Internacionales
Justicia social más que ayuda humanitaria
Escrito por José Carlos García Fajardo
Sábado, 23 de Enero de 2016 07:49

Justicia social más que ayuda humanitaria
Quizá haya llegado el momento de hablar menos de ‘ayuda humanitaria’ y denunciar las corrupciones y abusos por parte de los poderosos del norte sociológico en connivencia con dirigentes venales de esos pueblos empobrecidos del sur, de Oriente Medio y de tantas otras latitudes. Hay que llamar a las cosas por su nombre y no quedarnos en reacciones viscerales cuando se trata de atajar los males en sus raíces.
Si se pagara el precio justo por las materias primas que se les expolia obligándolos a monocultivos intensivos que desertizan las tierras; si se impusiera un embargo absoluto en la venta de armas de manera que ningún país miembro de la ONU pudiera vender armas a esos estados bajo amenaza de las más severas sanciones; si se detuviera la proliferación de fábricas sucursales del norte que se instalan en esos países para explotar la mano de obra barata y sin condiciones de seguridad social alguna; si se reconociera que la deuda externa ya está pagada con creces y que muchos países necesitan el 60% de su renta nacional para pagar los intereses de la misma; si no se invadieran sus mercados con los excedentes de producción de las industrias del norte creándoles nuevas necesidades y dependencias por medio de la imposición del modelo de desarrollo neoliberal, elevado a la categoría de paradigma, y que se ha revelado como eficaz sólo donde ha habido posibilidad de explotar las materias primas y la mano de obra barata de otros pueblos como “recursos”; si se llevara a los tribunales penales internacionales a las multinacionales perversas y potencias corruptoras así como a los dirigentes venales de esos países; y si se cooperara en situación de igualdad con esos pueblos para ayudar en un desarrollo endógeno, sostenible, equilibrado y global –de acuerdo con sus idiosincrasias, culturas y características propias-, se estaría contribuyendo a una verdadera actitud humana y justa que va más allá de una ayuda económica esporádica y siempre de acuerdo con los intereses de los países donantes.
Hace años, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, denunció a los países ricos por reducir en un 24% la ayuda humanitaria y aseguró que el hambre hacía peligrar el futuro de 20 millones de personas en África. Annan solicitó un esfuerzo especial cuando la atención mundial había vuelto sus ojos y su dinero a otras crisis. Sus palabras no sirvieron para movilizar a la comunidad internacional y seguimos lamentándonos de que millones de seres humanos estén amenazados por el hambre, las guerras y revoluciones cuando se podía haber actuado con antelación.
Reconocemos esa terrible situación pero debemos preguntarnos por las causas de esas hambrunas -debidas no sólo a la sequía sino a la imposibilidad de cultivar los campos- de esas guerras, de esos desplazamientos humanos.
Ya está bien de explotación, de mentiras y de falsos problemas. África es un continente rico en pueblos, culturas y civilizaciones, rico en materias primas, en tierras regadas y en bosques. Es la mayor reserva del mundo en toda clase de minerales. Quizá por eso nos pidan ‘ayuda humanitaria’ en lugar de justicia y de solidaridad. El ex presidente de Tanzania, Julius Nyerere, dijo a una comisión de donantes de países del Norte: “Por favor, no nos echen una mano, quítennos el pie de encima”. El líder conocido como La Conciencia de África pedía relaciones de justicia. Como Jomo Kenyatta, primer presidente de Kenia, decía de los ingleses “Cuando vinieron, ellos tenían la Biblia y nosotros las tierras; ahora, ellos poseen las tierras y a nosotros nos dejaron la Biblia”.
Recordemos esas posibilidades de ayuda por parte de la comunidad internacional, que pueden sonar a utópicas, pero que las asumimos en el sentido de que “utopía es lo que no existe en ningún lugar… todavía”. Porque no debemos soñar con un hipotético Plan Marshall que podría llevar a una dependencia todavía mayor respecto de las economías de los países del Norte.
Cierto que cabe una ayuda, aunque sólo sea por la vía de la reparación, -en estricta equidad y justicia-, pero pudiera ser que la mejor manera de ‘ayudarles’ fuera retirándonos y reconociendo su mayoría de edad y la capacidad para relacionarse con otros países y con otros modelos de desarrollo económicos distintos en términos de igualdad.
El más terrible azote de los pueblos en conflictos motivados por el fanatismo como reacción a la explotación de sus riquezas naturales no es el hambre ni las epidemias sino los intereses económicos extranjeros, sus dirigentes y las fuerzas militares o paramilitares.
José Carlos García Fajardo
Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)
Twitter: @GarciaFajardoJC

altQuizá haya llegado el momento de hablar menos de ‘ayuda humanitaria’ y denunciar las corrupciones y abusos por parte de los poderosos del norte sociológico

 
El fin del comienzo
Escrito por Víctor Maldonado C. | @vjmc
Viernes, 22 de Enero de 2016 18:07

El fin del comienzo
Por: Víctor Maldonado C.
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@vjmc
Jueves 23 de mayo de 1940. Churchill sabía que las bajas iban a ser inmensas. Los franceses no habían dado la talla y casi 250 mil soldados británicos estaban atrapados y cercados por los alemanes. Dunquerque olía a desastre. La única opción parecía ser retirar las tropas. De ello dependía que Inglaterra pudiera rehacerse y resistir o simplemente tuviera que claudicar ante la maquinaria de guerra alemana. “Esta operación –escribió el rey en su diario implicaría la pérdida de todas nuestras armas, tanques, munición y depósitos en Francia”. Ya el tema no eran las pérdidas materiales sino si se podía salvar lo más granado del ejército ingles con el menor número posible de víctimas, pero asumiendo que las bajas serían probablemente inmensas. Churchill temía lo peor. El infortunio de Dunkerque podría generar de  un súbito y radical giro de opinión pública que lo podía desalojar del poder tan rápido como antes esas mismas circunstancias lo habían colocado. Las derrotas siempre son huérfanas. Sentía en la cara los efectos de una ventolera caótica.
La aureola histórica vendría después. Winston Churchill había sido elegido por la inminencia de una guerra que ningún otro como él había previsto. Fue una designación obligada por las circunstancias pero que parecía ser para un plazo muy breve. No parecía el líder que luego fue sino un intermedio mientras las fuerzas políticas se recomponían. No lo querían los conservadores. Tampoco lo quería el rey.  Todos decían que era “muy preparado pero perfecto granuja”. John Lukacs recogió de sus contemporáneos un sentimiento casi unánime de “desconfianza debido a su temperamento inestable, sus juicios erróneos, sus excesos retóricos y su incontinencia alcohólica”. Tenía fama de indecente y díscolo, “un desvergonzado, aventurero, ramplón y desclasado, un parásito incorregible que siempre elegía a sus amigos entre la peor ralea”. Todo eso era cierto, pero también que había sido elegido –tal vez por descarte- para enfrentar la peor crisis de la civilización occidental. El 10 de mayo había sido convocado al Palacio de Buckingham y de allí salió convertido en Primer Ministro. “Confío en que no sea demasiado tarde –confesó a su guardaespaldas- Temo mucho que ya lo es”.
Esa noche no había razones para ser optimista. En el libro “Cinco días en Londres, mayo de 1940. Churchill solo frente a Hitler” John Lukacs señala que el recién designado Primer Ministro se enfrentaba a un líder portentoso y con un inmenso respaldo popular. Hitler era en ese momento  el comandante de una fuerza poderosa que tenía como cantera “la energía, la disciplina, la confianza, la obediencia y vitalidad del pueblo alemán”. El viejo Lord lo hacía desde la inmensa soledad y descrédito del guerrero que había llegado a la más alta posición cuando no era posible pensar en otra alternativa que la devastadora guerra.
Nada parecía serle propicio. Sus primeros quince días de gobierno fueron una secuencia de demoledoras calamidades para Churchill y Gran Bretaña en la misma magnitud que fueron triunfos para Hitler y Alemania. Los alemanes estaban en el Canal de la Mancha y todo lo que podía aspirarse era un rápido y caótico repliegue. La epopeya de Churchill comenzaba entre pérdidas, humillaciones y derrotas. Una retirada tras otra.
El derrotismo, la angustia y el horror de la situación fueron extendiéndose como una mezcla de sentimientos que abarcaba a buena parte del pueblo inglés. Refiere Lukacs en su libro que el General Edmund Ironside, jefe del estado mayor imperial, le dijo a Anthony Eden el 19 de mayo que “este era el final del imperio británico”. Y lo dijo sin énfasis emocional, simplemente porque desde el punto de vista militar no creía que el imperio pudiera resistir más allá de dos semanas. Las noticias que venían de Holanda ratificaban que frente a la embestida nazi el valor no iba a ser suficiente. Por primera vez no iban a salvarse con el simple arrojo y la improvisación que el ardor trae consigo. Por primera vez había que pensar qué podían hacer con Francia claudicando y la URSS pactando secretamente con el enemigo. El imperio parecía disolverse con la tragedia de 35 divisiones sitiadas fatalmente entre Boulogne, Calais y Dunkerque. La única solución era salvar al máximo número y los alemanes no se las iban a poner fácil. Una retirada tras otra era la respuesta al avance implacable del enemigo.
El 28 de mayo Churchill comparece ante el Parlamento que “debe prepararse para recibir duras y terribles noticias. Solo puedo añadir –dijo el recién estrenado líder- que nada de cuanto pueda ocurrir en esta batalla nos exonera de seguir defendiendo la causa a la que nos hemos comprometido. Ni podrá destruir la confianza en nuestra fuerza para labrarnos el camino, a través de catástrofes y dolor, hasta la derrota final de nuestros enemigos”. El ambiente no podía ser peor. La catástrofe estaba a la vuelta de la esquina. Churchill convoca en sus oficinas de la Cámara de los Comunes a una reunión con los miembros del gabinete que no estaban integrados al gabinete de guerra. Se trataba de palpar el estado de la opinión de los que no tenían responsabilidades directas en la conflagración pero que tenían la fuerza para derrocarlo. Por eso mismo se dedicó a explicar la verdadera situación y el curso de los acontecimientos. Y al final dejó caer “como si no fuese una cuestión de especial relevancia: Por su puesto, pase lo que pase en Dunkerque, seguiremos luchando”. Y allí, en ese momento, bajo las peores condiciones políticas imaginables, ocurrió un giro de la situación. Todos aplaudieron exultantes. Todos transformaron el desánimo en un nuevo e irrevocable compromiso: no rendirse.
John Lukacs abunda en la escena porque le da mucha importancia. La decisión de luchar hasta el final no estaba refrendada de antemano. Se fue elaborando con el paso de los días. Fue articulándose a la luz de las circunstancias y en razón de la velocidad con la que iban ocurriendo los acontecimientos. “Un giro puede suceder en la mente de una persona; puede significar un cambio de orientación; sus secuelas son múltiples e impredecibles, secuelas que en la mayor parte de los casos solo retrospectivamente adquieren relieve”. Y eso fue lo que ocurrió cuando Churchill comprometió a su gobierno y su país en una lucha sin descanso, pasase lo que pasase, descartando cualquier tipo de negociación con Hitler. Y lo hizo cuando estaba más solo que nunca, sin el respaldo suficiente, sin la confianza del pueblo, en medio del más pavoroso derrotismo, y cuando los alemanes asomaban sus cañones en el Canal de la Mancha.
Hay momentos políticos que son perturbadores. Los días de mayo de 1940 definieron la suerte de Europa y de la civilización occidental, democrática y liberal. El peligro era que las tendencias hacia la  displicencia y la negociación continuaban vigentes. En ese momento muchos pensaban que podían haberse conformado con negociar la paz a cambio del desarme de la flota inglesa, pero otros sabían que esa decisión hubiese significado la conversión de Gran Bretaña en un país esclavo, con un gobierno marioneta. Podían haberse alineado dentro de las trampas de la paz y coqueteado con el nuevo hombre fuerte de Europa. Pero no cayeron en la tentación del confort inmediato sino que apostaron a los resultados del largo plazo. Y no porque no desearan que ocurriera cuanto antes una conclusión mágica de las terribles circunstancias que estaban viviendo.
Los giros del destino ocurren cuando se alinean perfectamente dos condiciones: cuando la opinión pública expresa el sentimiento popular. Y cuando comprendemos la realidad más de lo que conocemos. En otras palabras, cuando los líderes rompen el cerco de una opinión pública que no necesariamente representa el sentimiento del país y cuando no quedan entrampados en las interpretaciones complacientes de la realidad. En su caso el dilema era tajante: la paz que les iba a confiscar de inmediato libertades y dignidad, o la guerra que iba a tener el costo de mucha sangre, sudor y lágrimas. En nuestro caso el dilema es el intento de una convivencia atroz en la que a la larga vamos a perder, o mantener firmes las convicciones de que el pueblo quiere cambio, exige mejoras sustanciales y está harto de la ética, la estética y los resultados de esta forma de gobernar. Pero recordemos lo que plantea Lukacs: nunca se aprecias con las ganancias realidad sino retrospectivamente porque en tiempo presente hay que sortear los obstáculos de los captadores de renta, de los políticos extorsionados que solo viven en las riveras del chantaje, de los que predican un diálogo imposible y de los que prefieren convivir indignamente que seguir luchando. Lo otro que no debemos olvidad es el tiempo, implacable, corrosivo, tenaz. La economía no aguanta más, aun cuando los vigías de la realidad griten al filo de la medianoche que “todo transcurre aparentemente en calma aun cuando se presienta una turbulenta angustia exterior”.

altJueves 23 de mayo de 1940. Churchill sabía que las bajas iban a ser inmensas. Los franceses no habían dado la talla y casi 250 mil soldados británicos

 
Bolivia: Consejo consultivo para Hidrocarburos y Energía
Escrito por Boris Gómez U. | @BorisSGomezU
Martes, 19 de Enero de 2016 03:14

altDesde el 07-08-2015 el propio mandatario boliviano admitió públicamente que "este año (2015) habrá una caída del ingreso por exportaciones en USD 2.500 millones"

 
Armonía intergeneracional
Escrito por José Carlos García Fajardo
Sábado, 16 de Enero de 2016 10:27

altEn las comunidades campesinas los abuelos continúan siendo el pilar de la familia. El problema surge en las ciudades modernas.

