Los barrotes del silencio
Víctor Maldonado C.

altCuesta asumir la realidad tal y como es. Sin barnices. La democracia venezolana ha sido dada de baja, y ha sido sustituida por un régimen autoritario

 
¿Por qué siguen gobernándonos?
Alexander Cambero (periodista)

¿Por qué siguen gobernándonos?
Por: Alexander Cambero
Un extraño sopor de conformidad recorre la patria. Millones de personas observan lánguidamente cómo es destruida Venezuela, mientras la pasividad se instaló en aquellos que creen que es inútil luchar contra lo establecido. El régimen ha sabido llenarnos las venas de miedo. Una fría sensación de secuestro y desolación; de estar en el limbo sin la posibilidad de avanzar. Con el secuestro del porvenir en manos de la felonía. Los mecanismos del supra poder son armas letales para ir anestesiando a un pueblo reducido a estar en shock. Quien lucha es dejado solo. Ha ocurrido con Leopoldo López donde solamente vemos como su familia es la que alza la voz para solicitar un respaldo, cada más menguado, inclusive por aquellos que se dicen sus compañeros. Los presos políticos reciben el saludo a la bandera. Son los héroes de las redes sociales, pocos se comprometen a seguir su ejemplo. Andan regodeándose en su egoísmo. Pensando en qué pueden mantener alguna cuota de poder dentro de este brumosa red de trampas. Muchos no quieren al país, anhelan negociar tranquilidad.  Mientras el gobierno le tiene pánico a la lucha desde la cárcel de líderes comprometidos, otros buscan el confort de su realidad. No entienden que más temprano que tarde vendrán por sus huesos.
Venezuela ha sido el gran laboratorio para implementar las técnicas de manipulación del totalitarismo. Un estado poderoso que se erige en dueño absoluto de su destino. Quien se resiste es un enemigo de la patria, un bicho raro que responde a los intereses perversos del imperio enemigo. Cada crisis es endosada a ese adversario que maquina todos los días para derrotar a la sociedad perfecta. Tu hambre y necesidades no son responsabilidad del gobierno revolucionario, sino de los poderosos que no quieren ver al pueblo feliz. Vienen entonces las pequeñas prebendas, la gente del común las asume como regalos de su régimen. Allí la revolución profundiza su rol como árbitro de la conducta ciudadana.
El socialismo busca profundizar al miedo. Desactivar a los factores contrarios, colocándolos a confrontarse entre ellos. En las diversas formas de lucha contra la dictadura las diferencias terminan apoyando al sistema que gobierna. Mientras los demócratas tienen ideas que contrastan, ellos presentan una sola idea: la de imponer un modelo dictatorial.  Un puño férreo que ahoga cualquier asomo de libertad. Exhiben el control absoluto que tienen para vender el concepto de una administración invencible.
Algunos sectores democráticos venezolanos ven en un proceso eleccionario la salida de la crisis. Sostenemos que sin duda es un gran paso en sociedades libres. Debemos saber que acudimos al debate electoral con el secuestro de esas instituciones. Los órganos del poder nacional son estructuras graníticas al servicio de un proyecto político de gran alcance. Así que pensar que la arrebatada intención del voto logrará desplazar al totalitarismo es sencillamente un ejercicio de imbecilidad. Estos regímenes siempre tendrán un recurso para abrogarse la decisión popular. Pensar que mansamente entregarán el poder, en donde sean hecho millonarios y príncipes del narcotráfico, es creer en una invasión alienígena. Debe combinarse la sólida protesta democrática con la institución de voto. Que el sufragio tenga calle, que haga valer su derecho. Una consensuada protesta permanente que haga reaccionar a los sectores humildes que todavía acompañan al proceso…
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altUn extraño sopor de conformidad recorre la patria. Millones de personas observan lánguidamente cómo es destruida Venezuela,

 
Llega "El Exótico Hotel Marigold 2"
Especial OyN

altEn el 2012, la comedia inesperadamente exitosa EL EXÓTICO HOTEL MARIGOLD mostró un viaje con un grupo de siete británicos pensionados

 
Estrategias contra la barbarie
Iván R. Méndez

altEl que vive en Venezuela sabe que cada día somos menos país, con instituciones devenidas en secretarías políticas de un régimen alérgico al ADN democrático.

