda, aunque sólo sea por la vía de la reparación, -en estricta equidad y justicia-, pero pudiera ser que la mejor manera de ‘ayudarles’ fuera retirándonos y reconociendo su mayoría de edad y la capacidad para relacionarse con otros países y con otros modelos de desarrollo económicos distintos en términos de igualdad.
El más terrible azote de los pueblos en conflictos motivados por el fanatismo como reacción a la explotación de sus riquezas naturales no es el hambre ni las epidemias sino los intereses económicos extranjeros, sus dirigentes y las fuerzas militares o paramilitares.
José Carlos García Fajardo
Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)
Twitter: @GarciaFajardoJC

altQuizá haya llegado el momento de hablar menos de ‘ayuda humanitaria’ y denunciar las corrupciones y abusos por parte de los poderosos del norte sociológico

 
El fin del comienzo
Escrito por Víctor Maldonado C. | @vjmc
Viernes, 22 de Enero de 2016 18:07

El fin del comienzo
Por: Víctor Maldonado C.
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@vjmc
Jueves 23 de mayo de 1940. Churchill sabía que las bajas iban a ser inmensas. Los franceses no habían dado la talla y casi 250 mil soldados británicos estaban atrapados y cercados por los alemanes. Dunquerque olía a desastre. La única opción parecía ser retirar las tropas. De ello dependía que Inglaterra pudiera rehacerse y resistir o simplemente tuviera que claudicar ante la maquinaria de guerra alemana. “Esta operación –escribió el rey en su diario implicaría la pérdida de todas nuestras armas, tanques, munición y depósitos en Francia”. Ya el tema no eran las pérdidas materiales sino si se podía salvar lo más granado del ejército ingles con el menor número posible de víctimas, pero asumiendo que las bajas serían probablemente inmensas. Churchill temía lo peor. El infortunio de Dunkerque podría generar de  un súbito y radical giro de opinión pública que lo podía desalojar del poder tan rápido como antes esas mismas circunstancias lo habían colocado. Las derrotas siempre son huérfanas. Sentía en la cara los efectos de una ventolera caótica.
La aureola histórica vendría después. Winston Churchill había sido elegido por la inminencia de una guerra que ningún otro como él había previsto. Fue una designación obligada por las circunstancias pero que parecía ser para un plazo muy breve. No parecía el líder que luego fue sino un intermedio mientras las fuerzas políticas se recomponían. No lo querían los conservadores. Tampoco lo quería el rey.  Todos decían que era “muy preparado pero perfecto granuja”. John Lukacs recogió de sus contemporáneos un sentimiento casi unánime de “desconfianza debido a su temperamento inestable, sus juicios erróneos, sus excesos retóricos y su incontinencia alcohólica”. Tenía fama de indecente y díscolo, “un desvergonzado, aventurero, ramplón y desclasado, un parásito incorregible que siempre elegía a sus amigos entre la peor ralea”. Todo eso era cierto, pero también que había sido elegido –tal vez por descarte- para enfrentar la peor crisis de la civilización occidental. El 10 de mayo había sido convocado al Palacio de Buckingham y de allí salió convertido en Primer Ministro. “Confío en que no sea demasiado tarde –confesó a su guardaespaldas- Temo mucho que ya lo es”.
Esa noche no había razones para ser optimista. En el libro “Cinco días en Londres, mayo de 1940. Churchill solo frente a Hitler” John Lukacs señala que el recién designado Primer Ministro se enfrentaba a un líder portentoso y con un inmenso respaldo popular. Hitler era en ese momento  el comandante de una fuerza poderosa que tenía como cantera “la energía, la disciplina, la confianza, la obediencia y vitalidad del pueblo alemán”. El viejo Lord lo hacía desde la inmensa soledad y descrédito del guerrero que había llegado a la más alta posición cuando no era posible pensar en otra alternativa que la devastadora guerra.
Nada parecía serle propicio. Sus primeros quince días de gobierno fueron una secuencia de demoledoras calamidades para Churchill y Gran Bretaña en la misma magnitud que fueron triunfos para Hitler y Alemania. Los alemanes estaban en el Canal de la Mancha y todo lo que podía aspirarse era un rápido y caótico repliegue. La epopeya de Churchill comenzaba entre pérdidas, humillaciones y derrotas. Una retirada tras otra.
El derrotismo, la angustia y el horror de la situación fueron extendiéndose como una mezcla de sentimientos que abarcaba a buena parte del pueblo inglés. Refiere Lukacs en su libro que el General Edmund Ironside, jefe del estado mayor imperial, le dijo a Anthony Eden el 19 de mayo que “este era el final del imperio británico”. Y lo dijo sin énfasis emocional, simplemente porque desde el punto de vista militar no creía que el imperio pudiera resistir más allá de dos semanas. Las noticias que venían de Holanda ratificaban que frente a la embestida nazi el valor no iba a ser suficiente. Por primera vez no iban a salvarse con el simple arrojo y la improvisación que el ardor trae consigo. Por primera vez había que pensar qué podían hacer con Francia claudicando y la URSS pactando secretamente con el enemigo. El imperio parecía disolverse con la tragedia de 35 divisiones sitiadas fatalmente entre Boulogne, Calais y Dunkerque. La única solución era salvar al máximo número y los alemanes no se las iban a poner fácil. Una retirada tras otra era la respuesta al avance implacable del enemigo.