 
2016: año complicado para Venezuela y Bolivia
Escrito por Boris Gómez U. | @BorisSGomezU
Sábado, 09 de Enero de 2016 02:03

2016: año complicado para Venezuela y Bolivia
Boris Santos Gómez Úzqueda/ MBA/ @bguzqueda
Las noticias sobre el precio del crudo siguen negativas.
Será, entonces, un año 2016 bastante duro para economías-energéticas: las que dependen del petróleo o gas vendido como materia prima.
El precio del barril “light sweet crude” (WTI, de referencia para establecer los precios del gas natural de Bolivia, por ejemplo) “cerró” al 22.12 (para ser comercializado en enero) a 34,74 USD; el barril Brent (referente europeo para la “canasta” venezolana) quedó en 36,35 USD; su menor valor en 9 y 11 años, respectivamente.
La reducción de precios del petróleo –que ya analizamos a profundidad en otras columnas- fue por la mucha oferta (de Arabia que siguió produciendo sin importarte el costo de producción ni la eventual reducción de sus abultadas reservas de dólares en bancos internacionales); la aparición en el escenario de negocios del ya famoso shale-oil y shale-gas (petróleo/gas extraído de reservas y formaciones no-convencionales a los actuales); la inversión poderosa de Estados Unidos en éste último tiempo en shale y la continua puesta en mercado de petróleo de parte de OPEP (pese a los ruegos de Venezuela de recortar las cuotas de producción).
Ello afectó al precio del gas natural boliviano: cayeron a 4,8 USD/millón BTU (unidad térmica británica) para el contrato con Argentina y a 4,3 USD/millón BTU para el contrato con Brasil (que además vence el 2019). El precio al Brasil estuvo por encima de los USD 12 en 2012. Eran buenas épocas.
Y afectó a Venezuela: barril a precio USD 29.29 al 22.12 (estando el WTI a 36).
En Bolivia, además de ese escenario externo, se tiene que las reservas internacionales netas (RIN) se redujeron más de USD 1.726 millones del total que llegó a sumar USD 15.123 millones. Las RIN estuvieron en alza entre 2006-2014 durante el boom de los buenos precios del barril de petróleo.
Bajaron los precios del petróleo y consecuentemente bajaron los ingresos de Bolivia y las reservas RIN. Tomando datos del estatal INE (Instituto de estadística) se tiene que los ingresos por venta de hidrocarburos (de gas, concretamente) bajaron en un monto de USD 3.443,6 millones (casi 40% menos que el año de buenos precios del petróleo).
No olvidemos que 65 dólares ingresados a Bolivia de cada 100 son gracias a la actividad de hidrocarburos.
En Venezuela la cosa es más compleja: de 100 dólares ingresados 95 son generados por la industria petrolera.
Los contratos establecen la actualización trimestral de precios del gas boliviano que viene a re-emplazar una “canasta” de fuels cuyos precios, lógicamente, están “de la mano” del barril/petróleo WTI.
A precio de barril de USD 100 (junio 2014) a menos de USD 35 (diciembre 2015) se tiene precios de gas muy bajos: para los contratos a Brasil (GSA) variable de 24 MMmcd (millón de metro cúbico/día) hasta 30,08 MMmcd; y para la termoeléctrica de Cuiabá (2.2 MMmcd) con vigencia hasta agosto 2016, éste último.
Ahora, naturalmente, como nadie tiene una “bola de cristal” es posible que para 2016 los precios del petróleo vayan en alza, no se si hasta su nivel de 2014, pero en alza para apenas mejorar economías de países extractivistas como Bolivia o Venezuela. Ideal sería que ambos países hayan desarrollado, con tanto ingreso, una industria de agregados de petróleo y gas.
El caso venezolano se pinta complicado: Venezuela necesitaría un precio de barril/petróleo a mínimo de USD 50, menos de eso es casi un desastre.
Habrá una brecha de ingresos/gastos tan grandes que no habrá como financiar esa diferencia, de continuar los precios actuales y de continuar Venezuela siendo mal dirigida.
Con menos de USD 50 Venezuela no podrá crecer –menos su industria de exploración y producción petrolera- porque no habrá posibilidad alguna de expansión de inversiones.
Barclays espera que en 2016 el precio del petróleo Brent se ubique en 63 USD/barril de manera que la “canasta” petrolera venezolana estaría a 55 USD/barril; así y todo habrá déficit de aproximadamente 20 mil millones USD que tendrán que ser cubiertos seguramente con financiamiento de China o de alguien que siga dándole "oxígeno" al actual esquema político venezolano. Obviamente marchándose los actuales administradores la cosa mejoraría.
A ello sumar el pago de la deuda, cubrir los bonos de la petrolera estatal y una reducción de importaciones en donde los privados serán los más golpeados.
En todo caso en ambos países se requieren medidas de ajuste y nuevas personas que entiendan de economía. Y de hidrocarburos. Dejando de lado la improvisación. El gran problema es que no hay economistas (con alta y probada capacitación) al mando de confeccionar presupuestos, recortar el gasto fiscal, evitar el despilfarro y actuar con prudencia ante la desmejora de los ingresos por venta de gas y petróleo. Ni tampoco hay estrategas en políticas energéticas.
El tema político interno en ambos países, y la nueva ola en la región con la batuta de un muy serio y modernizador Mauricio Macri, también van a pesar a tiempo de la evaluación.
Lo que si requieren ambos países, con economías encadenadas a la energía, es una verdadera #ReformaEnergética con promoción a ultranza de la libre iniciativa y de la inversión privada, dándoles las comodidades fiscales, legales y regulatorias respectivas, dejando de ser estados “trampa” para ser estados de atracción de capitales.

altLas noticias sobre el precio del crudo siguen negativas. Será, entonces, un año 2016 bastante duro para economías-energéticas:

 
Religión civil o justicia social
Escrito por Adela Cortina (filósofa)
Sábado, 09 de Enero de 2016 01:07

altEl Estado y la sociedad civil son quienes han de reducir la desigualdad.

 
Acoger para escuchar y dialogar
Escrito por José Carlos García Fajardo
Martes, 05 de Enero de 2016 00:38

Acoger para escuchar y dialogar
En estos días de tantas decepciones por parte de instituciones, de políticos, de sociólogos, de académicos y de no pocos periodistas vienen a mi mente las sabias palabras del Maestro Raimon Pánikker que tantas veces nos urgía a la reconciliación y al diálogo con los demás y con el propio medio, en el que vivimos nos movemos y somos. Si nadie puede dar lo que no tiene es imposible amar, comprender, acoger, ser portadores de paz si uno no lo ha hecho consigo mismo.
Hay que proseguir sin desmayo los esfuerzos por hablar, por entender y darse a entender, por abrirse a la existencia dialogal. Ocurre algo parecido a lo que sucede con el alcohólico: su problema no es el beber, sino el no poder querer no beber. El problema no es el enemigo, sino el no poder querer tratar con él. La interrupción del diálogo es el solipsismo y la muerte, porque la vida misma es diálogo constante. El otro tiene siempre algo que decir. No soy yo la única ventana por la que se ve el mundo; ni mi yo existe sin un tú y toda la gama de los pronombres personales. ¿Cómo puede el uno saber que es uno sino fuera por el dos, y cómo podría yo saber quién soy sino fuera por ti?
El diálogo es una ciencia y un arte. Implica la ciencia de conocerse a uno mismo como al otro; es la ciencia que sabe que ninguno de estos dos conocimientos es exhaustivo, ni en mí ni en el otro; es una ciencia muy descuidada. Quien se cierra al diálogo podrá ser lo buen estratega y lo astuto que quiera, pero no sabe hablar ni discutir ni, en último término, pensar, por muchos cálculos y predicciones que pueda hacer. Además, el diálogo es también un arte, un quehacer, una actividad, una praxis.
Mucho se ha escrito sobre el diálogo entre las culturas, pero por lo general la mesa del diálogo no ha sido redonda. Se ha presupuesto demasiado rápidamente que las “demás” culturas debían acercarse a nuestra mesa, en la que se come con el cuchillo de los dólares y el tenedor inglés, sobre el mantel de la democracia (entendida a nuestra manera), en platos servidos por el Estado, bebiendo el vino del progreso y utilizando cucharas de desarrollo tecnológico, sentados en la silla de la historia. Con todo ello no decimos que el diálogo deba hacerse sentados en el suelo, comiendo con la mano, bebiendo sólo agua y hablando en chino. Pero sí es cierto que uno de los errores fundamentales es pretender que todos se sienten a una sola mesa, con lo cual lo anglo-sajón sería lo más práctico. El diálogo no es un “meeting” multitudinario en el que sólo hablan los que tienen altavoz y conocen la demagogia; es un acto humano, a escala y con voz humana, en el que los hombres forjan su humanidad discutiendo con la palabra sus divergencias.
Para todo esto hace falta sabiduría, decía Raimon Pánikker. La sabiduría es aquel arte que transforma las tensiones destructivas en polaridades creadoras, y no por estrategia para “salirnos con la nuestra”, sino porque esta polaridad constituye la esencia misma de la realidad. La polaridad no es dualismo, no es binaria, puesto que no se rige por la dialéctica de la contradicción entre los dos polos, ya que el uno presupone el otro y viceversa. La polaridad es trinitaria; de otra manera, los dos polos dejarían de ser polos, con su fusión o su separación total. No sólo existen masculino, femenino y neutro sino el utrum, uno y otro, con personalidad propia y diferencias como categorías del ser. Lo mismo le ocurre al diálogo auténtico entre las personas, porque ningún ser humano es una mónada autosuficiente. No es un diálogo para llegar a una solución, sino un diálogo para ser, porque yo no puedo ser sin el otro.
A pesar de todos los obstáculos, el camino hacia la paz consiste en querer caminar por él. Este deseo de paz es ya en sí pacificador. La paz como fruto de la justicia y no como yermo silencio de cementerios. El deseo de paz equivale a deseo de diálogo, y el deseo de diálogo surge cuando pensamos poder aprender algo del otro, a la par que compartir nuestros puntos de vista. Fanatismos y absolutismos impiden caminar juntos, porque hacen creernos autosuficientes o en posesión plena de la Verdad. Y la verdad no la tiene nadie, me respondió una tarde caminando por los montes de Tavertet, la verdad es aquello que buscamos como adecuación de las cosas con el entendimiento; y con la palabra que brota de un corazón a la escucha, Leb shemá, Adonai El Saddai, como pidió el joven Salomón. Esa sabiduría procede del silencio y de saber estar aquí y ahora.
José Carlos García Fajardo
Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)
Twitter: @GarciaFajardoJC

altEn estos días de tantas decepciones por parte de instituciones, de políticos, de sociólogos, de académicos y de no pocos periodistas vienen a mi mente

 
Ritos y celebraciones, una extraña soledad
Escrito por José Carlos García Fajardo
Martes, 29 de Diciembre de 2015 00:33

Ritos y celebraciones, una extraña soledad
¿Qué más dará una fecha que otra si el tiempo es usura de la vida? Pero los seres humanos necesitamos la celebración siguiendo el curso de la naturaleza. Antes, celebraban la siega o la vendimia, los ritos de amor o de paso. O fiestas religiosas que coincidían con ancestrales costumbres relacionadas con los ciclos de la agricultura.
Sabíamos que por Navidades comenzaba un tiempo de celebración. No sabíamos que contribuíamos al canto de la vida que supone la fiesta del solsticio de invierno para que no se acabase la luz y volviera a salir el sol después de la noche más larga del año
Hoy celebramos el permanecer vivos y tratamos de dar sentido a cada momento de nuestra existencia porque se nos escapa el sentido de una vida. Algo no va bien en el mundo y no nos atrevemos a acometer las causas contentándonos con aliviar algún efecto de esa injusticia estructural, para calmar algo la conciencia, de ahí limosnas y aguinaldos. Pero nos echamos a la calle a comprar para éste o para el otro, mientras el resto del año no encontramos momento para saber cómo se encuentra, para escucharlo. Así corremos el riesgo de convertir “al otro” en objeto de nuestra solicitud, cuando el otro siempre es sujeto que sale al encuentro y nos interpela.
Esta es nuestra asignatura pendiente, escuchar y acoger, dejarnos querer sin abrumar con nuestros consejos o con nuestros regalos. Dejar a las personas como están sin intentar cambiarlas. ¿Por qué cuando alguien dice que nos quiere pretende cambiarnos? Pero si tú me has conocido así, como un disparate que contrastaba y complementaba el tuyo, ¿por qué ahora que vamos madurando pretendemos cambiarnos? Deja a las piedras que sean piedras sin intentar transformarlas en pan. Cuando nos conocimos, yo era un abedul y tú una palmera, nos reíamos y nos sabíamos alas de un mismo vuelo, no nos deteníamos a mirarnos uno al otro sino que aprendimos a mirar juntos en la misma dirección. Aprendimos a compartir el pan y el vino pero sin morder el mismo trozo ni servirnos del mismo vaso. Aquel día, después de una crisis, comprendimos las palabras de Khalil Gibrán: sed como las columnas del templo, todas sostienen la bóveda pero el aire circula entre ellas.
Nos obligamos a reír y a divertirnos: nos di-vertimos, nos apartamos de nosotros mismos y del camino, extraviándonos. ¿No es en estas fiestas cuando nos acomete una extraña soledad, una especie de vacío que llamamos nostalgia y que no es más que hastío? Se diría que tenemos que caer bien a todo el mundo, felicitar hasta a las farolas y empeñarnos en retrasar la hora del sueño como si temiéramos no seguir viviendo. Esta es la más oculta razón de los ritos en el solsticio de invierno mientras que, en el de verano, por San Juan, tenemos que celebrar con cantos, bailes y hogueras la necesidad de afirmarnos y aceptarnos, para asumir nuestra maduración y tratar de ser coherentes con las aportaciones de ese tiempo nuevo que vamos haciendo, porque el tiempo no existe. Según lo vamos necesitando lo vamos hilando; por eso hay un tiempo cronos, siempre igual, y un tiempo kairós, un tiempo existencial, de plenitud y de alborozo, de celebración y hasta de exceso. Como aquel tiempo que eternizaba Zorba cuando bailaba el sirtaki en la playa inmensa sin consuelo por la muerte de su único hijo.
Por eso tenemos que aprovechar todos los momentos especiales para hacernos cómplices con la vida, y sostener con Sábato: Tengo la convicción de que debemos penetrar en la noche y, como centinelas, permanecer en guardia por aquellos que están solos y sufren el horror ocasionado por este sistema que es mundial y perverso. Un grito en la mitad de la noche puede bastar para recordarnos que estamos vivos, y que de ninguna manera pensamos entregarnos. Reconocer que nos debemos a nosotros mismos un gesto absoluto de confianza en la vida y de compromiso con el otro. Así lograremos trazar un puente sobre el abismo. Es una decisión que en este momento nos debe abrasar el alma. Como el auténtico honor, que no es sino un reconocimiento que la persona de bien se hace a sí misma. Y el camino, como sugería Kafka, consiste en ahondar en el propio corazón porque eso significa ahondar en el corazón de todos los seres humanos. Ya que todos nos buscamos sin saberlo.
José Carlos García Fajardo
Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)
Twitter: @GarciaFajardoJC

alt¿Qué más dará una fecha que otra si el tiempo es usura de la vida? Pero los seres humanos necesitamos la celebración siguiendo el curso de la naturaleza.