 
Ledezma sigue secuestrado por el régimen
Gerónimo Figueroa Figuera

Nuestra Optica
Ledezma sigue secuestrado por el régimen
Gerónimo Figueroa Figuera
CNP: 569
En un país donde un alcalde electo por el pueblo en comicios universales libres y secretos como lo establecen la Constitución Nacional, las leyes y reglamentos electorales, es detenido arbitrariamente sin que previamente le hayan abierto juicio alguno, irrespetándole todos sus derechos ciudadanos y violentando el debido proceso que establece que toda persona es inocente hasta que se le comprueba lo contrario, no se puede afirmar que el gobierno imperante en ese país es democrático sino que es un régimen autoritario y dictatorial que actúa bajo sus propios procederes al estilo de los capos y terroristas cuando someten a sus víctimas.
El caso del Alcalde Metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, que fue secuestrado el pasado 19 de febrero cuando mas de 100 hombres armados y encapuchados, después de destruir las puertas de su oficina particular para entrar porque no tenían ninguna orden judicial emitida por ningún juez y sin la presencia de fiscales del ministerio público, tal como lo establece la Constitución Nacional,  se lo llevaron a empujones en contra de su voluntad con rumbo desconocido. Los secuestradores de Ledezma lo mantuvieron desaparecido desde la cinco de la tarde del 19 de febrero cuando lo sacaron de su oficina hasta la madrugada del dia 20 cuando admitieron que estaba en la sede de la policía política del Helicoide.
Posteriormente el Alcalde Metropolitano de Caracas, como si se tratara del enemigo mas peligroso que tenga sociedad alguna, fue trasladado a los tribunales esposado con una caravana de patrullas y motorizados de forma espectacular o peliculezca, donde la juez del caso, sin investigar porque la primera autoridad civil de la Ciudad de Caracas, electa en 2008 y reelecta en 2013 por la buena gestión adelantada a favor de los caraqueños,  había sido detenida ni la forma como lo hicieron, lo envió a la cárcel militar de Ramo Verde donde permaneció por espacio de dos meses.
Estando en Ramo Verde y por dolencias graves de su salud, el Alcalde Metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, fue trasladado a un centro de salud y después de ser operado de una hernia, los médicos ordenaron reposo para su recuperación y el tribunal decidió darle casa por cárcel,  donde permanece hasta los momentos rodeado de decenas de policías y guardias nacionales. Mientras el régimen de Nicolás Maduro trata a la primera autoridad civil Metropolitana de Caracas, como si fuese el propio jefe de los terroristas del Medio Oriente o de las FARC en Colombia, a los que todos los días y a cada hora asesinan a los venezolanos, ni siquiera se molesta en mirarlos.
Ahora bien, pareciera que el régimen de Nicolás Maduro al detener a Ledezma, y la forma  como lo hizo, no midió los impactos que tendría en el mundo cuando atropelló a un alcalde legítimamente electo y reelecto de la capital de Venezuela, lo cual ha producido una cascada de pronunciamientos en parlamentos, gobiernos, expresidentes, ong, alcaldes, periodistas y artistas entre otros, que no entienden como puede ocurrir semejante barbaridad. En estos momentos, así como en el mundo se comenta la pelea del astro boxístico filipino,  Pakiao, también se habla a diario del caso Ledezma en Venezuela.
En el mundo democrático se hacen comentarios muy preocupantes sobre el secuestro y prisión del que fue objeto la segunda autoridad civil mas importante electa en Venezuela, después del presidente de la república, como es el Alcalde Metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma. La Sociedad Democrática del mundo no logra entender ni descifrar los códigos de la democracia que aplican los llamados bolivarianos en Venezuela, donde no solo se atropellan los derechos de los que piensan distinto, sino que hay una fuerte dosis de atropello contra la libertad de expresión y contra de la información.
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altEn un país donde un alcalde electo por el pueblo en comicios universales libres y secretos como lo establecen la Constitución Nacional, las leyes

 
Ante las elecciones: moralita, no moralina
Adela Cortina (filósofa)