El 28 de mayo Churchill comparece ante el Parlamento que “debe prepararse para recibir duras y terribles noticias. Solo puedo añadir –dijo el recién estrenado líder- que nada de cuanto pueda ocurrir en esta batalla nos exonera de seguir defendiendo la causa a la que nos hemos comprometido. Ni podrá destruir la confianza en nuestra fuerza para labrarnos el camino, a través de catástrofes y dolor, hasta la derrota final de nuestros enemigos”. El ambiente no podía ser peor. La catástrofe estaba a la vuelta de la esquina. Churchill convoca en sus oficinas de la Cámara de los Comunes a una reunión con los miembros del gabinete que no estaban integrados al gabinete de guerra. Se trataba de palpar el estado de la opinión de los que no tenían responsabilidades directas en la conflagración pero que tenían la fuerza para derrocarlo. Por eso mismo se dedicó a explicar la verdadera situación y el curso de los acontecimientos. Y al final dejó caer “como si no fuese una cuestión de especial relevancia: Por su puesto, pase lo que pase en Dunkerque, seguiremos luchando”. Y allí, en ese momento, bajo las peores condiciones políticas imaginables, ocurrió un giro de la situación. Todos aplaudieron exultantes. Todos transformaron el desánimo en un nuevo e irrevocable compromiso: no rendirse.
John Lukacs abunda en la escena porque le da mucha importancia. La decisión de luchar hasta el final no estaba refrendada de antemano. Se fue elaborando con el paso de los días. Fue articulándose a la luz de las circunstancias y en razón de la velocidad con la que iban ocurriendo los acontecimientos. “Un giro puede suceder en la mente de una persona; puede significar un cambio de orientación; sus secuelas son múltiples e impredecibles, secuelas que en la mayor parte de los casos solo retrospectivamente adquieren relieve”. Y eso fue lo que ocurrió cuando Churchill comprometió a su gobierno y su país en una lucha sin descanso, pasase lo que pasase, descartando cualquier tipo de negociación con Hitler. Y lo hizo cuando estaba más solo que nunca, sin el respaldo suficiente, sin la confianza del pueblo, en medio del más pavoroso derrotismo, y cuando los alemanes asomaban sus cañones en el Canal de la Mancha.
Hay momentos políticos que son perturbadores. Los días de mayo de 1940 definieron la suerte de Europa y de la civilización occidental, democrática y liberal. El peligro era que las tendencias hacia la  displicencia y la negociación continuaban vigentes. En ese momento muchos pensaban que podían haberse conformado con negociar la paz a cambio del desarme de la flota inglesa, pero otros sabían que esa decisión hubiese significado la conversión de Gran Bretaña en un país esclavo, con un gobierno marioneta. Podían haberse alineado dentro de las trampas de la paz y coqueteado con el nuevo hombre fuerte de Europa. Pero no cayeron en la tentación del confort inmediato sino que apostaron a los resultados del largo plazo. Y no porque no desearan que ocurriera cuanto antes una conclusión mágica de las terribles circunstancias que estaban viviendo.
Los giros del destino ocurren cuando se alinean perfectamente dos condiciones: cuando la opinión pública expresa el sentimiento popular. Y cuando comprendemos la realidad más de lo que conocemos. En otras palabras, cuando los líderes rompen el cerco de una opinión pública que no necesariamente representa el sentimiento del país y cuando no quedan entrampados en las interpretaciones complacientes de la realidad. En su caso el dilema era tajante: la paz que les iba a confiscar de inmediato libertades y dignidad, o la guerra que iba a tener el costo de mucha sangre, sudor y lágrimas. En nuestro caso el dilema es el intento de una convivencia atroz en la que a la larga vamos a perder, o mantener firmes las convicciones de que el pueblo quiere cambio, exige mejoras sustanciales y está harto de la ética, la estética y los resultados de esta forma de gobernar. Pero recordemos lo que plantea Lukacs: nunca se aprecias con las ganancias realidad sino retrospectivamente porque en tiempo presente hay que sortear los obstáculos de los captadores de renta, de los políticos extorsionados que solo viven en las riveras del chantaje, de los que predican un diálogo imposible y de los que prefieren convivir indignamente que seguir luchando. Lo otro que no debemos olvidad es el tiempo, implacable, corrosivo, tenaz. La economía no aguanta más, aun cuando los vigías de la realidad griten al filo de la medianoche que “todo transcurre aparentemente en calma aun cuando se presienta una turbulenta angustia exterior”.