 
A la busqueda de la felicidad
Escrito por Herminio Otero Martínez
Lunes, 21 de Diciembre de 2015 00:43

A la busqueda de la felicidad
Hemos navegado a lo largo de la historia con miedos que nos han habitado y constituido durante siglos. Los miedos, “esa perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario”, nos han ayudado a sobrevivir: la anticipación de alguna experiencia imaginada crea una sensación de ansiedad y nuestro cuerpo reacciona para defenderse ante un conjunto de señales que interpreta como temerosas.
El ser humano ha aprendido a lo largo de la historia a adaptarse a las situaciones de emergencia. Y lo ha hecho con reacciones corporales inespecificas que movilizan las reservas energéticas necesarias para afrontar el peligro. Eso ha sucedido así hasta hace  poco tiempo, pero en la actualidad ya no nos mantenemos en estado de hipervigilancia.
Según el neurólogo Sapolsky, ahora nos contaminan las preocupaciones que tienen que ver con las relaciones sociales: temores complejos pero indefinidos que buscamos anticipar y que nos pueden conducir a la paranoia.
Zygmunt Bauman habla del miedo líquido, que se disfraza de varias formas en la sociedad actual, usando siempre como telón de fondo el mismo temor inconcreto, difundido a veces por los medios de comunicación,  y haciendo que nos alarmemos por motivos irrelevantes.
Frente al miedo que nos impulsa hacia la huida en contextos amenazantes, los miedos actuales se hacen más profundos al aparecer dispersos. Creíamos que era posible dejar atrás los temores que dominaron la vida social del pasado. Pero eso no se ha conseguido. Incluso ha empeorado, al ser posible percibir otros tipos de miedo intangibles, sin base real que nacen de la propia sociedad: dudas, incertidumbres, ignorancias y ansiedades sobre las que se sustenta gran parte de nuestros actos sin apenas darnos cuenta.
Bauman considera que la modernidad (liquida) es la responsable del estado continúo de temor. La sociedad liquida de consumidores se caracteriza por una estrategia que consiste en marginar y menospreciar todo lo que tiene una larga duración. Se olvida la preocupación por lo eterno y pasamos de lo duradero a lo transitorio. La muerte pierde su carácter tremendo y trágico, pero aumenta su potencia de destrucción y se banaliza en un ensayo rutinario en el que se muere todos los días y que se traduce en el miedo a ser excluido, al quiebre de la relación, a ser dejado o abandonado. Y las relaciones humanas se convierten en lugares prolíficos de ansiedad agravada por la búsqueda constante de nuevos vínculos superficiales. Una de las angustias que aqueja a los jóvenes hoy es la abundancia de ofertas y la libertad del mercado de consumo, que nos lleva a temer una mala decisión.
El gran deseo, oculto o manifiesto, es vivir felices, hasta tal punto la Asamblea General de la ONU, proclamó el 20 de marzo como el Día Internacional de la Felicidad. Un año más tarde se publicó su primer informe mundial sobre el tema, en el que se destacaba su interés porque “existe una creciente demanda internacional para que las políticas públicas estén más cerca de lo que les preocupa a la gente”.
Existen índices y escalas de felicidad mundial realizados por diferentes organismos  que ordenan de mayor a menor los países que según ciertos parámetros o variables son los más felices. Sin embargo hay quienes como Timothy Sharp, jefe del Instituto de la Felicidad de Australia, afirman que se puede enseñar a alguien a ser feliz. Y recuerda seis claves para motivar a la gente: Claridad en relación a los  objetivos, tener una vida saludable, tener un pensamiento realista pero optimista, centrarse en las fortalezas de uno y no en las debilidades, saber disfrutar del momento y mantener buenas relaciones sociales. Los sueños de la gente corriente se convierten en deseos de vivir felices y muchos lo logran. La gente se mueve al ritmo del sufrimiento superado o de la felicidad alcanzada, que en el fondo es lo mismo.
Herminio Otero Martínez
Periodista y escritor

altHemos navegado a lo largo de la historia con miedos que nos han habitado y constituido durante siglos.

 
España D20: Aquello estaba deseando ocurrir
Escrito por José Rafael Revenga | @revengajr
Domingo, 20 de Diciembre de 2015 08:16

altLos partidos emergentes -Ciudadanos y Podemos- se consolidan pero integran un segundo grupo

 
Más que crisis, desastre energético argentino
Escrito por Boris Gómez U. | @BorisSGomezU
Viernes, 18 de Diciembre de 2015 09:01

Más que crisis, desastre energético argentino
Boris Santos Gómez Úzqueda*
Lo venían advirtiendo desde hace años un grupo de exsecretarios (exministros) de Argentina: hay crisis en el sector energético (en electricidad, en gas y en petróleo; genéricamente hablando).
Ahora se confirma esa obviedad: el gobierno del presidente Mauricio Macri decretó “emergencia energética en Argentina hasta diciembre 2017” debido a que el sistema se encuentra al “borde del colapso".
No era para menos. Una década de descuido del sector electricidad, gas y petróleo tienen a Argentina como está.
Tarea titánica le espera al ministro de Energía, Juan Aranguren: salir del desastre –heredado- y postular una verdadera reforma energética argentina. Siguiendo –quizá- el modelo de la reforma energética mexicana.
El propio ministro calificó de “precaria” la situación eléctrica argentina.
El verano (altas temperaturas y uso de acondicionadores de aire), el invierno (bajas temperaturas y uso de calefacciones), los subsidios (mal direccionados y de poco impacto pero establecido por el anterior régimen populista) la ausencia de inversiones a escala para producir más gas (principal fuente de generación eléctrica) y otros factores han puesto al borde del desastre a Argentina.
El sector energético fue manejado con una total irresponsabilidad. Lo digo como observador latinoamericano; realmente fue mal administrado en la “década ganada”.
Sólo en electricidad: tienen una demanda de aproximadamente de 23.000 megavatios y con una potencia instalada máxima de aproximadamente 26.000 megavatios; como consecuencia –entre otros- de la escasa inversión.
No vamos a referirnos al sector combustibles o a producción de gas o de petróleo; o a procesos de refino o transporte por ductos que son acápites igualmente olvidados por más de una década.
En diciembre 2013 hubieron cortes eléctricos en grandes ciudades argentinas que merecen hoy atención en distribución pero también en generación con mejores índices de servicio de calidad pero con más inversión.
Lo que van a tener que hacer, gradualmente para que aquellos que no entienden de ésta crisis y contrariamente creen que se le están quitando privilegios, es analizar y reordenar su política interna de subsidios; mantenido los mismos a los sectores “más vulnerables”. Con esos sectores es que la anterior administración hizo política: les dio electricidad a coste cero, casi, pero llevó al país a niveles insostenibles en cuanto a satisfacción de demanda.
El ministro dijo, anteriormente, que Argentina va a “recuperar la racionalidad” y “salir de la esquizofrenia que hemos vivido en el sector energético en los últimos años", palabras con las que coincido absolutamente. Una esquizofrenia de la ex presidenta Fernández fue no tener un ministerio de energía, era apenas una simple secretaría. El presidente Macri, como buena señal, jerarquizó y ahora es un Ministerio a cargo.
La “lógica” del subsidio, si se quiere verla como una lógica, funciona sólo en países con excedentes de petróleo y gas: naturalmente si tienen excedentes pueden aplicar algún tipo de subsidio; en cambio en países cuya matriz energética depende de casi el 20% de fuentes externas (como el caso argentino) es una tontería tener esquemas altamente subsidiados.
Seguramente la nueva visión del presidente Macri impulsará una reforma legislativa y regulatoria para el sector, abriendo puertas a inversionistas externos para estimular –por ejemplo- el reservorio “Vaca Muerta” que tiene excelentes volúmenes de gas y petróleo para mejorar condiciones de oferta de electricidad, gas y combustibles al país. Claro que éste tema tomará un buen tiempo, paciencia y una arquitectura financiera y legal compleja en tanto el gas boliviano seguirá siendo útil para la economía argentina, pese a los malos deseos del ex embajador kirchnerista en Bolivia que dijo, irrespetuosamente, antes de marcharse de Bolivia que “Macri no compraría gas boliviano”. La coyuntura y los contratos de por medio desmintieron al embajador de marras.
Quizá en éste tiempo habrán subas de tarifas eléctricas, mucha racionalidad en el consumo (campañas intensivas de reeducación ciudadana de mejor utilización de aires acondicionados, luces y otros) y nuevos esquemas de subsidios en tanto vayan por inversiones para temas macro como exploración y producción de petróleo/gas.
De momento hay que apoyar al presidente y a su ministro de Energía: están reordenando la barbarie heredada.
*MBA, analista y consultor del sector privado boliviano, sigue sus comentarios en @bguzqueda

altLo venían advirtiendo desde hace años un grupo de exsecretarios (exministros) de Argentina: hay crisis en el sector energético (en electricidad, en gas y en petróleo; genéricamente hablando).

 
Fracasó el matrimonio entre Venezuela y el chavismo
Escrito por Yoani Sánchez
Lunes, 07 de Diciembre de 2015 08:23

http://www.cronica.uno/galeria-los-rostros-del-6-de-diciembre/#prettyPhoto[album]/0/
Fracasó el matrimonio entre Venezuela y el chavismo
YOANI SÁNCHEZ, La Habana | 07/12/2015
Maduro este lunes durante el encuentro de fuerzas del Gran Polo Patriótico. (@PSUV)
El presidente venezolano, Nicolás Maduro. (@PSUV)
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opinión, Venezuela, chavismo
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La oposición arrasa con más de 100 diputados
La MUD afirma que su victoria es el "comienzo del cambio" en Venezuela
Esta vez no resultaron ni los engaños, ni el miedo. Como una mujer largamente amenazada por el marido abusador, Venezuela le ha dado un portazo al chavismo y lo ha hecho con determinación. A partir de ahora, para Nicolás Maduro será un calvario gobernar. Con un partido en absoluta desventaja en el parlamento, al sucesor de Hugo Chávez sólo le queda violar sus propias leyes para imponer la voluntad presidencial.
El pueblo, ese mismo pueblo que el presidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) invoca desde la tribuna para justificar sus tropelías, ha dicho no al socialismo del siglo XXI y al proyecto de país promovido por el oficialismo. Una negativa rotunda contra una fuerza política bajo cuya gestión la nación sudamericana se ha hundido en la inseguridad, la escasez, la corrupción y la más insostenible polarización.
El hartazgo llegó. La gente se cansó de tanto discurso crispado, del miedo en las calles, de la emigración constante de los jóvenes y de una inestabilidad que lo roe todo y que en el último año se ha agravado. Los electores también han penalizado con sus votos a un partido que no ha sabido gobernar para todos, sino sólo para una parte de la sociedad, a la que ha azuzado sistemáticamente contra quienes piensan diferente.
Con la herramienta de las urnas en sus manos, los venezolanos han impulsado un cambio de manera pacífica, sin pisar la trampa de la violencia
Con la herramienta de las urnas en sus manos, los venezolanos han impulsado un cambio de manera pacífica, sin pisar la trampa de la violencia ni emprender una revolución armada. Maduro ha recogido así los frutos de su pésima gestión. Sus declaraciones previas a los comicios, entre las que incluyó la amenaza de luchar desde las calles si su partido era derrotado, sólo le agregaron determinación a una decisión social que ya estaba tomada. Con sus palabras, terminó cavando la tumba de su propio ejecutivo.
Porque hay un momento en que el abusado se percata de que el abusador sólo es otro ser humano frágil, al que se le puede derrotar. Ese instante llegó para la población venezolana este 6 de diciembre, al demostrar con su voto que el chavismo no es eterno ni popular. Lo ocurrido confirma la pérdida de ese temor que un autoritarismo de 17 años había impregnado al país, esa enfermiza relación de dependencia y miedo con la que quiso mantener paralizados a sus ciudadanos.
Los resultados electorales también van contra la Plaza de la Revolución de La Habana. En los oscuros entresijos de ese poder que lleva más de cinco décadas sin convocar elecciones, se moldeó la figura de Hugo Chávez y se intentó hacer lo mismo con Nicolás Maduro. Pero les ha salido mal la jugada, porque se toparon con una población que ha reaccionado, una oposición que ha sabido unirse a pesar de las diferencias y una comunidad internacional que cerró filas en las críticas contra los métodos del PSUV.
El eje financiado desde Miraflores y simbolizado por la bravuconería política de Chávez y la mediocre prepotencia del actual presidente, empieza a desarmarse. Venezuela ya ve la salida y acarrea tras de sí a una isla que aún no se atreve a parar el golpe de un Gobierno abusador, cerrarle la puerta y dejarlo fuera del futuro nacional.
Fuente: http://www.14ymedio.com/blogs/generacion_y/Fracaso-matrimonio-Venezuela-chavismo_7_1903079674.html

altEsta vez no resultaron ni los engaños, ni el miedo. Como una mujer largamente amenazada por el marido abusador, Venezuela le ha dado un portazo