Ante las elecciones: moralita, no moralina
Los protagonistas de la vida política deberían ser los ciudadanos porque una democracia se construye en el día a día, pero siguen siendo las campañas electorales las que monopolizan la reflexión y el debate políticos. Como hay que convertir las ocasiones en oportunidades, debemos tomar como punto de partida ese debate, detectar qué echa en falta la ciudadanía para proporcionarlo en el futuro y qué valora para tratar de potenciarlo. Ante las elecciones del 24 de mayo la necesidad de regenerar moralmente la política se ha convertido en un trending topic, en una exigencia presente en los discursos: la ética anda en boca de todos los partidos, bien para desautorizar a otros por inmorales, bien para presentar proyectos comprometidos éticamente. Conviene, pues, tomarles la palabra —hablar es comprometerse— y utilizarla no sólo para decidir a quién votar, sino para construir en el futuro. Sin embargo, como la palabra “moral” da para mucho, bueno será usarla en el sentido que resulte más fecundo.
Lo moral se puede entender en el par “moral/inmoral”, y entonces el hablante se siente moralmente impecable y acusa a otros de inmorales. Como los escándalos que salpican los medios y las redes dan materia para las acusaciones continuas, se practica lo que Trivers denominó “la agresión moralista”, la crítica a los infractores que siempre son “los otros”. La denuncia es buena si lo que se pretende es lograr que el bien particular no suplante al bien común de un modo fraudulento, pero no es tan loable si la moral se convierte sólo en un arma arrojadiza para desacreditar competidores.
Resulta más fecundo tomar la moral también como moralita, que es, según Ortega, un explosivo tan potente como la dinamita. Situada en lugares estratégicos, hace estallar aquello que ya está descompuesto y permite levantar nuevos edificios. Pero los adanismos no son buena cosa, que no se trata de destruir y partir de cero porque no existe el punto cero, todo tiene antecedentes, y porque es suicida eliminar lo bueno que se ha ido logrando a lo largo de la historia. Más vale detectar qué hay ya de positivo y reforzarlo. Para eso sirve la moralita, tomada como vitamina que fortalece la vida pública en el día a día, y no sólo como arma en los discursos electorales.
Es lo contrario de la moralina, esa prédica empalagosa que se extiende sobre situaciones putrefactas para que dejen de oler mal, en vez de transformarlas desde dentro. La moralina es mala cosmética, está próxima a la ideología, y se sitúa a años luz de lo que sería una auténtica propuesta moral.
Los efectos de la moralina llevan a la desmoralización, que sería una tercera acepción de las que venimos desgranando. Una persona o un pueblo desmoralizados se encuentran sin ánimo para enfrentarse a los retos vitales, no tienen un proyecto que llevar adelante ni confían en su capacidad para hacerlo. Cuando lo cierto es que la sustancia de la vida humana es proyectar y comprometerse en buenos proyectos desde la autoestima. Eso es lo que permite levantar la moral a las personas y a los pueblos, a las comunidades autónomas y a los países.
Los españoles andamos desmoralizados en exceso. Tal vez porque los medios de comunicación se ensañan en las malas noticias y porque olvidamos las fortalezas y nos recreamos en las debilidades.
Porque existe un amplio consenso sobre lo que queremos, que se cifra en un Estado Social de Justicia: erradicar la pobreza, reducir el desempleo, mantener las pensiones, evitar el éxodo obligado de los jóvenes, liderar soluciones justas a la tragedia de la inmigración, recuperar una sanidad que ha sido ejemplar, fomentar la educación de calidad, ayudar a construir un Europa de los ciudadanos, abierta y social. Para lograrlo contamos con un país sin partidos extremistas ni xenófobos, con una sociedad civil que está asumiendo su corresponsabilidad en la cosa pública, con una envidiable solidaridad en materias como la donación de órganos o de sangre, con profesionales bien preparados, con un sistema sanitario excepcional, con una solidaridad familiar que está supliendo lo que otros deberían hacer.
Con mimbres como éstos hay que construir un proyecto vigoroso, desde lo mejor de lo que ya hemos venido haciendo. Tarea de los partidos es darle la forma que consideren más operativa y llevarlo a cabo, junto con la sociedad civil, porque no sólo hay vida después de las elecciones, sino que es ésa la vida que importa.
Adela Cortina
Catedrática de Ética y Filosofía Política por la Universidad de Valencia

altLos protagonistas de la vida política deberían ser los ciudadanos porque una democracia se construye en el día a día, pero siguen siendo las campañas electorales