altJueves 23 de mayo de 1940. Churchill sabía que las bajas iban a ser inmensas. Los franceses no habían dado la talla y casi 250 mil soldados británicos

 
Bolivia: Consejo consultivo para Hidrocarburos y Energía
Escrito por Boris Gómez U. | @BorisSGomezU
Martes, 19 de Enero de 2016 03:14

altDesde el 07-08-2015 el propio mandatario boliviano admitió públicamente que "este año (2015) habrá una caída del ingreso por exportaciones en USD 2.500 millones"

 
Armonía intergeneracional
Escrito por José Carlos García Fajardo
Sábado, 16 de Enero de 2016 10:27

altEn las comunidades campesinas los abuelos continúan siendo el pilar de la familia. El problema surge en las ciudades modernas.

 
2016: año complicado para Venezuela y Bolivia
Escrito por Boris Gómez U. | @BorisSGomezU
Sábado, 09 de Enero de 2016 02:03

2016: año complicado para Venezuela y Bolivia
Boris Santos Gómez Úzqueda/ MBA/ @bguzqueda
Las noticias sobre el precio del crudo siguen negativas.
Será, entonces, un año 2016 bastante duro para economías-energéticas: las que dependen del petróleo o gas vendido como materia prima.
El precio del barril “light sweet crude” (WTI, de referencia para establecer los precios del gas natural de Bolivia, por ejemplo) “cerró” al 22.12 (para ser comercializado en enero) a 34,74 USD; el barril Brent (referente europeo para la “canasta” venezolana) quedó en 36,35 USD; su menor valor en 9 y 11 años, respectivamente.
La reducción de precios del petróleo –que ya analizamos a profundidad en otras columnas- fue por la mucha oferta (de Arabia que siguió produciendo sin importarte el costo de producción ni la eventual reducción de sus abultadas reservas de dólares en bancos internacionales); la aparición en el escenario de negocios del ya famoso shale-oil y shale-gas (petróleo/gas extraído de reservas y formaciones no-convencionales a los actuales); la inversión poderosa de Estados Unidos en éste último tiempo en shale y la continua puesta en mercado de petróleo de parte de OPEP (pese a los ruegos de Venezuela de recortar las cuotas de producción).
Ello afectó al precio del gas natural boliviano: cayeron a 4,8 USD/millón BTU (unidad térmica británica) para el contrato con Argentina y a 4,3 USD/millón BTU para el contrato con Brasil (que además vence el 2019). El precio al Brasil estuvo por encima de los USD 12 en 2012. Eran buenas épocas.
Y afectó a Venezuela: barril a precio USD 29.29 al 22.12 (estando el WTI a 36).
En Bolivia, además de ese escenario externo, se tiene que las reservas internacionales netas (RIN) se redujeron más de USD 1.726 millones del total que llegó a sumar USD 15.123 millones. Las RIN estuvieron en alza entre 2006-2014 durante el boom de los buenos precios del barril de petróleo.
Bajaron los precios del petróleo y consecuentemente bajaron los ingresos de Bolivia y las reservas RIN. Tomando datos del estatal INE (Instituto de estadística) se tiene que los ingresos por venta de hidrocarburos (de gas, concretamente) bajaron en un monto de USD 3.443,6 millones (casi 40% menos que el año de buenos precios del petróleo).
No olvidemos que 65 dólares ingresados a Bolivia de cada 100 son gracias a la actividad de hidrocarburos.
En Venezuela la cosa es más compleja: de 100 dólares ingresados 95 son generados por la industria petrolera.