 
España: la incógnita de un triple empate
Escrito por José Rafael Revenga | @revengajr
Lunes, 07 de Diciembre de 2015 02:06

ESPAÑA: LA INCÓGNITA DE UN TRIPLE EMPATE
José Rafael Revenga                                                         Diciembre 07, 2015
La elección del nuevo presidente del Gobierno de España está envuelta en una total incertidumbre: las últimas mediciones señalan un triple empate entre el PP, Ciudadanos y el PSOE. Podemos ocupa un distante cuarto lugar.
La novedosa dinámica surgida en España a principios del 2015 en la cual el tradicional bipartidismo –por unos 35 años- y la alternabilidad binaria sorpresivamente cedieron lugar a un proceso protagonizado por cuatro partidos todos los cuales con una alta probabilidad de triunfo en las elecciones generales, ha dado lugar, después de 10 meses de actividad política y electoral, a una nueva realidad en la elección del nuevo Presidente del Gobierno Español el próximo 20 de diciembre.
Para un recuento hace un mes de la situación cambiante ver aquí: http://goo.gl/csJPsP
En la encuesta de Metroscopia para ElPaís y realizada los últimos días de noviembre presenta una radiografía plena de interrogantes.
PREGUNTA #1
¿Cuál es la intención de voto para diciembre 20, 2015?
Partido Popular (PP):                                           22,7%        (Mariano Rajoy)
El PP, en el gobierno durante los últimos cuatro años, -triunfa en el 20.2010 con un 44,6% de los votos validos- muestra durante los últimos seis meses, una trayectoria horizontal  con un leve descenso a partir de octubre la cual lo ubica con un estimado 22,7% en la preferencia del público electoral para el 20D.
Ciudadanos (C’s):                                                 22,6%        (Albert Rivera)
C’s se estrena como partido nacional en enero del 2015 con un registro de aceptación de 8,1% al proyectarse fuera de Cataluña, su región natal. A lo largo del 2015, especialmente a partir de junio con un 13%, remonta de manera constante para alcanzar un 22,6% estimado para el 20D.
Partido Socialista Obrero Español (PSOE)        22,5%        (Pedro Sánchez)
El PSOE –derrotado en las elecciones generales del 12.2010 con un 28,7%- muestra una línea horizontal 0 “meseta”) a partir de un 23% en junio para situarse en 22,5% en los resultados previstos para el 20D.
PODEMOS                                                             17,1%        (Pablo Iglesias)
Desde la primera medición en agosto 2014 con un 10,7%, PODEMOS desarrolla un ascenso meteórico y se coloca en solo cuatro meses en 27,7% de preferencia. Posteriormente, desde ese “pico”, el partido no hace sino declinar para situarse en una estimación de un 17,1% para diciembre 2015.
El descenso de PODEMOS durante los últimos seis meses coincide con el ascenso de C’s por lo cual  es fundada la hipótesis de una esperanza, de una ansia, por un refrescamiento y hasta de una renovación del liderazgo político español que ha encontrado un cauce más fluido y menos amenazante que el ofrecido por PODEMOS el cual se identificó por largos meses con realidades de fracasos económicos en Venezuela y en Grecia.
Un quinto partido, la Izquierda Unida (IU), se encuentra en una meseta de un 5% durante los últimos cuatro meses. La estimación de su posición final es de un 5,2%.
Entre abril y agosto del 2014 IU sufrió una enorme merma en cuanto a sus adhesiones al pasar de 11,7% a un 4,9% de lo cual no ha logrado recuperarse. Es razonable pensar que el revés se debió a la migración de sus simpatizantes a las filas de PODEMOS.
PREGUNTA #2
¿Cuál es el saldo “aprobación/desaprobación” de los candidatos?
Es evidente que ningún cumulo de respuestas a una sola pregunta, en este caso “intención de voto estimada”, puede servir para resolver la incógnita de un resultado cuando solo decimas de punto separan a tres contendores. Por eso es indispensable recurrir al resultado registrado de otras preguntas. En este caso, considero de especial importancia la valoración de la persona de los candidatos tal como se proyectan en el espacio público.
Albert Rivera, candidato de C’s, ocupa un primer lugar entre los candidatos rivales. Es el único que arroja un saldo positivo -11%- entre quienes aprueban de el -51%- y quienes desaprueban -40%-.  Mariano Rajoy muestra un saldo negativo gigantesco de 45% mientras Pedro Iglesias, a pesar del fervor entusiasta de sus primeros tiempos acumula un saldo negativo de 34% y Pedro Sánchez, recién abanderado del PSOE ya genera un 16% negativo.
Un análisis algo más microscópico muestra que Rivera goza de una gran simpatía entre quienes se identifican como votantes del PP con un saldo positivo de 43% derivado de un 68% de aprobación y un 25% de desaprobación en ese sector del electorado nacional.
PREGUNTA #3
“Cree que el presidente del Gobierno de España necesita tras las elecciones del próximo 2º de diciembre es…:”
Si cotejamos los resultados mencionados con los obtenidos de una tercera pregunta, notaremos que Rivera en la actualidad goza de la primera opción de triunfo:
Albert Rivera se impone con un 40%, mientras su seguidor inmediato es Pedro Sánchez con un encomiable 31% en breve tiempo y luego se colocan Mariano Rajoy con un 25% y Pablo Iglesias con un escuálido 18%.
O sea, solo uno de cada cuatro electores  favorece la repetición del actual presidente en la máxima jefatura lo cual representa una estrechísima correlación con el porcentaje de votos estimado para el 20D igual a un 22,7%.
Por el contrario, Albert Rivera goza de un gigantesco potencial de adhesiones de último momento al comparar la estimación actual de resultados finales -22,6%- con la valoración altamente positiva manifestada por un 40% de los españoles.
Pablo Iglesias sigue generando un gran rechazo quizás debido a su mensaje que puede caracterizarse como la mezcla de un utopismo voluntarioso y una rebeldía propia de un adolescente. En todo caso, en mi opinión no hay que descontar en absoluto el potencial futuro de Iglesias en la próxima década una vez haya internalizado una curva de aprendizaje mas empinada.
PREGUNTA #4
¿Cómo se sentiría usted si el ganador de esas elecciones fuera:…?
Ciudadanos ocupa un claro primer lugar al recibir un 47% de respuestas que denotan “esperanzado” mientras quienes admiten sentirse “preocupados” representan el 37% del cálculo del sondeo.
El PSOE ocupa un segundo lugar en esta medición con un 39% de “esperanzados” y un 43% de “preocupados”.
Vale la pena resaltar que C’s es el único contendor que exhibe mayor numero de “esperanzados” que “preocupados”.
Nuevamente PODEMOS presenta una realidad negativa pues solo genera “esperanza” en 28% de los electores a la vez que da lugar a “preocupación” en el 61%.
En el lugar más negativo figura el PP con un 28% de “esperanzados” y un 61% de “preocupados”. Una cifra preocupante pues valora cuatro años de gestión gubernamental. A todas luces un gobierno sin mayor éxito en resolver el desempleo de los jóvenes, envuelto en múltiples casos de corrupción y con un pésimo estilo de comunicación con la gente no debería contar con un nuevo éxito electoral. Sin embargo, a priori no se le puede descontar de retornar a La Moncloa por la total equiprobabilidad señalada por la encuesta de Metroscopia.
NOTA:
Un debate promovido por elpais.com el  30.11, por primera vez transmitido originalmente por IN, capto la atención mundial y se convirtió en un acontecimiento casi determinante en la suerte de los elecciones generales del próximo D20.
Ver aquí: https://youtu.be/d0oRNGNYVTA
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@revengajr

altLa elección del nuevo presidente del Gobierno de España está envuelta en una total incertidumbre: las últimas mediciones señalan un triple empate entre el PP, Ciudadanos y el PSOE.

 
Macri, Rousseff y las "hipótesis" del Foro de Sao Paulo
Escrito por Antonio Sánchez García | @sangarccs
Jueves, 03 de Diciembre de 2015 00:51

alt“La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo ayer que para invocar la cláusula democrática del Mercosur y suspender del bloque a Venezuela, tal como propuso el presidente electo de la Argentina, Mauricio Macri, debe haber ‘un hecho determinado’.

 
Una lucha complicada
Escrito por Oswaldo Álvarez Paz | @osalpaz
Miércoles, 02 de Diciembre de 2015 13:28

altEl mundo se hace cada día más difícil de entender. Los recientes atentados en París, antecedidos por otros de tanta o igual gravedad en diversas zonas del planeta, plantean una seria de interrogantes.

 
La crisis del chavismo en América Latina
Escrito por Filipp Rodríguez Loginova
Martes, 01 de Diciembre de 2015 00:33

2015-12-01 00:03:59
LA IZQUIERDA ARRUINADA
LA CRÍSIS DEL CHAVISMO EN AMÉRICA LATINA
Por: Filipp Rodríguez Loginova
@filipprl
No quedan dudas de que las elecciones sucesivas de Colombia y Argentina dieron continuidad al pronóstico electoral venezolano que, incluso con todas sus variables, mantiene en incertidumbre al continente americano. Pero también es innegable que en la actualidad la situación general venezolana ha logrado contribuir enormemente en la configuración político-ideológica del hemisferio. Venezuela sí importa. Importa muy a despecho de aquellos que intentan precisar análisis aislados de las realidades políticas continentales. Importa pese a los reduccionismos que intentan cortar los hilos de la interdependencia en nuestra región del mundo. En este sentido, la crisis venezolana se ha filtrado en América y ha reproducido su polarización política en un número considerable de países, siendo esta más aguda en unos que en otros. Esta polarización, que pareciera haber socavado los fundamentos ideológicos de la contienda electoral, ha tocado asuntos sensibles de cada realidad nacional, cuyos contenidos, parecen enfocarse cada vez más en el estruendoso fracaso del modelo chavista, un fracaso que -de forma colateral- ha afectado sobre todo a la izquierda como plataforma ideológica en el continente.
La reacción a este problema ha sido nula o casi nula, teniendo en cuenta la urgente necesidad de los partidos simpatizantes de desvincularse categóricamente del chavismo, evitando terminar -en sus respectivos países- electoralmente abatidos y condenados a un prolongado desprestigio. En una región conformada por países en vías de desarrollo, este eventual escenario es notablemente preocupante, debido a que la ausencia de una activa cooperación entre las esferas pública y privada obstaculizaría una eventual marcha hacia el desarrollo. Aun así, y en relación a los actuales desajustes regionales, sería interesante reflexionar acerca del tema. ¿Acaso ha fracasado definitivamente la izquierda en su lucha con las crisis sociales y económicas de la región, o quizás el modelo de gobierno venezolano se ha convertido en una referencia indeseable y riesgosa, contraria a los intereses nacionales y contraproducente de todos los sentidos que ha perjudicado popularidades partidistas? Tomando en cuenta las propuestas poco atractivas, y hasta cierto punto anacrónicas, de la izquierda latinoamericana (con poquísimas excepciones) la catástrofe venezolana es, sin lugar a dudas, una variable central al momento de apreciar la paulatina disminución de los espacios institucionales de los partidos y líderes políticos cercanos al chavismo en América Latina, y ni mencionar los radicalismos. En este punto ambas razones son demostrativas.
Dime con quien andas….
En un año de relevancia electoral, el proceso de captación preliminar de sufragios es donde el chavismo incomoda más a sus gobiernos aliados que pretenden mantenerse en el poder. El chavismo es electoralmente incomodo, porque no se puede esconder al mundo la caótica realidad de Venezuela, (de la cual es el gran responsable) lo que suma adversarios al proyecto bolivariano, así como a propuestas afines en el resto de los países vecinos (y que lo diga Manuel Zelaya o Fernando Lugo). El chavismo es inoportuno porque su flagrante violación de los Derechos Humanos en Venezuela deteriora la imagen pública de aquellos que le abrazan políticamente, intercambiando venias por prerrogativas. No obstante, ese mismo chavismo es un gran y constante financista político en el continente, lo que crea un verdadero dilema en años electorales, dilema que no supo superar el Peronismo en Argentina, dilema del cual no pudo zafarse el Polo Democrático en Colombia (sobre todo en Bogotá) y el mismo dilema que llevará al Partido dos Trabalhadores (PT) brasileño, más temprano que tarde, al despeñadero electoral.
Esta tendencia se ha diseminado rápidamente, casi con la misma rapidez con la que se deteriora políticamente el chavismo que, agonizante, pretende arrastrar consigo al sepulcro a un país entero. Para subsanar esta crisis en sus propios países, los aliados de Chávez y Maduro han optado por radicalizar el populismo al estilo venezolano, cargándolo con amenazas, austeridad y santidad carismática, manipulando la realidad política para hacer a sus naciones cada vez más dependientes de sus gobiernos e inventando chivos expiatorios de sus fracasos (como en Brasil, Ecuador, Uruguay, Bolivia, etc.) Por fortuna, y a diferencia de Venezuela, estas acciones han encontrado una fuerte resistencia institucional que van; desde los poderes del Estado, hasta las oposiciones políticas y la sociedad civil, fortalecida con el sector empresarial privado quienes en conjunto, sencillamente han dicho NO a los gobernantes que, para alivio de todos, ya van de salida. Además, en América Latina ya casi nadie cree en los cuentos de hadas con los que trafica la izquierda populista, y muchos han comprendido que los funcionarios públicos no son reyezuelos providenciales, y que sólo basta la voluntad nacional unificada e institucional para sacarlos “a palos” del poder y someterlos, de ser necesario, a la justicia del Estado. Lo cual efectivamente esta sucediendo en Brasil, con los escándalos de Petrobras que vinculan al PT con PDVSA, o en Colombia con los narco-delitos que investigan su relación al partido oficial venezolano PSUV, o lo que a partir del 10 de Diciembre (fecha en la que Macri asume la presidencia) sucederá en Argentina, muy a pesar de los apologistas de la corrupción y del crimen, que aun son mayoría en ambas cámaras del congreso.
“Políticos presos” y no presos políticos es la medida que revoluciona el continente. Mientras más trapos sucios salen a la luz pública, más implicado se revela el chavismo como el titiritero del mal en el continente, y de manera similar, más desprestigiados quedan sus aliados al tiempo que Raúl Castro negocia con los Estados Unidos. Electoralmente, este ciclo ha sido explotado con mucho éxito. ¿Quieren terminar como Venezuela? (ya ni siquiera Cuba) se ha convertido en una pregunta que ha obligado a pensar a más de un ciudadano al momento de decidir sobre sus propios candidatos y representantes. Esta transformación, lenta pero invariable de la cultura política es una “piedra en el zapato” para los restantes gobiernos antidemocráticos y un fastidio para ciertos individuos cuyos criterios “objetivos” parecen más complicidad e interés que cualquier otra cosa. Y si lo están pensando, sí, me refiero a José “Pepe” Mujica, a Juan Manuel Santos y a Rodolfo Nin Novoa, para que no queden dudas al respecto.
Los que quedan y los que se van
A pesar de todo esto, sería inadecuado ignorar ciertas realidades a propósito de la presente temática. Refutar la ventaja electoral con la que Michelle Bachelet logró su segundo mandado en Chile en el 2014 sería negar la realidad, pero no se puede descartar que desde Septiembre del presente año su popularidad ha descendido dramáticamente, debido a los escándalos de corrupción en uno de los cuales se involucra a su hijo mayor Sebastián Dávalos. La crítica al oficialismo chileno también ha tocado temas relativos al chavismo en más de una oportunidad, y la imparcialidad del ejecutivo chileno ante la crisis democrática venezolana ha provocado serios ataques a la credibilidad de la presidenta al interior y fuera de Chile. De la misma manera, sería inapropiado descartar que el izquierdismo derrotó al Partido Colorado en la capital paraguaya en las elecciones municipales del pasado 15 de Noviembre, pero sin dejar de recordar al caído en desgracia Fernando Lugo, cuya proximidad al chavismo le costó la investidura, acabándose así la segunda presidencia de izquierda en la historia del Paraguay. Lo mismo en El Salvador (altamente polarizado) con Salvador Sánchez Cerén, quien ganó la segunda vuelta electoral en las presidenciales del 2014 (aunque por un mínimo margen) remolcado por las empresas chavistas Alba Alimentos y Petrocaribe, y cuyo partido FMLN ha tenido que reclutar “capitalistas notables” (como Nayib Bukele) para seguir respirando, aunque sumido en el rechazo. Sin olvidar las elecciones en Guatemala de Octubre, que descartaron a Sandra Torres, quien reafirmaba ser “la presidenta de los pobres” a un pueblo que nunca olvidó la proximidad de Álvaro Colom a Hugo Chávez y que, al igual que el resto de América Central, conoce bien la crisis venezolana. Por último, y pese a los aun existentes liderazgos regionales como el de Evo Morales y Rafael Correa, que se mantienen en Sudamérica, o el del sandinista Daniel Ortega (sin dudas un adversario fuerte para el opositor PLI) en Nicaragua, el gobierno venezolano cada vez se encuentra más aislado. El madurismo, que es el chavismo adulterado, vastamente impopular en Venezuela (incluso entre oficialistas) enfrenta las elecciones del 6 de Diciembre entre grandes escándalos por narcotráfico, corrupción, fraude electoral y violación de Derechos Humanos, en medio de una enrome tensión social que amenaza con estallar en cualquier momento, acomodando el escenario venezolano para el fin del chavismo y un extendido silencio de la izquierda política.
@filipprl