 
Y seguimos esperando
Enrique Pereira

Y seguimos esperando
Mayo 22, 2015
Esperamos algo que no llega, bajo la certeza de que quien tiene que hacerlo llegar, no está capacitado para hacerlo.
Un país es un tema complejo, lleno de contenidos sociales, políticos y económicos. No es precisamente un autobús con motor, caja y transmisiones. Para ambos se requiere experticia, pero diferentes experticias.
Más de dos años escuchando pendejadas de un gobierno que promete un camino que cada vez se nos aleja más. Malas decisiones que entorpecen nuestra capacidad para progresar y promueven un ambiente de anarquía que el gobierno quiere disfrazar con cantos de sirena y guerras inexistentes. Y seguimos esperando.
La única preocupación –de quienes mandan- parece ser la permanencia en el gobierno y que las cortes internacionales no inicien una persecución contra ningunos de los allegados. Hoy es él, mañana puedo ser yo.
La Venezuela que les debemos a nuestros hijos luce arrinconada y cada uno de nosotros tiene que entender cuál es su papel en el juego de recuperarla. La historia se escribe haciendo.
No sigamos esperando.
@pereiralibre

altEsperamos algo que no llega, bajo la certeza de que quien tiene que hacerlo llegar, no está capacitado para hacerlo.

 
Las primarias, el primer paso hacia el cambio. Cuidado con los impacientes...
Freddy Lepage (ex parlamentario)

altLa elecciones primarias realizadas por la MUD el pasado domingo resultaron, a pesar de que muchos pensaban lo contrario y otros apostaban al fracaso,

 
La "amenaza" china y su diplomacia a manos llenas
Emilio Nouel V. (economista)

altNo son pocos los que se han inquietado en los últimos tiempos por el papel preponderante que está asumiendo China en el mundo y particularmente

 
La justicia del horror
Antonio Sánchez García (historiador)

LA JUSTICIA DEL HORROR
¿No es del caso afirmar que en tales circunstancias, cuando en una sociedad la justicia renuncia a ejercer sus deberes y obligaciones rindiéndose ante los otros poderes, limitándose simplemente a legitimar todas sus acciones, sin importar la naturaleza criminal de las mismas, se ha consumado la gansterización de la justicia?
Antonio Sánchez García @sangarccs
A la gansterización de la política suele acompañarle, como natural correlato, la gansterización de la justicia. Tanto, que regimentados, no existe la una sin la otra. Es más: arrastradas  por la furia del totalitarismo o el despropósito dictatorial de sus caudillos, las sociedades quebrantadas en su esencia moral encuentran la connivencia perfecta entre el gángster que maneja el Estado y el gángster que maneja la Justicia: no dos figuras siniestras que se duplican en el espejo del terror dictatorial, sino dos entidades totalmente subordinadas al mismo sujeto. Es cuando el caudillo es Jefe del Estado y Juez Supremo.
No inventamos nada. Empujado por las presiones brotadas desde el ejército alemán, con el que contaba para apoderarse del planeta, pues según sus delirios Alemania era demasiado pequeña para la grandeza de los alemanes, Adolf Hitler, el epitome del caudillo y el arquetipo del tirano, ordenó neutralizar las SA, sus tropas de asalto al mando de Ernst Röhm, un homosexual, como gran parte de su estado mayor y buena parte de la dirigencia nazi, nacido del seno bolchevique, que insistía en fortalecer el lado socialista  y arrinconar al lado nacional de la fórmula nacionalsocialista. Cultivado en el humus de la revuelta, el caos y la disgregación, sus tropas habían crecido hasta competir exitosamente con los ejércitos prusianos: mientras éstos apenas superaban los cien mil hombres, la SA ya contaba con millones de adherentes. El Ejército, la aristocracia y el empresariado decidieron ponerle la proa y condicionar su respaldo al Führer a cambio del exterminio de las SA. Por así decirlo: los colectivos del Führer.
Terminando sus primeros cinco meses de gobierno y con el país a sus pies y las instituciones en sus bolsillos, Hitler obedeció el mandato y la noche del 30 de Junio inició una siniestra jornada llamada “La noche de los cuchillos largos”, sorprendiendo a la oficialidad de sus SA que se aprontaban a celebrar un congreso, asesinándolos sin más miramientos. Para mayor legitimación del bárbaro asalto, Röhm y muchos de los suyos celebraban en el hotel en que se alojaban a la espera de su congreso sus orgías habituales ante el asco y el asombro de Hitler, que pilló a su amigo y cercano colaborador durmiendo con uno o varios esbeltos representantes de la raza aria.
No satisfecho con dictar justicia de manera directa y ordenar el asesinato masivo de quienes le estorbaban sus propósitos sin recurrir a ninguna instancia judicial, el Führer fue más lejos: dictó jurisprudencia. Tal como lo escribiese el jurisconsulto coronado del nacionalsocialismo, Carl Schmitt, en un polémico ensayo titulado El Führer defiende el Derecho:  “El Führer está defendiendo el ámbito del derecho de los peores abusos al hacer justicia de manera directa en el momento del peligro, como juez supremo en virtud de su capacidad de líder. El auténtico líder siempre es también juez. De su capacidad de líder deriva su capacidad de juez.” No hacía más que comentar las propias declaraciones de Hitler, quien en un Congreso Nacional de jurista alemanes declararía poco después: "En ese momento yo era el responsable del destino de la nación alemana y por ende el juez supremo del pueblo alemán."
Desde luego, al señalarlo encontró el aplauso unánime de las más altas instancias jurídicas de la Alemania nazi. Que conscientes de su nula importancia y significación al lado del caudillo, el Führer y Dios de todos los alemanes a quien se debían, corrieron a respaldar su afirmación. A ningún miembro de la Corte Suprema de Justicia se le hubiera siquiera ocurrido cuestionar su afirmación: todos lo respaldaban, perfectamente conscientes de que era un asesino serial, un genocida, un delincuente que llevaba su país a los abismos. En esos tres días de junio y julio de 1933 el responsable del asesinato de ese más de un centenar de dirigentes nazis no procedía en calidad de un simple ser humano, susceptible de cometer un crimen. Y castigado por ello. Hitler estaba por encima de cualquier ordenamiento jurídico. Dice Carl Schmitt, el más destacado especialista en derecho constitucional de la Alemania del Siglo XX: “Dentro del espacio total de aquellos tres días destacan particularmente las acciones judiciales del Führer en las que como líder del movimiento castigó la traición de sus subordinados contra él como líder político supremo del movimiento. El líder de un movimiento asume como tal un deber judicial cuyo derecho interno no puede ser realizado por nadie más. En su discurso ante el Reichstag, el Führer subrayó de manera expresa que en nuestra nación sólo existe un portador de la voluntad política, el Partido Nacionalsocialista.” No necesitó explicar Schmitt que, en rigor y en toda circunstancia, el Partido Nacionalsocialista era el propio Hitler. Nadie más.
¿No es del caso afirmar que en tales circunstancias, cuando en una sociedad la justicia renuncia a ejercer sus deberes y obligaciones rindiéndose ante los otros poderes, limitándose simplemente a legitimar todas sus acciones, sin importar la naturaleza criminal de las mismas, se ha consumado la gansterización de la justicia?