Los contratos establecen la actualización trimestral de precios del gas boliviano que viene a re-emplazar una “canasta” de fuels cuyos precios, lógicamente, están “de la mano” del barril/petróleo WTI.
A precio de barril de USD 100 (junio 2014) a menos de USD 35 (diciembre 2015) se tiene precios de gas muy bajos: para los contratos a Brasil (GSA) variable de 24 MMmcd (millón de metro cúbico/día) hasta 30,08 MMmcd; y para la termoeléctrica de Cuiabá (2.2 MMmcd) con vigencia hasta agosto 2016, éste último.
Ahora, naturalmente, como nadie tiene una “bola de cristal” es posible que para 2016 los precios del petróleo vayan en alza, no se si hasta su nivel de 2014, pero en alza para apenas mejorar economías de países extractivistas como Bolivia o Venezuela. Ideal sería que ambos países hayan desarrollado, con tanto ingreso, una industria de agregados de petróleo y gas.
El caso venezolano se pinta complicado: Venezuela necesitaría un precio de barril/petróleo a mínimo de USD 50, menos de eso es casi un desastre.
Habrá una brecha de ingresos/gastos tan grandes que no habrá como financiar esa diferencia, de continuar los precios actuales y de continuar Venezuela siendo mal dirigida.
Con menos de USD 50 Venezuela no podrá crecer –menos su industria de exploración y producción petrolera- porque no habrá posibilidad alguna de expansión de inversiones.
Barclays espera que en 2016 el precio del petróleo Brent se ubique en 63 USD/barril de manera que la “canasta” petrolera venezolana estaría a 55 USD/barril; así y todo habrá déficit de aproximadamente 20 mil millones USD que tendrán que ser cubiertos seguramente con financiamiento de China o de alguien que siga dándole "oxígeno" al actual esquema político venezolano. Obviamente marchándose los actuales administradores la cosa mejoraría.
A ello sumar el pago de la deuda, cubrir los bonos de la petrolera estatal y una reducción de importaciones en donde los privados serán los más golpeados.
En todo caso en ambos países se requieren medidas de ajuste y nuevas personas que entiendan de economía. Y de hidrocarburos. Dejando de lado la improvisación. El gran problema es que no hay economistas (con alta y probada capacitación) al mando de confeccionar presupuestos, recortar el gasto fiscal, evitar el despilfarro y actuar con prudencia ante la desmejora de los ingresos por venta de gas y petróleo. Ni tampoco hay estrategas en políticas energéticas.
El tema político interno en ambos países, y la nueva ola en la región con la batuta de un muy serio y modernizador Mauricio Macri, también van a pesar a tiempo de la evaluación.
Lo que si requieren ambos países, con economías encadenadas a la energía, es una verdadera #ReformaEnergética con promoción a ultranza de la libre iniciativa y de la inversión privada, dándoles las comodidades fiscales, legales y regulatorias respectivas, dejando de ser estados “trampa” para ser estados de atracción de capitales.

altLas noticias sobre el precio del crudo siguen negativas. Será, entonces, un año 2016 bastante duro para economías-energéticas:

 
Religión civil o justicia social
Escrito por Adela Cortina (filósofa)
Sábado, 09 de Enero de 2016 01:07

altEl Estado y la sociedad civil son quienes han de reducir la desigualdad.

 
Acoger para escuchar y dialogar
Escrito por José Carlos García Fajardo
Martes, 05 de Enero de 2016 00:38