altNo quedan dudas de que las elecciones sucesivas de Colombia y Argentina dieron continuidad al pronóstico electoral venezolano que, incluso con todas

 
La OPEP: una lucha sin cartel
Escrito por José Rafael Revenga | @revengajr
Lunes, 30 de Noviembre de 2015 03:03

altEn la semana 16-20.11 el crudo venezolano rompe el nivel de los $35/b al situarse en $34,46/b. Para la semana del 23-27.11 el nivel se mantiene en $34,93.

 
Para vivir con dignidad
Escrito por José Carlos García Fajardo
Domingo, 29 de Noviembre de 2015 10:31

Para vivir con dignidad
Cuando mil millones de seres humanos viven debajo del umbral de la pobreza, cada día decenas de millares de personas mueren de hambre, desaparecen etnias, modos de vida, culturas, poniendo el patrimonio de la humanidad en peligro, cuando el clima se deteriora, no podemos resignarnos a hablar sólo de cómo atajar la crisis financiera.
Nuestro mundo requiere alternativas, no sólo regulaciones. No es lógico rehabilitar un sistema si no tratamos de transformarlo. Puesto que estamos ante un caso de conductas desorbitadas e incontroladas podemos transformar el crecimiento y el progreso adoptando otra actitud más humana y solidaria en armonía con las exigencias de la naturaleza.
Esta crisis tiene consecuencias sociales que van más allá del ámbito en que se han desarrollado. El desempleo, el consumo desaforado, la implacable agresión a la naturaleza, la exclusión de los más pobres, la creciente vulnerabilidad de las clases medias y el incesante incremento de las víctimas. No se trata sólo de un accidente en el recorrido del sistema ni de un abuso cometido por poderes económicos. Se trata de los efectos de una lógica que atraviesa la historia económica de los últimos dos siglos.
Se ha confundido ser con tener, mientras se instalaba la falacia de que el motor del crecimiento pasaba por la acumulación del capital, de la cual se beneficiaría, a la larga, el resto de la humanidad. No ha sido así. Estas no son más que las cimas emergentes de un océano de insolidaridad, de ciega explotación de la naturaleza y del trabajo de los seres humanos. Con todas las salvedades cabría decir: bienvenida sea la crisis si con ella acometemos la transformación del sistema.
En este sentido, la burbuja financiera exacerbada por el desarrollo de nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones ha reventado los instrumentos que había idolatrado. La economía financiera se ha vuelto cada vez más virtual y los beneficios se han conseguido a costa de la explotación de riquezas naturales y de comunidades. La especulación se ha convertido en norma del sistema económico.
Un ejemplo lo podemos ver en la crisis alimentaria. Los precios no aumentaron sólo a causa de la explosión demográfica ni por un descenso en la producción, sino por haber sometido la vida de las personas a la consecución de beneficios desorbitados.
También la crisis energética va más allá de los desajustes de los precios del petróleo. Ésta señala el fin del ciclo de la energía fósil barata, pues su mantenimiento llevó a una utilización desorbitada de la energía, en favor de un modo de crecimiento acelerado. La sobreexplotación de los recursos naturales y la liberalización de los intercambios multiplicaron el transporte de las mercancías y fomentaron los medios de movilidad individual, sin considerar las consecuencias climáticas y sociales. La utilización de derivados del petróleo como fertilizantes y pesticidas se generalizó en el marco de una agricultura intensiva.
Ante esta crisis urge buscar soluciones que no se compadecen con mantener el nivel de beneficios, sin tomar en cuenta el medio ambiente ni las necesidades de la población. Pero eso no entra en el cálculo del modelo capitalista. Es el caso de los agro carburantes y sus consecuencias ecológicas: destrucción, por el monocultivo de la biodiversidad, de los suelos y de las aguas subterráneas, y sus consecuencias sociales: expulsión de millones de campesinos que van a poblar los cinturones de miseria de las ciudades y a empeorar la presión migratoria.
En este contexto podemos considerar la crisis social. El afán de tener más que los demás, la insensibilidad ante las extremas carencias de otros seres humanos, nuestros conciudadanos. Este conjunto de tropelías desemboca en una  crisis de la civilización, con el consiguiente agotamiento del planeta y la amenaza a millones de seres vivos.  Nunca antes en la historia de la humanidad había sido tan posible la destrucción física del planeta. De ahí la urgente necesidad de aportar propuestas alternativas que permitan una transformación radical de nuestras formas de vida. La política que renuncia a la razón y abandona la ética siega las posibilidades de otro mundo posible, más justo y solidario. La respuesta más adecuada y razonable sería acometer la implantación de una sociedad de sobriedad compartida. No necesitamos tanto para vivir con dignidad y sosiego. Y con la conciencia tranquila al comprobar que lo que no se comparte, se pierde.
José Carlos García Fajardo
Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)

altCuando mil millones de seres humanos viven debajo del umbral de la pobreza, cada día decenas de millares de personas mueren de hambre, desaparecen etnias,

 
Predicciones acerca de la Tercera Guerra Mundial
Escrito por Guillaume Faye
Sábado, 28 de Noviembre de 2015 07:58