altA la gansterización de la política suele acompañarle, como natural correlato, la gansterización de la justicia. Tanto, que regimentados, no existe la una sin la otra.

 
Polar, la Cadena de Valor y la Teoría Económica
Enrique González Porras

altDurante la primera semana del mes de mayo de 2015, el presidente de Empresas Polar en un acto organizado por FEDEAGRO, destacó la importancia

 
Una libertad enjaulada
Fernando Luis Egaña

Una libertad enjaulada, por Fernando Luis Egaña
Censura
21-05-2015
FERNANDO LUIS EGAÑA Like us on Facebook Like us on Twitter
Por supuesto que la libertad de expresión no es la única libertad que está enjaulada. Todos los derechos y garantías que reconoce la Constitución, lo están. Unos de manera más notoria que otros. Pero no hay libertad que se salve
La llamada "hegemonía comunicacional" funciona como una jaula para la libertad de expresión. Ésta se mantiene con vida, pero entre fuertes barrotes y sin posibilidad de adquirir un desenvolvimiento sin sujeciones ni temores.
Claro, como el proceso de montaje de la hegemonía comunicacional ha sido paulatino, no de un día para otro, entonces a muchos les cuesta apreciarlo en su debida y férrea configuración.
Una gran parte de los medios convencionales, radio, televisión y prensa impresa, se encuentra bajo el dominio de la hegemonía comunicacional. Prevalece en ellos la auto-censura, acaso más insidiosa que la censura crasa, y en algunos también existe el ánimo de complacer al poder todo lo que se pueda. Un ánimo interesado, desde luego, por los negocios que se puedan obtener.
Los medios públicos o gubernativos, no es que estén enjaulados, sino que son meros instrumentos de la propaganda oficialista, incluido el sicariato mediático. Los medios privados de tipo tradicional se encuadran en la hegemonía comunicacional, con no muchas pero valerosas excepciones. Y quienes se empeñan en mantener la autonomía editorial, son víctimas de una implacable persecución político-financiera-judicial.
Tanto los medios en sí mismos, como personas jurídicas, como sus directivos, consejeros, editores y periodistas. La reciente embestida de Diosdado Cabello, por ejemplo, no tiene precedentes en los anales de la comunicación venezolana, y probablemente no tiene referentes contemporáneos en la latinoamericana.
Curioso que el citado funcionario denuncie a medios y comunicadores venezolanos por reproducir informaciones originadas en medios de prensa foráneos, pero no presente querella judicial en contra de esos medios extranjeros, ni tampoco en contra de sus antiguos colaboradores que son la fuente principal de esas informaciones que él, Cabello, considera agraviantes.
Por supuesto que la libertad de expresión no es la única libertad que está enjaulada. Todos los derechos y garantías que reconoce la Constitución, lo están. Unos de manera más notoria que otros. Pero no hay libertad que se salve.
Más aún, la hegemonía despótica y depredadora que impera en Venezuela es una jaula político-institucional. De la cual, obviamente, hay que salir, para que las libertades puedan fluir y la democracia tenga oportunidad de desarrollarse en nuestro siglo XXI.
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El millar de rostros que nos representan
Iván R. Méndez