Acoger para escuchar y dialogar
En estos días de tantas decepciones por parte de instituciones, de políticos, de sociólogos, de académicos y de no pocos periodistas vienen a mi mente las sabias palabras del Maestro Raimon Pánikker que tantas veces nos urgía a la reconciliación y al diálogo con los demás y con el propio medio, en el que vivimos nos movemos y somos. Si nadie puede dar lo que no tiene es imposible amar, comprender, acoger, ser portadores de paz si uno no lo ha hecho consigo mismo.
Hay que proseguir sin desmayo los esfuerzos por hablar, por entender y darse a entender, por abrirse a la existencia dialogal. Ocurre algo parecido a lo que sucede con el alcohólico: su problema no es el beber, sino el no poder querer no beber. El problema no es el enemigo, sino el no poder querer tratar con él. La interrupción del diálogo es el solipsismo y la muerte, porque la vida misma es diálogo constante. El otro tiene siempre algo que decir. No soy yo la única ventana por la que se ve el mundo; ni mi yo existe sin un tú y toda la gama de los pronombres personales. ¿Cómo puede el uno saber que es uno sino fuera por el dos, y cómo podría yo saber quién soy sino fuera por ti?
El diálogo es una ciencia y un arte. Implica la ciencia de conocerse a uno mismo como al otro; es la ciencia que sabe que ninguno de estos dos conocimientos es exhaustivo, ni en mí ni en el otro; es una ciencia muy descuidada. Quien se cierra al diálogo podrá ser lo buen estratega y lo astuto que quiera, pero no sabe hablar ni discutir ni, en último término, pensar, por muchos cálculos y predicciones que pueda hacer. Además, el diálogo es también un arte, un quehacer, una actividad, una praxis.
Mucho se ha escrito sobre el diálogo entre las culturas, pero por lo general la mesa del diálogo no ha sido redonda. Se ha presupuesto demasiado rápidamente que las “demás” culturas debían acercarse a nuestra mesa, en la que se come con el cuchillo de los dólares y el tenedor inglés, sobre el mantel de la democracia (entendida a nuestra manera), en platos servidos por el Estado, bebiendo el vino del progreso y utilizando cucharas de desarrollo tecnológico, sentados en la silla de la historia. Con todo ello no decimos que el diálogo deba hacerse sentados en el suelo, comiendo con la mano, bebiendo sólo agua y hablando en chino. Pero sí es cierto que uno de los errores fundamentales es pretender que todos se sienten a una sola mesa, con lo cual lo anglo-sajón sería lo más práctico. El diálogo no es un “meeting” multitudinario en el que sólo hablan los que tienen altavoz y conocen la demagogia; es un acto humano, a escala y con voz humana, en el que los hombres forjan su humanidad discutiendo con la palabra sus divergencias.
Para todo esto hace falta sabiduría, decía Raimon Pánikker. La sabiduría es aquel arte que transforma las tensiones destructivas en polaridades creadoras, y no por estrategia para “salirnos con la nuestra”, sino porque esta polaridad constituye la esencia misma de la realidad. La polaridad no es dualismo, no es binaria, puesto que no se rige por la dialéctica de la contradicción entre los dos polos, ya que el uno presupone el otro y viceversa. La polaridad es trinitaria; de otra manera, los dos polos dejarían de ser polos, con su fusión o su separación total. No sólo existen masculino, femenino y neutro sino el utrum, uno y otro, con personalidad propia y diferencias como categorías del ser. Lo mismo le ocurre al diálogo auténtico entre las personas, porque ningún ser humano es una mónada autosuficiente. No es un diálogo para llegar a una solución, sino un diálogo para ser, porque yo no puedo ser sin el otro.
A pesar de todos los obstáculos, el camino hacia la paz consiste en querer caminar por él. Este deseo de paz es ya en sí pacificador. La paz como fruto de la justicia y no como yermo silencio de cementerios. El deseo de paz equivale a deseo de diálogo, y el deseo de diálogo surge cuando pensamos poder aprender algo del otro, a la par que compartir nuestros puntos de vista. Fanatismos y absolutismos impiden caminar juntos, porque hacen creernos autosuficientes o en posesión plena de la Verdad. Y la verdad no la tiene nadie, me respondió una tarde caminando por los montes de Tavertet, la verdad es aquello que buscamos como adecuación de las cosas con el entendimiento; y con la palabra que brota de un corazón a la escucha, Leb shemá, Adonai El Saddai, como pidió el joven Salomón. Esa sabiduría procede del silencio y de saber estar aquí y ahora.
José Carlos García Fajardo
Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)
Twitter: @GarciaFajardoJC

altEn estos días de tantas decepciones por parte de instituciones, de políticos, de sociólogos, de académicos y de no pocos periodistas vienen a mi mente

 
Ritos y celebraciones, una extraña soledad
Escrito por José Carlos García Fajardo
Martes, 29 de Diciembre de 2015 00:33