PREDICCIONES ACERCA DE
LA TERCERA GUERRA MUNDIAL
4 DE JULIO DE 2014            POR GUILLAUME FAYE
Traducción del francés: Antonio Sánchez García @sangarccs
Arco de triunfo algeriano. Una Tercera Guerra Mundial, de una amplitud probablemente igual o superior a las dos precedentes guerras mundiales se encuentra en estadio preparatorio y posiblemente estallará durante la primera mitad de este siglo. He aquí las razones y sus protagonistas.
La Primera Guerra Mundial 1914-1918, de la que nos encontramos festejando su primer centenario, y que constituyó una inmensa catástrofe para Europa, fue previsible muchísimo antes de que ocurriera. La Segunda Guerra Mundial no fue más que su prolongación y también ella fue previsible desde la firma del Pacto de Versailles y sobre todo desde la ascensión de Hitler y del partido belicista japonés al Poder.
La Guerra Fría (1945-1991) que enfrentó a los aliados, bajo la égida norteamericana, al campo soviético y parcialmente al campo de la China comunista, se asemejó a un aborto.  Puesto que fue un enfrentamiento sin objetivos concretos y de gran envergadura. La URSS se desinfló como un suflé, sin violencia. ¿Por qué razón la guerra fría, el comunismo contra el mundo libre, jamás desembocó en una guerra caliente? Porque fue ideológica, no étnica, religiosa o económica. Los tres resortes pasionales y belicosos de la humanidad, aquellos que dan origen a las guerras, son el nacionalismo étnico, la religión y los intereses económicos bajo todas sus diferentes formas. La sacralidad y el materialismo vital. El enfrentamiento comunismo/capitalismo, puramente ideológico, se destacaba por constituir una forma conflictiva fría que jamás desembocó en una confrontación general, sino bajo la forma de guerras parciales (Corea y Vietnam). Fue esa, no el temor a un apocalipsis nuclear, la causa que impidió el desarrollo de una guerra generalizada entre la OTAN y la URSS.
Durante la Antigüedad, las guerras púnicas fueron previsibles por la rivalidad económica vital que mantuvieran Roma y Cartago tras el control de los circuitos económicos del Mediterráneo Occidental. La Primera Guerra Mundial se hizo previsible – mientras todo el mundo se estaba preparando para acometerla – debido a la exacerbación nacionalista de los Estados europeos y de sus pueblos, cuyas opiniones públicas se habían recalentado al rojo vivo. De la misma forma y tal como lo veremos luego, se hace previsible una tercera conflagración mundial. Las guerras se han hecho previsibles desde la antigüedad. Tal fenómeno reposa sobre la mismas leyes que rigen el campo de la física: una tensión termina siempre por desarrollarse hasta convertirse en una conflagración. La subida de la temperatura de un gas da lugar a una explosión, el empuje de las placas tectónicas culmina provocando un sismo, la acumulación de cúmulos nimbos termina por provocar una tormenta, fuertes precipitaciones dan lugar a inundaciones, etc. Se puede prever perfectamente el desarrollo de las guerras. Por el contrario, jamás se puede predecir con exactitud la forma que asumirán dichas guerras.
Como ha sido demostrado por la etiología humana, el estado de paz no corresponde a la naturaleza humana. La regla de nuestra especie es la agresividad intra específica. El ideal kantiano o cristiano moderno de la “paz perpetua” no ha funcionado jamás. La historia humana esta verdaderamente estructurada por la guerra. El estado de paz no es más que una transición pasajera entre dos estados de guerra. La guerra es muy ambigua, más bien ambivalente, tal como la “innovación destructora” de Schumpeter. Es al mismo tiempo un factor de destrucción como un factor de evolución. Contrariamente a lo que constituye una idea recibida, desde el fin del neolítico, las guerras no han representado más que una causa marginal de la mortalidad. Querer eliminar la guerra (ideología pacifista) es tan estúpido como pretender eliminar la sexualidad (ideología del género), la religión y la economía privada (ideología marxista) o el sentimiento de pertenencia o de identidad étnica (ideología cosmopolita).
El problema no consiste en evitar las guerras: consiste en ganarlas. Y lo más rápidamente posible, de manera que los efectos positivos generados por la victoria se impongan por sobre los efectos negativos del esfuerzo guerrero demasiado prolongado.     El autor de esta comprensión de la guerra no es ni Tsun Tzu ni Clausewitz, es un cierto Julio César.
¿Por qué hablar de “guerra mundial”?
Desde 1945 nos imaginamos que no habrá otras guerras mundiales, sino sólo locales o regionales y que la ONU podrá evitar una Tercera Guerra Mundial. El mismo grave error se lo cometió después de la guerra del 14-18, llamada por lo demás la “Der de las Ders” – y la creación de la Sociedad de las Naciones. Sin embargo, en un contexto mundializado, como es el caso, a grandes rasgos desde 1880, es absolutamente inevitable que exploten guerras mundiales. Decir que “no habrá nunca jamás otra guerra mundial” es como decir “yo no moriré jamás” o “el verano durará eternamente”.
Pasemos ahora a estudiar el escenario de la futura Tercera guerra mundial, la TGM.
Los focos de tensiones son múltiples y no cesan de agravarse. Nunca, en toda la historia de la humanidad, de una humanidad que se ha globalizado y se ha hecho extraordinariamente populosa (pronto seremos 9,5 millardos de habitantes) sobre un planeta cada día más exiguo, han sido tan graves los riesgos de un incendio generalizado.  La globalización es un factor de confrontación gigantesco, más que de la creación de un estado universal que no tendría más que ingentes problemas de policía pública a regular. Esta globalización (o mundialización empujada al máximo) no es un factor de paz, sino un factor de guerra generalizada.
He aquí los focos de tensión que amenazan con inter actuar y provocar un conflicto general:
1) La masiva inmigración hacia Europa (sobre todo hacia la Europa Occidental) bajo el estandarte del Islam, derivará progresivamente hacia una guerra civil de naturaleza étnica.  La incapacidad europea para imponerle un dique a la emigración invasiva proveniente del Magreb y del África continental sometida a una auténtica explosión demográfica desembocará inevitablemente en un conflicto mayor.[1]  La presencia en Europa de muy poderosas masas de maniobras jóvenes, de origen árabe-musulmán, más y más islamizadas, con una minoría formada militarmente y anhelante de extenderse en una yihad de motines insurreccionales y terrorismo, será el factor desencadenante de una espiral incontrolable.
2) La confrontación global entre el Islam y Occidente (incluida Rusia) en desmedro de la guerra de religión entre sunitas y chiítas va a dominar poco a poco sobre el paisaje y adquirir una connotación militar, con conflictos interestatales. Por ahora resulta imposible prever la forma. A escala mundial, el islam -     que es una ideología-religión fuertemente etnicizada- no cesa de reforzar y de radicalizarse en el mundo entero. El islam es un factor mayor de la inevitable explosión mundial.
3) El problema de Israel, verdaderamente insoluble, desembocará inevitablemente en una nueva guerra entre el Estado hebreo y sus vecinos, sobre el telón de fondo de la revuelta contra los judíos integristas de Cisjordania y el ascenso en potencia de las organizaciones terroristas islámicas. Sin dejar de tener en consideración el hecho de que muy probablemente Irán tendrá éxito en proveerse de algunas ojivas nucleares. La erradicación de Israel es una idea fija de todos los musulmanes. Incluido el régimen turco de Erdogan, neo islamista y neo otomano. La imbricación de todos estos elementos está programada y los Estados Unidos no podrán dejar de intervenir.
4) El mundo árabe-musulmán – a excepción de Marruecos – ha ingresado a una espiral de caos que no hará más que acentuarse, con dos frentes entremezclados: sunitas contra chiítas y dictaduras militares contra islamistas. Sin olvidar la voluntad de liquidar a toda la población cristiana. De lo cual deriva el agravamiento de los desórdenes que no pueden más que amplificar la emigración hacia Europa. Los actuales sucesos bélicos de Siria y de Irak que presencian el nacimiento de un Estado Islámico “salvaje” (el “califato”) constituyen otro paso más hacia la confrontación.
5) El conflicto China-USA en el Pacífico, un choque entre dos imperialismos de naturaleza eminentemente económica, desembocará sobre un choque geopolítico mayor. China pretende arrebatarle a los Estados Unidos el status de primera potencia mundial. Circunstancia agravante: la tensión entre China y Japón (aliado de los Estados Unidos) no hace más que acrecentarse y este último país, asediado por un neo-nacionalismo, acaba de levantar el obstáculo constitucional a las intervenciones armadas.
6) Los conflictos latentes entre India y Pakistán – ambas, actualmente, potencias nucleares – también deben ser tomados en consideración.
Debemos mencionar los factores agravantes, esencialmente económicos y ecológicos, que van a pesar sobre el clima, sobre los recursos energéticos fósiles, sobre el agua (el bien escaso por excelencia) , sobre los recursos minerales. El punto físico de la ruptura se ubicará en la primera mitad del siglo. Sin olvidar, evidentemente, el terrorismo de gran amplitud, sobre todo provisto de medios nucleares “artesanales”, de los que no podremos escapar.
El Islam es el principal factor desencadenante de una TGM, en la medida en que asistimos por doquier al ascenso del radicalismo islámico, en parte financiado por Arabia y Qatar, con un enemigo implícito pero muy claramente presente en los espíritus: la “·civilización occidental”, a la cual, por lo demás, Rusia se ha asimilado. A groso modo, en el espíritu de los islamitas del mundo entero, cuya ideología se expande como un virus, el enemigo es “el mundo blanco y cristiano”, así no corresponda efectivamente  a ninguna realidad sociopolítica. [2]
Las líneas de fuerza de las confrontaciones y las alianzas serán complejas, más incluso que durante la precedente guerra mundial.  Las zonas geopolíticas mayores en las que tendrá lugar la explosión serán Europa, África del Norte, el Medio Oriente y, eventualmente, el Pacífico. La forma de esta guerra: tendrá múltiples focos y sumará guerras civiles, enfrentamientos interestatales, guerrillas y ataques nucleares. A este respecto, Israel se encuentra en un gran peligro. Si bien dispone de armas de disuasión nuclear, ello no impedirá que algunos de sus vecinos, probablemente dotados muy pronto de las mismas armas,  decidan jugar al kamikaze y golpear. Es de imaginarse la carnicería…Es preciso comprender que los fanáticos islamizados no razonan como lo hicieran americanos y soviéticos durante la guerra fría, recíprocamente contenidos por la disuasión mutual.  Israel bien podría convertirse en el cebo de la explosión general.
Contrariamente a lo sostenido machaconamente por todos los loros de la comunicación, Rusia no constituirá un factor generador de problemas.  El imperialismo ruso orientado hacia la Europa oriental y que constituiría un peligro de agresión es un mito construido por la propaganda de ciertos círculos de Washington. Muy por el contrario, también Rusia se ve afectada por el avance del islam.
La previsible confrontación mundial producirá desde luego una catástrofe económica, especialmente a causa de la ruptura de los aprovisionamientos petrogasíferos provenientes de África del Norte y del Medio Oriente. Una economía mundializada, muy frágil por lo compleja, fundada en intensos flujos de intercambio – marítimos, aéreos, numéricos, etc. – caerá como una partida de dominó en caso de perturbación conflictual de una gran amplitud.
La principal debilidad de Occidente, sobre todo de los europeos occidentales, reside en su envejecimiento demográfico y en su molicie mental, su pasividad, su temor a defenderse, un síndrome que afectara a los romanos a partir del siglo II. La TGM, como la Primera Guerra Mundial, podrá comenzar por efecto de un acontecimiento localmente limitado y propagarse por un desencadenamiento de hechos incontrolables, como una avalancha. La TGM verá muy probablemente un intercambio de ataques nucleares. Pero no serán más graves que los de Hiroshima y Nagasaki. Sus efectos serán más destructivos sobre el plano psicológico que físico.
Se asistirá a un retroceso global de la humanidad, en particular sobre los planos técnico y  demográfico, durante numerosos siglos. No tanto por la cantidad de muertos que provocará la TGM, como a causa del derrumbe económico y sanitario que provocará. Los hechos amenazan con producirse hacia el 2025 -2035. Luego, las cosas podrían demandar numerosos siglos hasta poder restablecerse. El retroceso de la civilización ya se produjo en el Siglo V cuando el derrumbe del Imperio Romano. Se ha requerido un milenio para restablecerse. Una minucia a escala histórica.
Simplemente, a punto de celebrar en una pálida euforia el centenario de la primera Guerra Mundial, bueno sería prepararse para la tercera, que ya se perfila.
[1] Tesis defendida por el economista Jean-Hervé Lorenzi en su reciente ensayo Un mundo de violencias, la economía mundial 2015-2030 (Eyrolles). Para él, las fuertes migraciones en Europa Occidental, tienden a un verdedero reemplazo de poblaciones, asociado al envejecimiento de las poblaciones autóctonas y a un estancamiento económico, desembocará sobre el retorno del populismo y de la guerra. Escribe: “este escenario, que hoy por hoy nos parece utópico, es inexorable y debe ser tomado en cuenta como una de las variables inevitables. Cf. también La convergencia de las catástrofes. Guillaume Corvus. Ver referencia.
[2] No olvidemos lo que planteaba Carl Schmitt: en política y en polemología, lo que cuenta no es la definición que las partes se dan de si mismos, sino la que da el enemigo de nosotros mismos, según cómo nos percibe.

altArco de triunfo algeriano. Una Tercera Guerra Mundial, de una amplitud probablemente igual o superior a las dos precedentes guerras mundiales

 
Argentina y la integración energética regional
Escrito por Boris Gómez U. | @BorisSGomezU
Jueves, 26 de Noviembre de 2015 11:58

Argentina y la integración energética regional
Boris Santos GómezIMG_20151114_081004.jpg
Úzqueda// consultor boliviano escribe en Diario Las Américas de Miami y El Nacional de Caracas.
Días atrás el embajador de Argentina en Bolivia indicó que “…la política del gobierno de Macri será de no comprar gas a Bolivia…” para reemplazarlo por gas importado de ultramar.
Según recoge la agencia noticiosa ANF el embajador habría indicado que los acuerdos energéticos bilaterales podrían “quedar truncos con la nueva administración…”
Remató –antes de marcharse de Bolivia- que “…por más que uno intente y pida tener buena relación, van a haber encontronazos y mucha diferencia…”
El embajador no entiende que entre Bolivia y Argentina hay más de cuarenta años de vínculo comercial a través de la venta de gas boliviano.
Y parece que tampoco entiende la dinámica del mundo de los negocios en energía en donde los proyectos no se “truncan” ni quedan sin ejecutar de la noche a la mañana. Todos los proyectos llámese gasoductos, contratos de venta de gas, interconexión eléctrica, etc; están plenamente respaldados por la fé del estado argentino y boliviano, respectivamente; y han surgido de análisis y estudios en los que se privilegiaron escenarios a mediano y largo alcance.
Finalmente parece que el embajador no leyó –o no entendió- al nuevo ministro de energía del gabinete del presidente Macri –presidente a quien por cierto saludo con respeto y veo como un líder la nueva Latinoamérica sedienta de libertad y democracia- ministro designado que tiene la tarea de reconstruir la política energética argentina, si es que existió alguna.
El embajador representa a una administración que permitió cortes permanentes de electricidad en principales ciudades argentinas, miles de millones de dólares despilfarrados en subsidios y la ausencia de capitales nuevos para explorar y promocionar sus nuevos reservorios (como por ejemplo “Vaca Muerta” y otros).
El todavía ministro a cargo de la política energética argentina –el señor De Vido- criticado hasta el cansancio por la opinión pública especializada argentina conoce tanto de energía como yo de medicina. Ahora, más bien, el nuevo ministro de energía, el señor Aranguren experto en hidrocarburos, indicó que habrá reordenamiento de marcos regulatorios y reasignación de subsidios. Exacto, esa es la clave: nueva política energética con legislación clara, moderna y transparente.
Inclusive, el mismo Aranguren indicó entre otros temas “… pensamos que las familias carenciadas que los necesiten van a tener un block de consumo de 150 kilowatts por hora por mes que va a ser gratuito…"; de manera que ya empieza a mostrar su vocación de llevar electricidad a bajo coste a sectores más necesitados, por supuesto modificando y reordenando los subsidios actuales.
El nuevo ministro fijó su plan en varias áreas de trabajo: petróleo y gas; electricidad; energías renovables; nuclear; planeamiento y ahorro; y eficiencia y por supuesto la renovación y nuevo management para la compañía estatal Ypf.
Lo que indica el embajador ni es tan fácil de hacer ni es tan inmediato. Tampoco estamos “mancos”, vaya faltaba más. Los bolivianos tenemos dos brazos y una cabeza para ver y buscar mercados, nuevos socios; exportar valor agregado etc. De manera que las predicciones del diplomático no están bien sustentadas.
El embajador cree que metiendo miedo nos dará miedo. A Macri no le dio miedo y ganó la presidencia. Debe creer que es “cerrar la llave” y decir esto se acabó. Los negocios en energía, aunque no lo crea el embajador, son complejos, requieren cabeza fría y cero-amenazas. Además, reitero, la integración argentino-boliviana es tan grande e irreversible que en materia energética siempre hemos tenido relaciones contractuales.
Los nuevos responsables de la administración Macri ya indicaron que las medidas "importantes" apuntan al largo plazo: en la presidencia de Macri buscarán fomentar el desarrollo de una matriz energética donde sus distintas versiones no compitan, sino que se complementen, de manera que le abriría la puerta al desarrollo de recursos como la hidroelectricidad y la energía nuclear, pero más aún a los renovables.
Por eso mismo el presidente Macri jerarquizo la simplona Secretaría de Energía y ahora se denomina Ministerio de Energía. Los mensajes son claros.
El señor José Aranguren, de seguro, impulsará planes de estímulo a la producción de petróleo y gas (teniendo en cuenta que el barril/petróleo está a 40 USD), junto a ello impulsar las energías renovables pero siempre teniendo en cuenta que el gas boliviano está a mano; que podemos construir una agenda energética conjunta; que se pueden desarrollar y continuar implementando proyectos bilaterales y todo para acelerar la integración y la interconexión donde gane Bolivia y Argentina.
2013/2014 fueron años horribles para Argentina: baja producción de petróleo/gas; “apagones” de luz; miles de millones de dólares despilfarrados en subsidios y en aplicación de incorrectas políticas tarifarias eléctricas (generadas a partir del gas, principalmente) por “ineficiencia y falta de visión estratégica estatal de los últimos lustros para alentar la inversión de riesgo en nuevas exploraciones”, según un ex ministro indicaba públicamente.
En ese escenario se presentó como alternativa el gas boliviano; en Argentina están en el proyecto del segundo trayecto del Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA 172 kilómetros de 24 pulgadas) para abastecer de gas natural a provincias del norte argentino: Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones que no tienen gas natural por redes.
Argentina prefiere el gas que tiene a mano, de Bolivia, que poner -de momento- miles de millones de dólares que no dispone en ese gran reservorio petrolero/gasífero denominado “Vaca Muerta”. Tampoco tienen tanto dinero para recurrir a ultramar. Los costos juegan en contra y lo que más necesita Argentina es evitar costos y contar con suministro constante. Naturalmente en Bolivia y en Argentina se deben rediseñar políticas del sector, se debe impulsar la integración a partir de proyectos y no como “parches” y principalmente buscan mejores días para los ciudadanos con energía a bajo coste. La renovada Argentina será un nuevo aire fresco al cono sur latinoamericano.
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altDías atrás el embajador de Argentina en Bolivia indicó que “…la política del gobierno de Macri será de no comprar gas a Bolivia…” para reemplazarlo por gas importado de ultramar.