altYo soy el número 000 en la obra "IDENTIDAD Venezuela en 1000 Rostros", por lo menos así lo propone al inicio (en un papel tipo espejo para reflejarme) el periodista y productor audiovisual  Gil Molina,

 
¡Cuidado con los espejismos!
Trino Márquez (sociólogo)

¡Cuidado con los espejismos!
Trino Márquez
Las denuncias de The Wall Street Journal contra Diosdado Cabello, la aparición del libro Bumerán Chávez, escrito por el periodista español Emili Blasco, las visitas al país de Thomas Shannon, Consejero del Departamento de Estado de EE.UU., y otros misiles atómicos que le han lanzado al gobierno de Nicolás Maduro desde diferentes flancos, han llevado a pensar a algunos analistas nacionales e internacionales que el derrumbe del régimen se encuentra en el horizonte cercano. Se imaginan una guerra fratricida entre Maduro y Cabello y un desenlace en el cual inevitablemente uno hará morder el polvo de la derrota al otro.
No soy tan optimista. Este régimen se mantiene sobre la base de lealtades que pasan por la complicidad y el celestinaje con todas las formas de corrupción aplicadas a lo largo de dieciséis años disfrutando del poder. Aunque sea solo por hipocresía, la respuesta de Maduro frente a las denuncias contra el Presidente de la Asamblea Nacional fue de una solidaridad enfática. “Quien ataca a Diosdado me ataca a mí”, fueron sus palabras. Además, señaló que iniciará –financiará con recursos públicos- una campaña nacional e internacional en defensa  del segundo hombre de abordo. Mario Silva, quien supuestamente es encarnizado adversario de Cabello, salió en defensa de su compañero de tolda. Lo mismo hizo el TSJ por intermedio de su presidenta, Gladys Gutiérrez.
En este momento, cuando deberían aparecer sus hipotéticas fisuras, el régimen se cierra en torno a la defensa del personaje más impopular y rechazado de los rojos. La disputa frontal entre maduristas y diosdadistas no se percibe por ningún lado. Lo que se registra a través de los medios de comunicación es una unidad hermética.
¿Por qué estas expresiones de apoyo con Cabello? Desde luego que no es porque los miembros  de la élite formen una especie de hermandad basada en el afecto y la admiración mutua. En todas partes del mundo, incluso en las democracias más asentadas, quienes se encuentran en la cercanía del poder sienten recelos mutuos. Desconfían unos de otros. La cúpula roja no representa la excepción de la regla. Sin embargo, de los cubanos han aprendido que la única manera de eternizarse en el poder es mostrando una fachada unitaria, no importa cuánto se odien entre sí. Para la nomenclatura cubana el verdadero enemigo no estaba en el territorio de la isla, sino en Florida. Lo peor que podía ocurrirles era caer en manos de unos exiliados que habían abandonado Cuba solo con lo que llevaban encima, dejando atrás familia, amistades y trabajo. El castigo sería bíblico.
Los rojos criollos tienen mucho más que perder que los comunistas cubanos. Al lado de Venezuela, la isla antillana era una nación modesta que no contaba con nada parecido a Pdvsa, a la CVG  o al Bandes. La alta jerarquía del ejército cubano no podía enriquecerse con dólares preferenciales, con el contrabando de extracción o con las millonarias compras de buques o armamento chatarra. En Venezuela la situación es completamente diferente.  Muchas de las fortunas súbitas e inmensas  que se conocen, se han amasado bajo la sombra del Estado chavista. Es sobre esta red de corrupción y privilegios que se mantiene el régimen. Sobre esa inmensa malla se sostienen dirigentes políticos, militares, empresarios, jueces, policías, allegados al régimen. El mérito de los rojos, con la asesoría cubana, fue haber organizado un tinglado tan férreo como las pirámides egipcias.
Este monolitismo no se derrumba con episodios aislados, por graves que sean las conductas de los implicados, sino con un trabajo sostenido en las organizaciones sindicales, gremiales, estudiantiles, empresariales, campesinas, informales, tal como hacen los chavistas con sus organizaciones de base. Ese esfuerzo por abajo es más lento y menos espectacular, pero inevitable, si se busca fundar la alternativa frente al desmadre actual.
Votar en las próximas elecciones parlamentarias y ganarlas será un paso enorme en la dirección de construir la nueva mayoría.
@trinomarquezc