Ritos y celebraciones, una extraña soledad
¿Qué más dará una fecha que otra si el tiempo es usura de la vida? Pero los seres humanos necesitamos la celebración siguiendo el curso de la naturaleza. Antes, celebraban la siega o la vendimia, los ritos de amor o de paso. O fiestas religiosas que coincidían con ancestrales costumbres relacionadas con los ciclos de la agricultura.
Sabíamos que por Navidades comenzaba un tiempo de celebración. No sabíamos que contribuíamos al canto de la vida que supone la fiesta del solsticio de invierno para que no se acabase la luz y volviera a salir el sol después de la noche más larga del año
Hoy celebramos el permanecer vivos y tratamos de dar sentido a cada momento de nuestra existencia porque se nos escapa el sentido de una vida. Algo no va bien en el mundo y no nos atrevemos a acometer las causas contentándonos con aliviar algún efecto de esa injusticia estructural, para calmar algo la conciencia, de ahí limosnas y aguinaldos. Pero nos echamos a la calle a comprar para éste o para el otro, mientras el resto del año no encontramos momento para saber cómo se encuentra, para escucharlo. Así corremos el riesgo de convertir “al otro” en objeto de nuestra solicitud, cuando el otro siempre es sujeto que sale al encuentro y nos interpela.
Esta es nuestra asignatura pendiente, escuchar y acoger, dejarnos querer sin abrumar con nuestros consejos o con nuestros regalos. Dejar a las personas como están sin intentar cambiarlas. ¿Por qué cuando alguien dice que nos quiere pretende cambiarnos? Pero si tú me has conocido así, como un disparate que contrastaba y complementaba el tuyo, ¿por qué ahora que vamos madurando pretendemos cambiarnos? Deja a las piedras que sean piedras sin intentar transformarlas en pan. Cuando nos conocimos, yo era un abedul y tú una palmera, nos reíamos y nos sabíamos alas de un mismo vuelo, no nos deteníamos a mirarnos uno al otro sino que aprendimos a mirar juntos en la misma dirección. Aprendimos a compartir el pan y el vino pero sin morder el mismo trozo ni servirnos del mismo vaso. Aquel día, después de una crisis, comprendimos las palabras de Khalil Gibrán: sed como las columnas del templo, todas sostienen la bóveda pero el aire circula entre ellas.
Nos obligamos a reír y a divertirnos: nos di-vertimos, nos apartamos de nosotros mismos y del camino, extraviándonos. ¿No es en estas fiestas cuando nos acomete una extraña soledad, una especie de vacío que llamamos nostalgia y que no es más que hastío? Se diría que tenemos que caer bien a todo el mundo, felicitar hasta a las farolas y empeñarnos en retrasar la hora del sueño como si temiéramos no seguir viviendo. Esta es la más oculta razón de los ritos en el solsticio de invierno mientras que, en el de verano, por San Juan, tenemos que celebrar con cantos, bailes y hogueras la necesidad de afirmarnos y aceptarnos, para asumir nuestra maduración y tratar de ser coherentes con las aportaciones de ese tiempo nuevo que vamos haciendo, porque el tiempo no existe. Según lo vamos necesitando lo vamos hilando; por eso hay un tiempo cronos, siempre igual, y un tiempo kairós, un tiempo existencial, de plenitud y de alborozo, de celebración y hasta de exceso. Como aquel tiempo que eternizaba Zorba cuando bailaba el sirtaki en la playa inmensa sin consuelo por la muerte de su único hijo.
Por eso tenemos que aprovechar todos los momentos especiales para hacernos cómplices con la vida, y sostener con Sábato: Tengo la convicción de que debemos penetrar en la noche y, como centinelas, permanecer en guardia por aquellos que están solos y sufren el horror ocasionado por este sistema que es mundial y perverso. Un grito en la mitad de la noche puede bastar para recordarnos que estamos vivos, y que de ninguna manera pensamos entregarnos. Reconocer que nos debemos a nosotros mismos un gesto absoluto de confianza en la vida y de compromiso con el otro. Así lograremos trazar un puente sobre el abismo. Es una decisión que en este momento nos debe abrasar el alma. Como el auténtico honor, que no es sino un reconocimiento que la persona de bien se hace a sí misma. Y el camino, como sugería Kafka, consiste en ahondar en el propio corazón porque eso significa ahondar en el corazón de todos los seres humanos. Ya que todos nos buscamos sin saberlo.
José Carlos García Fajardo
Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)
Twitter: @GarciaFajardoJC

alt¿Qué más dará una fecha que otra si el tiempo es usura de la vida? Pero los seres humanos necesitamos la celebración siguiendo el curso de la naturaleza.