 
Macri y Latinoamérica ante la dictadura venezolana
Escrito por Antonio Sánchez García | @sangarccs
Miércoles, 25 de Noviembre de 2015 01:23

altLa antagónica disparidad de opiniones entre dos cancilleres uruguayos del mismo signo político – uno bajo la presidencia de Pepe Mujica y hoy al frente

 
El islam versus Occidente
Escrito por Dr. Ángel R. Lombardi | @lombardiboscan
Martes, 24 de Noviembre de 2015 01:15

EL ISLAM VS OCCIDENTE
París pasó de ser una fiesta (Ernest Hemingway) a un cementerio lúgubre con la Torre Eiffel sin destellos y unos sobrevivientes que solo mascullan el miedo. 50% de las reservaciones turísticas en los hoteles parisinos ya fueron canceladas. Y es que el enemigo es invisible porque se mimetiza entre todos los ciudadanos de París, Londres, Roma, Berlín, Madrid, Moscú y Washington. Y nadie sabe, ni siquiera las muy eficaces policías, cuando volverá atacar sobre civiles desarmados e inermes. "La seguridad está por encima de la estabilidad" dicen hoy los lideres franceses heridos en su orgullo propio, y al igual que hizo Bush luego del atentado de las Torres Gemelas (2001), se saldrá a combatir molinos de vientos. La policía y ejércitos atentarán contra las libertades fundamentales de la ciudadanía. Se redoblarán las escuchas telefónicas y el Internet será más intervenido aún. Los aeropuertos se convertirán en zonas de guerra y en nombre de la paz levantaremos monumentos funerarios.
14 siglos bajo el desencuentro y la animadversión mutua. Siglo VII y VIII el Islam nace y se expande de una forma vertiginosa por el norte de África, la península Ibérica, Oriente Próximo y Oriente Medio, Persia y norte de la India. El cristianismo quedó aislado por el Sur ante un “Mediterráneo Musulmán” (Henri Pirenne), prácticamente inaccesible. Solos los genoveses y venecianos en tratos con el “infiel” procuran sortear esa alcabala. Romper el cerco significó la empresa de las Cruzadas a partir del siglo XI. Saladino y otros jefes musulmanes derrotaron inapelablemente a las huestes papales. Los turcos otomanos, musulmanes también, vencieron a Bizancio y sometieron a los Balcanes así como todo el Norte de África. Constantinopla cae en el año 1453 y Viena es asediada en 1529. Europa es una zona periférica del Oriente. Mientras Europa vive de las pestes y hambrunas en la Edad Media la ciencia, los sistemas de riego y la arquitectura florecen en el mundo islámico. Bastaría visitar hoy Córdoba y Estambul para rendirnos a la magnificencia del legado islámico en su mayor apogeo.
1492 no sólo es el “descubrimiento” de América sino la expulsión de los moros en Granada. Occidente contraataca, el Islam, se repliega. La modernidad, el renacimiento, la ilustración, la revolución científica y el capitalismo permiten del despegue de Europa y la hacen colonialista e imperialista desde el siglo XV hasta la actualidad. El Islam cede y se amuga. El estancamiento y la decadencia histórica de la cultura y religión musulmana incuban su resentimiento militante alimentado por las afrentas occidentales y la incapacidad del Islam en repelerlas, hasta descubrir las técnicas eficaces del terrorismo bajo el liderazgo de los sectores más extremistas y fanáticos.
“El problema subyacente para Occidente no es el fundamentalismo islámico. Es el islam, una civilización diferente cuya gente está convencida de la superioridad de su cultura y está obsesionada con la inferioridad de su poder. El problema para el islam no es la CIA o el Ministerio de Defensa de los E.E.U.U. Es Occidente, una civilización diferente cuya gente está convencida de la universalidad de su cultura y cree que su poder superior, aunque en decadencia, les impone la obligación de extender esta cultura por todo el mundo. Estos son los ingredientes básicos que alimentan el conflicto entre el Islam y Occidente”. pág. 259-260 (Samuel Huntington en “El Choque de Civilizaciones, 1996).
ANGEL RAFAEL LOMBARDI BOSCAN
@lombardiboscan

altParís pasó de ser una fiesta (Ernest Hemingway) a un cementerio lúgubre con la Torre Eiffel sin destellos y unos sobrevivientes que solo mascullan el miedo.

 
La OPEP sin humo blanco
Escrito por José Rafael Revenga | @revengajr
Lunes, 23 de Noviembre de 2015 06:26

LA OPEP SIN HUMO BLANCO
José Rafael Revenga                                                                                       Noviembre 23, 2015
La OPEP esta fracturada en dos bloques: quienes  mantienen una sobre-producción y quienes claman por un recorte de las exportaciones so pena de agotar sus reservas fiscales.
¿Arabia Saudí expulsada de la OPEP?
Los países miembros de la OPEP han visto sus ingresos bajar del promedio de 1 billón ($1.000.000.000.000) de dólares anuales durante cinco años del 2010 al 2014 a $550 millardos en el 2015 lo cual es el comienzo de una severa crisis fiscal
Ni Irán ni Arabia Saudí ceden en su pugilato por cuotas de mercado
Los precios cada vez más cerca de los $30/b
La falta de acuerdo en la reunión del 04.12 en Viena generará de inmediato un duro golpe psicológico en los mercados y prepara una nueva caída de los precios a partir de marzo 2016 si no antes
El precio de la cesta OPEP rompió el piso de los $40/b el 13.11 con un registro de $39,  21/b. Su valor mínimo en casi siete años.
La producción USA se ha reducido de 9,6 Mb/d a principios del 2015 a 9,1 Mb/d  hoy lo cual demuestra que el efecto calculado por Arabia Saudí ha sido solo marginal.
Rusia produce a plena capacidad para no perder sus mercados a igual que Irán y Arabia Saudí.
Irán abre el grifo de sus oleoductos
“¿P ara que permanecer en una organización la cual ya no sirve ningún propósito?”
La propuesta formulada por un ex -ministro de energía de Argelia revela el profundo desasosiego que afecta a los miembros del cartel petrolero el cual corre el riesgo de una ruptura de facto en su reunión ordinaria del viernes 04.12. A igual que Argelia, voceros calificados de Ecuador y Venezuela han expresado de manera casi desesperada su pedimento que Arabia reduzca su producción a fin de compensar el superávit de la oferta de 2 Mb/d que genera la caída de precios del crudo.
Un trader de primer rango describe lo que a su parecer es la situación:
“Arabia Saudí actúa directamente en contra de los intereses del cartel y empuja a la OPEP hacia el precipicio. Pudiera darse una explosión total en Viena”.
Independiente de la deseabilidad de un recorte de la producción para los países exportadores a fin de aumentar los precios y generar una escasez artificial, varios factores contrarían dicha medida:
i) cualquier recorte por parte de la monarquía saudí seria inmediatamente copado por Irán, su gran rival religioso, militar y geopolítico, la cual además haría suyo el mercado abandonado por Arabia.
ii) el resto de los países productores del Golfo tendrían que proceder a disminuir su producción según alguna alícuota ya que es impensable que los saudíes sean los únicos en podar sus volúmenes a fin de elevar el nivel de precios.
iii) Existe un rango, difícil de cuantificar con precisión pero estimable entre los $50/b y los $60/b, en el cual la extracción vía la tecnología del “fracking” se hace nuevamente viable comercialmente. Esto fija un límite para cualquier recorte de producción y el consecuente aumento de los precios del crudo por parte de la OPEP. Además, el grifo de la explotación de lutitas y esquistos se abre en menor tiempo y con menor costo que los taladros que operan con tecnología convencional.
iv) Un informe calcula que se requiere un nivel de precios de $40/b para reducir la producción USA en unos 3 Mb/d de aquí al 2020. Obviamente esto tiene un impacto muy reducido sobre el comportamiento diario del mercado de aquí a cinco años.
En verdad, la estrategia saudí de tolerar y contribuir a los bajos precios del petróleo a fin de sacar fuera de juego a los nuevos productores frackers ha dado resultados débiles pues si bien ha frenado el aumento de la producción en USA no ha resultado ser “la bala de oro” para retirarlos del mercado. Personalmente considero que el criterio dominante puesto en práctica por Arabia Saudí es no ceder volúmenes de exportación ni segmentos de  mercado a Irán ni a Rusia.
Las primeras semanas de noviembre han visto los precios declinar sostenidamente lo cual es un mal augurio para los valores  esperados para el primer trimestre del 2016.
La autorizada Agencia Internacional de Energía dio a conocer el 06.11 su importante World Energy Outlook 2015. Vale la pena escudriñarlo y reflexionar sobre sus consideraciones en cuanto describe el panorama en el cual obligatoriamente ha de desenvolverse nuestra primordial industria.
En relación a la evolución previsible de los precios la prospectiva en cuestión luce preocupante duda en cuanto al máximo nivel o “techo” al cual pueden alcanzar los valores por barril.
El ministro de petróleo iraní, Bijan Zanganeh, se pronunció el sábado 21.11 al afirmar que no mantenía ninguna expectativa en cuanto a un cambio de la política saudí en ocasión de la reunión ordinaria de la OPEP pautada para el próximo 04.12:
“No espero recibir ningún nuevo acuerdo por parte de la OPEP”.
En la misma ocasión que congregaba en Teherán a varios jefes de estado y altos funcionarios en el Foro de las Naciones Exportadoras de Gas, el ministro reafirmó que Irán procedía con sus planes de expansión de la exportación de crudo “para lo cual no requería permiso de la OPEP ni de ninguna otra organización”.
Otro comentario de Zanganeh ilustra la dinámica real que rige el nivel de precios del crudo:
“OPEP está produciendo más de su techo y yo les he solicitado que reduzcan la producción y respeten el techo [de la cuota] pero eso no significa que nosotros no produzcamos mas porque es nuestro derecho retornar al mercado y preservar nuestros derechos y nuestra participación en el mercado”.
Una primera consecuencia de la dinámica de exportación expansiva mantenida por Irán y Arabia Saudí en su rivalidad religiosa, geopolítica y militar apunta a la permanencia de una sobreoferta  entre 700 Mb/d y 2,5 Mb/d hasta finales del 2016.
El informe WEO apuntala dicha previsión en su Escenario Bajo Precio:
“¿Podrían los precios del petróleo permanecer más bajos durante más tiempo?”:
“No se puede excluir un período más prolongado de precios del petróleo más bajos. Examinamos en un Escenario Precio Bajo del Petróleo qué se necesitaría para que esto sucediera –y qué consecuencias tendría para todo el sector energético si sucediera–“.
“En este escenario, el precio del petróleo ronda los 50 USD/barril hasta el final de la presente década, antes de aumentar progresivamente hasta los 85 USD/barril en 2040. Esta trayectoria se basa en varias hipótesis: un crecimiento más bajo de la economía global a corto plazo; un Oriente Medio más estable y un cambio duradero de la estrategia de producción de la OPEP a favor de asegurar una cuota más elevada del mercado petrolífero (así como un precio que defienda la posición del petróleo en el mix energético mundial); y un suministro más resistente de los países no miembros de la OPEP, sobre todo de petróleo de formaciones compactas estadounidense”.
“Con una demanda mayor, liderada por el sector del transporte, que eleva el uso del petróleo hasta los 107 millones b/d en 2040, la durabilidad de este escenario depende de la capacidad y la voluntad de los mayores poseedores de recursos de bajo coste para producir a niveles mucho más elevados que en nuestro escenario central. En el Escenario “Bajo Precio del Petróleo” la cuota de Oriente Medio en el mercado del petróleo acaba siendo más elevada que en cualquier momento de los últimos cuarenta años”.
El ministro de petróleo de Omán, Bin Hamad Al Rumhy, al no ser miembro de la OPEP, no tuvo motivo para suavizar sus palabras, en su reciente declaración:
“Si usted coloca un millón de barriles extra por día en el mercado, usted, simplemente, destruye el mercado. Estamos sintiendo el dolor y lo estamos aceptando como si fuera un dictamen de parte de Dios. No compro esa postura. Hemos creado la crisis nosotros mismos”.
A pesar que la demanda por el petróleo ha crecido en el 2015 en 1,8 Mb/d -mas allá de las estimaciones generadas a principios de año- debido a que los precios han promediado unos $50/b, el supply overhang puede alcanzar unos 3Mb/d según información de la IEA la cual lo califica como “un colchón masivo”.
Los expertos árabes persisten en sostener que un nuevo equilibrio entre la oferta y la demanda es alcanzable alrededor de un punto de equilibrio cercano a los $80/b en un relativo corto plazo.
Mientras tanto, Bloomberg evalúa el impacto de la nueva producción iraní el cual centra en un valor inferior a los $60/b hasta diciembre 2016:
“More Iranian oil on the market in 2016 will extend the oversupply. The impact will reverberate across the world, hurting oil-producing countries such as Russia, Saudi Arabia, and Venezuela, as well as entrepreneurial shale companies in North Dakota and Texas, and major oil companies including ExxonMobil and Royal Dutch Shell. As traders anticipate the return of Iranian oil, the futures market is already lowering its expectations for prices next year, with contracts for December 2016 trading at less than $60 a barrel”. [original en ingles]
La AIE se pregunta en su informe WEO-2015 si estamos al inicio de una nueva era energética en la cual los productos terminales de la energía de origen fósil se mantienen en un rango 50% inferior al promedio correspondiente al periodo 2010-mediados del 2014.
El informe considera que el nivel de precios difícilmente se mantendrá por encima de los $50/b hasta el inicio de la próxima década. Esta consideración es sostenida igualmente por el Secretario General de la OPEP Abdullah Salem Al Badri quien sostiene que un recorte de la producción actual de la OPEP con la finalidad de sustentar los precios sería “contraproducente” y “subsidiaría” a los exportadores no-OPEP.
El Secretario General de laOPEP, Abdalla El-Badri, intenta suavizar las reales y tremebundas consecuencias de un mercado inundado por el liquido energético al declarar que el mercado global se encuentra en curso para reequilibrarse el próximo año.
La aseveración es tramposa en su irrealidad.
La oferta y demanda siempre terminarán por encontrar un equilibrio reflejado en los precios. La incógnita en cuestión es determinar cuál es el nivel de precios que sustentaría ese equilibrio. El consenso parecer ser que el punto de estabilidad se encontraría de $5 a $10 por barril por debajo de las cifras actuales.
Goldman Sachs señala que la probabilidad de un invierno benigno seria otro factor que agudizaría el “price slump” y pudiera llevar al nivel de precio a una cifra de alrededor de $20/b durante algunos meses. Por lo menos, las apuestas especulativas en ese sentido se hacen cada día más numerosas.
Hay que resaltar que tanto las corporaciones petroleras estatales a igual que las transnacionales han procedido a recortar drásticamente el volumen de sus capex (capital expenditures) debido al desplome de su rentabilidad. Se estima que la reducción de las inversiones en exploración en el 2015 alcanza un 20% en comparación con las del 2014 y se prevé una medida similar para el 2016.
Esta dinámica conduciría en algunos años a una escasez pronunciada por parte de la oferta lo cual resultaría en un nuevo desequilibrio resultante en un spyke  (incremento súbito) de los precios.
Otro desarrollo alterno sería la reducción progresiva y constante del suministro excedente lo cual según la Agencia  Internacional de Energía pudiera conducir a precios alrededor de los $80/b para el 2020.
No obstante, la AIE desarrolla otro escenario el cual denomina “lower for longer”
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@revengajr

altLa OPEP esta fracturada en dos bloques: quienes  mantienen una sobre-producción y quienes claman por un recorte de las exportaciones