altLas denuncias de The Wall Street Journal contra Diosdado Cabello, la aparición del libro Bumerán Chávez, escrito por el periodista español Emili Blasco,

 
La gansterización de la política
Antonio Sánchez García (historiador)

La gansterización de la política
Antonio Sánchez García @sangarccs
"No sucede en el Haiti de Papa Doc ni en la triste región equinoccial de Idí Amín Dadá, sino en la Venezuela de Simón Bolívar, Rómulo Betancourt y Arturo Uslar Pietri. En Venezuela, mi país, tu país. ¿O es que ya dejó de ser nuestra para ser de los matones que amenazan a voz en cuello de halar del gatillo si alguien osa meterse con el segundo de a bordo?"
Inimaginable al caudillo monaguense Alfaro Ucero gritando en pleno congreso "¡Quien se mete con Jaime Lusinchi, se mete conmigo!". O a Rafael Caldera en medio de un atronador bochinche amenazando con cerrar el parlamento si alguien se metía con el mismo Alfaro o su valido Lewis Pérez. Los ejemplos de que un respaldo entre matones travestidos de magistrados sirviéndoles de escudos protectores a capos de mafia acusados internacionalmente por ser narcotraficantes no se encontrarán en nuestra única democracia, la de Punto Fijo, ni buscando con lupa. Tampoco en la bicentenaria y turbulenta historia de la República. Mediocre o carente de grandeza como llegara a ser en su decadencia, un elemental sentido de la autoridad, el honor y el respeto impedían naturalmente llegar al tripero de matarifes y degolladores que hoy es santo y seña de "los pesaos", de los que más mean, de los poderosos.
No fue una escena de El Padrino o de Scarface, pero pudo serlo. En medio de una reunión de "la familia" se alza indignado Don Vito Corleone y abrazando a su principal rival, al que ya condenó a muerte, exclama indignado: "¡quien se meta con este figlio de la madonna, se mete conmigo!". Punto. Fin de la escena.
Es la abierta criminalización, la gansterización de la política. Estremece constatar que no sucede en Burundi o en pleno corazón del ex Congo belga, sino en la que fuera la democracia modélica, institucionalizada del continente de Pinochet, de Videla, de Garrastazú Medici. No sucede en el Haiti de Papa Doc ni en la triste región equinoccial de Idí Amín Dadá, sino en la Venezuela de Simón Bolívar, Rómulo Betancourt y Arturo Uslar Pietri. En Venezuela, mi país, tu país. ¿O es que ya dejó de ser nuestra para ser de los matones que amenazan a voz en cuello de halar del gatillo si alguien osa meterse con el segundo de a bordo?
Ya pasó de castaño a oscuro. No es tan solo el tradicional ABC madrileño y toda la prensa española. Ni el Wall Street Journal y los principales medios norteamericanos y europeos. Y desde luego los latinoamericanos, que los reproducen: La Tercera, de Chile, Clarín, de Buenos Aires, O Globo y Veja, de Sao Paulo. Hombre de honor, como no podía ser menos, el director de ABC, que echó a rodar la especie, se ofrece a presentarse ante cualquier tribunal del planeta en donde se garantice el libre y decente ejercicio de la justicia -obviamente, ninguno de ellos venezolano - para demostrar la rectitud y objetividad de su acusación. Dice contar con las pruebas y testimonios aportados a la DEA y al Departamento de Estado por testigos presenciales, hoy bajo resguardo y protección de la justicia norteamericana.
¿Imposible una gota de seriedad y un adarme del sentido del honor como para enfrentar las graves acusaciones en el marco de la justicia internacional y la ética y la moral obligantes en el mundo para las altas magistraturas? ¿O deberemos aceptar como un hecho la gansterización de la política y el reino del matonaje en un país destruido y enajenado?
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alt"No sucede en el Haiti de Papa Doc ni en la triste región equinoccial de Idí Amín Dadá, sino en la Venezuela de Simón Bolívar, Rómulo Betancourt