 
A la busqueda de la felicidad
Escrito por Herminio Otero Martínez
Lunes, 21 de Diciembre de 2015 00:43

A la busqueda de la felicidad
Hemos navegado a lo largo de la historia con miedos que nos han habitado y constituido durante siglos. Los miedos, “esa perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario”, nos han ayudado a sobrevivir: la anticipación de alguna experiencia imaginada crea una sensación de ansiedad y nuestro cuerpo reacciona para defenderse ante un conjunto de señales que interpreta como temerosas.
El ser humano ha aprendido a lo largo de la historia a adaptarse a las situaciones de emergencia. Y lo ha hecho con reacciones corporales inespecificas que movilizan las reservas energéticas necesarias para afrontar el peligro. Eso ha sucedido así hasta hace  poco tiempo, pero en la actualidad ya no nos mantenemos en estado de hipervigilancia.
Según el neurólogo Sapolsky, ahora nos contaminan las preocupaciones que tienen que ver con las relaciones sociales: temores complejos pero indefinidos que buscamos anticipar y que nos pueden conducir a la paranoia.
Zygmunt Bauman habla del miedo líquido, que se disfraza de varias formas en la sociedad actual, usando siempre como telón de fondo el mismo temor inconcreto, difundido a veces por los medios de comunicación,  y haciendo que nos alarmemos por motivos irrelevantes.
Frente al miedo que nos impulsa hacia la huida en contextos amenazantes, los miedos actuales se hacen más profundos al aparecer dispersos. Creíamos que era posible dejar atrás los temores que dominaron la vida social del pasado. Pero eso no se ha conseguido. Incluso ha empeorado, al ser posible percibir otros tipos de miedo intangibles, sin base real que nacen de la propia sociedad: dudas, incertidumbres, ignorancias y ansiedades sobre las que se sustenta gran parte de nuestros actos sin apenas darnos cuenta.
Bauman considera que la modernidad (liquida) es la responsable del estado continúo de temor. La sociedad liquida de consumidores se caracteriza por una estrategia que consiste en marginar y menospreciar todo lo que tiene una larga duración. Se olvida la preocupación por lo eterno y pasamos de lo duradero a lo transitorio. La muerte pierde su carácter tremendo y trágico, pero aumenta su potencia de destrucción y se banaliza en un ensayo rutinario en el que se muere todos los días y que se traduce en el miedo a ser excluido, al quiebre de la relación, a ser dejado o abandonado. Y las relaciones humanas se convierten en lugares prolíficos de ansiedad agravada por la búsqueda constante de nuevos vínculos superficiales. Una de las angustias que aqueja a los jóvenes hoy es la abundancia de ofertas y la libertad del mercado de consumo, que nos lleva a temer una mala decisión.
El gran deseo, oculto o manifiesto, es vivir felices, hasta tal punto la Asamblea General de la ONU, proclamó el 20 de marzo como el Día Internacional de la Felicidad. Un año más tarde se publicó su primer informe mundial sobre el tema, en el que se destacaba su interés porque “existe una creciente demanda internacional para que las políticas públicas estén más cerca de lo que les preocupa a la gente”.
Existen índices y escalas de felicidad mundial realizados por diferentes organismos  que ordenan de mayor a menor los países que según ciertos parámetros o variables son los más felices. Sin embargo hay quienes como Timothy Sharp, jefe del Instituto de la Felicidad de Australia, afirman que se puede enseñar a alguien a ser feliz. Y recuerda seis claves para motivar a la gente: Claridad en relación a los  objetivos, tener una vida saludable, tener un pensamiento realista pero optimista, centrarse en las fortalezas de uno y no en las debilidades, saber disfrutar del momento y mantener buenas relaciones sociales. Los sueños de la gente corriente se convierten en deseos de vivir felices y muchos lo logran. La gente se mueve al ritmo del sufrimiento superado o de la felicidad alcanzada, que en el fondo es lo mismo.
Herminio Otero Martínez
Periodista y escritor

altHemos navegado a lo largo de la historia con miedos que nos han habitado y constituido durante siglos.

 
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