 
¡Mauricio Macri Presidente de Argentina!
Escrito por Antonio Sánchez García | @sangarccs
Lunes, 23 de Noviembre de 2015 05:45

¡SÍ, SE PUDO!
¡MAURICIO MACRI PRESIDENTE DE ARGENTINA!
Antonio Sánchez García @sangarccs
Un sueño, un deseo cumplido, una esperanza duramente perseguida y convertida en realidad por las mejores conciencias de la sociedad argentina: tras un batallar incesante e inclemente, las fuerzas del progreso, de la libertad, de la solidaridad y la conciencia liberal y humanista han logrado la proeza de derrotar a quienes, amparados en la imagen del primer caudillo de la modernidad argentina, Juan Domingo Perón, y escudados en los poderosos sentimientos del populismo, del clientelismo, del estatismo, la gran suma del rencor y del odio se habían hecho fuertes en los bastiones del Estado y prometían reinar por los siglos de los siglos.
Adiós los Kirchner. Adiós los piqueteros. Adiós las mafias. Adiós, por lo menos en uno de los principales países de la región, la nefasta, oprobiosa y devastadora influencia  del castrismo, instrumentado por el Foro de Sao Paulo. Adiós la odiosa manipulación de la justicia, el entramado de corrupción y negociados que amparó al terrorismo iraní y le asestó un tiro en la sien al Fiscal Nisman. Adiós el chavismo y sus prácticas injerencistas de la mano del poderío petrolero.
Nos enorgullece haberlo previsto. El sorprendente resultado de la primera vuelta demostró que los argentinos estaban hartos del peronismo kirchnerista. Del socialismo mercantil y la manipulación totalitaria. Y que la mecha que había encendido la antorcha libertaria se extendería por los secos pastizales pamperos como una hoguera que volvería a encender la luz de la esperanza para América Latina. Una luz, como dijese la líder opositora Elisa Carrió, que ilumina la tenebrosa oscuridad que amenaza a la humanidad del futuro.
Para los pueblos de América Latina, una inmensa inyección de esperanza. ¡Sí se puede!, gritaban los seguidores de Macri escanciando los gritos de María Eugenia Vidal, la primera gobernadora de la provincia de Buenos Aires, que al destronar el imperio del peronismo sobre la principal provincia argentina durante más de treinta años abría el camino para la primera presidencia de un joven liberal sobre un país emborrachado de populismo.
A las 8 de la noche, hora de Buenos Aires, y escrutadas poco más del 10% de las mesas, Macri superaba a Scioli por un 10%. Los comentaristas daban a Macri como el virtual vencedor de la contienda. Y encendiendo una luz sobre el futuro que le espera a la República, un comentarista de televisión dijo sin mayores aspavientos: “muchos funcionarios tendrán problemas con la justicia”.
Dios así lo quiera. La decencia vuelve por sus fueros.

altUn sueño, un deseo cumplido, una esperanza duramente perseguida y convertida en realidad por las mejores conciencias de la sociedad argentina:

 
Islamofascismo y guerra global por la libertad
Escrito por Emilio Nouel V. | @ENouelV
Domingo, 22 de Noviembre de 2015 07:43

Islamofascismo y guerra global por la  libertad
De nuevo, la bestialidad islamo-fascista ha hecho de las suyas. En Francia, el viernes pasado tuvo lugar otra matanza de los “locos de dios”, que a Europa y en general, al mundo  civilizado, los tiene horrorizados.
Si ya los degüellos de ISIS filmados sin ningún escrúpulo nos habían perturbado a todos, los asesinatos a mansalva de ahora en Paris nos exasperan y desafían, demandándonos acción perentoria.
La agresión inicua a un país cualquiera siempre nos choca, nos revuelve la sangre. Y cuando eso ocurre a una nación con la que nos unen no sólo lazos políticos, económicos o familiares, sino también espirituales, con más razón nos duele e indigna.
Francia no es un país cualquiera. Más allá de su importancia en el ámbito de lo material, de su significación como potencia mundial, Occidente le debe mucho en el terreno de las ideas modernas y de los avances sociales que el hombre ha alcanzado en los últimos siglos. De las tres grandes revoluciones que en el mundo han sido, una es francesa.
Francia es el símbolo de todo lo contrario a lo que representan las “ideas mortíferas” que llevaron a unos desquiciados a realizar la matanza de ese fatídico viernes 13 de Noviembre.
“Ideas mortíferas” es la expresión que he utilizado, que no es mía, sino de un intelectual francés, de los que, por más señas,  llamaban “nuevos filósofos”, fallecido hace un par de semanas: André Glucksmann.
Este pensador fue uno de los que con mayor profundidad reflexionó y describió la amenaza que para nuestra civilización personifican estos terroristas, estos nihilistas destructores, para quienes la muerte es la vida.
Glucksmann, después de lo de las Torres Gemelas, se preguntaba qué hacía que una sociedad global que dispone de los medios de información e intervención más formidables de la historia, sea tan abúlica y esté tan paralizada ante los desmanes que comenten estos desadaptados.
Para él, Occidente se juega su supervivencia en esta lucha contra el terrorismo. Llegó a escribir: “un fantasma recorre el planeta: el fantasma del nihilismo. Utiliza antiguas religiones, abusa de antiguas ideologías y de exaltaciones comunitarias, pero no las respeta”.
La fuerza del nihilismo -afirmaba Glucksmann- proviene de la división y la disolución. Rompe alianzas y tradiciones dentro de los países. Las víctimas iniciales de sus guerras son  sus propios conciudadanos, sus hermanos de fe. Los ejércitos musulmanes se enfrentan entre sí y los gobernantes árabes son asesinados con balas árabes.
Para Glucksmann, “El nihilista es un soldado de una guerra ‘absoluta’ (en el sentido de Clausewitz); se considera más aniquilador que defensor, actúa por la más pura y simple destrucción (…) para él, no hay nada que perder, nada que salvar”.
El terrorismo se ha convertido, sin duda, en un enemigo planetario, uno contra la humanidad, como bien lo ha dicho el presidente Obama. Las guerras recurrentes en el Medio Oriente están repercutiendo más allá de su espacio geográfico.
La comunidad internacional debe atender con decisión este grave problema que no tiene fronteras, cuyos contornos son inasibles. Nadie se salva de ser víctima eventualmente de él.
Hoy le tocó de nuevo a Francia. Y no basta ser solidarios con un pueblo que tan valiosos aportes civilizatorios ha trasmitido al mundo.
Todos los países sin excepción deben sumarse a la lucha por extirpar una lacra que pone en riesgo la convivencia democrática y pacífica entre los seres humanos. No es un problema de fácil solución, por sus complejidades y extensión. Sólo la cooperación estrecha entre los gobiernos del mundo puede garantizar esa difícil tarea. Se está enfrentando un fenómeno cuyos brazos ejecutores son jóvenes extraviados, que como ha dicho el escritor Pascal Bruckner, viven en una dimensión apocalíptica, una escatología mesiánica del baño de sangre.
Estamos con Francia en este momento grave, como estuvimos con EEUU, España, Reino Unido, Argentina y otros países, cuando fueron agredidos por estos terroristas.
Ante el desorden, el caos y la muerte que quieren sembrar el nihilismo terrorista en acción, los que creemos en los valores de la libertad, la democracia y la tolerancia en el mundo, debemos unirnos con coraje, firmeza y convicción para cerrarles el paso. Lamentablemente, será otra guerra que habrá que librar.
Emilio Nouel V.
@ENouelV
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altDe nuevo, la bestialidad islamo-fascista ha hecho de las suyas. En Francia, el viernes pasado tuvo lugar otra matanza de los “locos de dios”,

 
Razones éticas para un futuro mejor
Escrito por Adela Cortina (filósofa)
Sábado, 21 de Noviembre de 2015 05:17

Razones éticas para un futuro mejor
Hace 40 años se produjo en España una transición ética, y no sólo política. El código moral único del nacional catolicismo quedaba derogado y distintas voces se preguntaban si no iba a existir una ética común a todos los españoles, si a partir de entonces en el mundo moral “todo estaría permitido”, por decirlo con Iván Karamazov. Algunos de nosotros creíamos que podía existir esa ética común, la ética cívica, propia de la ciudadanía de una sociedad pluralista. Según esa ética, la libertad es superior a la esclavitud y al servilismo, la igualdad a la desigualdad, la solidaridad al desprecio, el respeto a la intolerancia, el diálogo al conflicto, y la protección a los derechos humanos era un deber. Compondrían estos valores los mínimos de justicia que una sociedad pluralista, como la nuestra, ya compartía en realidad, y el cambio político no haría sino darles un reconocimiento oficial.
Puesto que “reconocer” es comprometerse, esos valores debían transmitirse en la educación y encarnarse en todas las esferas de la vida social. Si eran los valores preferidos, si formaban lo que José Luis Aranguren llamaba la “moral pensada” de nuestra sociedad, el nuevo espacio ético y político era el terreno óptimo para convertirla en “moral vivida”. No solo porque era un ámbito de libertad, sino porque las generaciones protagonistas de la Transición habían vivido siempre en una línea de progreso e impregnaba el ambiente la convicción de que los hijos vivirían mejor que los padres. En este contexto esperanzado la ética cívica venía reforzada por el paso  de lo que Inglehart llamaba valores materialistas (seguridad económica y física) a los posmodernistas (ecologismo, tolerancia, igualdad, participación). Quién debía educar en todo ello parecía claro: la familia, la escuela y la sociedad en su conjunto que, al parecer, creía en esos valores.
Cuarenta años después, la percepción ha cambiado. La crisis en que vivimos desde 2007 ha puesto fin a la idea de progreso continuo, los hijos no viven ni vivirán mejor que sus padres. Ante la pregunta “¿qué nos ha pasado?”, los catastrofistas aseguran que ya no hay valores, como antes dijeron que todo iba a estar permitido. Pero también ahora se equivocan, porque sí que los hay, siempre los hay, las personas preferimos unas opciones a otras, y preferir es valorar. Lo que ocurre es que son tiempos difíciles por contradictorios.
Como ha mostrado la crisis, con demasiada frecuencia se ha optado por los peores valores. El cortoplacismo, el afán de beneficio, caiga quien caiga, la opción por el bien particular frente al común, la falta de sensibilidad hacia los menos aventajados, las formas de vida consumistas han guiado demasiadas decisiones, letales para el conjunto de la sociedad. El paro, el trabajo precario y con salarios ínfimos, la tragedia de inmigrantes y refugiados desatendidos, la pobreza y el olvido de los vulnerables se deben, entre otras causas, al abandono de aquel capital ético por el que habíamos optado.
Los casos de corrupción llevan a reclamar transparencia y “corrupción cero”, a exigir rendición de cuentas, responsabilidades concretas;  la sociedad civil participa activamente en la vida pública a través de asociaciones, redes, grupos, que difunden propuestas; se someten al escrutinio público el sistema de partidos, se funcionamiento y el sistema electoral; en el mundo económico se multiplican las exigencias  de una economía ética, se insiste en que las empresas asuman la responsabilidad social, respeten y promuevan los derechos humanos; las organizaciones solidarias llevan a cabo tareas asistenciales, pero sobre todo se emplean en empoderar a los menos aventajados; las familias siguen siendo la red protectora.
Por último, aunque no en último lugar, se dice de los jóvenes que regresan a los valores materialistas, a la seguridad y al bienestar, pero es lógico que se preocupen por ello en la actual situación, razones les sobran, y la obligación es tratar de cambiarla. Sin embargo, siguen apreciando el medio ambiente, la tolerancia, la actitud abierta, las relaciones sociales y, parte de ellos, la part6icipacion en la vida pública.
¿Qué cabe augurar para el presente y el futuro próximo? ¿Es posible en tiempos contradictorios dar razones éticas para la esperanza en un futuro mejor? Por supuesto que las hay, pero en la respuesta radican el riesgo y la grandeza de la libertad: depende de lo que cultivemos.
Adela Cortina
Catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia

altHace 40 años se produjo en España una transición ética, y no sólo política. El código moral único del nacional catolicismo quedaba derogado

 
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