 
Capriles: gobierno debería investigar denuncias sobre narcotráfico
Especial OyN

CAPRILES: GOBIERNO DEBERÍA INVESTIGAR DENUNCIAS SOBRE NARCOTRÁFICO CONTRA ALTOS FUNCIONARIOS
2013-11-12 RDP CAPRILES_cristinamoure_06Prensa Unidad Venezuela (20.05.15).-El gobernador de Miranda, Henrique Capriles, dijo este martes que el gobierno guarda silencio sobre temas que deben ser encarados con responsabilidad. “Hay tres secretos bien guardados por este gobierno. El primero es la cifra de inflación, ya que estamos en mayo y no la conocemos. El segundo es la fecha de las Elecciones Parlamentarias que siguen sin calendario, y el tercero es la fortuna que han amasado altos funcionarios del gobierno, presuntamente implicados en narcotráfico y lavado de dinero. El Gobierno debería investigar las denuncias sobre narcotráfico en contra de altos funcionarios. Son denuncias graves en las que se presume que nuestro país sirve de puente para el narcotráfico. Ellos se la pasan diciendo que controlan este delito y lo que hacen es perseguir a los bachaqueros, confiscando los alimentos ¡puro cuento!”.
La reacción de Capriles obedeció a la demanda que por falsas imputaciones fue interpuesta contra él por los siete funcionarios del gobierno que fueron sancionados por Estados Unidos.
Capriles dijo que lo único que hace el gobierno es hacer shows en televisión para tratar de distraer a los venezolanos de la verdadera crisis que hay en el país. “Estos señores cada vez tienen menos que decir, meten cadenas para tratar de obligar a la gente a ver lo que supuestamente ellos hacen, cuando la realidad es que, este gobierno no hace nada para resolver los problemas de los venezolanos. El país vive la peor crisis económica en su historia”.
El líder opositor catalogó como absurdo que un país con tantos recursos esté pasando por una situación actual. “Entre cielo y tierra no hay nada oculto, el tiempo de Dios es perfecto y está dejando que salga todo lo que nosotros hemos venido diciendo de este gobierno. La gente se está dando cuenta de lo que pasa. Solo basta con salir de Caracas para ver que la situación es cada vez más difícil. Mientras usted más se aleja de Caracas, mayores son las colas y la escasez es peor. La crisis que hoy atraviesa el país es consecuencia de un modelo corrupto que lo que ha hecho es despilfarrar los recursos de nuestra amada Venezuela”.
Asimismo, dijo que Miranda es ejemplo de lo bueno que se puede hacer en el país. “Los habladores de ‘pendejadas’ dicen que en Miranda no se recorren las comunidades. Lo que les duele es el trabajo que se hace todos los días casa por casa. Miranda es ejemplo para toda Venezuela, aquí trabajamos juntos con todos los colores, rojos, blancos, verdes y azules. Los partidos políticos son importantes. No hay democracia sin partido, pero tampoco podemos permitir que el gobierno quiera hacernos ver por los ojos de su partido y nosotros tenemos que ver a través de ojos de los venezolanos”.
El mandatario regional también pidió la unión de todos los venezolanos, pues a su juicio, este es el camino para superar los obstáculos. “La bandera del cambio la tenemos que levantar en todo el país. Este gobierno se ha robado todo, y no podemos dejar que nos roben la esperanza. Necesitamos un cambio y en la unión está la fuerza. El gobierno no nos va a sacar de esta situación, somos nosotros, quienes amamos esta tierra los que vamos a salir de esta crisis”.
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altEl gobernador de Miranda, Henrique Capriles, dijo este martes que el gobierno guarda silencio sobre temas que deben ser encarados con responsabilidad.

 

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